G4 Challenge – Día 1: toma de contacto

martes, 18 de noviembre de 2008

(Es una ofensa mayúscula llamarle a unas "simples" finales nacionales 'G4 Challenge', pero lo hago para simplificar el titular; el nombre oficial es Land Rover G4 Challenge)

Ya dije que iba con mucha ilusión, que me daban lo mismo mi rodilla y hombro y que quería vivir el momento. Y creo que con esa mentalidad todo sale bien; mejor dicho, haces que salgan las cosas bien: ésta es la larga historia de un fin de semana inolvidable.

Aunque casi hasta el último momento pensé en ir solo, al final me busqué un agradable compañero de viaje que iba desde León, con lo que los quinientos y pico kilómetros se hicieron bastante más llevaderos si te pasas medio viaje hablando de Camels, bicis y coches. La hora eran las 1700h aproximadamente, y el lugar, Les Comes, una espectacular finca al lado de Súria, a menos de 30km de Manresa: excepto para los catalanes, ‘a tomar por culo’. El sitio está enclavado en un valle frondoso, con múltiples pistas y caminos para hacer de todo, y el centro logístico es una masía rehabilitada sencillamente espectacular. Precioso lugar, enclave ideal para lo que nos esperaba, porque vivimos despreocupados del mundo un fin de semana intenso, sin contacto con casi nadie del mundo exterior, con la libertad de dejar todo sin echarle candado alguno, y relajados de que éramos los usuarios únicos de una vasta extensión de terreno.

La recepción inicial incluía la clásica firma de un ‘disclaimer’, tú y sólo tú eres el responsable de todo, una foto para la ficha, el pago de la ayuda para el viaje (gran detalle por su parte), la entrega del peto con nuestro número (#21) y de camiseta y sudadera que luciremos con orgullo, y la tienda de campaña donde dormiríamos. Descargamos la buena cantidad de material que llevábamos, montamos la tienda, vas conociendo a la gente, va cayendo el Sol.

La presentación oficial vino a cargo de Pep Vila. Cualquier seguidor del Dakar lo conocerá de vista, lleva un montón de ellos en camión, pero nada de asistencia, sino corriendo como el que más, algo que tiene que dar miedo con esas pedazo de máquinas y con un tipo que sepa sacarles el máximo; y si eres un poquito más viejo y te gusta el enduro, le recordarás como quíntuple campeón de enduro nacional. ‘Has de lus’ para nosotros, por una anécdota del enduro de El Escorial de 1987... somos viejos, sí. Tipo peculiar y afable, descargaba con facilidad la tensión que pudiera planear en el ambiente, y ayudaba a darle un toque lúdico y relajado al evento. También estuvieron por allí importantes jerifaltes de Land Rover y de Cruz Roja Española, también con un tono relajado y distendido, algo que se agradece porque principalmente estábamos todos allí para vivir y con-vivir una experiencia, y sólo después, para competir. Me sorprendieron las referencias al Camel Trohpy, pensé que era tema tabú, dado que una vez que despareció parece que quisieron enterrarlo bien profundo, véase si no la poca información oficial al respecto en internet, por ejemplo.

Para romper el hielo, y con la prensa ‘escrutándonos’, nos presentamos cada uno, bastante distendido y ameno, mucho mejor de lo esperado, empezaba a vérsenos el plumero a todos, íbamos, por encima de todo, a pasar un buen fin de semana. Y un rato después ya estábamos con el primer examen de inglés, y con mis temidos at-in-on-up-… que realmente nunca sé ni sabré cuándo se utilizan y lo hago por instinto. Moderadamente bien excepto esta parte adverbial.

Un segundo examen de orientación, para calentar motores. Me gustaría tenerlo para colgarlo aquí. Te daban mapa, brújula, regla y dos hojas de letra apretada contándote la historia de un Willy Fogg que “va en bici en dirección NO a 16km/h y en 20’ llega a un población, ¿cuál es?; se monta en un globo y sopla el cierzo a 10 nudos y se tira en paracaídas a las 2h10’, ¿dónde cae?; coge un burro que va a una media de 17 millas/hora y cubre la distancia hasta la siguiente localidad en un tiempo de 37’17”, ¿cuál es?; allí pregunta a un pastor local con una gorra de ‘Top Gun’ cómo se va a una casa rural y el amable pastor le dice que en la dirección de los tres primeros números de la cota más alta del mapa, ¿a qué ermita llega tras 45’ andando a 3’5km/h?”. En este plan, con la cabeza como un bombo de conversiones, direcciones, ‘Top Gunes’ y sus muertos. Una hora en la que respondí a dos tercios del cuestionario, y creo que no está mal conociendo mi pobre experiencia orientadora, pero los examinadores ya sabían perfectamente tras esta prueba quién sabía de orientación y quién no, y ésta es una de las claves de la G4 Challenge.

Una buena cenita, y al acabar… “en cinco minutos tenéis que estar en la plaza con el frontal y la ropa de correr”. Con la tripa llena, la tensión precompetitiva y un buen fresco nos metíamos la primera prueba física, otra de las bases de la G4. Eran sólo 6,5km por asfalto, un todo bajada-todo subida, que me pilló frío, algo descentrado y con falta de competición en la cabeza. Se salió a morir, y un lentorro como yo necesitó más de un kilómetro en ir cogiendo ritmo mientras la gente iba haciendo lo contrario, se iban tostando un poco. Dado que había Luna llena y era por asfalto, íbamos todos con la luz apagada y cuando adelanté al que pensé que iba primero me relajé de cabeza, solté más zancada y seguí a buen ritmo pero reservando un poco para la subida. En el punto de dar la vuelta comprobé con asombro que iba tercero y lógicamente no veía a nadie porque me llevaban un buen trecho. No considero que actuase estúpidamente pero me decepcionó cometer ese pequeño fallo estratégico, porque aunque pude alcanzar con relativa solvencia al segundo, el primero, que corría a muy buen nivel, me fue inalcanzable pues me llevaría más de minuto y medio a mitad de carrera, y con mi pobre velocidad apenas pude hacer nada. Acabé satisfecho al sentir que aún puedo desarrollar algo de velocidad, no creo que la media fuese más alta de 4’00”/1000m y eso que tenía buenas subidas, y en la bajada debimos ir a ratos rondando 3’15” o así. Ni que decir tiene que la última vez que corrí a esos ritmos era hace un par de décadas. Segundo, llegando muy fresco, sin ningún momento de sufrimiento, e insatisfecho con ese pequeño fallo. Ni que decir tiene que los examinadores ya sabían quién tenía buena forma física y quién no.

Personalmente, considero que me vinieron muy bien estas primeras pruebas para oxigenarme un poco, para quemar un poco de adrenalina y testosterona, y para, en mi caso, sentir un poco de velocidad y darme un toque de aviso de que o me centraba o iba a hacer el gañán. Muchísimo tiempo entre competiciones tiene resultados nefastos en pruebas tan rápidas y que requieren concentración y “chispa”. La parte buena es que aún conservo algo de “instinto asesino” a pesar de los años alejado de los codazos en las salidas, y que ni me acordé de mis problemas de rodilla.
s

+s13: Index: Libyan Challenge, Index: Rock and Ice Ultra

6 comentarios:

Almasy dijo...

Eh, y el segundo día?
Venga, no seas zanganate y cuélgalo pronto :)

ser13gio dijo...

Todo a su tiempo.

Macho, que meterte estas parrafadas no se hace en dos minutos...

¡E incluso tengo más cosas que hacer que este puñeterito blog!

Mañana más, en serio, estoy en ello.
s

Livan dijo...

Queda claro que hay que preparar este tipo de pruebas de seleccion, no vale ir "a ver que pasa", a no ser que no te interese demasiado. No se que margen de tiempo has tenido desde que te avisaron de las pruebas, tampoco te estoy echando nada en cara, que conste, pero ibas con el temario "cogido con alfileres", asi que solo te quedaba esperar a tener suerte. Ahora ya sabes lo que se espera de un aspirante, ¿que tal intentarlo el proximo año?

Jaume Tolosa dijo...

Te metiste una carrerita por asfalto y a 3:15?
Esto es como ver al Papa de Roma rezando de cara a la Meca.

ser13gio dijo...

Livan, me avisaron una semana antes (jueves por la noche lo vi), con lo que no tenía ni fondo ni velocidad ni fuerza ni nada. Fui a hacerlo lo mejor posible, con muchas carencias, y creo que me salió moderadamente bien. Si llego a entrar en la selección internacional ya tenía dos meses para entrenarlo a saco (son en febrero).

Jaume, salió la peña a morir y yo como loco detrás; intenté conservar un poco, íbamos fuerte y aún así se me iban. Posiblemente algún kilómetro lo hicimos a 3'15" porque tardarmos 24' en 6,5km y eso que buena parte era subida, con alguna rampa curiosa.
s

ser13gio dijo...

Se me olvidaba. Por ahora, las G4 son cada tres años, con lo que queda mucho tiempo para que pasen muchas cosas, desde que no se celebre más (Land Rover ha cambiado de dueños), hasta que deje de hacer deporte, o tenga otras prioridades en la vida. Ni me lo planteo ahora.
s

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