Crónica de una tendinosis aquílea (2): buscando causas

jueves, 10 de enero de 2013

Lo curioso de los 'tres meses de recuperación tras largas palizas' no es que lo dijese un elite como Chaigneau, sino que yo había llegado a una conclusión similar tiempo antes, pensaba lo mismo y me lo noto. Y no solo es la competición, sino el entrenamiento asociado, necesitaba esos tres meses. La Libyan como Camí de Cavalls (que fue una competición sin dorsal, lo sé y lo sabía en el momento) son esfuerzos increíblemente intensos para un cuerpo, o al menos para el mío, lo damos todo, te vacías, dejas muy poca reserva, y eso implicaría una larga recuperación, como tantas otras veces he hecho; pero también está el entrenamiento para esto. Desde la distancia, la recuperación desde el Camí fue demasiado breve así como entre la Trans 333 y el intento de la 'Triple corona' de la Libyan de 2010, encadené mucho tiempo entrenando fuerte, se canceló la Libyan y alargué la temporada hasta finales de junio y fue un continuo desde junio de 2009 hasta esas misma fechas del año siguiente: La Ruta de la Lana, Trans 333, "Libyan Challenge", Costa Brava Xtreme Running, Transvulcania y Camí de Cavalls. Otros cuerpos lo aguantan, el mío no, un año entero bastante intenso, y con dos eventos mayúsculos (333 y Camí), y sobre todo volviendo a entrenar demasiado pronto con cierta intensidad han podido ser claves para que apareciesen las molestias. Lo resumo en esta presentación:



Como siempre que no es un accidente, empiezo con una molestia, en este caso en el tríceps sural (gastrocnemios [gemelos] y sóleos)... bueno, en ambos, porque se me cargan a la vez en las dos piernas. Creo que puede ser un problema general de mi cuerpo, no un mal apoyo ni nada por el estilo al darse en ambas piernas.

No le quería dar importancia, no lo tenía, molestias de estas hay a millones en la vida de un corredor, y esta era una más. Aunque estos posts no tratan de las causas directas, ni de la evaluación en el momento, ya estaba teniendo avisos, ponerme malo, estas molestias, a toro pasado es fácil detectarlo. Me sorprendía el cuándo, en época de descanso activo, pero lo asumí como algo normal por tres motivos:

uno, siempre se me cargaban los tríceps surales al empezar la temporada, de hecho alguna vez me acojoné de que estuviera lesionándome, pero no iba a más, se relajaba -se endurecía la zona, más bien- poco a poco y se olvidaba: el cuerpo se adaptaba;

dos, estrené unas zapatillas excesivamente firmes para mi peso, no me encontré cómodo desde el principio y sé que en parte me cargaba;

y tres, empecé a correr un poco más largo y más rápido, me aburría, llevaba casi dos meses haciendo una hora cinco días a la semana, siempre lo mismo, despacio, trotón; me apetecía un poco de ligereza en las piernas, vida, y sin ningún plan establecido, aumenté un poco el tiempo de rodaje a 1h15'-1h20', pisé un poco más adelantado -mi forma natural, por otra parte- y alargué ligeramente zancada, para divertirme un poco, nada más.

Ahora intuyo que ese cambio de ritmo y de duración de los entrenamientos mi cuerpo lo entendió como el comienzo de una temporada, y como en otras ocasiones, salieron las molestias en los sitios que en ese momento estaban más débiles, gemelos y sóleos.

Obvio las molestias, no me quiero preocupar fuera de temporada, es un coñazo estar pendiente de todos los detalles que implica entrenar duro, simplemente no quiero ahora más que mantener forma y pasar de casi todo, ya habrá momento de ponerse serio. Esa era mi mentalidad, disfrutar corriendo, tener una forma física maja, y correr algo más rápido y más fluido.

Una de las cosas que he aprendido respecto a las lesiones es que un día me lo tengo que reconocer. Lo hago de dos formas, escribiéndolo en el diario de entrenamiento y diciéndomelo de viva voz. Es muy decepcionante llegar a ese momento, pero tras mucho pensarlo, tras pequeñas evidencias, tras negarlo, un día no puedes dejar de ver la realidad. Es un día triste. Estás lesionado. Mi consejo es que lo verbalices, incluso lo compartas con alguien cercano, tu 'estado' ha cambiado de corredor a lesionado, en algún momento tienes que dar ese paso.

Consejo #1: reconoce que te has lesionado, compártelo con alguien cercano e interiorízalo. Tu vida deportiva acaba de dar un giro de 180º y deberá entrar en modo recuperación el tiempo que sea necesario.

Es triste porque te espera un futuro incierto y sabes que será duro. Cualquier lesión puede incapacitarte semanas o meses. Quizá años, quizá retirarte de tu deporte. Es entrar en un lugar sin saber si tiene salida. Y no hay vuelta atrás, has entrado. El mundo de la incertidumbre es todo tuyo.

Y es triste porque el que ha cometido los errores eres tú y sólo tú, ni teniendo entrenador -que no es mi caso- le puedes echar la culpa a nadie más excepto a ti. Soy yo el que me he equivocado, he dado unas razones de temporada intensa, de calzado firme, de correr un poco más "de puntillas", pero sigue sin convencerme, he buscado dentro de mí, he rastreado en la memoria, he leído y releído sensaciones y comparado con otras temporadas, y no he llegado a ninguna conclusión firme, solo a unas cuantas dispersas que unidas suenan razonables. Casi nunca hay causas únicas, ni unas zapatillas, ni un terreno, ni una sesión concreta de entrenamiento te lesionan, es un proceso, en el que en parte sabes que es tu indiferencia a las señales y avisos que te ha dado el cuerpo, y que has ignorado, y has sido tú quien lo ha hecho, no has sido lo suficientemente inteligente para reconocerlo, has confiado en que todo se soluciona solo como tantas otras veces, y es tan fácil dar consejos y ver los errores ajenos mientras no supe reconocer el/los mío/s. No me gusta cometer errores, soy tirando a perfeccionista sin extremos, y me entristece saber que he cometido un error tan importante y que tanto tiempo y sufrimiento me ha supuesto, cuando era tan evidente y claro que es vergonzante verlo ahora en la distancia. Y he sido yo. Me las doy de metódico, de pensar mientras corro, de cuidar detalles, y he sido el más ciego, tonto y sordo, he fallado y lo pago bien pagado. Hasta cierto punto me lo merezco, no soy demasiado condescendiente conmigo mismo, no creo que lo tenga que ser, y arrastrar en mi ego que he sido imbécil no me ha dejado hacer bien la digestión durante mucho tiempo. Posiblemente siga sin asumir lo estúpido que fui, quizá en mucho más tiempo me lo acepte, dudo que me lo perdone y no me valen las excusas. Porque no las tengo.

Consejo #2: es importante e interesante saber las razones por las que te has lesionado, especialmente para no recaer, aunque no deben obsesionarte. Pero, siempre, la razón más importante, accidentes aparte, eres tú. Échate la culpa porque la tienes, debes reconocer tu estupidez, falta de visión de futuro: pasa algún día malo. Deja que se vaya de ti ese sentimiento, pero el mal humor debes tenerlo contigo mismo. La decepción, la tristeza, los sentimientos que tengas, son tuyos porque tú has ayudado activamente a tenerlos.
s

Te Araroa (4): isla sur

martes, 8 de enero de 2013

Hacia el kilómetro 1000 se "calzó" la mochila grande y a dormir por el campillo: ya se dijo que habría días que dormiría por ahí fuera, por temas logísticos, no quedarse muy corto o pasarse alguna jornada. Algunas etapas combina, en el mismo día, selva densa y asfalto, pero así es la vida y está asumido. En otras ocasiones tiene que cruzar espectaculares pasarelas como la de la primera foto.

Un día le visitó Richard Bowles, que hace un par de semanas hizo la misma ruta en 63 días, con lo que pudo compartir vivencias con alguien que tiene la experiencia del Te completo. Otro día salió a su encuentro Perry Newburn, quien recientemente había realizado la circunvalación de ambas islas (5000km/70 días): dios los cría y ellos se juntan.

Mediado su reto tenía una gran paleada, de unos 120 km, que nuestro inglés cubrió en dos días de sol a sol, más algún kilómetro corriendo. Tampoco lleva un kayak especialmente rápido (a 10km/h iba, a ojo), así que es una distancia más que respetable.

Ha pasado el ecuador (1500km) y el domingo, tras un intento fallido, cruzó a la isla sur, una travesía en mar abierto cruzando el estrecho de Cook y que precisaba de perfecta meteorología.



+: Te AraroaThe North Face JournalJez Bragg's BlogFlickr - 'trailrunz'

+s13: Index: Ultramaratonianos

Off-Topic: DTM 2012

sábado, 5 de enero de 2013



+: YouTube - 'AutostradaTV'

Crónica de una tendinosis aquílea (1): 'Me he lesionado'

jueves, 3 de enero de 2013

09/07/2010: Primer día de cuatro. Con la misma soltura de estas semanas (poca o muy poca), tranquilo, desmotivado. 1h11'35"

16/07/2010: Torpe, lento, medio revuelto, molesto, sin ganas. No disfruto. 58'14"

27/07/2010: Lo de siempre: salgo un poco rígido, ritmo pobre, sin soltura, sin disfrute. Hecho. 1h00'00"

30/07/2010: ¡De nuevo buenas sensaciones! Soy paciente y vuelvo a correr bien. Me gusta y disfruto, ya tocaba. 1h20'27"


Tras el Camí de Cavalls (22-23/06/2010) me apetece vaguear, y a ello me dedico. Acabo reventado, fue extraordinariamente duro, necesito descansar y me apetece. Pero los dolores pasan, es verano, apetece más entrenar que en otra época, y no tengo objetivo. Vale, no tengo objetivo, pero al menos tengo que disfrutar; ¿tengo?, casi lo siento como una obligación, porque en temporada hay bastantes días que vas cansado, molesto y deseas que llegue la época de descanso. Pues en ella estoy, en la tan deseada temporada de vagueo, pero no consigo correr apenas con soltura, y esto no me gusta. No me importa el ritmo, no me preocupa lo más mínimo, sólo quiero correr con soltura, y no lo hago más que esporádicamente. Pasan los días y me desespera un poco el correr tan mal, ya digo, no es ritmo, es correr con cierta gracia, fácil, sin palizas a la vista, disfrutando. Tardo un mes en que llegue ese día en que me noto suelto.


07/08/2010: Desde el principio me noto flojo, creo que por el calor; quería hacer largo y lo hago, pero no disfruto, ni con agua ni en la parada intermedia, No voy, creo que la mayoría por el calor. 1h41'38"

12/08/2010: Estiro antes y me viene muy bien, no salgo tan bloqueado. Correcto todo... hasta que veo la media y me sorprendo, no sabía que había vuelto a ritmos decentes, me alegro. 1h15'49"

22/08/2010: Tocaba largo, y más que se ha alargado por dar un rodeo para evitar barrizal en un paso inferior. Calorcito (bebiendo, cada 10' mejor), arena, bosque; circuito lento, pero me gusta. Ameno, sensaciones más que correctas, acabo algo cansado, pero muy entero. Voy cogiendo formilla. Bien, 1h57'52"


Si julio había sido muy tranquilo, empiezo a querer correr un poco más en agosto, pero sin prisa, no tengo objetivo marcado, simplemente tener una forma majilla, nada más. Unos tres o cuatro días de 1h15'-1h20' como mucho y un día largo de 1h40'-1h50'. Sin ritmo, sensaciones.


25/08/2010: Ya intuí ayer por la tarde que estaba malo, y en efecto, lo estoy. Me levanto con la garganta tocada, débil. Corriedno al salir un poco rígido, flojito, lento. Una hora de siesta. Caca. 1h03'46"

Día 3. 02/09/2010: Rígido y con molestias en Aquiles izquierdo (¿zapatillas demasiado duras?). Suelo lento y un poco pesado, pero sin barro. Tercer día consecutivo. Hecho. 1h10'08"


Primera anotación en el diario de entrenamiento de las molestias, llevaba un par de días ya molesto y este es el primero que lo anoto. Recuerdo cuando a Sebastien Chaigneau le oí decir que de la Libyan tardaba no menos de tres meses en recuperar bien, que sí que en uno puede volver a entrenar con cierta intensidad, en dos meterte caña, pero sabes que no estás fino, que vas torpe, que no hay soltura: estás retrasando la recuperación y posiblemente condicionando tu futuro, tanto en que no vas a coger buena forma, como que puede ser una "forma fantasma" y pasarte de rosca... o pueden salirte "taras" y cascar. A finales de agosto me estaba poniendo malo, días después ya estaba con molestias en el Aquiles. No digo que necesariamente haya una relación causal, pero puede que sí: cuando te pones malo es muy frecuente que sea porque estás entrenando más de lo que debes, cuando te lesionas casi seguro que sí. Y estaba teniendo avisos.


Día 5. 04/09/2010: Salida larga, bien de temperatura, cierta soltura, bosque, terreno bien. Disfruto y no se me hace especialmente largo: tengo un punto de forma majo. Voy más cómodo con las Raptor. 1h48'27"

Día 11. 10/09/2010: No había tiempo para más (eco), además de temprano. Menos molestias en el Aquiles por ir en terreno más llano. Hecho. 59'10"

Día 20. 19/09/2010: Poca cosa, lento, molesto de Aquiles, correcto. Ya me molestan los dos Aquiles. 1h07'03"

Día 21. 20/09/2010: Atento a los tendones de Aquiles, creo cada vez más que son los gemelos, sóleos y fascias plantares. Lento, sin mucha soltura, un poco de barro en un par de zonas concretas, buen tiempo. Bastante mosqueado ya con los Aquiles, me pongo el electro y noto mejoría.

Día 26. 25/09/2010: ME HE LESIONADO. Definitivo y confirmado. Molestia serie desde la salida, sin recuperar de ayer. Subida cascado. Y empezando a pisar mal. Muy decepcionado. Vienen semanas muy difíciles. 1h39'04"



Esta es la historia de dos años de lesión y recuperación de una tendinosis aquílea, una lesión seria e incapacitante que cogida a tiempo es reversible. Es también la historia de los errores, las dudas, las decisiones y la lucha diaria por volver a correr. No pretende dictar dogmas ni sustituir a médicos ni fisioterapeutas, tampoco le interesará a la gran mayoría de los lectores, pero para quien le sirva puede serle de gran utilidad tratar de encontrar alguna respuesta a sus males o cómo es el proceso lógico de muchas lesiones deportivas. Para el resto, el que quiera leer este largo serial, que lo haga como una simple novela.
s

2012...

martes, 1 de enero de 2013

Venga, otro que resume el año en lo deportivo. En cuanto a competiciones: cero. Hala. Hecho.

La verdad, a veces he echado de menos competir, pero más ha sido el no poder hacer lo que quería. Sin carreras, ha sido un buen año en lo deportivo porque de una forma lentísima pero progresiva he ido recuperándome de mi tendinosis aquílea, con calma, sin objetivos, escuchando mi cuerpo y haciéndole caso. Pronto comenzará un largo serial contando cómo ha sido/está siendo todo este largo proceso, para quien le pueda servir. No creo que nunca deje de tener problemas en esa zona de mi cuerpo, o al menos de manifestarse y recordarme que ese es un buen punto débil, pero sé que volveré a correr largo y a hacer buena parte de lo que me plantee. Ya no es un sueño. Es posible que esto algún día me retire, pero mientras tanto, le daré caña alguna que otra vez, y el grado de conocimiento que he adquirido respecto a mi tendón hace que creo que podamos convivir más o menos bien una larga temporada.

Espero, pronto, volver a hacer algo potente, tengo la cabeza en ello, solo falta estar allí físicamente. Me sigo alejando, paulatinamente, del mundanal ruido de este deporte, y este año, con sus luces y sus sombras, ha ayudado a ello. No pasa nada, me sigue gustando, aunque me atrae más otra componente menos competitiva y más íntima.

Saludos a los lectores de este blog, esperemos que 2013 sea un buen año. Puede serlo.
s

Related Posts with Thumbnails