Baikal13 - Media: Oxígeno

jueves, 5 de diciembre de 2013

La semana pasada un coche pasó por encima de mi pierna; tras cagarme en tos los muertos del conductor, trotar dolorido a casa y darme cuenta de que la cosa podía haber sido francamente grave, pero no lo fue, lo primero que pensé fue en que tanto preocuparme por caerme en el agua del Baikal... y que por una tontería, algo muy serio te puede pasar al lado de casa, y el resultado puede ser la mismo.

No hay muchos medios donde mi Baikal entrase, y menos si no los buscas; tradicionalmente he tratado de rentabilizar -para mí, patrocinadores o colaboradores- cosas que he hecho, pero este no era el caso. Sin embargo surgió la posibilidad de escribir en Oxígeno, donde creo que encajaba perfectamente el relato. En parte por no haber pensado en publicar, en parte por temas presupuestarios, el tema fotográfico ha quedado muy cojo, especialmente en una revista muy visual, por fotos (Mikael Helsing a la cabeza) y maquetación. Afortunadamente es también un lugar donde se pueden leer excelentes relatos (como las excelentes diarreas mentales de Simón Elías), y aunque precisamente de este no quedé especialmente satisfecho, el/los día/s que lo escribí dio/dieron para que lo que dio/dieron.

Empecé a escribirlo en el primer vuelo de vuelta, pero rápidamente me di cuenta de que me estaba quedando demasiado épico, que para un blog puede valer, para una revista, no. Y menos para una en la que lo mismo aparece una entrevista a Borge Ousland como que lees un relato de una aventura de meses en condiciones paupérrimas. Y dejé pasar el tiempo, que la impresión pasase y se asentasen las ideas. Y quizá dejé pasar demasiado tiempo. Aunque recuerdo vívidamente la experiencia, quizá cogí demasiada distancia y algo se me escapó. En fin, que la historia es la que es, quien siga este blog más o menos se la sabe, pero si alguien quiere revivirla, está junto a otros contenidos y excelentes fotos por 3,95 € en tu kiosco. Y no, no puedo colgarlo en mejor calidad ni mandarlo por pdf.

Ningún relato, y menos mío, hará justicia a lo que viví; y ahora, desde la distancia, me parece otra cosa. Afortunadamente no se me olvida tan fácil lo malo y difícil que todo tiene, lo tengo presente; haga lo que haga en el futuro, y desconozco adónde irán mis pasos, y a pesar de que no es la primera vez que hago cosas sin dorsal o puedo coquetar con cierto riesgo, posiblemente el Baikal sea un punto de inflexión, por eso estoy bastante orgulloso de toda la experiencia vivida, porque ha ayudado en lo deportivo, pero más en lo personal. De lo mejor de las experiencias intensas es que algo de ti se queda allí, y algo de allí te traes de vuelta. Cuando, ya en coche, pisaba los últimos metros de tan magnífico mar, le susurré un tímido Gracias, Baikal.


+: Oxígeno

12 comentarios:

Mapatxe dijo...

Pues, a mi se me ha quedado corto......lo sepas.

ser13gio dijo...

Eso es bueno, ¿no?

Tampoco es el sitio para contar todos los detalles, sería aburrido y demasiado friki. Para eso está el blog, supongo.
s

Anónimo dijo...

Pedazo de aventura, si señor. Tiene que ser una vivencia espectacular, que envidia!

Un saludo,
Cjl

ser13gio dijo...

Si te digo la verdad, veo las fotos y parece que lo ha hecho otro; cuando leí el artículo me pasó algo parecido. Fue alucinante, lo fue todo, los meses de preparación intensamente vividos también, tan alucinante que me parece irreal, pero es de lo mejor que he hecho nunca, por enfrentarme a miedos, el sitio, el cómo, en fin, sí una vivencia como tendré pocas en la vida.

Saludos,
s

Jaume Tolosa dijo...

Vaya, espero que el atropello no fuera grave. Buen relato, como siempre!!!

Daniel Hernando Calleja dijo...

Es para estar orgulloso, ¡menuda aventura!! Vaya huevos que le echaste... sobre todo para decirselo a la mujer!!! Jajaja. Fuera bromas,enhorabuena por lo vivido, eso ya no te lo quita nadie.

ser13gio dijo...

No fue grave, ¡sigo vivo! A las 48 h estaba corriendo. Tengo molestias (diez días después), pero nada serio, casi casi seguro.

Je je, mi mujer me conoce haciendo carreras y viajes de este tipo, bueno, no exactamente de este tipo, más competición, donde quizá tengan un punto de riesgo mayor del que nos creemos, porque si por ahí te da un algo tardan demasiado en sacarte, estoy convencido de ello. Esta vez tenía otro riesgo, que ya digo que no soy amigo de asumir demasiados, pero que consideré tolerable. No, no es cuestión de huevos, si fuese por eso no creo que hubiese ido. Nadie me quita lo vivido, eso me lo quedo hasta que me quede gagá.

Saludos,
s

josemartin dijo...

Enhorabuena Sergio, eres un crack, sobre todo después de todo lo pasado con la lesión aquella, uff, que lejos queda...
Bueno, eso lo tendrás que decir tú, ¿no? jeje.
No sé el artículo, que como dices, queda limitado a unos párrafos, pero habiendo leido tus entradas, uno ya se hace una ligerísisisisima idea, además contado con una mezcla de seriedad, humor, ironía, ja,ja... muy ameno.

josemartin dijo...

Una duda, siendo de Aranda, conozco la zona y no es precisamente montañosa:
¿cómo hace uno para entrenar la afición, maquinar, inventar, locuras montañeras?
Suponiendo que subir, por ejemplo, al Castillo de Peñafiel se queda corto, je,je...

¿Somosierra? ¿Norte Castilla-León?

ser13gio dijo...

No, la lesión no está olvidada, se me ha quedado un "chichón" majo y sigo teniendo problemas, pero es un tema muscular, desde que me lesioné -de hecho fue la causa, digamos- se me cargan gemelos y sóleos una barbaridad, desconozco el porqué, y cuando se me cargan los de la pata lesionada, me molesta el Aquiles. Prácticamente a diario lo hace, y me tengo que automasajear un par de veces por semana. Tampoco ayuda que llevo 500 kms con una zapatilla algo justa y el roce molesta algo. Pero creo que lo tengo controlado, de hecho el Baikal fue una prueba también del Aquiles, progresé muy lentamente en los entrenamientos y se adaptó muy bien, lo que me da confianza para el futuro, lo tengo que mimar, pero creo que puedo hacer lo que me plantee, eso sí con cuidados y tiempo.

Algo de humor e ironía no vienen mal, por eso quería coger distancia respecto al 'evento', porque si no te quedas en el frío, los padecimientos y demás, y fue mucho más, pero lo primero que te viene a la cabeza es eso cuando estás cerca de haberlo vivido; lo experimentas, intensa y positivamente también, pero no es un sitio para disfrutar, se hace a ratos, pero lo que es disfrutar no disfrutas, vas centrado, vives el momento, es todo nuevo e intenso. Me ocurre igual en las carreras, no considero que disfrute, el conjunto sí, pero en el momento puntual aunque veas paisajes bonitos o te pasen cosas agradables la mayoría del tiempo estás centrado, "preocupado" y evaluando la situación y a ti mismo continuamente. De ahí que creo que escribir para un blog es una cosa, y una revista otra, el blog capta la esencia de la inmediatez, la revista da para repensar ciertas cosas y ponerte un poco en tu sitio.

Somosierra es buen sitio, me gusta porque es muy solitario, creo que solo un par de veces me he cruzado con alguien (mountain bike y parapentistas), porque tengo la fortuna de escaparme entre semana. Los madrileños -por cantidad de gente- no saben que tienen una espectacular Sierra Norte por explorar. Allá ellos. De la imposibilidad de desnivel surgen los entrenamientos con neumático, han sido un buen descubrimiento, permiten "falsear" el desnivel. De todas formas no creo que sea imprescindible para subir bien meterte desnivel, cuestas bien hechas hacen el apaño. Bajar es otra cosa, ahí sí creo que necesites cuestas largas. Aparte, lógicamente, el tema de que mola muchísimo más la montaña, pero en realidad, y hablo de mí, es más el cambiar de aires, ir por sitios bonitos que la montaña en sí; lo que pasa es que la montaña siempre es bonita, y otros sitios, hay que buscarlos, pero un cañón, un bonito sendero junto a un río o algo así suplen una montaña perfectamente. Mi ecosistema favorito es el bosque, y si no está en montaña, me sigue valiendo. Me gustaría poder variar más, ir a más montañas y eso, pero ahora no puedo, hay que saber que no estás solo en el mundo, y escaparte un día o un fin de semana entero tienen su "precio", no se puede tener todo, vacaciones de aventuritas, entrenar siete días a la semana, y fines de semana a entrenar por ahí; no se puede todo y hay que trampear como buenamente podemos.

Y la maquinación está en la cabeza, ese no es problema. Sin salir de casa me puedo montar unas aventuras del copón, luego hay que llevarlas a cabo, pero imaginación no me falta, ganas de hacer cosas tampoco. Luego, en el mundo real, hay que adaptarse a lo que se puede de verdad, pero es importante darle al coco y buscar lo que te gusta. Y de vez en cuando, muy de vez en cuando, tratar de hacerlas realidad.

Saludos,
s

josemartin dijo...

Joer Sergio, no podías haberlo explicado mejor.
Hombre, lo del desnivel lo decía por disfrutar algo al cambiar de ruta (en la montaña las variaciones son infinitas) y no limitarse sólo a "entrenar"

"hablo de mí, es más el cambiar de aires..." Completamente de acuerdo.

¿cañones, hoces? por ahí cerca tienes unos pocos majos, me gusta el de Riaza por ser menos transitado que el resto...

Maquinar en tu cabeza no cuesta nada, claro, lo malo es que antes o después quieres llevarlos a la práctica y eso cuesta algún dolor de cabeza, je,je.

A pesar de la caña y el sarcasmo que metes en tu blog y en algún que otro programa de radio, en el fondo debes de ser un tío majo...

Broma,claro
1 abrazo

ser13gio dijo...

Sí, si me encanta la montaña, subidas largas molan, senderos a media ladera, me encanta, pero creo que no es necesaria la montaña para disfrutar. En efecto, hoces, son sitios preciosos para correr. He hecho unas cuantas, siempre entre semana y casualmente en invierno, no me he cruzado más que con buitres, y es alucinante.

Pero junto al mar, por acantilados (Liencres), he flipado otras veces, o incluso ríos grandes sin cañones, recuerdo una senda en Lugo alucinante. Lo dicho, la montaña es la caña, pero está "sobrevalorada", o más bien, el resto está infravalorado. Si quieres invertir, yo pisaría desiertos, selvas, el Gran Norte, y descubres un poco de lo que tiene el mundo, a esto me refiero.

En efecto, hacer las cosas realidad cuesta mucho, en todos los sentidos, el bolsillo duele, pero cuando te decides y pagas, es una liberación y de ahí hasta que vuelvas a casa (que suelen ser varios meses de entrenos y un buen viaje), vives con intensidad. Es el dinero mejor invertido de mi vida, la verdad, nunca intento ir y volver, quiero ver otras culturas, me leo muchos libros, todo eso va mucho más allá del deporte, el trail y todo eso. Correr es en parte una excusa, en el día a día, para hacer algo que me gusta, sentirme bien y tener un rato yo solo, y una vez al año, para ser egoísta y vivir algo para y por mí.

Majo, depende de quién lo diga, por ahí cada uno que me debe odiar, pero detesto los movimientos maniqueos de algunos, es lo que hay, cada uno tiene sus fobias y filias...

Saludos,
s

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