2019...

miércoles, 1 de enero de 2020

A partir de cierta edad parece que todos los años son entre muy y extremadamente difíciles, 2019 no ha estado exento de problemas en todos los ámbitos pero considero que he ido sacando la cabeza, no del todo pero sí en algunas cosas. En lo deportivo entre ellas.

Tercera operación del neuroma de Morton y constatación, si no me equivoco por mucho, de que nunca correré como antes o haré lo que quiera. Cierto es que se me había quitado de la cabeza hacer cosas largas largas, pero ahora lo tengo casi seguro. No creo que la medicina pueda hacer mucho más por mí y voy trampeando como buenamente puedo correr y hacer vida normal con las menores molestias y limitaciones posibles. Quizá lo peor es que esto creo que me acompañará para siempre, en el día a día, una línea que nunca me hubiera gustado cruzar por el deporte. El material, benditas mediasuelas altas, son las que me pueden permitir seguir corriendo, también bastantes cuidados y veremos sin con esto es suficiente para un día plantearme algo interesante.

Esperando al día de la operación, recuperándome de ella y probando hasta dónde puedo llegar (Eurafrica) más o menos se me ha pasado el año, con poca ilusión por falta de objetivos pero acomodado a hacer deporte-salud (más o menos), que tampoco está tan tan mal.

Uno de los hitos sin duda ha sido comprarme bici nueva de montaña, no sólo porque me he enamorado de nuevo de una bici (en propiedad) sino porque me dan ganas de hacer algo más que salir cuando puedo, algún corto viajecillo quizá en un futuro. Y aunque ha sido por casualidad, en este 2019 he cumplido 30 años de mountain bike (¡1989, oh yeah!), una de las actividades más bonitas para un servidor. Aunque a veces duela un poco, pero una piña al año no hace daño.

Otros 365 días hechos (no persigo ningún récord, simplemente he querido y podido), siete maratones, 200 km nadando, un nervio menos y algo de luz al final del túnel.

Espero que tu 2019 haya sido bueno y 2020 sea mejor.
   s

Traildebate: Ultra-Trail World Tour 2020

viernes, 27 de diciembre de 2019

Otra vez me han liado.

Para ser sincero, me la trae razonablemente al pairo adónde vaya la UTWT, no como de eso ni me quita el sueño. Sólo, quizá, que no me gustaría que fuese por derroteros que no le deseo a mi deporte, pero está muy lejos de mis intereses o preocupaciones mundanas.

 De lo dicho en el anterior post, sigo pensando que se abren las siguientes posibilidades:

  1. que siga todo como está, con sus tiranteces y vaselinas, pero externamente dando la impresión del mayor circuito mundial de ultras, lo que es, vamos, y poder venderle la moto a la Volvic, unos, o al patronato de turismo, otros, como algo en lo que invertir porque se va a tener un beneficio mayor de los invertido; lógicamente se tienen que cumplir unos objetivos y demandas que ha habido años para cumplirse y tiene que haber disensiones o puñaladas entre los cabecillas de la rebelión para que esto ocurra;
  2. que uno/s deje/n de respirar y se vaya/n, el modo Brexit que ya ha ocurrido, Marathon des Sables y Reunión (ésta con dos carreras), ambas socias fundadores pero que dejaron de verle sentido al canon que tenían que pagar. Pero no es el caso de todas y ambas tienen particularidades: tienen su público e inscripciones aseguradas con lo que pertenecer o no al UTWT no les influencia demasiado (el desértico-aventurero, la una, el francés y nada internacional, la otra). Por cierto, la primera se comenta que va a liderar otro circuito, esta vez de carreras por etapas, a ver si la cosa no es que un circuito no te aporte nada si no que el circuito no lo domino yo, recuérdese mi dicho: "por cada francés hay un Napoleón" (en potencia o no dependiendo del poder o las herramientas de que se dispongan);
  3. que se vaya un grupo de pruebas y monten su propio circuito, Trail Series lo podemos llamar, y además puede hacerlo en más de una categoría, porque es curioso que UTWT nunca ha dado el salto a distancias menores (como sí lo ha hecho Spain Ultra Cup), donde puede hacerse un circuito de interés también y que podría -pero no necesariamente- competir con Skyrunning; y deben ser "sólo importantes" porque algunas ganan más de lo que ponen en UTWT y están cómodas: piénsese en la Unión Europea, cuando entró España recibíamos más de lo que dábamos, éramos la Istria o la Cappadocia de la UE, ahora con los nuevos países del este nuestra posición ya es de Lavaredo;
  4. que se cree un circuito con un inversor-franquicia externa, para mí el ideal siempre ha sido Ironman, de hecho tiene dos carreras ya y estuvo interesado en UTWT, podría hacerlo, pero creo que lo haría comprando alguna carrera más y otras como franquiciadas, si se desea, hasta el número que se desee, sabiendo que no habrá un Hawaii de referencia con lo que yo me centraría en un circuito que sí se pueda (y deba) seguir la elite, es decir, de tres a cinco pruebas y con suculentos premios finales; tiene que ser alguien con peso (dinerito fresco) y un plan de negocio claro;
  5. que la marca 'by UTMB' siga creciendo (se habla de las 20-25 carreras) y además, para beneficio propio y para debilitar al otro potencial circuito rival (2x1), compro alguna de las carreras fundadoras del UTWT rebautizándolas como 'by UTMB' si lo quiero así, además de llenarle los bolsillos a algún dueño de carrera;
  6. que las carreras disidentes se integren dentro de una organización-federación ya existente que aproveche la ventana de oportunidad, llamémosle Skyrunning, llamémosle WMRA, esto último lo veo difícil porque la otra subfederación dentro de World Athletics (otrora IAAF) es ITRA, cuyo capo es... ¡Michel Poletti! A unos cuantos nos puede rechinar que Michel lidere UTMB y UTWT, pero son empresas privadas y hacen y deshacen como quieren... ¿pero ITRA? ¿En serio que nadie se ha planteado ese conflicto de intereses? Si Coe tuvo que renunciar a su acuerdo "vitalicio" con Nike al llegar a la presidencia de la federación de atletismo, ¿no sería posible que le agradecieran los servicios y se le enseñara la puerta a Michel en esa misma federación? Lobbistas del mundo, uníos, porque esto no puede ser, demasiado poder en muy pocas manos, dos en concreto, la izquierda y la derecha de Michel, no es sano, no va en contra de nadie, es que los poderes se dividieron porque daban lugar a la corrupción (y el poder absoluto da lugar a corrupción absoluta);
  7. o que otro ente privado aproveche ese mismo momento de debilidad, ponga un fajo de billetes sobre la mesa y cree unas "Golden". Hablo de Salomon, evidentemente, porque Greg está siempre al quite y tiene las orejas tiesas, pero viendo el resultado de las actuales Golden creo que no debería de embarcarse solo, y si se fijara en otros deportes, vería que en ocasiones marcas rivales se dan la mano amigablemente y levantan un campeonato, diseñan el reglamento y se reparten la visibilidad, pero luchan sólo en el terreno de juego, en el resto son aliadas para beneficiarse entre todas, por ejemplo, surf o DTM (campeonato alemán de turismos, coches que hacen ruido).
No nos vamos a enterar hasta que no esté resuelto, pero invitaría a palomitas a todo Perry por ver alguno de esos Skypes en las que se dirán de todo menos guapo.

Sobre los dos temas tocados al final sucintamente, lo siento pero no le doy click al retarded del médico, y sí al artículo de Outside sobre Rob Krar, hay más información por ahí y no es nuevo, pero no deja de ser interesante y nos debería hacer pensar.

+: Ivoox - Territorio Trail

Ultra Trail World Tour 2020. 10 razones a favor y en contra

lunes, 16 de diciembre de 2019

Desde el 21 de diciembre de 2016 no hablo directamente del Ultra-Trail World Tour, sí indirectamente tres veces (Ironmanización del trail, trail olímpico porque lo digo yo, y el traildebate de Arista TV). Y para esta futura edición 2020 hice un hilo y lo daba por finiquitado. Pero alguien me llamó y, como suelo hacer, cuando salgo por algún lado, escribo (ergo, si no queréis que escriba y tenerme calladito, dejadme en paz, hombres).

Esta vez ha sido en Carreras por montaña.


La verdad es que merecía un post porque es el mayor cambio del UTWT en tres años, lo que en escala trailrunnera es una eternidad. Vamos allá.

  1. El circuito crece hasta las 28 carreras, eso significa más ingresos, y más ingresos es sinónimo -se supone- de más capacidad para hacer cosas: vídeos, redes sociales, comprar medios afines...
  2. Tiene un buen padrino -ahora dueño: el UTMB compró UTWT tras una oferta de una empresa externa que casi se les adelanta y hubiera puesto en peligro UTMB, así que fue un movimiento más defensivo que ofensivo, en mi opinión. Ser parte de la carrera más grande del mundo significa solidez.
  3. No tiene competencia. Golden no es competencia, Skyrunning es otra liga, los mundiales de trail son cada dos años a partir de 2021. Es el único y más sólido circuito de trail de larga distancia que pueda ser llamado así.
  4. Se han metido carreras nuevas, tres de las cuales 'by UTMB'. Entiendo que las otras nuevas (Whaler's Great Route, Volvic, Golden Ring, Trans Jeju, Ultra-Trail Ninghai) habrán sido convenientemente evaluadas.
  5. El crecimiento hacia Asia es importante, donde hay pasta y adonde pivota el mundo, China y Corea del Sur para 2020, y en el banquillo calienta otra china (Panda) y Tailandia. Que sea público, que seguro que hay más entre bambalinas.
  6. También si no es sabido es 'suponible' que la franquicia 'by UTMB' no se ha detenido, por ahí alguno dice que quiere crecer hasta las 20-25 carreras, así que la tendencia puede ser a crecer las 'by', lo que le puede más solidez porque no habrá divergencias.
  7. Se ha transmitido la impresión de solidez y visión a medio plazo afirmándose que los contratos son a tres años. Es decir, dejemos de hacer olas que ha llegado el anticiclón.
  8. Se les ha ha hecho un guiño a las carreras originales, puntuando 1500 (máximo 2000).
  9. Han diversificado a más marcas deportivas, alguna más de Salomon, Hoka (Western), más las conocidas (La Sportiva, Columbia y otras), todos deberían de estar contentos.
  10. Lorem ipsum


Y, sin embargo, el que esto escribe afirma que es un año de transición. ¿Por qué?

  1. A ver. 28 carreras. 28. Hace tiempo que le perdí un tanto el sentido, dejé de entenderlo y desde 2017 considero que ha bajado su interés: UTWT era el circuito de referencia de larga distancia para los elites y un sello de calidad y un elenco de carreras aspiracionales para el popular, que podía completar el circuito en varios años sellando un pasaporte y con la garantía de que el 'marchamo UTWT' significaba participar en las mejores carreras del mundo sin necesidad de buscar estrellitas de valoración como en Booking o Aliexpress, ese era trabajo del UTWT del cual no iba a ser parte cualquiera. Pero esto ya parece un coladero, la verdad.
  2. El padrino es inmejorable, pero... pero... al parecer se hizo a espaldas del resto de carreras, con lo que abrió aún más la brecha de éstas con el UTMB que ya sangraba desde las 'running stones', que era un ninguneo en toda regla a las carreras fundadoras del circuito.
  3. No hay circuito equivalente, puede hacer y deshacer como sigue demostrando. Pero recuerdo la compra de Tarawera y Australia por parte de Wanda/Ironman, y como dije en su día, compra alguna más y se hacen su circuito, es cuestión de poner pasta para atraer a pros y veremos si atrae a populares después. Wanda ha invertido tiempo en hacer más rentable su marca estrella Ironman, Cape Epic va bien, quizá ahora ya tengan el tiempo para dedicarse al trail. Ah, y quién dice que no hay otros actores moviendo hilos por ahí...
  4. Sin duda, para mí, devalúa la marca UTWT. Las del calzador por ser parte de la franquicia 'by UTMB', una de ellas con cero ediciones realizadas hasta la fecha, es muy forzado -y un riesgo importante al incorporar primeras ediciones (Val d'Aran), que si hubiera sido Ushuaia el altavoz no se podría haber acallado- pero es la dirección a la que está llevando el nuevo socio del UTMB que parece que es quien está promoviendo este cambio radical. UTWT corre , pero pilla más cerca, así que les controlarán mucho más, entiendo. Que se llamen Ultra-Trail® varias de ellas, marca registrada por UTMB, les crea un vínculo mayor y que no puedan dar premios en metálico -condición del dueño de la ®- con lo que UTMB se han reservado el derecho a hacerlo de manera exclusiva marcando la diferencia. Que se añadan carreras 'by UTMB' les reconoce un nuevo status -aparte de las 'running stones'- y añade fuerza a UTMB.
  5. Y, sin embargo, no se puede vivir sólo de China y economías emergentes engrasadas con petróleo. Muchos deportes se han movido en esa dirección anteriormente y produce extraordinarias tensiones con las sedes históricas del deporte original (Formula 1 o mundial de atletismo en Doha). Un circuito sin carreras relevantes en España, Italia, quizá Estados Unidos... ¿no se quedaría muy cojo? El movimiento en España ya se ha hecho, Italia, States, calentad que salís.
  6. Si el proceso de sustitución de cromos ha comenzado ya puede crear inseguridad, es decir, para qué quieres otras carreras si ya tienes las tuyas que van a decir que sí a todo y van a hacer lo que digas porque ya no es un ente democrático y consensuado, germen del UTWT original, ¿qué motivación tienen las carreras asentadas en seguir en un circuito en el que les van a sustituir? La olla exprés empieza a pitar.
  7. Todo contrato se puede romper siempre que se indemnice. Por supuesto que formar parte de UTWT tendrá esa posibilidad. Y quien ha firmado ese contrato y no se siente débil ha negociado a su favor esa cláusula. Y no se siente débil porque si se van diez de una tacada y algunas de ellas muy importantes el circuito se queda cojísimo, así que la sartén la tiene el UTMB pero aún no por el mango. Cuando se conoció lo de las 'running stones', que las carreras 'by' formarían parte del UTWT 2020 y que UTMB la había comprado UTWT no había margen de maniobra, porque sucedió de junio a agosto. Ahora hay tiempo de organizarse. Reunión y Sables puede que estén en Tinder buscando roce.
  8. Pero Madeira ha podido sentirse dolida al meterle una carrera en su país sólo una semana después; Lavaredo casi coincide con Val d'Aran; clásicas como Western ven que juegan en la misma liga de carreras que no son nadie. Y UTMB tiene la carrera más cercana cinco semanas antes y dos después, el que parte y reparte...
  9. Sí, hay más marcas, menos poder en menos manos, lo que beneficia a UTMB. Y es que por ponerle más ingredientes al cocido no tiene por qué saber mejor. Al igual que carreras se fueron del UTWT, puede que una marca de material no vea razones para que su carrera participe en este circuito y no se oponga a su salida. Total, para que la marca blanca del UTMB te dé poco y menos... Porque si mi crítica a Golden es que parece un campeonato monomarca, UTWT va por ese camino.
  10. Diez queda mejor que nueve así que relleno de cualquier manera. El titular es claramente la bazofia de SEOclickbait para agradar a Google. Y este es mi blog y hago lo que me sale del ciruelo.
Entonces, sí, creo que existe la posibilidad real de que el UTWT salte por los aires en 2021, por eso UTMB se está reforzando a marchas forzadas pero otros supongo que  no se habrán quedado parados. Creo que más que contratos, que los seguirá habiendo, habrá compras reales de carreras con billetaje de por medio para garantizar un futuro claro y despejado, para siempre. Hay partido.
s

+: Ultra Trail World Tour

Eurafrica Trail 2019 (y 4): Vertical Race Gibraltar

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Excepto cataclismo, la Euráfrica Trail 2019 estaba en el bolsillo, faltaba solo el formalismo del medio kilómetro vertical en Gibraltar. La verdad es que el ambiente se notaba relajado y aunque algo podían permutar algunas plazas, como así ocurriría en el podium femenino, la mayoría del pescado estaba vendido y sobre todo estábamos ya todos bien servidos de él.


La frontera con Gibraltar no estaba lejos pero hay que hacer el paripé de entrar andando con el pasaporte en la mano, pero no tiene más que hacer. Dado que la salida estaba cerca fuimos directamente andando con la particularidad de cruzar por la pista del aeropuerto que a su vez corta la entrada al Peñón, una de las singularidades de esta colonia. Tras un breve paseo llegamos a una importante plaza de Gibraltar donde estaba todo dispuesto para darse la salida. Dado que había un buen rato todavía para que alguno saliéramos y no teníamos que hacer gran cosa excepto comentar la jugada y, en mi caso, comerme un blíster de chorizo dado que me empiezo a entrar el hambre, tras un rato vagueando decidimos vestirnos de matar y salir a trotar un poco para reconocer la salida, y relajado como es uno poco más y llega tarde la salida, y encima sin estar lo caliente que me hubiese gustado.

Salimos de tres en tres con un minuto de diferencia y en mi cabeza tenía el objetivo de batir a mis dos compañeros y alcanzaron los tres de adelante. Que por qué pensaba que a alguien de mi nivel (en la general, salíamos en orden inverso) podía ganarle es una buena pregunta para la que no tengo respuesta.

Salida y primer escollo: se sale por una calle céntrica y peatonal con lo que tres tíos a buen ritmo se tienen que andar con ojo de no estamparse con marujas y niños, punto a mejorar por la organización porque fue un poco peligroso tanto para los corredores como para los transeúntes. Casi me paso el punto de giro y cuando empezamos a encarar la subida noto que las piernas no responden demasiado con lo que decidió tranquilizarme para que no me explotan, sensación que conozco muy bien del Kilómetro Vertical de Chartreuse del año pasado. Mis compañeros de salida "meten codos" y se les ve fuertes, las escaleras tampoco me van mucho pero nos movemos a buen ritmo, y en cuanto alcanzamos asfalto y una buena pendiente donde me siento cómodo les dejo atrás y pronto empiezo a ver gente delante de mí. No sé a cuántos pude alcanzar pero dos o tres docenas fácilmente, cierto es que este es uno de los terrenos en los que más cómodo me encuentro porque no era especialmente dura la mayoría de la subida y ahí entiendo que mi relación peso/potencia es favorable. Cometí un fallo de júnior al suponer que 500 metros de desnivel positivo en 5 km tenían que ser razonablemente tendidos, y por supuesto no consulté el perfil, para qué. El truco estaba en que a media subida había una bajada con lo que ganas distancia sin hacer ni un metro positivo. La verdad es que se agradeció esa bajada porque soltabas un poquito piernas pero dada su magnitud a más de uno se nos fueron de paseo y empezamos a ver ritmos estratosféricos, y luego había que volver a subir, claro. Me fui calentando hasta que vi 3'05"/km, se me salían las piernas y tuve un segundillo para decidir si apretaba un pelo más para ver ritmo por debajo de 3'/km o no, me corté, dado que la transición a subir otra vez en vertical podrían suponer un palo gordo. Alguno detrás de mí llegó a ver 2'40", así que imagínese cómo íbamos de zumbados.


A una cuarta parte de llegar me alcanzó el primero de los corredores que habían salido después de mí, era mi compañero de habitación Daniel Hernando, tipo acostumbrado a ritmos altos dado que es un asfaltero de medio pelo. Me pilló justo en una zona de escalones y por una pasarela que aparentaba ser colgante pero que en realidad creo que era biapoyada, aunque ahora viendo la foto creo que no. Y no, no es coña, en pleno esfuerzo uno se fija en estas sandeces y razona los momentos flexores de esta elegante estructura. En zonas más adelante, en escalones, eché unos cuantos vistazos a la espectacular bahía que teníamos a nuestros pies, llena de barcos esperando a entrar a puerto, muy industrializado todo pero desde luego espectacular desde esa altitud además de que el día acompañaba y la visibilidad era muy buena, justo lo contrario al año pasado que fue con niebla y lluvia.


Dos corredores más me adelantaron y yo ya iba francamente vulnerable porque las últimas decenas de escalones claramente me sobraron pegándose especialmente por la altura de la tabica de los mismos. La verdad es que iba un poquito perdido porque no sabía si los 5 km eran reales o era una estimación, 500 metros más en un terreno tan vertical hace que se te abran bastantes las carnes pero no, estaban clavados los cinco kilómetros. Y, por supuesto, tengo ya el culo lo suficientemente pelado como para no fiarme te espectadores que te dicen que estás a cien metros de la llegada.

Una de las cosas que más me sorprendió fue ver el pulso que incluso en la mayor de las agonías finales no pasó de los 153 latidos por minuto sacando una media de 145, y puedo asegurar que me esforcé lo mío. Entiendo que fisiológicamente no daba para más, muscularmente tampoco, porque desde luego que me dejé las pelotas y el puesto (creo que duodécimo) confirman que di lo que tenía.

Sin esprintar, llegué a las baterías de O'Hara que yo pensé que estaban cerca del punto más alto pero lejos de él y no, están a la altura, y es que el año pasado no se veía un mojón desde aquí arriba. Y se acabó. Un vientecito fresquito sumado a una importante sudada animaban a bajarse lo antes posible de ahí arriba. Y aunque todavía no eras consciente, todo había acabado ya, aún más para mí/nosotros que nos tuvimos que ir cagando leches sin esperar a la entrega de premios en una espectacular cueva que es un sitio perfecto para este tipo de fin de fiesta.

Una caótica bajada buscándolos la vida, un viaje veloz a un aeropuerto y un largo viaje por carretera después nos pondría a cada uno de nosotros en nuestro respectivo nido. Cuando menos de seis horas después ya estaba enfrascado en las tareas diarias me di cuenta de que sí, de que Eurafrica Trail 2019 era historia a falta de deshacer una bolsa, un buen dolor de patas y unos recuerdos, que son los que quedan. Unos pocos paisajes, unas sensaciones, alguna actitud en carrera, caras, cruce de miradas, una charla aquí y allá y la sensación del tiempo y las energías bien empleadas. Especialmente por la compañía. Las carreras por etapas animan a compartir más, a vivir de otra manera, a disfrutar pausada y aceleradamente a la vez, pero la compañía es lo que más suelo recordar pasado el tiempo y esta no es una excepción. Dorsal y competición aparte, la gente claramente tiene ganas de pasarlo bien, de disfrutar el momento y de llevarse un buen recuerdo, y el entorno ayuda. En mi caso, el excelente entorno fueron Maite y Dani, que hicieron de la experiencia algo más personal, la sencillez del trato, las coñas, las risas, el buen ambiente y la calidez general serán parte de este recuerdo para siempre. Antes de ir tuve alguna duda de si quería hacerla o no, pegarme semejante paliza, entrenar para ello, tres años detrás de un pie, para quizá volverme a encontrar como el año pasado, que no, que no había dado con la solución. Y aunque partí algo perezoso y obligado, días después todavía estaba en una nube por la gran experiencia vivida. Sigo sin saber si mi pie me dejará ser corredor como quiero serlo, pero sí sé que hice bien en buscar la respuesta en Eurafrica.

No sé si si te la has planteado alguna vez, pero si te llama mínimamente, vete a por ella, no te va a defraudar, la organización pone las herramientas perfectas para que te lleves un recuerdo único, de los que quedan, de los que dejan poso, de los que vives pocas veces. A los que puedes recurrir en momentos de bajón, los que te enternecen cuando veas una foto años después. Créate esos recuerdos que le den algo más de sentido que la rutina diaria, necesitamos estos alicientes o nos oxidamos por dentro.
s

+: Eurafrica Trail
Fotos: John Ortiz

Eurafrica Trail 2019 (3): Cádiz 50

domingo, 24 de noviembre de 2019

En efecto, llovió la noche entera, amaneció lloviendo y llegamos a la salida bajo una persistente lluvia. De las patas qué contar, dos pedruscos como dos soles. Al mediodía debía para de llover, pero al menos tres horas nos iba a caer pero bien.

Me refugio hasta el último minuto, departo con una croqueta ;), dejo mochila y me pongo en la salida. El director de la carrera nos anuncia el recorte de la etapa, se quedará en 43 km, la zona más delicada no está para tonterías hoy. Pistoletazo de salida y le debieron hacer un agujero a la nube, porque no habíamos dado diez pasos y ya estaba lloviendo. Pinta bien. Unos kilómetros de pista, estirándose el grupo, van arreciando los duchas, en una de ellas decido ponerme la chaqueta, me la había dejado en el bolsillo trasero de la mochila con una manga fuera para ponérmela en marcha, pero tras pelearme con chaqueta, mochila, viento y ya ir empapado al final me tengo que parar a ponérmela bien, momento en que deja de llover, claro. Más adelante me la quité y poco después me la volví a poner hasta meta.


Otra vez iba con Maite. Primera subida en bosque, voy a mi ritmo, sin prisas y conservando energías. En un pseudollaneo a media ladera meto el pie donde no debo sin mirar y me tuerzo el tobillo derecho de cierta importancia, paro, me cago en todo el orbe celeste, cojeo ostensiblemente y me pongo en marcha con bastante más pena que gloria. Aunque habré perdido un minuto o poco más condicionará algo las bajadas durante un tiempo, hiere el orgullo y toca la moral.

No es que lo haya visto todo, faltaría más, pero quieras que no ya uno tiene las espaldas formadas por lo que ha ido viendo aquí y allá, pero no estaba preparado para lo que venía. Un tío con un altavoz en la mochila. ¿Te vas al monte a correr con un altavoz? ¿En serio? Lo que al principio parecía una chicharra, yendo junto al colega se confirmaba que era una chicharra, porque lo malo que era el altavoz no tiene nombre. No es que fuera de Aliexpress, es que era de los más de esa web, rebajado en Black Friday y defectuoso. Horroroso. Pero aún hay más. Tras algún tema que me pudo alegrar el momento (Muse) vino Placebo. Si no sabes quién es Placebo, quédate con la duda. Tiene algún tema con cierta vidilla, pero la mayoría es una especie de technorock chunguero que no puede ser más deprimente. Pero deprimente que te dan ganas de ahorcarte con la mochila. ¿Me vengo hasta aquí, a tomar por culo de casa, me está cayendo la del pulpo, me he jodido un tobillo, voy penando por una subida para escuchar al puto Placebo con un altavoz que no puede ser más malo? Eso sí, el puto altavoz sería 300 % impermeable, porque ahí iba el cabrón chirriando bajo la lluvia tan rebien. Me cago en mi vida. Menos mal que uno se curtió en el Amazonas, los lagos siberianos y los desiertos que si no pongo fin a mi existencia.

Tras esta estupidez, y dejando a la chicharra enmudecer en la distancia, nos acercamos al punto de avituallamiento donde se separaba la carrera corta de la larga. ¡Y se fueron todos! ¡Cabrones, cobardes! Hala, todos a hacer 30, me dio bajón y todo, ahí achuchándonos en los senderos, disputando cada piedra y a meta que se van todos los que veía. Jo-der. Por unos senderos preciosos pero muy húmedos, me interné en el bosque del lobo feroz más solo que la una.


Aunque recordaba zonas, piedras y algunas cuestas, dado que el día estaba completamente diferente al año pasado me resultaba casi por entero nuevo. Lo que está bien para seguir descubriendo detalles. En buena parte del recorrido vas en bosque, tapizado de hojas en esta época del año, el terreno es corrible en buena parte del mismo (si hay fuerzas), pero no rápido, es retorcido y cambiante, sin grandes desniveles ni pendientes pero duro. Al rato empezó a caer la mundial. Y cuando digo la mundial, digo la mundial.


Pero mucho.


Hay temas con los que no se bromea: el chorizo es el mejor alimento del mundo. Por ejemplo. O con la lluvia. La lluvia es mal. Así. Que te llueva mucho es motivo justificado para acabar con las vidas de aquella gentuza, porque no tiene otro nombre, que dice que le gusta correr con lluvia. Sabrás tú lo que es lluvia, malparido.

Un drama, joder. Y no fue una ni dos, hubo unas cuantas de estas, los senderos bajaban como arroyos, te pasabas minutos y minutos corriendo por ellos sin verte los pies, agua por los tobillos porque los caminos hacían de riachuelos improvisados. Tentado estuve de sacar la cámara y filmar algunos segundo épicos, pero me los quedo en la memoria, que no estaba para hacer chorradas. Si te creías que esto estaba tan verde por el sol, sí, tenías razón, por el sol y por la puta lluvia. Qué forma de llover. Sin que sirva para minusvalorar las condiciones, si te llueve, que lo haga aquí, el terreno no coge nada de barro, las piedras no resbalan demasiado y no hacía frío, porque aunque hacía bastante viento, la mayor parte del tiempo íbamos en bosque, protegidos. Sólo un par de veces empecé a tener algo de frío pero gracias al movimiento no pasó de ahí, lo que no entiendo es que mucha gente fuese de manga corta o incluso alguna chica en tiranes, si te parabas tenías un problema en pocos minutos.

Pasé mucho rato solo, tampoco la visibilidad daba para mucho, y en uno de los momentos veo a un tipo que viene en contra, ay la hostia. Y era Dani (Hernando), compañero de faenas, me dice que no es por ahí, ay la rehostia. Afortunadamente me he pasado por poco, me adelantan tres pero el daño ha sido pequeño, vuelta al sendero bueno comprobando que estaba señalizado perfectamente pero al menos dos estábamos mirándonos a los pies porque había triple cinta. Dani venía con una persona de Cardiosport, médicos con buenas mochilas donde portan material de emergencia, incluido desfibrilador, se metió el tío una bajada conmigo y con el mochilón a cuestas, chapeau. En un día tan feo qué difícil me parece hacer estas tareas, avituallamientos, cruces, cosas así, porque nosotros se supone que estamos fuertes y vamos motivados, pero mucha gente se chupó un día de mierda y aguantó la misma lluvia que nosotros, más frío y llegaría a casa destemplada 'pa qué', para una panda de 'mataos'. Gracias. Es cierto que se podrían hacer carreras sin marcar, sin avituallamientos y sin nada, pero la asistencia que prestan merece qué menos que un gracias, o unas cuantas docenas repartidos entre toda la gente que está ahí dándonos apoyo. Si no los distes, macho, háztelo mirar, porque cualquier día es bueno, pero este en especial era más que merecido.

De vuelta al avituallamiento donde me dejaron solito, un poco de pista, el último tramo de sendero, subida, bajada larga, otra torcedura de tobillo (esta vez izquierdo, más moderado), y pista a meta. La lluvia iba a parar al mediodía. Ya. Sólo en la pista final, 5-6 km, me cayeron unas cuatro trombas importantes, atizándome y con ganas de ir acabando, viendo buenos ritmos (4'30"-4'40" con frecuencia, algún 4'05"-4'10" esporádico) y motivado porque ahora sí estaba hecho. El choque de manos con Ángel (@contadordekm) era la meta diaria, más humana que un frío arco o una manta roja. Cerca de seis horas de esfuerzo bajo la lluvia. Otra maratón a la buchaca, la sexta del año, la única con dorsal. ¡Pizza!. Desde que crucé la línea de meta no me cayó una gota más.

+: Eurafrica Trail
Fotos: John Ortiz, Ocaña Outdoor Adventure

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