Lyon Urban Trail 2012

lunes, 9 de abril de 2012

De las carreras cuasitrail que se celebran en el país vecino, una de las más importantes es la Lyon Urban Trail, con 6000 participantes, y aunque no llegan a superar la distancia maratón (tres posibilidades, 39, 23 y 12km) y por tanto en este mail entra con calzador, lo cuelgo por el bonito vídeo, porque creo que es una tendencia de futuro y porque hay que ver cómo se mojan las autoridades locales que no solo dejan corretear por parques y montes del entorno e interior de la ciudad, sino que hasta se entra en palacios. Victoria del Team Sigvaris (Patrick Bringer), seguido de Yoan Meudec y Nicolas Pianet.



+: Lyon Urban Trail, Sportcommunication.info, Vimeo - 'Mouss Production'

+s13: Index: Ultramaratones

Off-Topic: Pikes Peak, Rhys Millen

sábado, 7 de abril de 2012



+: YouTube - canal 'redbull'

Oh Meu Deus Lisboa Extreme (y 2)

martes, 3 de abril de 2012

Lo habíamos dejado en el Atlántico, mar en calma, escenario precioso... pero muy tarde, 75km por delante, "7h". Supongo que la gente que nos viese no pensaría que éramos Tito y el Piraña de Verano azul por la roña que llevábamos encima, pero por ritmo no irían demasiado desencaminados.

Los pequeños problemas se seguían acumulando. Dije que llevábamos tres GPS, pero sólo uno con el track original, de 7500 puntos; los Garmin antiguos o poco potentes necesitan que el track no supere los 500 puntos, lo simplificas en el ordenador y no hay más problema, lo he hecho en muchas otras carreras y no he tenido problema. Pero en esta ocasión, al ser un recorrido tan torticero y enrevesado, los 500 puntos se quedaban cortos. ¿Os imagináis qué GPS iba muy justito de batería al poco de empezar la segunda mitad de carreras? En efecto, el que llevaba el track más fino y completo. Suponía saltarse más cruces, encontrar algunos caminos tanteando y perder más tiempo.

Los paisajes eran chulos a ratos, y sobre todo variados, unas veces parecía que estábamos en la Castilla profunda y rural, otras en Asturias o Cantabria, bosque Atlántico, recomendable.


A nuestro tran tran encaramos de nuevo más subidas, y dale con el plato pequeño, y dale a salirse la cadena (no menos de una docena de veces al pasar de plato mediano a pequeño) con lo que al final dejaba el pequeño y cruzaba un poco la cadena, total, iba a tener que meter el pequeño cada 2'. Y más piedras, y más rampones. Al poco de empezar este segundo tramo llevábamos 3700m positivos, uséase, o cogíamos la vía del inexistente AVE portugués, o 4000 no tenía el recorrido ni harto de tripis. Ya me parecía a mí.

En una de esas amadas subidas de piedras, me desequilibré ligeramente hacia el lado que no debía, fui a plantar el pie, no había suelo, un segundo intento ya desesperado, el suelo se hunde, al tercero ya era caída, a 0km/h... pero sobre zarzas. Bien. Mi hermano me pudo sacar -casi vamos los dos a las zarzas otra vez- y quedé con unos bonitos tatuajes que ya quisiera Josef. Una pena que no sea verano para ir en bermudas y presumir de ellos...

Cruzamos un río, una pasarela de esas de 'uy-uy-uy-cómo-se-mueve-esto-que-me-da-la-risa-tonta' (las tablas las debió de clavar Stevie Wonder porque se movían todas), me parece recordar que subimos otras 200 subidillas de apenas un 37% y la media ya no pasaba de los 10km/h ni de coña, pero aún así estábamos en las "siete horas" que Rap13pel había predicho. Tras una ligera indisposición por la que temí paradas imprevistas (aprovechar frutos secos de una carrera de hace un año tienes estas consecuencias), llegamos a un pueblo cuando ya nos cayó la noche y paramos a poner luces. Como no habíamos previsto coger noche, o poco, tampoco es que fuéramos especialmente preparados de luces, sí con pilas, y con eso tendríamos que tirar. En ese momento de luces+comer+aversiarrancamos me quedé un poco frío y por primera vez me sentí cansado, tras unas 15h de pedaleo creo que está bastante bien, sobre todo sin entrenar ni tener la forma aeróbica de correr; conclusión: ¡el entrenamiento es un fraude!


La noche me confunde

No veo una mierda, así de claro, me voy subiendo por todos los laterales de roderas, haciendo "afiladores" cada 50m, la luz concentra demasiado su potencia, no veo perfiles laterales y me como todo. Todo esto a diez por hora, claro, muy inseguro. Tras algún ajuste de luz empiezo a ir mejor, y despacito, seguimos a nuestra ritmeta. Y empieza a chispear. Lo que faltaba. Para que luego digan que los meteorólogos fallan...

Llueve muy poco pero lo suficiente para mojar piedras; incluso cuando deja de llover, el rocío, la humedad y el estar a ratos cerca de ríos hace que las piedras estén siempre mojadas. Las piedras eran de la familia del 'hielocabrón' y, en efecto, algo patinaban. Mal mal. Bajadas, subidas, todo: era o te la jugabas bastante o ibas empujando la bici. Sólo en un tramo llano y con mucho cuidado conseguimos ir sobre la bici. Nos quedaban 50km, seguíamos haciendo el gañán, empujando, casi cayéndonos en muchas ocasiones, y nos acabó de rematar una impresionante subida, corta -yo creo que no pasaba de 250m, mi hermano dice que el GPS le decía 600, qué sabrán los GPS-, calzada romana, de no menos de 30%, y entera de piedra. Ahí sí empecé a sufrir, agonizando, cada cinco pasos me tenía que parar porque iba mal, me encontraba débil y hambriento, y encima con lo que resbalaba y se trababa la bici te caías para atrás casi más que avanzabas. Una soberana mierda. Debimos tardar no menos de quince minutos para ese tramo, pedí un 'stop and go' para comer algo. Casualmente eran las 22h00, la hora del cierre de la carrera.

Cierre de control, DNF, excusas, razones y justificaciones

Saber que ya estábamos fuera de carrera, con unos 40-45km por delante, y con el panorama de ir a 4-5km/h empujando la bici no es de lo más animado. Pensamos qué hacer. ¿Merece la pena? Cuando no estás en carrera por un fuera de control o como a veces me ocurrió cuando era joven y corría en rallye en bici y cuando te doblaba el primero te tenías que retirar no es un abandono en sí, es que te has quedado fuera/ te han dejado fuera. Sólo nos quedaba el orgullo de acabar lo que habíamos empezado, pero, honestamente, tenía y tengo el orgullo muy tranquilito él. No eran los kilómetros, ni las horas, se me hacía muy poco atractivo empujar la bici durante 5-6-8h, lo que fuese, para no hostiarme por el "hielo" de las piedras ¿y llegar  así a Lisboa casi al amanecer y luego 10h de coche? Teníamos algo de comida (y si no podíamos hacer uso de bares, estaba permitido), pilas para GPS y luces, era cuestión de horas y paciencia, pero yo no había ido a eso. A empujar no. Que lo tienes que hacer, lo haces; que en una subida la técnica no te da, la empujas; pero no 20-25km, ni 15, por mi parte no, no era el objetivo del año, ahí lo das todo; ni es correr, que vas andando y avanzas, aunque sea despacio; es cargar con un muerto de bici durante horas que personalmente no me seducía nada.

Lo hablamos, miramos el mapa a ver qué nos esperaba (nada bueno, claro), habíamos hecho justo 150km y nos faltaba solo un pequeño sector (el final lo conocíamos, habíamos pasado por él dos veces...), y decidimos que ni nuestro orgullo ni nuestro ego necesitaban penar. Y sin problema, no me arrepiento de nada. Lógicamente cuando empiezas algo quieres acabarlo, he sufrido diez veces más en muchas otras ocasiones, en bici, a pie o como fuera, pero tenía la sensación de que si lo hacíamos era solo "por cojones", y así hay que hacer unas cosas, pero no otras. Se pueden argumentar muchas más razones, como que nadie sabía de nosotros desde la salida, podría ser peligrosa una caída sin cobertura de móvil, sin nadie de la organización ni corredores cerca ni saber por donde atajar, etc., pero la principal es que no quisimos.

Llamamos, a las dos horas nos fueron a buscar, nos estaban esperando para poder ducharnos -mientras tanto nos lavaron las bicis- y nos tenían comida preparada (detalles humanos de una organización que el corredor aprecia). Camino del hotel hicimos parada en el clásico McAuto salvador, pero a duras penas pude comer o beber dado que tenía un espectacular dolor de garganta (vaya usted a saber el porqué, esas taras que te salen cuando te pegas palizas majas) que nunca me había molestado en carrera, y a eso de las 04h00, 23h después, llegó el deseado momento de dormir.

Buen fin de semana, las cosas no salieron como esperábamos (la verdad, me imaginaba un reventón increíble, no este cúmulo de circunstancias), pero experiencia interesante y que me ha gustado.

El mismo organizador, aparte de carreras de mountain bike en línea -o a una vuelta-, por etapas y 24h, tiene también de trail. Portugal es un bello país, con gente la mar de maja y educada y que siempre es buen destino para ir a hacer algo interesante, así que posiblemente vuelva, más tarde o más temprano, a apretarme alguna tuerca por allí.
s

+: Oh Meu Deus

Oh Meu Deus Lisboa Extreme (1)

lunes, 2 de abril de 2012

El sábado se tendría que haber publicado un previo... de una carrera, porque me he vuelto a poner el dorsal. En bici, para correr no estoy. Pero claro, con los unos y los ceros tengo un relación de amor-odio y a veces ellos me lo devuelven de esta manera.

En un momento de calentón, animado por este psuedoinvierno y la incipiente primavera, me entraron las ganas de hacer algo. El Aquiles sigue sin estar para muchos trotes, así que me encendí un poco y me dije 'vamos a pedalear unos kilómetros', concretamente 150 de mountain bike. Que no está mal. Quien haga bici sabrá que es una distancia respetable pero tampoco para morirse... quien haga bici. Porque el calentón y la decisión de hacer la carrera se remontan al lejano... 7 de marzo. Sí, tres semanas antes, con previsión. Teniendo en cuenta que mi base de bici era de unas 8h sumando diciembre, enero y febrero, y que no tengo el remanente de correr largo dado que no entreno duro a pie, se intuye una temeridad rozando la estupidez. En mi línea. En este tiempo he podido hacer, como entrenamientos estelares, dos días de 3h, uno de 5h y tres o cuatro "garbanzos" en el culo, por aquello de no estar acostumbrado al sillín. Siempre más o menos llano (la carrera tiene +4000m positivos) y sin prisas. Ir corto de entreno (por llamarlo algo), desnivel, poquísima montaña, hacían un cóctel curioso, pero faltaban ingredientes...

05h03, a levantarse, tiempo estimado de carrera 12h, o 13. Tiempo máximo dado por la organización, 15h. Sabíamos que era un terreno cachondo, con pocas subidas largas (cota máxima a unos 370m), pero se intuían muchas, cortas y duras. 10km/h de media es una media de mountain bike duro, pero creo que estaba en condiciones de hacerlo, pero no sabía si para 150km, distancia que no alcanzaba desde mi última carrera de 24h, también en Portugal, en Viseu.

Hablo en plural porque iba con mi hermano, él sí hace bici, sigue haciendo carreras de 24h (posiblemente sea el español con más carreras de estas) y actual líder del PTOpenXCR, digamos que el campeonato portugués de 24h. Lógicamente la rémora iba a ser yo, se debería adaptar a mi ritmo y él iba a entrenar.

Últimos datos antes de salir: se salía de la misma Lisboa, debajo del famoso puente Vasco da Gama, es decir de la desembocadura del Tajo (Tejo para ellos); autosuficiencia (ni avituallamientos, ni controles de paso, ni agua ni hostias, o comprabas algo por el camino, o rellenabas fuentes o te buscabas la vida); se llegaba al Atlántico, es decir, cruzabas toda esa península donde está Lisboa, Cascais, Sintra y demás, y de vuelta a Lisboa; y la orientación era por GPS, no estaba marcada.

Salida en solitario


A las 07h00 salimos, neutralizados, por alguna calle, carreterita, un par de paradas para reagruparnos. En la segunda y dado que llevo la horquilla sin aire, sacamos la bomba y la inflamos, a ver si vuelve a la vida, momento que se da la salida. En unos 30", quizá un minuto, estamos en marcha, otros dos han tenido algún problema y tampoco han salido con el grupo, vamos a por el pelotón y van lanzados. Entre que nos saltamos un cruce, me parece verlos a lo lejos en un valle, ya nos meten 2-3' mínimo, pero como llevamos GPS no hay problema, vamos a por ellos, sin mucha prisa pero solos. Yo llevo mi 401 apagado, mi hermano lleva dos GPS (305 y Vista), vamos sobrados de orientación. Pero hace mucho que no la practicamos, todo requiere una costumbre o un aprendizaje previo, y nos vamos saltando muchos cruces, perdiendo más tiempo, a este paso no alcanzamos al último, pero no pasa nada, apenas estamos empezando, ya vendrá Paco con las rebajas y alguno petará. Bastante barro (el día anterior ha llovido fuerte, para el día de la carrera hay previsión de algo de lluvia), charcos, la cadena que ya va sin aceite, y vamos entrando en carrera.

Tras 15km, en una zona de duda, nos alcanzan los dos que habían salido tarde como nosotros, vamos juntos los cuatro un momento, y llega la sorpresa... ¡vamos al revés! me grita mi hermano. ¿¿¿¿Qué???? Cuando quieres seguir un track llevas el zoom muy cerca para ver los desvíos y cruces con claridad, con la escala entre 80 y 300m, y así llevábamos el GPS (yo ya lo había encendido), pero al alejar el zoom vimos con estupor que íbamos en sentido horario, no antihorario. Intentamos avisar a los otros dos corredores pero estábamos en una bajada y no nos oyeron; hicimos lo que se llama un Kaburaki...

Media vuelta. Llévabamos casi 20km... Cabreados y sin comprender lo que había pasado, tratamos de pillar el track en su sentido lo antes posible sin hacer grandes atajos. A grandes rasgos hay dos formas de volver a la senda buena, o por carretera (quizá des vuelta pero avanzas rápido) o por el mismo camino que llevabas (ya sabes lo que hay y digamos que no había pérdida, pero tenía barro y era lento a tramos). La tercera opción es la que nunca debes hacer: tratar de pegar atajos al track original sin conocer la zona. Es la Segunda ley de la orientación (la primera es reconocer que te has perdido). Cada uno queríamos hacer una cosa (es el problema de ir "por equipos"), discutimos un poco y al final seguimos el track que habíamos cogido al principio, teníamos que cruzar un río o canal y retomar la senda correcta. Pero no pudimos cruzar ese canal hasta la misma Lisboa de nuevo. 40km y 2h40' perdidos. Y algo más cansados. Al coger el camino bueno pillamos un potente barrizal y comprendimos qué había pasado.

Antes de salir nos dijeron que había una zona con mucho barro que tratarían de que evitásemos, ahora sabíamos que era esa zona y por eso nos neutralizaron al principio y nos sacaron más o menos por el track de vuelta, con un poco de asfalto y ahí, tras el coche de la organización, se cogería un camino y llevaría a los primeros kilómetros de la ida saltándose ese tramo de barro. Luego vas hilando y claro, no habíamos visto apenas huellas -cien bicis delante dejan un huella clara-, teníamos subidas demasiado pronto -el principio sabíamos que era llano-, pero en el momento y siguiendo el track fielmente no caes en eso.

Solo unos segundos tuve dudas de qué hacer: si veía muy muy justo hacer 150km, 190 se me hacía excesivo; si 15h de tiempo total era razonable para según que circuito, con casi 3h de pérdida estábamos fuera de clasificación; y lo más importante era que podía ser casi peligroso agotarme al extremo y que mi hermano tuviese que intentar buscar ayuda si reventaba de verdad, nadie sabría dónde estábamos al ir tan lejos del último, y podría complicarse la cosa. Pero fueron unos segundos, y rápidamente se me olvidaron esos pensamientos, empezamos a darle y en los primeros kilómetros contando la pérdida seguíamos con una buena media de casi 15km/h.

Empieza la fiesta

Lo que no quería era ir contra el crono, es cruel y da lugar a errores, pero teníamos que ir alegres de ritmo. Tras 20km cómodos, empezaron las subidas, primero moderadas, y cada vez más duras, con subidas empujando y metiendo todo el desarrollo en casi todas ellas. Los llanos se reducían a cruzar un pueblo... del que salían en un cuestón del 20% con planto pequeño y corona grande ¡todo el desarrollo por asfalto! Personalmente iba un poco alucinado de las rampas que nos estaban metiendo, muy al límite de desarrollo y técnica, una tras otra; no es que estuviera fuerte ni que yo precisamente la técnica del gran Nicolas Vouilloz, pero torpe tampoco soy, íbamos fluidos pero la media estaba cayendo mucho. Sin calor, con meteo estable, sin perder tiempo apenas, orientando un poco mejor, al menos íbamos avanzando.


Se subía todo lo que se podía subir, todas eran de plato pequeño (para mí), y de 5-6km/h, las bajadas, de frenar mucho y pedregosas a ratos, moderadamente técnicas para quien monte en bici, muchísimos cruces, muy ratonera, nada nada rápida, y sin llanos o terreno suave para avanzar. Tras unas horas, primer pequeño percance, pinchazo. Muy poco después, segundo, se cae mi hermano parado (no le suelta el pedal), y rompe un cierre de la zapatilla, podemos. Vamos comiendo, rellenamos en un par de fuentes, no vemos el Atlántico ni de coña. Más subidas de empujar de las de 2km/h, a las 14h00 (hora tope estimada de empezar la vuelta) habíamos pasado los 75km totales, estaríamos en tiempo de no ser por los 40km perdidos.

Como decía, el recorrido es bonito en el sentido de que cruzar una península y vuelves. Algo excesivo para mi gusto al subir todo lo subible, sin descanso, a veces me parecía algo artificial, como queriendo endurecerlo en exceso, sin zonas intermedias para recuperar y rodar un poco más tranquilo, bastante técnico tanto en subida como en bajada para ser una prueba tan larga, y con el tiempo ajustado.


El ritmo es algo cansino por mi culpa, hay que ir con tacto, no quiero reventarme tan pronto, pero sé que vamos algo lentos; me jode no poder subir la media en algún terreno agradecido -¡si es que no hay!- pero al menos vamos aún en torno a 12-13km/h de media. Estoy muy sorprendido con mi rendimiento, 5-7-8-10h de carrera y en ningún momento me siento cansado, ni necesito parar apenas, voy comiendo bien y sin hacer esfuerzos tontos, no me estoy quemando las piernas y aeróbicamente voy bien, en cualquier momento puedo pegar una explosión tremenda, pero contando que mi último esfuerzo de más de 2h -sin contar los pseudoentrenamientos de esta tres semanas- fue en abril (Tenerife), no voy nada mal.

Atántico, y de vuelta

No sé qué hora era, pero mucho más tarde de lo deseado, llegamos al Atlántico, de postal, absolutamente precioso el sitio donde llegamos, por un sendero costero. Foz do Lizandro. Unos tipos haciendo surf, otros pescando, nosotros alucinando. Me gusta el mar, creo que si hubiese nacido en costa me hubiese dedicado a la vela y mi sueño sería la Volvo Ocean Race o la Vendée Globe.


Tocar y volver. Digo: "en siete horas estamos en el coche". Premonitorio, oiga.
s

P.D.: Oh meu Deus significa Oh, Dios mío, o como el Oh my God en inglés...

+: Oh Meu Deus

Túnez Dune Trail, vuelta al desierto

martes, 27 de marzo de 2012

África, desde la colonización, no ha sido precisamente un remanso de paz, y ha ido "expulsando" los pocos eventos deportivos que en el continente se han ido celebrando. Había, de todas formas, zonas más o menos tranquilas (en el norte, Marruecos, Túnez, Libia, Egipto), pero tras la primavera árabe la cosa se ha revuelto de nuevo. Esperemos que pronto vuelva a la calma, y quien toma la delantera parece que es Túnez, que sabe muy bien que el turismo es una de sus fuertes formas de ingreso.

Desconozco si RPM (organizador del evento) lo estaba preparando antes de la primavera, pero ahora es un buen momento para retornar a Túnez, seguro que hay apoyos locales porque hay que reactivar el tejido turístico. Y qué mejor manera que pateando sus dunas y caminos. La propuesta es sencilla, 160km en cuatro etapas, nada de autosuficiencia ni de ir como un mulo, nada de orientación, nada de extremos ni caer en el tordesgeantismo, razonable, algo que me parece inteligente (véase Everest Trail Race, por ejemplo). Para quien no conozca RPM, organiza la Titan Desert (el "Dakar" en mountain bike), coorganiza la Marató de Barcelona, y mil cosas más en el mundo del motor. Y además quien saca el recorrido sabe bien lo que va lo del correr (UTMB este año pasado, por ejemplo).

La peculiaridad son las fechas: del 28 al 31 de diciembre. Es una apuesta curiosa, no sé si arriesgada, pero el plan es que se pase el fin de año coincidiendo con el final de la carrera en el desierto, lo que puede atraer (y quizá retraer) a alguno; si le añadimos el plan familiar, queda como poco curioso y puede pasar la familia o la pareja un fin de año inolvidable.

Con la actual sequía de carreras desérticas, con el plan no tan al límite como otras pruebas, y con un precio ajustado (850€+vuelos), creo que huele a que puede ser un éxito. Si no me equivoco creo que es la tercera tentativa de organizadores españoles en el desierto tras Extrem Sport (Senegal, Egipto...) y Maratón Hoggar (Desert Run es demasiado corta para aparecer en este blog, ¿no?), y parece la más sólida.

Un corto vídeo.



+: Túnez Dune Trail, Facebook - 'Dune Trail'

+s13: Index: Ultramaratones

Related Posts with Thumbnails