Mis Murallas del Alto Duero

viernes, 29 de julio de 2022

Tu valía deportiva llega hasta tu factor limitante más bajo.

En bici reencontré un muro importante en Montañas Vacías, "reencontré" porque no era algo nuevo, y tras dos años quería volver a intentar algo de bikepacking, ir en bici mola, vas lo suficientemente despacio para apreciar el entorno, lo suficientemente rápido para avanzar mucho al día y es lo suficientemente duro para ser motivador. Esta vez sería una ruta que encontré por casualidad por internet, más corta e iría solo, menos animado pero me permitía hacer las cosas a mi manera. Sin más pretensión que probar si he aprendido algo en dos años y si puedo seguir planteándome cosas en el futuro sobre la bici. 

Mi preparación fue ligeramente mejor, con algunos días largos y tratando de cuidarme el culo porque intuía que me iba a dar guerra pero no sabía cuánta. Tuve algo de suerte con el tiempo porque aunque pillé calor no fue excesivo y debía tener cuidado con el frío la primera noche. El diferencial de temperaturas sería de 30 ºC y es algo a tener en cuenta. Fui en régimen de vivac y con la mitad de la comida, tratando de ir ligero y ágil. Pero con bastantes dudas. Me siento cómodo con la bici, es parte de mis quehaceres deportivos semanales, pero siempre hago corto y rápido, no quería llevarme otra decepción pero las importantes dudas me hacían pensar que era una realidad probable.

Tan probable que tras sólo 25 km de ruta ya estaba molesto y no sabía qué había hecho mal, porque esa es una distancia normalita a diario y no acabo como estaba en ese momento. Molesto y muy desconcertado me paré para aplicar las primeras medidas. Crema que llevaba muy a mano a conveniencia y idea feliz que cambió el rumbo de la ruta: endurecer la suspensión trasera. Tiene su porqué. Con unos diez kilos extra en la parte trasera (bolsa y mochila) con la suspensión muy blanda quizá iba algo comprimida y 'chopper', hundida de atrás, eso hace que te roces de otra manera y que te resientas. Cambiado esto y con muchos mimos en forma de crema (probando una nueva, Muc-Off, me gustó el tacto, buena elección, no necesariamente mejor que la Assos) aplicada varias veces al día y una recuperadora un par de veces al acabar, mantuve la piel sana, libre de heridas y bacterias y sólo algo más allá de molesto, pero siempre tolerable. Y, sobre todo, recuperando de un día para el otro porque esa es la clave de las etapas.

La ruta, por el nombre se intuye, discurre cerca del río Duero, por zonas que fueron hace unos siglos la línea divisoria entre dos "Españas", dos visiones, dos mundos, la musulmana y la cristiana. Se suele resumir en religiones pero en realidad, como siempre, es poder, posesiones y dinero. Me encanta que la gente trace rutas por donde conoce, las comparta, se curre 'roadbooks', las difunda y sean gratis. No todo es una comunidad, región, provincia, junta o cabildo poniendo pasta para que una empresa privada haga el trabajo, existe margen para iniciativas sin ánimo de lucro, con la única voluntad de sus creadores y unos pocos recursos gratuitos que ofrecen algunas webs. Y nada más. Porque el altruismo a este nivel campechano es una riqueza y es de agradecer que se siga compartiendo conocimiento, tiempo y energías sin esperar nada a cambio. Ojalá nunca se pierda.

Elegí la ruta porque intuía que la zona era muy deshabitada (cosa que me encanta... si no tienes problemas), y en mi caso la adapté en el punto de salida y llegada, con lo que Almazán sería mi punto medio y la alargaría unos 30 km. Ya la cosa se iba a 330 km, más de 100 al día que me había autoimpuesto como límite para tener margen. Hay que contar que vas cargado, lo que ralentiza, no comes ni descansas como debes, y el desnivel, no mucho en este caso pero todo te hace ir más lento, nunca más rápido.

Cada vez me gustan menos los preparativos, no preparar en sí que me gusta prever qué puede pasar, llevar lo justo, pero no las dudas, las puñeteras dudas, que cuando no son pequeñas me atormentan ligeramente. Tengo bastantes malos recuerdos de otras aventuras y me costó un buen esfuerzo no mandarlo todo a la mierda. Me encanta alejarme de lo conocido, salir de una puta vez de casa y que pase lo que tenga que pasar, perder de vista todo y mirar sólo hacia adelante. Una vez has salido ya no hay dudas sólo incertidumbres, ya no hay problemas sólo soluciones y ya no hay que pensar demasiado, sólo actuar. Y echaba esto de menos.


La ruta la había visto de refilón, pero muy de refilón, sólo miré dónde dormir el primer día porque justo donde me pillaban los ciento y algo era una zona de cañones técnica y aparentemente difícil, con lo que ese fue el objetivo del día, pasar este cañón. Pero para llegar ahí tuve que cruzar zonas absolutamente inhóspitas del bonito sur soriano, donde la distancia entre pueblos es de docenas de kilómetros y cuando llegas a él no tienen prácticamente nada, la iglesia, el frontón, una fuente con suerte, y nadie o casi nadie en las calles. Y un incierto futuro. Me encantó esa zona, ver a lo lejos el yacimiento de Tiermes (donde me he "prometido" volver con calma) y afrontar esa zona de cañón que no era tan fiero como lo pintaban y aunque lento y con zonas de bajarse, me resultó divertido, porque como casi siempre, voy con mentalidad trialera: poner pies en el suelo lo menos posible. El oasis del cañón, lento y revirado me llevó su tiempo pero a la salida me encontré con un sitio ideal para acampar, 112 km después, muy bien de fuerzas, a buena hora y que consideré era el lugar ideal para parar. O eso creía. Porque pasé una de las peores noches que he pasado por ahí fuera, con un frío tremendo, sin apenas pegar ojo, levantándome con escarcha en la zona de los pies y con todo mojado por la humedad. Que un 1 de julio escarche, no me jodas. Me esperaba fresco pero no esto. Cierto que estaba a 1200 m de altitud, que la previsión eran 5 ºC, pero vaya nochecita, infernal y me quedo corto. Un par de horas para tratar de secar todo, salida algo tardía por ello y a por la segunda etapa.


Había leído que Arenillas era un oasis en el desierto de la despoblación, tuve una agradable charla con un local y poco más adelante por fin tuve cobertura para poder comunicar que todo iba bien, porque sí, había buenas zonas de sombra y lo único que hay es el clásico Movistar que funciona en extensas áreas más como un servicio público necesario que como una empresa privada (nada es gratis en este mundo y recibe por ello su paguina). Más adelante el bonito pueblo de Rello que tiene un increíble potencial turístico... si no estuviera en medio de ninguna parte y si estuviera más cerca del gobierno regional, una carretera o "algo" que evite su aislamiento. Poco después me subí a una atalaya musulmana absolutamente en medio de ninguna parte y cuando estaba a dos pisos del suelo comprobé que la escalera se movía con lo que no me dio mucha seguridad. Por supuestos seguí subiendo hasta arriba del todo. Me encantó el pueblo de Bordecorex y el entorno donde estaba enclavado. 



Y por fin Almazán, donde me di el homenaje de comer sentado, avituallarme con dos bocatas para la cena y pude descansar a la sombra. Era la mitad de la ruta.

La salida fue horrenda, una mezcla de calor, intentos de digerir la comida, largas pistas y molestias varias. Dos o tres horas de penalidades. Al pasar este bache y ver que avanzaba a buen ritmo me fui planteando pequeños hitos cada vez más ambiciosos y con los días tan largos de principios de verano el límite realmente son tus fuerzas. Las tuve y cuando recogí el agua de la noche y me recomendó otro local dónde parar supe que el día había sido bueno, buen recuerdo de Gormaz y su espectacular muralla, de la tontuna de cerrar fuentes en algunas plazas, de la subida de Quintanas de Gormaz (a cero, de pies digo) y de los 132 km que me pude cascar. Cuando encontré dónde iba a dormir daba palmas con las orejas, en un meandro de un pequeño riachuelo donde poderme lavar yo y la ropa, donde dormir en su arena blandita, con una temperatura cálida y de buen humor. Y para colmo dos enormes bocatas de jamón serrano (el único que existe, rechaza imitaciones "inglesas") y chorizo esperándome. Respeto las ideologías de cada uno pero qué grandísima decisión es a veces no dejarse influenciar por algunos cantos de sirena y meterse el rico embutido cárnico que comemos por estas latitudes con las papilas gustativas deseando recibir un chute de sabor. Cuán inmenso placer.


Si apenas pegué ojo la primera noche en la segunda me desquité, profundo e increíblemente reparador sueño, creo que merecido tras casi 250 km durmiendo horas y cuarto a lo sumo. Tocaba descansar y me levanté nuevo, de buen humor y con ganas de acabar la ruta. Tres días es una distancia muy manejable, el primer día es el de la novedad, el segundo el de ya estar perfectamente metido en faena, y el tercero huele a meta y da lo mismo todo. Al poco de arrancar llegué a la bonita localidad de El Burgo de Osma, me dejé un pie en unas piedras que aún me arrepiento no haberle dado un segundo intento, intuía que iba a discurrir la etapa cerca del Duero y más o menos así fue, caminos y carreteras locales muy llanas, rápidas, para avanzar bien, hasta que se me soltó el cable del cambio y unos diez kilómetros más adelante paré a apretarlo para disponer de marchas de nuevo, pero da una idea de lo llano que era si no tuve que parar de inmediato. Fue cerca de San Esteban de Gormaz, donde había una bonita iglesia románica que preferí visitar antes que el castillo. Románico a cascoporro, qué estilo más sobrio y qué bien han pasado los siglos por él. 


A partir de aquí te adentras en una zona solitaria, arbolada a ratos, en la margen izquierda del Duero y de nuevo muy aislada. Poco después dejé la ruta a la altura del espectacular monasterio de La Vid, donde aproveché para comprarme un helado en un restaurante al lado del monasterio como último descanso, y seguí mi ruta junto al río. Una posibilidad es alargar la ruta hasta donde se pone el Sol siguiendo el Duero, básicamente hasta donde quieras, pues bastante bien marcado y mantenido llega hasta la frontera con Portugal. Allá cada uno.

Cansado pero satisfecho puse punto final a una ruta que me resultó lo suficientemente exigente para dejarme tranquilo una temporada, me demostró que con el culo sano y sin la tripa vacía puedo hacer muchos kilómetros en bici, y que con un poco que te animes a salir la recompensa supera con creces las dudas y el esfuerzo.
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+: Murallas del Alto Duero, Wikiloc

2021...

sábado, 1 de enero de 2022

365 días de entrenamiento después diría que mi año ha sido plano en lo deportivo, sin retos ni dorsales ha sido razonablemente tranquilo. Lo que sigo teniendo en mente se me escapa de nuevo por la imposibilidad de viajar, así que habrá que pasar página. Pero excepto esta pequeña frustración me ha gustado seguir saliendo todos los días a hacer algo que me gusta y que es tan parte de mi vida que no me la imagino sin mi sesión diaria de moverme.

La bici me sigue divirtiendo mucho, aunque quizá los 3100 km no sean mucho es, principalmente, debido a que no hago nunca largo además de que un par de meses al año apenas monto por frío y/o exceso de barro. Hay pocas cosas más excitantes que un peralte cogido a buena velocidad, una salvada de rueda delantera, un aterrizaje suave de un salto o no sacar el pie en una subida que hasta ese momento era imposible, por eso en los meses en los que la meteorología es incierta no perdono la bici, la disfruto mucho. Un neumático trasero (dos años), un pedalier que me suena y ya he adquirido y dos culotes caros (que ya me pueden durar) es todo lo que me he gastado en bici. Cuatro caídas, dos recientemente a 0 y 3 km/h, subiendo, por los pedales; una un poco más rápida por deslizar la rueda delantera, sin consecuencias más que en el orgullo; y la cuarta, de las feas, un descontrol importante yendo algo rápido y sin saber bien ni qué pasó, de hecho me faltan algunos segundos; pero tras el cabreo inicial, al ver que no tenía apenas nada para lo que podía haber sido me guardé mi orgullito y me volví sabiendo que ese día había tenido suerte. 

Errática natación, 171 km pero muy desigualmente repartidos. Sin objetivo swimrun por incomparecencia de compañero, cierre de piscina pública desde julio en connivencia con la empresa que la explotaba que casualmente tiene otra privada y, finalmente, unos problemas que arrastro en pantano, han hecho que en medio año haya nadado poco más de 45000 metros. Aunque ya me pasaba el año pasado, este se ha regularizado un problema "respiratorio" cuando nado en, al menos, dos pantanos: nado bien, voy teniendo mucosidad según pasa el día como si me hubiera constipado y cuando me acuesto los mocos hacen tsunami en mi nariz, sin poder respirar apenas y teniendo que dormir incorporado. Al día siguiente estoy hecho una piltrafa, como enfermo. Entiendo que algo de mi cuerpo reacciona con algo que tiene el agua pero sólo me pasa en agua dulce y lo paso francamente mal con lo que hasta he pensado en vender el neopreno y dejar de nadar en aguas abiertas. Una pena porque llevo varios años disfrutando de buenos días de natación en medio de la nada completamente solo y la verdad es que me ha gustado y me ha permitido descubrir cosas nuevas.

Y a pie 2500 km, kilometraje correcto al no tener objetivo a pie que es cuando de verdad me atizo (he llegado a hacer más de 5000), con lo que simplemente me mantengo, rodajes cortos y medios, un día de fartlek a la semana y trato en finde hacer un par de horas. En verano corro menos por el calor y para cuando me apeteció darme caña hice dos días de series y zas, lesión. Un isquio del que no sabía si se me había contracturado o hecho una pequeña rotura pero tuve que "parar" (correr algunos días muy molesto y despacio), ¡incluso fui al fisio!, que la verdad es que no me solucionó nada y cuando empecé a recuperar fue cuando dejé de toquetearme, ponerme electroestimulación y dejar de preocuparme: otro aprendizaje. Llevaba alguna semana pensando en hacerme una salida de distancia maratón y con esta lesión que me ralentizó unas seis semanas se me fue estrechando la ventana hasta que un día dije "o lo intento ya o se me pasa". Y sorpresa, me la hice y sin grandes problemas, con sólo un entrenamiento de 27 km en muchos meses y con buenas sensaciones. Cuando menos te lo esperas el cuerpo va y responde. Este verano me he dedicado también a tratar de comprender algo que me pasó en el verano de 2020: un día sin excesivo calor pero corriendo al mediodía como siempre, paré un segundo a quizá cambiar el podcast que iba escuchando y lo siguiente fue pegar con la cabeza contra el suelo, un 'hard landing' que no me gustó. Por supuesto seguí entrenando pero no tranquiliza desmayarte cuando vas por ahí corriendo solo. Este verano he concluido que cuando paro, a mear, a atarme un cordón o a lo que sea no lo puedo hacer de repente, mejor si ando un poco con la mirada al frente, supongo que será algún tipo de bajada de tensión pero haciendo pruebas ya creo que lo he resuelto. La otra forma sería correr evitando el calor pero eso es de perdedores, obviamente.

Para mi sorpresa mi maltrecho pie izquierdo va recuperándose con los años, con cuidados y tacto, sé muy bien los avisos que me da y por qué, no escatimo al cambiar de zapatillas y de hecho trato de tener un par nuevo en casa para cuando llega el día, cambiar, sin más. Porque es así, de parece-que-voy-ligerísimamente-molesto a me-molesta-todo-el-puto-día: la delgada línea que separa ambos estados es un entrenamiento de una hora, un día concreto y no hay vuelta atrás, las zapatillas mueren ese día, las lavo y guardo y no las vuelvo a tocar, el pie manda.

Y poco más. Un pequeño resumen de algunos días a pie y a por el 2022. Será bueno.

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Carreras-Estado, ¿el futuro del trail?

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Aunque no es un fenómeno nuevo creo que estamos en proceso de exacerbarlo y que se convierta en el modelo único a seguir si se quiere tener relevancia en el mundo de las carreras del trail. Me refiero a carreras con unas altas inversiones que sólo con un fuerte respaldo público pueden llevarse a cabo. Podría utilizar el símil de algunos equipos de la Premier League inglesa o la Ligue 1 francesa y sus equipos controlados por petrodólares y con los que la UEFA mira a otro lado porque el doping financiero es para otros, pero como me gustan más los coches voy a usarlos como ejemplo comparativo.

La Formula 1 la gestiona una empresa privada con el "sello de autenticidad" de la federación de turno. La empresa se llama Formula One Management (FOM) en un alarde de originalidad. La F1 es el deporte con más repercusión en el mundo tras los Juegos Olímpicos y los Mundiales de fútbol, aunque éstos se celebran cada cuatro años. Estar en la cúspide lo ha convertido en un deporte de extraordinario retorno a costa de unas inversiones monumentales.

¿De dónde saca el dinero la F1? Fundamentalmente de:

  • cánones de los circuitos: cada circuito tiene que pagar por acoger una carrera, luego me extiendo con este punto; lo bueno del canon para la empresa que gestiona la F1 es que es independiente de que tú como organizador local llenes las gradas o no: tú aflojas una millonada de antemano por aparecer en el calendario;
  • porcentaje de entradas: la organización del campeonato se queda con un porcentaje minoritario -pero no mínimo- de las entradas a los circuitos; es decir, que al organizador local le interesa tener las gradas a rebosar porque ha pagado un costosísimo canon y un buen pellizco de las entradas;
  • derechos de televisión: las televisiones deben pagar importantes millonadas para retransmitir las carreras, la retahíla de deberes que aquellas deben cumplir para con la F1 llena varios tomos porque se exige una calidad mínima, horas de cobertura de otras categorías y, por ejemplo, no poner publicidad que interrumpa la retransmisión;
  • acuerdos publicitarios: todas las vallas de los circuitos están cubiertas con patrocinadores de la FOM, no del circuito, con lo que es otra fuente de ingresos para unos y otra forma de no ingresar para otros.
Básicamente la organización de la F1 pilla de todos lados pero, si todo va bien, el retorno es muy importante también y todas las partes lo saben: cobertura mundial de un deporte, acceso a mercados con deseos y posibles de crecer, plataforma de desarrollo tecnológico, reparto premios con los equipos, pernoctaciones, visibilidad mundial, etc. Pero los circuitos tienen que afrontar grandes pagos y sólo tienen los ingresos directos de un porcentaje de las entradas de las que deben deducir los gastos. Las matemáticas no cuadran.

Aunque no es el mundo más transparente que digamos, sí que alguna vez se han publicado datos de los cánones que pagaban los circuitos, que es, de refilón, el tema de este post, por ejemplo:

  • Mónaco - 0 millones: el prestigioso Gran Premio de Mónaco es el único que no paga por la exclusividad que implica, su historia... y supongo que algo bajo cuerda se hará y no necesariamente económico;
  • Bélgica - 15 millones: Spa es uno de los circuitos preferidos y clásicos de la F1, se lo ponen barato por esto y por ser centroeuropeo, que siempre hay que estar cerca del aficionado clásico;
  • Italia, Gran Bretaña, Japón - 17-20 millones: no se puede entender la F1 sin Ferrari y sin Gran Bretaña, no es discutible que no pueda haber un GP en terreno italiano o cuasitaliano (San Marino y países de broma del estilo) y otro en la isla de los infieles; ocurre algo parecido con Japón, carrera querida, con grandes empresas automovilísticas allí, etc.: tiene que estar;
  • Estados Unidos - 19,5 millones: aquí la F1 se tiene que """apretar""" el cinturón y no pasarse con el canon porque el mercado estadounidense es muy suculento, entre esto y la serie de Netflix 'Drive to survive' este año estaban las gradas a reventar y el año que viene habrá un segundo GP en Estados Unidos porque interesa y mucho;
  • España - 21 millones: sin especial tradición, la marea azul de mediados de la década pasada dejó un buen poso de nuevos aficionados, es un destino barato para centroeuropeos, etc.; la F1 puede prescindir de España cuando quiera pero al revés no está tan claro porque es, sobre todo, una plataforma de exposición pública y mundial de las políticas locales;
  • Bahréin, Singapur, Rusia, Abu Dhabi, Singapur... - 42-55 millones: la máxima de «las cosas cuestan lo que la gente está dispuesta a pagar» se cumple rajatabla con estos países donde el dinero parece que crece en los árboles, hay nulos controles presupuestarios y la fanfarronería geopolítica campan a sus anchas, y eso la F1 lo sabe muy bien pegándoles unos estacazos épicos; éstas son carreras-Estado, que sirven para promocionar un país, sus sistemas, su ególatras presidentes-dictadores, sus mierdas y donde lo que se ingresa por las entradas no le importa a nadie cuando se trata de exposición mediática y ego de presidentes en su puesto por herencia o elecciones de dudosa credibilidad;
  • Arabia Saudí - 84564685632 millones: este fin de semana se estrena este nuevo país al que el sportwashing le está saliendo caro, seguro que cuando torturaron, asesinaron y desmembraron a Kashoggi nunca pensaron que les iba a salir tan costoso. ¡A joderse, es lo que tienen vivir en el medievo! Arrastrar parte de tu credibilidad por el fango, que medio mundo de bien de la F1 esté en desacuerdo con correr allí y que finalmente lo vayas a hacer tiene un precio y los petrodólares lo han pagado, se desconoce cuánto pero que lo han pagado muy bien, es evidente.

A grandes rasgos hay tres grupos de circuitos: los que tienen que estar (por intereses de marcas, de la F1, por mercado, por tradición) donde la F1 "da más que recibe", los que pueden estar o no (por ejemplo no está Alemania, al no tener un ganador como Schumacher no hay inversiones que merezcan la pena para justificar semejante canon, Francia ha estado muchos años también sin carrera, España está "de coña") y los que están por el fuerte interés de sus carreras, donde la F1 hace caja a manos llenas y todos tan amigos. 

El problema es que las condiciones son tan "abusivas" que es imposible que vendiendo entradas, sin poder poner pancartas de patrocinadores y con las manos tan atadas las carreras no hagan importantes cráteres en sus economías. ¿Solución? El dinero público. No estoy ni estaré en contra de que el dinero público ayude a financiar empresas y eventos privados, la clave es cuánto. Y en este caso son millonadas de dinero público regando eventos y empresas privadas. Es lo que llamo carreras-Estado, carreras que no pueden estar en el calendario de la F1 con recursos propios, en las que es imposible repercutir la inversión en las entradas y que están sostenidos por recursos públicos de más que dudoso retorno. En países de bien, democráticos, con controles parlamentarios y demás el dinero no se da porque sí ni a cualquiera, pero es cierto que los políticos que hacen esas asignaciones presupuestarias a veces se tienen que tapar la nariz, mirar a otro lado o tener mucha fe en los retornos que prometen bonitos PowerPoints. Desconozco cómo funcionan las Haciendas de otros países pero aquí todo sale del mismo sitio y lo que varía es el reparto que cada comunidad, provincia o ayuntamiento haga, que es libre para hacerlo como considere dentro de la ley que para eso gobierna con el respaldo de los votos. Esta afirmación hay que cogerla con pinzas, claro, viendo los escándalos de, por ejemplo, Valencia que tuvo también su GP de F1 en el que la corrupción rebosaba de tal manera de amenazaba los ecosistemas marinos locales.


¿Y en qué se parece esto al trail? Con las carreras que se van sabiendo del circuito UTMB World Series y lo que se sabía del antiguo Ultra Trail World Tour podemos, aproximadamente, inferir estos tres mismo grupos: los que deben estar y la organización del circuito es más generosa, los que vienen y van y pagan su canon pero que a nadie le importa, y los que para pasar por el aro y ser parte del circuito ganador tienen que aflojar la chequera como si no hubiera mañana. Omito nombres, que cada uno se haga su composición. Y digo UTMB como puedo decir skyrunning, campeonatos o copas FEDME/RFEA, mundiales World Athletics, Golden, Spartan y todo lo que se tercie pero es cierto que el nivel de inversión requerido para entrar en el novedoso circuito a priori parece mucho más alto (tanto que como ejemplo una carrera ya ha dicho que el precio de la inscripción va a subir un 67 %).

Sea por canon, sea por porcentaje de inscripción o por la forma que sea, algunas carreras de trail van a ser insostenibles sin la fuerte ayuda pública. Serán carreras-Estado. Desde hace mucho que conocemos muchos casos de carreras sostenidas con dinero público hasta unos niveles groseros pero para pasar de pantalla las inversiones tendrán que ser aún más fuertes, por lo dicho, por cánones, porcentajes dejados de ingresar, por invitaciones de pros, por pompa o por lo que sea. Esto, por supuesto, ocurre en todos los circuitos, federativos nacionales o internacionales, privados internacionales o campeonatos internacionales, la cuestión, como decía, es cuánto de ese apoyo es justificable y cuánto por egos de políticos vs el retorno que produce para esa carrera y/o región. Porque el dinero público es finito y cómo se gestiona marca la diferencia.

¿Cuánto dinero público puede ser considerado razonable como inversión para que empresas o entes privados ganen a costa de aquel? ¿Un 10 % del presupuesto total? ¿Un 20 % quizá? ¿O un 30 %? No es por hacer demagogia pero se me ocurren bastantes sitios mejores donde emplear nuestros impuestos que en pagar a una cara más conocida, ser parte de un circuito de mucha fanfarria o en costear unas cuantas bolsas más de confeti y chow. ¿Cuánto es razonable y justificable con un retorno presente y futuro acorde a la inversión? Inversión, no gasto.

Un recordatorio más: las ayudas públicas pueden ser con dinero, con medios, con influencias o con permisos, hay muchas formas, no dejan de ser un tipo de prebenda que en su cuarta acepción la RAE las define como «oficio, empleo o ministerio lucrativo y poco trabajoso». Lucrativo y poco trabajoso. Oh yeah! 

Sin ánimo de ser exhaustivo, llamo prebendas por ejemplo a:

  • cuando existen competiciones enteramente organizadas desde entes públicos sin mirar a presupuestos.
  • Cuando carreras surgen de la nada y desaparecerán/desaparecieron cuando el apoyo público flaqueó o desapareció.
  • Cuando carreras pueden abonar regalías que se escapan de su presupuesto y cuyo retorno es más que dudoso.
  • Cuando organizaciones exclusivamente por apoyo público se lanzan a organizar campeonatos nacionales o internacionales, oficiales o privados, con mayor o menor impacto pero sin importar éste.
  • Cuando autoridades locales prescindieron de sus pasados organizadores de una forma un tanto "extraña" y que poco después las retomaran empresas afines o con otro perfil en los proyectos. 
  • Cuando competiciones pueden pasar un número de participantes no acorde con la reglamentación de un parque natural (regional o nacional) por afinidades políticas o ideológicas mientras a otras organizaciones se les impide o limita.
  • Cuando carreras cuentan con corredores de un nivel cuyo fijo de salida es claramente superior al caché de la prueba, pagado por ti y por mí.
  • Cuando determinadas carreras tienen una masiva presencia en medios (o en medio) resultando dispar para el nivel de la competición y su trascendencia en el calendario (lo de en medio viene porque algunas carreras sólo hacen ojitos a un medio y el resto son obviados) siendo estas repercusiones son sufragadas con dinero de todos.
  • Cuando algunas carreras se suben al carro del streaming o directamente la televisión con unas posibilidades que no están de acuerdo con el nivel de la prueba.
  • Cuando carreras obtienen beneficios creados ex profeso para la carrera, en forma de reglamentos, permisos, uso de instalaciones y demás halos de ayuda pública sospechosos.
  • Cuando existen "cambios de órbitas" de carreras que dan un increíble salto adelante que no se justifica con medios propios ni con ayudas públicas razonables.
En definitiva, es cuando los costes de organización no se repercuten en el corredor o patrocinadores, sino que una "mano mágica" soluciona, con el dinero de todos, esa diferencia entre ingresos y gastos de toda empresa. 

En definitiva, la diferencia entre la magia y la estafa es que en la primera queremos creer lo que vemos y nos dejamos engañar. Lo segundo es constitutivo de delito.

Creo que en el trail estamos sugestionados por algunos trileros que no magos que hacen muy bien su trabajo pero somos nosotros los que nos dejamos sugestionar, voluntariamente. Convendría cierta autocrítica y autocontrol como deporte, reír menos las gracias de algunos trileros y apoyar modelos organizativos sostenibles.
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Minardi y el UTMB

jueves, 28 de octubre de 2021

He dejado pasar el suficiente tiempo para que se nos olviden imágenes de este año porque no quiero que este post se asocie a nadie en concreto, es un fenómeno que cualquier aficionado puede haber observado durante muchos años en la 'sommet' del trail y prácticamente en exclusiva en esta carrera. Me refiero a esos corredores que salen como auténticos cohetes y que se sabe que no van a llegar a meta. Porque una cosa es venirte arriba y seguir un ritmo que no es el tuyo fruto de la emoción y la falta de autocontrol y otra bien distinta son los fuegos de artificio. Propongo llamarles minardis.


Podría usar la metáfora de esas escapadas ciclistas en el Tour desde que la televisión conecta en directo con fines claramente publicitarios pero como me gustan más los coches vamos a usar el ejemplo del equipo de Formula 1 Minardi (1985-2005). Dependiendo de la época se ha permitido repostar en carrera o no, ahora estamos en una época en la que no, con lo que premias la eficiencia de los motores pues el peso es una variable crítica en la velocidad en curva y aceleración pero también en el desgaste de los neumáticos, por ejemplo. A pesar de que los F1 tienen los motores más eficientes nunca construidos chupan sopa como unos campeones para ir rápido, con lo que tranquilamente cargan con 150 kg de gasolina... para llegar a meta. Pero ¿y si se no pretendes llegar a meta? Pues que sales con 50 kg en vez de 150 e igualas un Minardi con un Ferrari. Tan sencillo como esto. Se sospecha/sabe que en algunas carreras Minardi salía con menos combustible del necesario para llegar a meta en aras de ganar visibilidad, tratar de atraer patrocinadores, que algún a algún ingeniero se le inflase el pecho o incluso promocionar pilotos sobre los que tuviera derechos comerciales. Ver a un coche que siempre cerraba la parrilla codearse con los primeros era muy llamativo pero obviamente nunca llegaba a ver la bandera a cuadros. Pero es que ese no era el objetivo. Imagina el argumento de un director deportivo que llega nuevo y en dos meses está delante, o el ego de un piloto rodando en puestos que no son los que corresponde al coche: subes tus acciones (si lo haces poco y consigues mantener el secreto). 

En el UTMB (y dada la importancia de las carreras satélite -y más que van a tener- también en CCC se observa claramente) siempre hay una serie de corredores que a priori no cuadran en posiciones delanteras. Y es muy muy raro fallar en la apreciación. ¿Qué hay de malo en ello? A ver, nadie mata a ningún gatito, cierto, pero creo que devalúa tanto a la carrera como, sobre todo, al corredor (y/o su equipo). Todo el mundo es libre de salir al ritmo que quiera, faltaría más, pero me parece que cuando estás muy fuera de tu sitio estás mandando el mensaje equivocado por varias razones. Porque no sabes correr carreras grandes; porque no evalúas tus fuerzas en distancias largas; porque tienes miedo a vampiros; porque valoras más el show que la seriedad; porque no tienes un plan deportivo bien trazado o te quieres saltar pasos; o porque quieres salir en la foto a cualquier precio. Se aceptan más sugerencias en comentarios. 

Y respecto al mal que le hace a la carrera, ver un 50 % de abandonos de pros da una idea de que eres una carrera importante en la que hay que estar sí o sí pero que algunos van obligados sin que sea realmente prioritario en tu temporada: le quita seriedad e imagen a ese evento en concreto, lo que no creo que sea nada bueno al final. ¿Alguien se imagina la mitad de la parrilla de la F1 abandonando por captar atención? ¿O la mitad del Tour por pasarse de rosca las cuatro primeras etapas? (los pros del trail lo asimilamos al puñado de profesionales de ambos deportes lo que pasa es que en éstos no hay plebe con la que se compite en la misma prueba) 

Repito, no haces el mal en el mundo pero cada vez me gusta menos esa actitud, me parece poco seria y muy de andar por casa, cada abandono tiene su casuística, ni que decir tiene, pero es que hay gente que con suerte tiene en mente llegar a Courmayeur. Así que, igual que Minardi creaba simpatías para algunos por ser el David contra los Goliaths, los minardis cada vez me producen menos.

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El previo del UTMB 2021

domingo, 22 de agosto de 2021

Tras el año de ausencia por la pandemia vuelve el Everest del trail running, el Himalaya del correr por montaña y el monte Olimpo de las ultras. La cima mundial de entre las cimas mundiales. Bienvenidos al único y original previo del UTMB, rechaza imitaciones. Para variar, intentaré ser breve.


Mujeres

Creo que la favorita número uno es claramente Courtney Dauwalter, aparte de ser la última ganadora es la más experimentada en la distancia. Es la mejor corredora de esta época. Si tuviera que apostar mi dinero lo haría por la americana... pero no es infalible, creo recordar que llegó algo perjudicada en 2019 y ya tiene cierto historial de lesiones. Pero, repito, es la favorita indiscutible.

Lo bueno es que luego viene un puñado de excelentes corredoras que, independientemente de lo que haga Courtney, pueden dar vidilla a la lucha por el podio si Courtney tiene un buen día, porque si lo tiene malo, ojo que tiene galgas muy fuertes detrás.

  • Beth Pascall: no muchos recuerdan el cuarto puesto de 2018 -y quinta en 2019-, lo que ya podría ser para tenerla en cuenta, pero el gran campanazo lo dio en Western donde ha ganado la última edición. Corredora extremadamente sólida, experimentada en larga distancia y una gran competidora. Beth es una joya que ya empieza a ser conocida y que creo que tiene unas cuantas cosas que decir todavía.
  • Ragna Debats: por aquí conocemos muy bien a Ragna y sabemos lo potente que es, y aunque tiene una amplísima experiencia no la tiene tanta en 100 millas... más bien tiene una experiencia. Pero fue Western y su rendimiento fue excelente. Tiene buenas Transgrancanarias, Marathon des Sables, victoria en CCC y mil carreras más cortas. Clarísimamente una candidata al podio y victoria.
  • Katie Schide: Katie es joven, americana y con un buen futuro. Cara femenina visible de On, sin demasiado ruido se está construyendo un palmarés más que interesante: en 2021 segunda en Lavaredo, en 2020 ganadora en Mercantour, y en años normales sexta en UTMB, ganadora del Marathon du Mont Blanc, segunda en Madeira... es decir, quizá le falta experiencia en "la última maratón" (de 120 a 160), pero creo que no ha tocado techo y tiene un gran futuro por delante. Grandes opciones a podio.
  • Audrey Tanguy: la ganadora de la última TDS y segunda en Reunión o Madeira en 2018, este año ha estado relativamente tranquila y sin una gran ultra -tampoco el año ha sido fácil-, pero sí una carrera americana y el show de Hoka de 100 km en asfalto. Corredora competente, no me extrañaría que fuera podio.
  • Maite Maiora: la 'sommet mondiale' olvidó en su comunicado de prensa a Maite lo que indica que no levantaron la mirada del índice de rendimiento. Porque no haber revisado que fue tercera en 2019 o campeona del mundo de skyrunning es no hacer tu trabajo demasiado bien. En un gran momento de forma, conociendo la prueba pero sin una amplísima experiencia en ultras, la única que veo, a priori, superior es Courtney pero no a ninguna otra. Así que me sorprende que algunos medios no la hayan mencionado (¿copiando del UTMB?) o sea ninguneada. Este año le faltó una buena ultra pero se la tuvo que saltar por un positivo de covid cercano pero ha entrenado lo suficiente para llegar entonada a Chamonix.
  • Camille Bruyas: la corredora francesa se dio el gustazo de ganar en Lavaredo, y aunque ya tenía buenos resultados, es razón suficiente para estar en las quinielas.

Me salen seis corredoras para dos o tres puestos, así que considero que la categoría está muy muy interesante y eso que se suele valorar menos. Otras corredoras interesantes que podrían llegar a podio pero considero que con menos posibilidades: Brittany Petterson (un segundo en Western, no más en larga distancia), Katlyn Gerber (segunda en Western, primera en Transgrancanaria), Kathrin Götz (algo sputnik), Brittany Peterson, Uxue Fraile o Azara García (para mí una gran incógnita en estas distancias).

Hombres

François D'Haene. Y punto. Por meter presión al francés: sólo la puede perder él. Ea. No hace falta contar su currículo, consistencia e incapacidad para cometer fallos. Donde pone el ojo pone la bala. Por culpa de François creo que la categoría femenina está más interesante.

  • Xavier Thevenard: tipo cuasitransparente casi todo el año, en el último UTMB fue segundo (ni lo recordaba) y sus victorias parecen lejanas. Dudo que se le haya olvidado correr, pero sin saber de él es difícil valorar, sería el rival directo de François pero a diferencia de éste que se ha dejado ver (y de qué manera) en Hardrock, Javito no tiene resultados decentes en 2020 ni en lo que llevamos de temporada. Una incógnita... pero esto lo hemos dicho muchas veces ya y sabe muy bien lo que es ganar.
  • Tim Tollefson: el buen corredor americano, alias El Pelazo por la foto de la web de Hoka aunque le suponga una pérdida aerodinámica enorme, casi siempre consistente es, para mí, y desde hace años la única esperanza americana para la victoria. Tiene por delante a Paco pero si flojea el bueno de Tim puede estar ahí. 
  • Jim Walmsley: el mejor atleta de trail running tiene que invertir más y/o mejor en el UTMB si quiere ser un serio candidato a la victoria. Ver Western es como viajar diez o quince años atrás en el tiempo, paradas eternas en avituallamientos, preparativos un poco cutres, no sé, a veces parece todo muy amateur. Jim corre como nadie, con un ciertamente no muy eficiente estilo por su amplia oscilación vertical de la cadera, y por mucho desnivel bruto que te metas -como ha hecho ya alguna vez-, ganar el UTMB requiere mucho más, son pendientes, es mochila, es correr por la noche, son bastones, es avituallamientos de Red Bull Racing, es correr un poco menos espléndido en técnica y dando menos la cara al principio pero llegar a Courmayer de una pieza. Cosa que Jim no sabe. Me gusta Jim, no me importaría que fuese el primer americano en ganar ("problema" no resuelto por los yanquis aún), pero para eso se requiere algo más, algo que creo que Jim no tiene y que si no es Tim el que lo haga me da que deberá ser una nueva generación.
  • Tom Owens: sin podio por poco en 2019 creo que es uno de los corredores con más talento natural pero le falta un puñetazo en Chamonix, en el UTMB, la grande. 
  • Hannes Namberger: apuesta personal a lo locaza. Ganador de Lavaredo en su única experiencia en más de 100 kilómetros (bueno, tiene otra de 104), no debería ser rival para ganar, ¿pero puede que para podio? Su otro buen resultado es CCC es 12º... así que lo de Lavaredo es una excepción pero dado que es reciente pero con el tiempo de haber descansado y entiendo que el boost de motivación y confianza que ese resultado le supuso, puede que tenga posibilidades.
  • Franco Colle: polivalente corredor italiano pero que dada la parrilla de salida que veo algo heterogénea puede que esté delante. Experiencia en larga distancia, no demasiada fortuna en UTMB, quizá un podio suene algo excesivo pero no lo creo en las circunstancias adecuadas pero sin necesidad de que medie ningún milagro.
  • Pablo Villa: tras unos resultados más que consistentes -culminados por una TDS y una Transgrancanaria- desafortunadamente parece que volvió algún final no deseado/antes de tiempo recientemente. Con los resultados mencionados es candidato al podio, tienes que tener el día -como siempre en una carrera tan exigente-, pero calidad la tiene y para mí es la única baza española seria a podio este año.

Otros buenos corredores con claras opciones de Top 10 y quizá un podio en determinadas circunstancias: Javi Domínguez (a sus pies), Dmitry Mityaev (corredor que me produce sentimientos encontrados, me guardo la opinión sobre la credibilidad), Hallvard Schjølberg, Jordi Gamito (¿podrá ser el de aquel podio?), Jon Aizpuru, Diego Pazos, Robert Hajnal, Ludovic Pommeret, Tim Freriks, Ionel Cristian (el ganador de Val d'Aran) o Ryan Sandes.

TDS

Aparte del cambio de hora (este año el martes a las 09h00) y distancia (en 2019):  al estar tan alejado del UTMB, aunque los ganadores disfrutarán de uno o dos días más de glamour, creo que al final se recordará menos. Tengo la sensación de que o se la quieren "cargar" o no le tienen mucho cariño porque tampoco está en las Series Pata Negra a partir de 2022. Raro. O más bien soy yo el que no lo entiendo. 

En mujeres hay un decente plantel con Holly Page, "la Dimitra", Martina Valmassoi o Juliet Blanchet. En hombres creo que en esta hay algo mejor nivel con Tom Evans, Daniel Jung o Benoit Girondel, y para nuestros intereses, una potente armada: Borja Fernández, Cristofer Clemente y Tofol Castanyer. Trece españoles >750 de índice de rendimiento, el segundo país más representado.

CCC

Desde hace tiempo la CCC es la segunda carrera de la semana chamoniana a pesar de que las fechas y horas creo que no pueden ser peores pero es que el encaje de bolillos que hay que hacer con carreras tan largas con tanta gente debe de ser complejo. Quizá por ser la segunda en crearse tras UTMB le hace ser una de las carreras más reconocidas del panorama trail y año tras año suele ser la que mejor nivel suele tener, UTMB aparte.

En categoría femenina una Ruth Croft parte, en mi opinión, como clara favorita. Ruth es de las pocas corredoras que mejor ha hecho la transición de skyrunning a ultras conservando lo bueno de la velocidad sky y la resistencia de la larga distancia. Enfrente tendrá a tres buenas españolas Azara García, Eli Gordon y Marta Molist que creo que son las máximas rivales de la neozelandesa.

En categoría macho el nivel es francamente alto con corredores "Golden" tipo Stian Angermund, Thibaut Baronian o Aritz Egea; tradicionales sky y distancia media-larga, Somohano, Hernando, De Gasperi, Mezquita; y gente polivalente como Andreu Simón, Jared Hazen, Thibaut Garrivier, Pere Aurell, Dakota Jones (lo era y mucho). Creo que en número es la carrera con más elites de la semana, pero es cierto que la gloria dura relativamente poco y el impacto es la décima parte que un UTMB.

OCC

Y, para acabar, la carrera "corta", el "sprint", reducto de gente rápida... a pesar de que de corta no tiene nada y sólo hay que ver con qué caras llega la peña a meta, se corre a ritmos altísimos, generalmente con calor y una buena tostada que, como suelo decir todos los años, aisladamente sería una carrera con un nivel -en su distancia- para que sea quizá de las cinco del mundo.

En féminas Blandine L'Hirondel y (desconociendo su momento de forma) y Sheila Avilés son dos de las favoritas. Gisela Carrión, Ynglivd (Ingrid, vamos) Kaspersen, Viriginia Pérez Mesonero, pueden estar delante. Me sorprende el nivel masculino, cierto que ganar en Chamonix mola y vende, pero supongo que se nutre en parte por la debilidad de skyrunning: Hayden Hawks, Ruy Rueda, Oriol Cardona (me perdonen la ignorancia, ¿ha corrido algo este año?), los ingleses Albon y Simpson, el andorrano Marc Casal (campeón del mundo sky ultra) y una potente armada española (aparte del mentado Oriol): Antonio Martínez, Antonio Alcalde, Iván Camps y Alejandro Forcades, entre otros.

Estas carreras, más alguna más de la semana, ferias, presentaciones, marujeos y demás actividades componen la semana más importante del año de este deporte. Y será la última en el actual formato puesto que para 2022 arranca la nueva era 'by Ironman' donde habrá que correr sus carreras para clasificarse y exclusivamente por esto deseo que se estrellen de una manera suave porque es justo lo peor para mí de los Ironman. Es fácil pensar que puede haber noticias en esta semana respecto al circuito, anuncios de compras y ventas de carreras (desde hace muchos meses se están manejando importantes cantidades de dinero entre megacorporaciones y organizaciones de carreras), quizá Spartan pueda presentar algo y demás noticias para animar el cotarro. Permaneceremos con las orejas tiesas. Será una buen semana, algo raruna (salida en oleadas, por ejemplo), pero buena.

Y un deseo final:

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