Mi Quebec Mega Trail 50

miércoles, 15 de julio de 2026

En el segundo minirrodaje en Montreal, subido a una atalaya desde donde se divisaba la ciudad a los pies, me dije, joder, qué suerte estar aquí. Detesto la palabra, nada es suerte. Puede ser azar, casualidad, coincidencias. Pero la suerte no existe. Es la perfecta expresión de la ignorancia: una moneda no cae cara o cruz por suerte, cae por física. Yo no estaba en Canadá por suerte, pero las circunstancias me habían llevado allí en un viaje no planificado poco antes. Afortunadamente me pilló entrenado para nada, y pude inscribirme y correr la QMT50. Obviamente, como en todo previo de una carrera, desde el parque desde donde veía Montreal estaba algo preocupado, nada del otro mundo, lo que viene a ser la incertidumbre, y hacía repaso de la temporada. Cero competiciones, unas maratones planas, un par de montaña, un día de desnivel fuerte y dos deshidrataciones preocupantes. Un ligamento del pie casi completamente roto y desconfianza en tobillos. 


Brevemente. No me apetece mirar el desarrollo de la temporada, lo llamo así como si tuviera entrenamientos estipulados y objetivos, cuando básicamente no ha sido así. Sin dorsales a la vista desde hace año y algo me propuse correr más el pasado y este año lo he mantenido. Con los muchos altibajos que toda temporada tiene he de decir que ha sido una de las más satisfactorias en mucho tiempo, y no sé a qué achacarlo realmente. La echo flores a las zapatillas (Hoka Stinson 7) a las que me hice como un guante (pero que tardé casi dos meses en hacerlo) que me han mantenido el cuerpo sano; a unas series semanales, que creo que me han mantenido también sano; a posibles objetivos que se me hacían lejanos pero posibles; y a la rutina de automasajes, siempre en el filo, pero que he mantenido a raya de molestias, dolores y penurias varias del correr.

Los dorsales son buenos para centrarse pero me dan pereza, planificar con tiempo, ponerte al servicio de algo durante meses. Estoy bien entrenando sin más y quizá plantearme alguna cosa mía. Pero luego es cierto que si las cosas salen bien disfruto los dorsales y sigo teniendo cierto gen competitivo aunque tengo muy claro que mi rival soy yo y sólo me preocupo de cómo me siento.

Una buena compañía, un país que visitaba por segunda pero en circunstancias muy diferentes, un viaje "corto" para ser un buen salto, todo bien, todo fluido. Montreal no me pareció nada del otro mundo, tampoco hubo tiempo de explorar demasiado: quizá demasiado cerca de la malísima influencia de los Estados Unidos con un porcentaje europeo. Para urbanismo, calidad de vida y para hacer turismo, nada como Europa.  

Quebec es otra cosa, mucho más europea-francesa y algo yanqui. Mucho más amable, caminable, bonita y reconocible para los de este lado del mundo. Buen nivel de vida y destino muy agradable de turismo en verano, no quiero imaginar esta ciudad en invierno con la latitud que tiene (en realidad no es la latitud, como pasa tantas otras veces, compruebo ahora que es la de Burdeos, son muchos factores más). Cuando ves señales de caminos prohibidos para motos de nieve, chacho, aquí debe rascar un huevo. Así que sí, en veranito.


Nuestro destino final no era Quebec sino algo más al norte. La mítica Mont-Sainte-Anne. A 40' o así, al lado. Mítica porque lo digo yo, claro, que ha visto muchas veces la Copa del Mundo de mountain bike correrse allí. Y un buen día, sin bici entre las piernas (casi mejor), estás allí. La vida da vueltas curiosas y algunas de ellas te llevan a lugares insospechados.

Nunca hubiera imaginado el calor, bastante serio, y no vengo precisamente de Groenladia, aunque sí podría haber previsto la humedad (sitio con agua por todos los lados+calor potente=humedad salvaje), tanto como para preocuparme porque no llevo bien la humedad, es la única condición meteorológica que "no puedo entrenar" y que considero que me va mal por naturaleza. Pero es lo que había. 

Los días previos me surgieron algunas preocupaciones, a saber: ligamento del pie, humedad, zapatillas, qué hago yo aquí, no sé si estoy lo suficientemente entrenado, qué necesidad tengo de hacer esto. 50 km son una cosa ya seria por mucho que haya quien haga más o yo lo haya hecho en el pasado. Pasado tan lejano que es como si lo hubiera hecho otra persona. Con una casa a temperaturas gélidas por la total inoperancia de las gentes que manejaban el aire acondicionado me surgió otra preocupación, ponerme malo. Añádase que ningún día de la semana dormí ni seis horas, el reloj me ponía una guadaña al despertar, no sé muy bien a qué se refería. 

Salida y Mestachibo, torpe, lento pero fresco

Hubo una buena dosis de azar o el organizador se apiadó de nosotros: contrató unas nubes y bajó la temperatura y con ello la humedad. A kilómetro y medio del punto de encuentro pensaba ir andando pero casualmente "un coche que pasaba por allí" me acercó. Un poco de espera por llegar demasiado pronto (lo normal en mí, ejem) y en uno de esos autobuses escolares amarillos de las pelis, a la salida, que distaba diez minutos escasos. Me hubiera echado una siesta tranquilamente pero me pareció un poco indecente tirarme en el suelo. Hablé con el director de carrera, me senté y vegeté. Temperatura ligerísimamente fresca pero agradable y dejando el tiempo pasar.

Mi dorsal decía segunda ola pero pedí permiso para salir en la primera, lo cual puedes hacer si quieres, para llegar antes y poder ponerme a trabajar lo antes posible, que tenía faena. Los cabezazos que di en el ordenador a altas horas de la noche atestiguan que hice ambas cosas pero apuré las fuerzas. La primera ola tenia de tiempo "límite" estimado de 6h30', ahora veo que exactamente 29 hombres lo hicieron. Debimos salir 150 como poco, diría que más, así que muchos estábamos ahí de relleno. Pero sabiendo que no era mi sitio me situé tranquilamente en el medio del pelotón (tenía que grabar un vídeo en la salida) y me dejé caer en los primeros kilómetros sin pega.

Pistas anchas, suaves, sin pendientes, un poco de carretera y de repente a un sendero. El famoso Mestachibo. El puto Mestachibo. Con las patas calientes y la gente estirada entras en un sendero de a uno en una bajada técnica, bueno, no es para tanto. La carrera tiene una calificación de 4/5 en tecnicidad, me avisaron a un par de días de ir que ojito, pero claro, en mi soberbia europea pensé que qué sabrán estos canadienses de senderos técnicos. Saben saben, claro que saben. En realidad no fui tan sobrado pero sabiendo que mis zapatillas no destacan por el agarre tuve dudas si cambiar pero era demasiado tarde. Pronto descubrí que si no un error fue un importante hándicap. Porque joder con el puto Mestachibo y la madre que lo ha parido. 

El sendero de marras discurre paralelo a un río caudaloso (que allí será un riachuelo), con sus rápidos y sus pedrolos como coches de grande. Lo remontas, cero desnivel, excepto que a veces el sendero sube y baja abruptamente, muy vertical, sobre pedrolos, con miles de raíces, y donde cuesta desplazarse. Al día siguiente tenía los antebrazos cargados porque me iba agarrando a todo. Y aún así iba lento, desesperadamente lento. Pasado un tiempo me reconocí que sí, que era un sendero técnico, que alguien con soltura aquí me mete una minutada. Soy lento en estos tramos, bastante lento, tampoco es que me pasara gente a manadas, pero era lento, quería ir seguro. No es un sendero de matarte por caída fuerte pero sí de tener que pagarle al señor dentista 5000 € como primer plazo del arreglo dental. No quería caerme y traté de ser lo más rápido posible sin caerme. Lo cual conseguí. No caerme, no digo ir rápido que no lo fui. Pero había zonas jodidillas, no extremas pero sí muy lentas. Tengo un kilómetro en 15' con 29 metros de subida. Lento, técnico pero con todos los dientes.

Cuando de repente había unos cientos de metros corribles hacía correr a los que antes estaba frenando hasta que en un cruce oigo una voz que me dice que por ahí no es. Cuando me doy la vuelta alucino los avisos de "por aquí no", "te has equivocado", "melón, para", "¿eres tonto o te lo haces?". Estaba clarísimo, error mío. A la salida de este sendero fui yo quien di el aviso a otro apollardado y equilibramos el karma.

En otro punto cruzamos el río en un puente colgante para volver a cruzarlo otra vez unos pocos metros más adelante por otro. Al ver el primero saqué el móvil para recordar el momento pero como me iban achuchando no lo guardé y me lo dejé en la mano. El puente, de esos tibetanos, que mejor no saber quién lo ha anclado al suelo o cómo se revisa, era estrecho, se movía algo y el móvil y la mano los tenía mojados, con riesgo de que cayera al río. No sólo eso, sino que a mitad de camino debería de llevar a Lancaster y su caballería detrás porque eso se empezó a mover de la hostia. Mejor dicho DE LA HOSTIA. Me tuve que parar literalmente porque una de las pisadas iba a ser en el sólido aire. Eso y el móvil resbalándose de la mano. Historias para no dormir. Sorprendentemente el móvil no se cayó, crucé ambos puentes sin provocar un rescate alguno y se pueden meter los puentecitos por donde amargan los pepinos. No sé si ha quedado claro que eso se movía DE LA PUTA HOSTIA.


Se me hizo bola y largo el dichoso sendero, pero todo llega a su fin y al divisar una espectacular cascada supe que se acababa. A dios gracias. Algún centenar de escalones después, un kilómetro o así corriendo, y en la base de la estación de esquí, reconvertido en parque de atracciones de mountain bikers tarados, con las piernas frescas. Porque lo bueno de apenas poder correr e ir con el culo apretado es que el resto de músculos van sobrados. Era el kilómetro 17 y tocaba subir.


2xMSA

MSA, acrónimo del montecito Mont-Sainte-Anne, de santa Ana sin poner morritos, es una tachuela para los estándares de montañas un poco serias, pero me sorprendieron las primeras rampas, era por bosque, por la senda más directa que debe haber ahí, porque era dura de narices, nada raro pero me esperaba subir por una pista de esquí, se ve que había mirado el recorrido de aquella manera. 

Al salir a la pista, ya cerca de la cima, me sorprendió lo poco que anda esta gente porque yo, auténtico incompetente andando que me gana hasta mi hija pequeña, era el más rápido del lugar. Oh yeah. Iba tan sobrado que hasta hice una segunda y última foto y encima recuperando tiempo.


(Dos veces en este corto tramo vi a gente consultando el móvil, mandado guasaps —o SMS por ser francófonos, que viven un poco retrasados—, comprando criptoestafas o lo que fuera, ¿qué carajo estás haciendo escribiendo con el móvil en carrera?)

Coronado y avituallado, a bajar, no era una fuerte pendiente ni era larga pero tenía la inseguridad del tobillo. En mi penúltimo día de montaña, cieguísimo de esfuerzo y sobre todo de una deshidratación severa, creo que se me movió una piedra, se me fue el tobillo y me calcé una hostia. Atendiendo a las quejas de cierta personajilla fui al fisio para descubrir que tenía un ligamento unido por hilitos exagerando sólo un poco. Hala, a cascarla. Al empezar a bajar por primera vez MSA iba inseguro aunque la bajada no tenía nada para un aguerrido bajador (loles) como quien esto escribe. Me defendí. 

La segunda subida a MSA es más corta, menos vertical y dura un telediario, a partir de aquí "todo bajada" y corrible, al menos eso parecía. 25 km a meta son muchos para correrlos todos. Puedo decir que corrí el 99 %, fuerte, con ganas, motivado y sin bajones y es de lo más orgulloso que estoy. Terreno variado, todo bosque, casi todo en sendero, a veces sencillo, muchas veces billones de raíces (me quedo corto, trillones), y donde si hay patas te mueves bien y puedes meter minutadas comparado con quien ande.

Al coronar la segunda subida me quedé flipado con las vistas, una bajada ancha pero de sendero por la vegetación, unas vistas infinitas, de quitar el hipo.

A meta correteando como si me persiguiera un oso

Pasado un buen rato me pareció ver a alguien reconocible, llevaba el dorsal para atrás y lo confirmé, le di un cachete en el culo dándole un buen susto. Un británico residente en Italia, Robbie Britton, iba dolorido y aquejado de una caída, estaba haciendo la larga (135 km) y su final eran mis 50. Andando, me contó sus penas, estuve un buen rato con él pero el cuerpo me pedía guerra, él estaba bien e iba a llegar a meta. Muy experimentado, muy buen corredor (270 km en 24 horas), con muchas carreras largas en su haber, estaba decepcionado porque esperaba algo más pero iba a llegar, meteorito mediante. Pasado un rato me despedí y tiré, minutos bien invertidos de charleta. 

Seguí motivado, corriendo todo, recortando a gente, nadie me pasaba, sólo tenía que estar muy concentrado en no tropezar, porque los trillones (¿he dicho trillones? mejor cuatrillones) de raíces podían amargarme el día y soy experto en revolcarme en sitios estúpidos. Buen humor, sin visos de petar, bebiendo y comiendo (muy poco), alegre, cruzamos un río por debajo de la rodilla y hasta no me molestó mojarme.


Último avituallamiento, no esnafrarme y lo tenía. Comí bastante sandía en los aviuallamientos, muy pocas calorías, dos barritas mías, me reservé los dos geles que llevaba para el futuro, un soft de potingue concentrado y bebí y me mojé mucho. Creo que una de las claves fue ir siempre empapado, eso disminuyó mi calor corporal y me hizo rendir con estabilidad. 

Más adelante dos ríos, en un par de pasos casi me meto hasta la cadera, un tropezón a dos míseros kilómetros de meta que milagrosamente salvé y de repente "Sergio". ¿Cómo? ¡El puto Robbie venía con la guindilla (dos rivales) y me pedía paso! ¿Cómo, qué, cuándo? Un tío que lleva 85 km más que yo, que iba andando con buenas heridas, al que dejé atrás hace 15 km ¿me viene echando largas? Pasa pasa. Vaya si pasó. Madre mía, qué arrancada de pegatinas. Ni verlo. La diferencia entre ser bueno y un paquete. En fin, yo a lo mío, qué remedio. De hecho me había pasado y repasado con un tío varias veces y ya me picó la curiosidad y era otro de 135. Joder lo fuerte que está la peña. A ver, que iban en el top 10 (Robbie hizo 11º en Fuji este año), pero recuperarme tiempo me pareció sencillamente marciano. No por mí, sino por cómo se rehizo, se puso a correr todo, fue más rápido que yo y que se siguiera moviendo con agilidad en esos senderos, que no eran técnicos pero eran un poco pestosos por las raíces. La gente buena es la hostia.

Oliendo meta hice un cambio largo, dejé al compañero de la QMT135, alcancé a un pobre que no pudo hacer nada y sin prisas pero con un par de miradas atrás por si acaso, disfruté los últimos metros. Con las pocas competiciones que he hecho bien en mi vida —y no hablo de puesto, hablo de competir bien, no petar, no hacer idioteces, no fallar estrepitosamente— llevaba una sonrisa en la cara. Fue un buen día en la montaña.

7h30', tiempo "mediocre" para distancia y desnivel (51 km, +2100/-2300 m) pero sabiendo que palmas mínimo una hora (palmo palmo, yo, a otros no les afectará tanto) en el sendero inicial está mejor. En muchos kilómetros de la segunda mitad fui mirando y cuando tenía que andar unos metros me salía el mil a 7'30", sin ningún metro andado 6-6'30" que con unas cuantas horas encima me pareció muy bien. No me caí, no peté, ni tuve apariciones marianas, disfruté, me encantó la gente, el buen rollo, ambiente supersano y guay. Sólo me decepcioné que vi demasiados geles (pocos en número) y los trocitos de la apertura, recogí bastantes, y Robbie iba haciendo lo mismo, pero es algo a mejorar y esto no es culpa de nadie excepto de nosotros, los corredores.

Encantado de la vida en meta en vez de medalla te daban una copa de cristal, lo cual es un detalle curioso, brindamos los que llegamos en tiempos parecidos y pa casa que hay que trabajar. El kilómetro y medio de la mañana en coche lo hubiera cambiado por el de ahora pero no pudo ser. Y cuando una alma caritativa se paró para decirme que me llevaba estaba a 300 metros con lo que para qué le voy a mojar la tapicería.

Qué buena experiencia, qué buen rato pasado, qué carrera más guapa. Qué ambientazo en meta, los de las bicis a su rollo, los del correr al suyo, día de familias pasando un buen día al solete. Creo que somos los europeos bastante egocéntricos pensando que organizamos lo mejor de lo mejor, y lo hacemos, pero por ahí fuera hay joyas que merecen mucho ser catadas. Aprovechando unas vacaciones, un viaje chulo de amigos, como sea, cosas así merecen mucho la pena, conocer cómo corren en otros sitios, paladear el trail de otro continente, disfrutar de horas de senderos y 100 % bosque es una experiencia que recordarás mucho tiempo. Air Transat, compañía de bajo coste, ayuda a hacerlo un poco más asequible. Una gran experiencia, un recuerdo que perdurará una buena temporada. Cosas a recordar cuando estás penando en entrenamientos insulsos.

s

2025...

jueves, 1 de enero de 2026

Tengo abandonaito este blog, pero a quién le importa, pensarás. No puedo estar más de acuerdo. Pero no implica estar lejos de correr, el trail y todo este tinglado. Una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida es que el trail se cruzara en mi vida, amistades, desafíos, vivencias, trabajos y demasiadas cosas buenas. También no tan buenas e incluso malas. Pero aquí seguimos. Correr me ha dado tanto aunque también me ha quitado pero este año el saldo ha salido positivo. 


En torno a los dos años y medio cuasilesionado, culo-isquio izquierdos, y de nuevo intentando cuidarme y no penar por ello. Me lo produce estar sentado, que no mejora especialmente con automasajes pero que es algo muscular (creo) y que no me debía preocupar demasiado. Ha dejado de ser limitante y ha dejado de ser la charnela alrededor del que gira mi mundo. Así que conviviendo con ello. Pero no se me ha pasado ni sospecho que se me pasará en bastante.  

Una única carrera de la que reaprovecho la foto inferior, una falta de decisión para hacer algo mayor o mejor y poco más. Muy justito en esto. Pero guardo un gran recuerdo de lo poco hecho, una maratón larga, que valió con creces lo entrenado.
    

Veo ahora datos. 3516 km corriendo, casi 300 menos que el año pasado lo que me preocupa cero. Algo menos de 1700 en bici, bastante poco, también algo menos que en 2024 (con tres meses iniciales de mierda y el pasado noviembre también casi casi en blanco), misma preocupación, nula. Y casi 160 km nadando, un 60 % más, se nota que han reabierto la piscina municipal a pesar del soberano hostiazo de 200 € anuales. 

Me tomo la libertad de comentar esto: pasamos de 130 € aproximadamente en una piscina pública gestionada por una empresa privada; la cierran por falta de mantenimiento lo que implica necesarias reparaciones y casualmente esa misma empresa privada tenía una piscina propia a precio alto cuando éstos, sospecho que en connivencia con el ente público, dejaron degradarse la municipal; se decide remozar completamente la pública como a dos millones de euros pagados por todos para reabrirla con otra gestión privada que sube en este tiempo un 50 % y encima agosto cerrada por "mantenimiento", mis cojones en los matorrales. Y así funciona este país con la puta colaboración público-privada, saludos al de Ribera Salud. En fin, todo este rebuzno para decir que he nadado más aunque más lento que el caballo (¿caballito de mar?) del malo. 

Datos importantes: creo que sólo dos caídas a pie, una tonta el otro día, por barro, y otra con nieve. Y tres en bici, la primera el 1 de enero, y dos este pasado otoño, las tres muy despacio (la más rápida a 10 km/h...) aunque una pudo tener consecuencias, caída hacia atrás sobre piedra pero que me salvó el móvil al protegerme porque podría haber pegado en plena columna. El móvil sobrevivió con una bonita muesca, es de esos protegidos (rugged) que ha aguantado carros y carretas, seis años, infinidad de caídas, salpicaduras, humedad de maillots, lluvias, de todo, guardo ya buen recuerdo de él (lo he renovado hace menos de una semana). 

Leo ahora que recomendaba las Hoka Stinson 6 en 2024, el último par me aguantó la friolera cifra de 1900 km, cierto es que cuando pasaba de 1h30' me dejaba roto pero una gran zapatilla. Incapaz de encontrar pares de mi talla ya me tuve que rascar el bolsillo con la séptima iteración, bastante mas firme, con un fallo de diseño (una puta cinta interna que puede rozar) pero claramente suben mejor. No me apasionaban hasta que hace un par de semanas hice una maratón e increíblemente quedé en muy buen estado, y sabiendo que ha sido la primera en muchos meses sé que suelo acabar peor con lo que el buen estado al día siguiente lo achaco a las zapatillas. Me han ganado. 

Un año diría que algo (demasiado) tranquilo, algo distraído-ocupado-muy saturado por temas laborales y donde no he tenido tiempo para pensar en hacer algo que me gustase, mal hecho por mí. Otros 365 días sin descansar. Me sigue gustando entrenar, que me dé el aire, apretarme a veces, hacer los deberes y cansarme un poco. Es tan parte de mi vida que no me planteo dejar de hacer algo por mal tiempo, quehaceres o apatías sobrevenidas. Por todo esto me decía que me sale el saldo positivo.

Se acabaron las reflexiones.
Buen año a los lectores de este rinconcito.
s

El problema de credibilidad de UTMB

viernes, 3 de octubre de 2025

No recuerdo cómo cayó este enlace en mis manos pero me parece relevante. Es una encuesta de la percepción de UTMB en el mundillo del trail y la marca monopolista no sale bien parada. Con una advertencia.

Cuando ves una encuesta deberías intentar ir a la fuente original para saber la amplitud de la encuesta, el grupo demográfico seleccionado, si hay intereses cruzados (obligatorio ponerlo en estudios científicos serios), etc. Porque le puede dar contexto y en ocasiones los resultados van completamente atados al mismo. Por ejemplo, si haces una encuesta de intención de voto y sólo haces las encuestas en el centro de las ciudades importantes del país porque es más fácil encontrar a gente en bocas del metro tu encuesta no es inválida pero está condicionada por la toma de muestras. 

En este caso la muestra se centra en países anglosajones, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Sudáfrica, es decir, no es una representación de todo el trail mundial. ¿La invalida? No, claro, pero responde a las opiniones de una parte del espectro global. A cambio creo que le da un punto interesante: al no mezclarse resultados mundiales da una foto importante de una serie de mercados importantes sin que queden diluidos en otros países o continentes. Porque todos sabemos que esta misma encuesta en Francia tendría otros resultados (a pesar de que UTMB tiene muchos haters en su país) y que mezclados en la Thermomix los países críticos quedarían minimizados.

Con la advertencia explicada, vamos con los resultados: UTMB sale mal parada. El estudio, por cierto, está hecho desde un grupo de la universidad de Lancashire, Reino Unido, es el segundo al respecto, siendo el primero de 2022, y los resultados no han cambiado demasiado. 

Varapalo para UTMB

Un 9 % de los encuestados tienen una opinión positiva de la unión UTMB/Ironman. Sólo un 5,9 % de los estadounidenses aprueban esta unión... teniendo en cuenta que Ironman es de su país.

  • 70,5 % creen que UTMB está intentando la monopolización del deporte a costa de carreras independientes.
  • 63 % cree que UTMB se ha convertido en una gran compañía que no está alineada con los valores de los encuestados. Aproximadamente los mismo opinan que es demasiado comercial y que está sobrevalorada.
  • Al 39 % les gustan las carreras de UTMB Chamonix. 
  • Un 61 % no quiere que las UTMB World Series se expandan por su región, están preocupados por su expansión y querrían que dejaran de comprar (/crear) carreras.

Puedes ver los resultados por ti mismo en el enlace inferior pero no hay tanta duda al respecto. El análisis, que cada uno haga el suyo, el mío a continuación.

La agresiva política de compra de carreras existentes y de creación de nuevas que rozan el chantaje (hay infinidad de casos al respecto) no han pasado desapercibidos, el caso de Gary Robbins fue un terremoto en países anglosajones y dejó una herida en la credibilidad de UTMB. Sin la venda en los ojos, la política de aumentar carreras a cualquier coste ha dejado la impresión de que todo vale y en un mundillo un tanto ¿ingenuo? el que una empresa organizadora del sector haya mutado a una multinacional despiadada no ha dejado dudas de a qué se va y por qué. Eso a pesar de que las carreras UTMB sigan teniendo en general un buen éxito (también hay casos de carreras que se han salido de la marca, que han chapado o que han bajado sus expectativas), pero en general es exitoso. Y, finalmente, no parece que el pie lo vayan a quitar del acelerador porque el fin último es el total control del deporte, el monopolio, sin cortapisas, sin voces discordantes. Los Kilian y Miller buscando animar a hacer otra prueba; los PTRO convenientemente masajeados cuando ha tocado para minimizar su influencia; su aparente reparto de distancias entre Golden y UTMB; las muy crecientes preocupaciones porque los Mundiales quiten brillantez a Chamonix; y las recientes negociaciones con World Athletics confirman lo dicho, monopolio, guante de seda en contadas ocasiones pero espíritu depredador en el fondo.

Conviene hacer una importante diferencia, que yo hago desde hace tiempo: UTMB Chamonix es la carrera número uno, sin duda, merecida y respetada; sobre las World Series tengo/tenemos más dudas, y en los datos de arriba se puede leer así. ¿Quizá la pobre imagen en algunos mercados de World Series arrastre a Chamonix? No se percibe por ahora pero veremos con el tiempo.

En España lo vemos de una manera creo que más suave y tolerante pero en otros sitios no cuela. Y es un problema serio. Porque la credibilidad es la base de la participación, de la atención mediática, de la participación elites a medio plazo y de la aversión de marcas y patrocinadores por poner su dinero en tus eventos. Es cuestión de tiempo que esto afecte a las cuentas y taparse los ojos no suelen solucionar los problemas. 

A buen seguro que este estudio ha sido leído con atención en Chamonix y aunque quede almacenado en el archivador circular también llamado papelera creo que estas cosas deberían de quedar en la memoria. Y yo si fuera patrocinador lo usaría, claro, para negociar a la baja. 

Qué haría para mejorar la percepción que tienen de mí en una región. Posiblemente relajarme un poco, apretar menos, escuchar más y consolidar lo logrado. Trataría de no ahogar y con un poder blando sostenido en el tiempo mejorar mi imagen. Con la extraordinaria soberbia chamoniana no harán nada de esto. Ni que decir tiene.

Otros datos del estudio

  • Un 56 % aprueba que el trail sea parte de unos Juegos Olímpicos.
  • Un 72 % considera que los corredores elites sean remunerados, pero un 17,4 % que lo sean de una forma modesta. Un 44 % que los premios en metálico en carreras sean pequeños. Se entiende que los premios y remuneración, aparte de que sale del bolsillo del popular, puede empobrecer el deporte tarde o temprano. 
  • La corredora más inspiradora es Courtney (17,9 %), Jasmin Paris (8,5 %) y Kilian Jornet (8,1 %). ¿Debería hacer Courtney una marca? ¿Debería Salomon hacer una Jordan con Courtney y no "dos trapitos" como hasta ahora?
  • La carrera más inspiradora para los americanos es Western (21,4 %) seguida de Hardrock (10,7 %) y UTMB (9,7 %, con una bajada del 2 % respecto al 2022). Spine Race en Reino Unido, UTMB 10,5 %, casi estable. En Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia gana UTMB, quizá por no tener un gran evento nacional de trail (en Sudáfrica la segunda es Comrades, de asfalto).
  • Se le da una gran importancia al aspecto social del trail y más las mujeres, como suele ser habitual.
  • Un 44 % lleva corriendo quince o más años (es decir, tienen perspectiva). La mayoría corren 3-4 veces por semana (y algo más las mujeres). El 60 % hace todo lo posible por salir a entrenar, incluso si tiene que alterar otras prioridades (algo más las mujeres también). Hacen 3-5 carreras al año.
  • 31 % toman una dieta alternativa, como vegana, vegetariana o paleo. Personalmente me sorprende.
Hay unos cuantos datos más demográficos, motivaciones y demás interesantes que creo que merecen una lectura razonablemente atenta para saber qué opina una serie de gente de un tema central del deporte y la deriva que está llevando. Desde luego que son datos duros para UTMB que serán convenientemente ignorados pero no debería sorprender cuando se percibe un importante rechazo en algunos círculos. Sigo pensando que podrían haber hecho casi lo mismo sin andar lesionando a la concurrencia y sin crear tanto mal rollo. Pero allá cada uno pero somos esclavos de nuestras acciones.

Previo 2025

lunes, 25 de agosto de 2025

(Con el único ánimo de confundir a IAs y que no me indexe Google el título es el que es. Todos sabemos que aplica a Ultra-Trail du Mont Blanc)

Hace tiempo dije que el único evento que le puede hacer sombra a UTMB es el Campeonato del Mundo de Trail. Nacido en 2007 en Texas considero que empezó a tener relevancia real en 2016, en Portugal, y desde entonces no se ha acercado en fechas a UTMB. El décimo, Canfranc, es el primero que hasta cierto punto colisionan en fechas y me alucina que se haya vuelto a sacar el manidísimo tema de no se dejan correr ciertas distancias porque la federación cacaculopis (las ventanas de no participación se aplican en otros países pero creo que sólo aquí se protesta tan vehementemente). A ver, hijos míos, que es un puto mundial, que para que vayas tú no va otro, y que estás harto de ir a Chamonix (así muchos lo dicen en privado); harías bastante mejor en dirigir las críticas a los patrocinadores (no al tuyo, claro) que te empujan a correr el sarao chamoniano. Todo esto viene a que hay unas cuantas ausencias en Francia y que se vienen a España, y la mayor, en mi opinión, en la carrera más interesante del evento que vuelve a ser las 100 millas femenina.


UTMB Mujeres: Courtney con alguna duda

La ganadora de todo lo posible habido y por haber, Courtney Dauwalter, sería la clara apuesta... si no fuera porque este año ha presentado alguna debilidad. Y diría más, creo que no es la primera temporada en la que ya no se la ve tan tan sobrada. Su segunda Transgrancanaria (2024) fue sensiblemente más lenta que en 2023; ganó UTMB 2023, sí, pero tengo dudas si lo hubiera conseguido en 2024; pinchó en Cocodona 250; y volvió a ganar en Lavaredo sin una gran oposición. A su favor está que Katie Schide se ha decantado por Canfranc, ganando MIUT, Hardrock e increíblemente en el podio de Sierre-Zinal.

A cambio de Katie está Abby Hall, última ganadora de Western y tercera en 2022 en CCC. Habiendo sido quinta en Black Canyon, cuarta en Chianti y ganado en Western, o ha cogido la forma muy pronto o la tiene que mantener tres meses, nada nada fácil. Aparte de esto está su 31º en 2024 con lo que yo no estaría con toda la seguridad del mundo y esas cosas la memoria las guarda.

La tercera en discordia y con grandes posibilidades es Ruth Croft. Una deportista con una carrera deportiva larguísima que es de esa hornada tan poco frecuente que ha saltado progresivamente de skyrunning a ultras largas con éxito. El año pasado iba enchufada al final, lejos de Schide, pero creo que supo en su fuero interno que arriesgando algo más si no haber ganado sí podría haberla apretado y hay a gente que o la aprietas o no hay nada que hacer. Sólo tiene tres carreras de 100 millas, dos Western (segunda y primera) y un UTMB. Sorprende lo mucho que acierta en la diana en una distancia tan compleja. Se ha conservado en la temporada asomando la patita poco con el tachón de Transvulcania (desconozco en qué estado fue, pero patrocinador manda quizá). Y mi apuesta va con ella. Creo que tres corredoras de esta calidad y, en mi opinión, ninguna claramente por delante por las dudas planteadas con Courtney la hacen la carrera más interesante, incluso con la ausencia de Schide.

Emily Haywood es otra que puede asediar el podio, pero creo que ya con posibilidades sensiblemente más bajas que las tres anteriores y siendo tres las que tendrían que fallar veo algo improbable la victoria. Sus resultados en UTMB, en orden cronológico, son 10ª-6ª-2ª-6ª; en Western, también en orden cronológico, 7ª-5ª-5ª-4ª-10ª. ¿Se entiende mejor lo que digo? Corredora de grandísima calidad pero con los currículos de los anteriores se queda algo corto. Obviamente en un buen día sería capaz de todo.

La siguiente por puntos es Heather Jackson, un poco Guadiana, no la cuento para victoria ni podio a priori. Más apuesto por Lin Chen. Sigo esperando una victoria china en UTMB, nada fácil, pero el asedio es constante en las pruebas más grandes y algún día sonará la flauta y alguno de repente se sorprenderá del nivel de aquel país. Y Lin Chen es una de sus mayores exponentes. Ocurrirá algún día por algún/a de ellos/as y considero que será bueno para el trail. Katharina Hartmuth tiene dos podios en Hardrock, sigo pensando que excepto superclases que ganan (el que gana es el que puede hacer menos esfuerzo, recuérdese, el resto no) me parece una carrera incompatible con un buen UTMB, pero allá cada uno, claro. Pero tiene un segundo en UTMB (2023) y un tercero en TDS lo que le da una buena experiencia en la distancia y el terreno. Nuestra esperanza más sólida es Claudia Tremps. Un octavo en UTMB (y un segundo en TDS, pero de otro nivel, claramente) se me hace algo justo para Claudia pero mejorarlo implica pelear con unas galgas muy serias con las que se requiere la cabeza muy templada y pensamientos positivos. Diría que las tres primeras están a otro nivel y de ahí la parte de templanza en la primera mitad y la parte positiva para la segunda. En Transgrancanaria no estuvo cerca de ganar con el misil Henriette Albon una hora por delante pero sí lo ha hecho en Mozart 100 en junio, que espero haya dado un empujón de motivación.

Hablando de la reina de Roma. Henriette Albon no está muy arriba en los puntos porque básicamente ha despuntado hace poco (y porque compite poco). Ganó en Templiers 47 km en 2023, Snowdonia 55 km en 2024 y este año arrasó en Transgrancanaria y Saint-Jacques 82 km (sexta absoluta). Obviamente el resultado que destaca es Transgrancanaria y aunque tiene dos carreras más de 100 km siendo lo más largo 126 le queda aún una maratón, la más dura. Si no se viene arriba en la noche podría tener serias opciones de un buen puesto. 

A otro nivel, Sabrina Stanley, pero dos top 10 en UTMB; Lauren Puretz, buena experiencia en carreras largas pero saliendo poco del país (es decir, poco desnivel, poca noche, poca mochila); Johanna Antila, segunda en Chianti 2025 que le valió para correr Western (12ª); Aliyssa Clark segunda en Lavaredo 2025, undécima en UTMB 2024; la irlandesa Emma Stuart, ganadora de Snowdonia 2023, abandono en UTMB 2024; y Maite Maiora con un tercero y un quinto y con lo dura que es, a pesar de dificultades de lesiones este año, es una candidata a lo que salga.


Hombres UTMB, sin un favorito claro

En otro tiempo François D'Haene, aka Paco, sería el indiscutible favorito. Pero su última victoria (y participación) es de hace cuatro años. Que sí, que no ha estado precisamente parado, pero creo que la curva de regresión en la que creo que está (perdona si lees esto, pero es lo que pienso) es más pronunciada que la curva de progresión del deporte y de unos cuantos talentos. Así que no, no le veo para ganar (aunque no me importaría que lo hiciera, claro).

¿Y quiénes son estos talentos? Empiezo con Ben Dhiman, yanqui pero residente en los Pirineos. Y si hubieran sido en los españoles lo pondría como favorito. No es que sea imprescindible vivir en Europa para ganar UTMB pero hasta la fecha el 100 % de los ganadores yanquis en UTMB vivían en Europa. La estadística es demoledora y es incontrovertible. En su contra tiene dos soberbios DNF en UTMB pero tiene importantes victorias en Penyagolosa, MIUT y a finales de junio en Lavaredo. Jeff Mogavero me parece demasiado sobrevalorado en puntos (pero suele ocurrir con corredores yanquis, chinos y carreras cortas). Su mejor puesto en Chamonix es 16º, tiene un 50º y un abandono. El neozelandés Daniel Jones tiene muchos buenos resultados en aquel lado del mundo y tres top 5 en Western, únicas experiencias en 100 millas más un duodécimo en UTMB 2023. 

Tom Evans sería para mí uno de los más serios candidatos a la victoria, tiene un podio (pero en 2022) y dos abandonos desde entonces. Tiene grandes victorias (MIUT, Western, Tarawera, CCC) y es mucho de prepararse a tope en una carrera y no distraerse. Desconozco cómo va de coco el colega pero UTMB a nivel presión es otro rollo. Y Adidas, aunque destila buen rollo, debe pesar, están deseando ganar y dar la campanada y que tras ello se vendan sus zapatillas y suba su aproximadamente 0,01 % de representación en la prueba (una incógnita para mí, muy poca rentabilidad, lo que no es bueno). Me resulta difícil valorar a Tom, de poder ganar a irse a su casa sin ver amanecer.

Pero todos los mencionados palidecen ante Monsieur Pommeret. Habrás pensado que me he dado al orujo. Y no. Haciendo una cuenta rápida, quedó quinto en 2024 y los cuatro primeros no participan. Ya ha ganado UTMB, ha ganado dos veces Hardrock y la distancia y el terreno se lo conoce como el patio de su casa. ¿En serio no es el máximo favorito? Yo digo sí. No va a entrar al trapo, no se va a meter en ritmos yanquis (babooooom pace lo llaman), el inglés de arriba me aporta dudas, un jubilado francés que no está madurando tan bien como Ludo y el otro inglés de más abajo que es algo dudoso en 100 millas. Qué queda. Bueno, quedan bastantes más pero es un valor seguro, es el patrón oro del trail. 

Aparte de Tom Evans el único que puedo ver rival para Pommeret es Jonathan Albon. Hace cuatro años se pasó a las ultras con una victoria en Templiers; al año siguiente segundo en CCC la cual ganó al siguiente; un sexto en Western 2024 (únicas 100 millas); y este un segundo en Transgrancanaria tras el kamikaze Caleb Olson y victoria en Snowdonia. ¿Suficiente para ganar UTMB? Sí en el sentido que le veo fiable pero menos galones que Evans y Pommeret. Corriendo con cabeza por su poca experiencia en 100 millas es serio candidato a ganar y podio. 

Germain Grangier es la pareja de Katie Schide, y espero que si se casan adopte el apellido de ella, (porque sí, sigue habiendo países retrasados donde la mujer tiene a bien adoptar el apellido del marido, ¡en 2025!). Creo que es un buen corredor pero que acaba de saltar varios niveles y ya uno de mis favoritos: la paloma y el equipo. Avisadme si hay club de fans para apuntarme. Me explico:

¿Entiendes ya lo de las palomas de este post, no? Es un sentido homenaje a Germain temetoeldedoenelojo Grangier. Mis dieses.
Tercero en UTMB 2023, segundo el mismo año en Reunión, pero quinto en Madeira 2025 en una carrera con muy buen nivel, tercero en Hardrock que veremos si no le pasa factura. Se me hace un poco demasiado ganar pero quién sabe.

La armada china viene con Ji Duo, segundo en junio en Swiss Canyon Trail, un UTMB en su mochila. Jiaju Zhao cuyo único resultado destacable en 100 millas e internacional es un tercero en Chiangmai; Jiansheng Shen, quinto en Transgrancanaria, cuarto en Western, victoria en Eiger, podio en Lavaredo, pero poca experiencia en 100 millas y abandono en UTMB... pero a quién le importa con lo bien que corre; y el, para mí, mejor, Guomin Deng, segundo este año en Fuji (victoria en 2024), tercero en Hong Kong 100 aunque sólo tiene una meta en UTMB y un abandono, tiene bastante experiencia en la distancia.

Hayden Hawks, ninguna UTMB, dos podios en Western. Candidato a un top 5, diría que no ganar; Josh Wade brillante podio en una Transgrancanaria de este año muy loca, ojo; Aurelien Dunand Pallaz, de estos franceses que hay a patadas y que tiene una Hardrock; Dakota Jones, posible en el top 10; o Rob Farvard (ejemplo de muchos puntos para este palmarés, lo digo con respeto, no me cuadra).

Por nuestro lado, el corredor con más puntos es Don Miguel Heras Parera, nuestro Pommeret. Ionel Cristian Manole, un muy buen corredor pero con cuatro abandonos en UTMB. Aleix Toda, residente en Suiza, dos podios en Swiss Canyon Trail. Ricardo Cherta aún con falta de experiencia en la distancia. Y Pablo Villa, un tanto irregular pero de muy buena calidad.

Con todo el respeto, España está lejos de tiempos pasados en las 100 millas. Muy lejos. Hemos perdido el tren de la larga distancia.

El no tener un favorito claro —a pesar de dos pasados ganadores— haría pensar que es una carrera abierta, y lo es. Pero que falten los cuatro primeros del año pasado o que falten grandes nombres (por sus cosas, Kilian, por Canfranc, Jim) creo que, sin desmerecer a quien gane, deja a esta edición en categoría masculina algo coja, me da lo mismo la media de puntos, es cierto que hay mucha densidad pero faltan estrellas. Que haya un Mundial tiene su influencia; el sistema de clasificación que te hace meterte una paliza antológica para correr; la soberbia de la organización otro poco; y el no querer repetir (o alargar contratos) corriendo en años alternos, pues otro poco más. Pero va en demérito de la carrera y del deporte. Es lo que hay.



CCC, mayor nivel, el mismo ninguneo

Sigue siendo conscientemente devaluada haciéndola coincidir con el principio del UTMB y ya sospecho que es para que no le quite lustre, algo que creo que nunca ocurriría. El caso es que hay nivel porque tiene que haberlo, pero no entiendo que se les dé buen bonus por una carrera claramente secundaria para la organización. CCC es una buena salida para correr/cobrar bonus si no se está para una UTMB. Y sin embargo parece una carrera de más nivel y más interesante. Intentaré ser breve.

Muy buen nivel femenino: Toni McCann, ganadora en 2024 pero que no ha querido dar el salto a las 100 millas aún; Yngvild Kaspersen, victoria en 2023, segunda en Lavaredo 80 km, quinta en Western 2024; Blandine L'Hirondel, podio en UTMB, ganadora de Marathon du Mont-Blanc 2025, subcampeonar mundial 2024; Fuzhao Xiang, segunda en Western 2024 y 2025, cuarta en UTMB 2024; Sunmaya Budha, segunda en Hong Kong 100 este año, tercera en Transvucalnia 2024; y Anna Tarasova, con muy buenos puestos en distancias intermedias, en ocasiones con menos nivel que la larga o la más corta y rápida, pero que no desmerece.

También muy bueno masculino (claramente mejor que UTMB, de ahí que me dé aún más rabia que la ninguneen): Francesco Puppi, ganador in extremis de la Maratón de Transgrancanaria, en uno de los finales más espectaculares de este deporte, con varias experiencias en torno a los 80 km y sólo una en 100, primero este año en The Canyons Endurance Runs. Guangfu Meng, posiblemente el mejor corredor chino, y que ganó Hong Kong 100 este año pero reventando en CCC 2024 a pesar de su buena experiencia en la distancia. Andreas Reiterer, este año tercero en Lavaredo y segundo en Transvulcania, pero abandonó en CCC el año pasado. Guidu Qin, otro al que la CCC le apeó el año pasado, segundo en Hong Kong tras Meng en enero y segundo el año pasado en Fuji. Andreu Simón, sexto el año pasado en CCC, ganador en Transgrancanaria 2023, Fuji 70 km 2024, SaintéLyon 2022, serio candidato a la victoria y nuestro mayor esperanza. Y por último destaco a Hugo Deck, ganador el año pasado en Ciudad del Cabo y este año en Maxi-Race, buen futuro tiene.


OCC, buen nivel, previsible gran carrera

La "maratón" (si mides a palmos) para que los corredores de distancia corta se luzcan y tengan su momento de gloria en Chamonix. En los últimos años ha crecido notablemente, es interesante y tiene su hueco en la semana —el que no tiene CCC— aunque llegado el viernes por la tarde nadie se acuerda de OCLeches. Pero así es la vida. Dado es que mucho menos exigente (la carrera y clasificarse) suele tener una buena densidad de corredores de calidad.

En mujeres, Judith Wyder, segunda este año en Zegama y Marathon du Mont-Blanc y ganado en Chianti. Pero tiene que batir a Joyline Chepngeno, reciente ganadora de Sierre-Zinal y la que venció a Wyder en Mont-Blanc. Miao Jao, ganadora de la maratón larga de Val d'Aran. Sophia Laukli con una única carrera en 2025, novena en Mont-Blanc. Y Rosa Lara, cuarta en Zegama y Mont-Blanc.

En los hombres los favoritos son claramente los italianos. Nadir Maguet, Davide Magnini, ganador en Mont-Blanc y Giir di Mont, Cristian Minoggio, Luca del Pero, segundo en Lavaredo, quinto en Zegama, y el italiano de nombre pero no de pasaporte (suizo), Roberto Delorenzi, aunque esta temporada no está siendo la mejor, petardazo en Sierre-Zinal o abandono en Zegama, dos de las referencias de estas distancias. Por Suecia tenemos a Petter Engdahl, todo un ganador de CCC y que llegó a coquetar con las 100 millas pero que este año ha vuelto a distancias humanas. Y por nuestro lado Antonio Martinez, con tres podios ya en OCC y que este podría ser su año, italianos mediante.

Como siempre, será una semana de grandes carreras, fanfarria y buen trail running. 
s

La pendiente deslizante

viernes, 23 de mayo de 2025

Hoy una persona me ha comentado que no sabía que Stian Angermund iba a correr Zegama. Tras mil positivos que todos hemos visto en la vida las ideas las tengo bastante claras. Considero que hay diferencia entre un "despiste" y una clara violación de las normas para mejorar el rendimiento (pero la mitad —80 %— de los primeros ocultan lo segundo); no soy partidario de una condena vitalicia, todos podemos cometer fallos del tipo que sean; estoy de acuerdo en que los dopados puedan volver a competir en las condiciones adecuadas; pero no estoy de acuerdo en que deban tener ninguna facilidad ni ayuda ni patrocinio ni nada parecido.

Lo último que me gustaría es que el trail se convirtiera en el ciclismo. Donde locutores tienen oscuro pasado, dopados se reintegran a equipos y pelillos a la mar y la afición tiene la memoria de una ameba. No sé dónde está el trail pero sí sé que está en la misma pendiente deslizante y lo de Stian es otro ejemplo más.

No sé si, estimado lector, ves con asiduidad las listas de sancionados mensuales de World Athletics. Yo lo hago, no sé el porqué realmente. De haber visto muchas tengo una opinión bastante formada: sólo dan positivo los de países tercermundistas y los apollardados. 

Hay una tercera categoría como la que se ha vivido en España en los últimos tiempos: varios positivos con un patrón bastante definido, algunos guardados en un cajón y otros en un espacio muy concreto de tiempo en que España estaba siendo vigilada con lupa. Esta tercera categoría la llamo "buscados" y una filtración hace tiempo confirmó una sospecha: hay gente a la que se la sigue porque hay sospechas fundadas y ese seguimiento adicional en ocasiones da sus frutos. Pero esto se supo por una filtración y hay que demostrarlo, cosa altamente compleja sin tener los datos de primera mano.

Quedémonos, pues, con las dos categorías principales. Vayamos con los tercermundistas primero. Las listas están llenas de bielorrusos, keniatas e indios, gente que usa métodos groseros de dopaje, de la RDA, dejando jeringuillas por cualquier esquina. Aficionados. La red que habrá montada (supuestamente, claro) alrededor de una gran vuelta ciclista o unos Juegos Olímpicos tiene que ser de película de espías: gente que transporta, deja en puntos estratégicos, comunicaciones cifradas, transporte por varias vías, uso de señuelos, etc., todo y más y es lógico porque hay gente que juega fuerte a esto y hay medios para hacerlo, patrocinadores, intereses o países. Y por eso se pilla a los aficionados que no han dado el salto al siglo XXI porque no tienen el conocimiento ni saben de plazos de limpieza ni de cómo tratar con esas redes oscuras.


La segunda categoría es la de los despistados en la que, pensando muy muy bien, estaría Stian. No tengo ningún motivo para pensar bien, claro, no por nada especial aparte de dos análisis de sangre y orina (entiendo) y un proceso que está muy afinado desde hace décadas. La contraofensiva judicial es la que hemos visto cientos de veces antes: poner en duda los protocolos, tratar de buscar la aguja en el pajar, clamar al cielo y dar ese fuerte puñetazo en la mesa con voz temblorosa y ojos acuosos: "¿por qué a mí?". Nada nuevo.

Lo que no me esperaba, y confiaba en que se hubiera aprendido algo de décadas de verlo en otros deportes, era la reacción del colectivo. Entiendo que porque conocían a la persona aparte del atleta, y lo veo como una reacción humana, pero escribir un mensaje público en Instagram requiere unos segundos, suficientes para recapacitar. Suficientes como para quizá dejar el móvil un rato aparcado porque ¿y si sí?

Me pareció decepcionante, la verdad. Me retrotrajo a aquel plantón en el Tour porque se sentían perseguidos por la gendarmería. Ciclistas. Increíble. El ciclismo es ese deporte que cuando se sacó el pasaporte biológico para detectar subidones sospechosos de algunos valores de hematocrito lo solucionó estando siempre se subidón. Y todos ganaron. 150 días de competición al año, al menos; los mejores presentes en más carreras; más palos, más rápido, más espectáculo; más tiempo en la tele, más exposición, más dinero. Todo el mundo ganó. Excepto lo que se suele entender como deporte. Luego alguno se queja de los Enhanced Games.

Lo segundo que no me esperaba es lo de Zegama. Sabiendo que es, básicamente, una carrera por invitación, ¿de verdad era necesario? ¿O al menos ser los primeros en invitarle? Creo que no. No sé qué puede motivar a tomar una decisión así, sea sólo dorsal, sea algo más, da lo mismo. Por supuesto tiene el mismo derecho que todos a participar cumplida la sanción (y creo que el reglamento de Western States roza la ilegalidad) pero si invitas ya no hay duda. No había ninguna necesidad y creo que la imagen de Zegama queda claramente manchada y no de barro aunque sea marrón. Y es una pena por muchos motivos. Como no es una decisión tomada en una décima de segundo entiendo que se ha meditado y consultado, quiero pensar que no sólo con amigos de Stian, colegas de profesión o entorno presente y pasado, porque pueden tener, y lo entiendo, una opinión muy subjetiva. Pero Zegama, como carrera, como evento, como "institución", creo que no ha tenido la cabeza fría y no ha sabido decir que no. Una gran oportunidad perdida.

Alguien sugirió medio en coña medio en serio "verás como acaba volviendo a Salomon". Mi contestación fue "Teniendo en cuanta que el responsable durante décadas (Vollet) dio positivo en circunstancias parecidas y que una de sus atletas bandera (Mathys) también, no me sorprendería." No tiene porqué haber relación entre la decisión de una carrera y quién es el patrocinador del circuito donde está la carrera pero desde luego como consejeros no serían quizá los mejores, por aquello del lobo cuidando a las ovejas pero es la única explicación razonable que se me ocurre.

El trail como deporte ha dado un paso equivocado, por el apoyo de unos, la connivencia de otros, por los cuellos esguinzados de los de más allá; la pendiente es deslizante y no por barro aunque sea marrón.
s

Related Posts with Thumbnails