Transgrancanaria 2011 (2): padeciendo

miércoles, 9 de marzo de 2011


El avituallamiento del 42 tenía un aspecto algo desolador, era tarde, llovía, pero todavía me sentía en carrera. Tras una larga subida siempre bajo la lluvia y sobre piedra se separan de nosotros los de la Sur-Norte, modalidad sólo 25km más corta, y que, a ojos de un ignorante, puede parecer que casi se pisan, porque si te haces 98 te haces 123, ¿no? Nos quedamos un poco más solos, pronto cogemos un bonito sendero que seguro que de día y sin lluvia debe de tener buenas vistas, me junto con un colega catalán, y vamos haciendo camino. Mientras las cortas bajadas no sean muy empinadas, salvo el culo, pero si lo son tengo que extremar el cuidado porque he decidido salir con 'slicks' (Asics Trail Sensor 4): no agarran nada en piedra húmeda, y cuando digo nada es nada, a lo Karl 'Vileda' Meltzer en el UTMB. Voy con mucho peligro a ratos, pero más me preocupa que veo un poco mal, no sé si es mi frontal, pero veo borroso; ya le pregunto al compañero si él ve mal y me dice que es niebla, vale, entraba dentro de lo que había pensado, pero enfoco mal la vista o no veo un pimiento, algo pasa. Una de las veces me preocupa darme cuenta de que llevo el frontal a tope y no veo mucho, uy uy uy, que quedan horas de noche. Una pilas de litio en mi frontal duran 7h seguro, ya lo probé en la Trans 333 con unas alcalinas normales y noches más largas, me empieza a preocupar.

A unas dos horas de amanecer intuyo más que ver, meto el pie en charcos a la mínima y el cuadriceps derecho se queja cada vez más y eso que no hemos hecho bajadas realmente fuertes. Y sigue lloviendo, claro: más o menos de 03h00 a 06h30 nos estuvo lloviendo, en general poco, pero a ratos fuerte; afortunadamente no hacía mucho frío y nos pilló con energía, aún así he leído que provocó bastantes abandonos, pero en ningún momento sentí frío, la verdad, aunque no paraba nada, siempre en movimiento, que ayuda.

En un momento en que el compañero del momento se pone delante perdemos el camino y nos vemos improvisando un campo a través. Tiro por donde no debo y tengo que bajar una ladera muy jodida, el frontal está prácticamente muerto y una bajada final una carreterilla antes de la primera presa de este tramo la hago casi a ciegas, bastante peligroso. En 500m -que no creo que ni que llegara a eso- me debió meter el catalán casi diez minutos, era un topo, literal, menos mal que empezaba a amanecer.

Tras esta primera presa viene una zona un tanto confusa de orientación, varias veces perdí las marcas, no era fácil de seguir en mi opinión, incluso ya de día no las localizaba siempre bien. Este es el único punto de duda de toda la carrera, el marcaje es sencillamente excelente (a las horas a las que yo pasé), cintas, reflectantes y luces, ingente el trabajo y afortunadamente no parece que haya locales que porque ellos lo valen decidan quitar marcas.


Empiezo a ir muy mal, el cuadriceps me está matando mucho, duele, ya no molesta, y desde hace bastante kilómetros que lo estoy sufriendo mucho. No es sólo corriendo, también andando; ni sólo bajando o subiendo, en cualquier terreno con cualquier pendiente, voy mal, bastante mal, no me gusta la sensación, es dolor y me está agotando. Tras mucho pensarlo creo que la explicación más razonable es que en la tonta caída del canal (¿km 8?), al darme la hostia en la rodilla, el cuadriceps en una acto reflejo se contrajo a lo bestia y se contracturó, está como un puñetero pedrusco, y el izquierdo va bastante bien. Que sea esto o no tampoco me libra de padecimientos, pero al menos creo que he llegado a una conclusion válida. Eso sí, la bajada a otra presa, muy pendiente y con las piedras mojadas, es de auténtico documental de National Geographic, como si a un pingüino lo tiras por la bajada esa en la que los ingleses se matan por coger un queso: pegaba unos patinazos de escándalo, iba completamente parado, y encima me di en la otra rodilla (lástima que no se hinchase tanto para ir a juego). Pero llegué abajo entero, y tocaba subir, claro. Y no es que le viese las orejas al lobo, es que estaba el Príncipe Carlos de Inglaterra en persona: no podía con mi alma. ¿Qué coño pasa? Desde la primera subida de la carrera me noté sin fuerza, no sin energía -estaba comiendo bien, uno de mis grandes errores en muchas carreras, comer poco y mal-, e iba doblado, no subía. Para esto sí que no tengo explicación, se me ocurren espurias razones: demasiado tiempo desde que entrenaba fuerte hasta la carrera (por lo de la Libyan y las dos semanas extra suaves), por estar malo lo semana anterior, porque soy más flojo que una bola de pelusa. No lo sé, no me convence ninguna -bueno, la tercera...-, no subo tan tan mal, y sobre todo no "peto" desde la salida. Es cierto que he ido "engañado", no me esperaba estos rampones, pues los desniveles se pueden sacar de muchas maneras, y vuelvo a comparar con la Transvulcania y ni se parecen, los desniveles del 30 al 80 son muy radicales, una, dos, diez, 200 subidas así, vale, pero el trillón largo que conté, no. Yo no sé cuántas subidas y cuán largas eran las muy cabronas, pero me destrozaron, no podía ni con mi alma. Decía antes que la diferencia entre la Sur-Norte y la 100% Transgrancanaria eran sólo 25km, pero hostias qué kilómetros, ahí está la chicha, ahí los niños se convierten en hombres, y ahí a los gaylords les tiemblan las rodillas. Para compensar, las vistas hacia el kilómetro 50 son absolutamente alucinantes, todo verde, presita reluciente al fondo, cascada a tu izquierda, precioso.


La llegada al control del 60 fue bastante lamentable por mi parte, iba realmente jodido, me engancharon dos tipos y encima uno parecía que iba de paseo por el parque: qué mala hostia me entra con estas cosas, de verdad, disimula cabrón. A partir de aquí era subida, tocabas la ISS y volvías a bajar esquivando los satélites de la constelación GPS. Una vergüenza, no tiene otro nombre. Subir, subir y subir; 'está usted en la cumbre del Everest', decía un cartel; subir, subir y subir; y qué soltura llevo, y qué gracia en mi andar, y qué bien me lo estoy pasando. Muerto. Madre mía cómo voy a llegar yo a meta con esta basura de cuerpo. Dentro de lo malo iba con uno o dos tíos que me hacían morirme un poco pero me mantenían despierto, a ratos me puse yo delante, pero vamos, que como mucho me pueden agradecer que subimos al Roque Nublo donde había alfombra de control de paso, porque lo que es colaborar en el ritmo no mucho. En algunas subidas me molestaba el Aquiles-soleo, pero para mi sorpresa no fue nada importante; tampoco el meñique que me dio la lata las primeras decenas de kilómetros; ni siquiera la fascia plantar, fuente de tantos sufrimientos en otras pruebas, lo que me demuestra que llevaba unas zapatillas ideales para larga distancia: al final parece que no tengo de qué quejarme, ¿no?


Y me creía yo que las subidas tenían que acabarse ya pronto. Lo de la siguiente fue apoteósico, jadeando como un poseso, miro el pulsímetro a ver si llego a las 300 o no y voy en 125: definitivamente si no voy petado de hambre algo les pasa a mis musculitos, no dan los pobres. Poco después el cadáver resbala en una piedra, casi se calza una buena hostia, pero a cambio se lleva las manos con picaduras de alguna planta la mar de graciosa. Vamos, que tengo el día. Me levanta el ánimo el control del kilómetro 70, no sabía que había aquí. 10km para el siguiente y dos tercios de carrera en el bolsillo.


El de la guadaña, harto de esperarme, decidió tirar hacia delante a ver si pillaba a otro, porque lo mío era arrastrarme de muy mala manera, pero aún no me moría. Con niebla y algo de fresco llegamos a otra cima -creo que ponía 'K2'-, donde había unos telescopios, y después, bajada. A ver las estrellas, y no precisamente con el telescopio. La pata de palo que llevo por pierna duele cada vez más, a veces me creo que más no puede doler, pero me sorprendo de lo tonto que puedo llegar a ser, porque me quedaba por sufrir lo que no está escrito. Ciego perdido llego al 80, Garañón, de donde han salido hace hora y media la gente de la maratón, lo que daría por cambiarme por ellos. Aquí se podría dejar una bolsa, pero como volvía el domingo por la mañana se supone que no la tendría de vuelta; por la misma razón me he quedado sin mi chalequito TNF topeguay de finisher. Si en todos los avituallamientos el trato es excepcional y podemos comer lo que queramos y variado, ¡en este hay plato de pasta! Tardo muy poco en decidirme a comérmelo, y casi menos en hacerlo, entra de maravilla, llena la tripa, aprovecho para hacer una llamada revitalizante (supongo que en la foto estaré flipando con el gorro del payo, que parece una bolsa de El Corte Inglés deslucida, no sé) y salgo como nuevo... hasta que 100m más adelante pillo una tiritona de escándalo, es lo que tiene pararse más de la cuenta, llenar el buche y que haga fresco. Otra vez la chaquetita, capucha, y a apretar el culo, que no hay otra. Intento pensar en el perfil, desde aquí se supone que es todo bajada excepto una subida al principio. Una maratón. Esto empieza a estar hecho.


No puedo ni con la a de mi alma, voy lentísimo, pero bueno, hace mucho que sólo quiero llegar, creo que el reto está siendo mayúsculo, quizá no estaba preparado para esto, o me había creído que era algo más suave, o menos técnica o no sé qué, pero el día menos pensando este deporte te pone en tu sitio, tres maratones son muchas, 4000m positivos, son un huevo, y si a eso le añades que no sé porqué te levantas atravesado, tienes el cóctel perfecto para sufrir como un animal. Nunca pensé en la retirada, fue acabándoseme la voluntad, poco a poco, la chispa, las ganas, todo, resignado, bastante hundido, sin comprender porqué iba tan flojo, sabiendo que no era una carrera para mí, pero tampoco creyendo que había hecho nada tan rematadamente mal para padecer tanto. Resignación, es una de las fases a la que toda carrera, en mi caso, llego, agachar la cabeza y la moral, aguantar, lo que te echen, no tiene más secreto. Aguantar.
s
+: Transgrancanaria
Rapiña (fotos): David Jiménez, Victor Suárez, Aaron López - Bichillo Runner, José Antonio González Trujillo, Pablo Pedror

+s13: Index: Mis otras ultramaratones

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto se pone épico!!!!
Al final va a resultar que si que lo pasaste malamente.. jeje..
Sigue, sigue.

Saludos

DavidP

Anónimo dijo...

Yo en la Trans,es en la carrera que peor lo he pasado,de Garañón a meta se me hizo de noche y nos perdimos cuatrocientasmil veces....todo bajada,ja,ja,ja......
Para entrar con 23,20 h.

-massa

spanjaard dijo...

¡¡¡Sangre, queremos más sangre!!!

Anónimo dijo...

En la finca de un indiano dimos como catorze vueltas antes de encontrar el camino correcto....ni una puta señal...grrrrrrr,encima nos cogió la segunda noche y venga dar vueltas como un tiovivo...

massa

ser13gio dijo...

Épico no sé, pero pasarlo mal, un rato sí.

Massa, hablo de mi experiencia y a las horas a las que yo pasé, y excepto un tramito, el marcaje me pareció excelente, pero claro, del día a la noche hay diferencia, y cuanto más te acercas a la civilización peor. Desespera mucho perderse, te pones atacado, se te va la vida en esas "tonterías". El perfil del humor, me cago en todo.

SPJ, ya colgaré una foto de Lizzy, verás lo que es sangre.

Saludos,
s

Chavalin dijo...

Hola Ser13gio,

tu a sufrir que nosotros disfrutamos... leyéndote. Gran relato, todo un placer.

Alberto Vega dijo...

Gusta tu relato. Te saludé en la salida y ya me contaste que no te encontrabas fino. tu relato lo atestigua. Te mando enlace y verás buenas fotos tuyas. La balización a mí me pareció excelente. Saludos.

Mírate (ésta y las siguientes): https://picasaweb.google.com/pablopedror/TRANSII#5582115461544135458.
Es el final de la subida al Pico de Las Nieves.

Anónimo dijo...

El año 2009(el que yo fuí),estaba mal marcada,señales muy espaciadas y cruces abiertos sin ningún tipo de indicación y sí cuando vas acercándote a la "civilización",por aquello de hacer la gracia,encima los chavales se divierten quitando marcas...
Totalmente desmoralizado y tras varias caidas en el último barranco decidí terminar andando tranquilamente,se me fueron casi dos horas....

massa

Dani dijo...

Imagino que hoy sacarás la entrega final, ¿no? Que nos tienes en ascuas... Oye, que en esto de aguantar tú ya tienes experiencia y se te da que te cagas! ;)

RA dijo...

Pues si te cuento la Milla de El Escorial..., esa si que es jodida, jaja.
En serio, ¿para cuando el final de la crónica?. Lo cuentas perfectamente, un placer leerte.

ser13gio dijo...

Hoy estará la entrega final, sí, ¿se acabará yendo a los Carnavales, o bien se adentrará en el Océano harto de la vida perra y allí acabará sus días?

Alberto, gracias por las fotos, rapiño unas pocas para este post y el primero.

Massa, lo tuyo sí debió ser épico y no mis mariconadas

Gracias Chavalin, Dani y RA.
s

Anónimo dijo...

Al final,pasado Teror y en la última población grande,me junté con un canario,de las Palmas,que el año anterior lo había dejado en Teror,para llegar a meta caminando ricamente y aún así nos perdimos....


massa

RomanProu dijo...

buenísimo!!!! sigue sigue. Menuda trilogía!!!
En las fotos de Alberto se ve que estás disfrutando..., se alargó la fiesta de Carnaval y no encontrabas taxi para volver a casa???
Menuda paliza!!!!!!!!!

Pedro dijo...

[...]
bola de pelusa
[...]

:-)

Somal dijo...

Ahora resulta que eres un "jachondo".
Un gran relato.
Me alegro de que le echaras huevos...

Jaume Tolosa dijo...

...con un colega catalán...si al final será que si corrí en Canarias, tu!
Me estas haciendo sufrir a mi, que me suda lo que sufras tu! Joder, y mira que lo sabes, pero tu duro allí!!!!

(me he reido mucho con la bolsa del corte inglés deslucida)

Voy a por un café y sigo...

ser13gio dijo...

Massa, de todas formas me da que eres aún más pupas que yo, lo que no te pase a ti...

Je je, Roman, excepto lo del carnaval, casi has acertado.

Pedro y Somal, ya han pasado días, mejor tomárselo con humor.

Jaume, pues te conoce, un tío algo alto de pelo canoso, delgado. También colega de Xavi Marina.

Gracias y a cuidarse, y seguid mi consejo, más vale perseguir un balón que una meta,
s

ilusión dijo...

jajajaj, eres un poco agonias, pero apuesto a que esto termina como las pelis de ROCKY BALBOA, te veo subiendo las escaleras y en el ultimo escalón los puños en alto.

No nos conocemos pero eres un crack, lo de las orejas del principe CARLOS, buenisimoooo!!, jajaja!!

saludos.

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