Rock and Ice Ultra - Material: cuerpo

jueves, 9 de julio de 2009

Los pies importan mucho; las manos son fundamentales; las piernas deben estar a su temperatura para que funcionen; pero lo que determina el confort, y en último término la supervivencia, es el tronco donde están los órganos vitales y en lo que tendremos especial cuidado: si nos enfriamos será los que nos "mate", sea por frío puro o por haber sudado. Así que aparte de ropa cómoda, que no produzca rozaduras, versátil, con capacidad para adaptación a cambios de temperatura y climatología, a la ropa que llevemos en la parte superior del cuerpo le tenemos que exigir una buena transpirabilidad, una buena capacidad aislante y, por supuesto, una gran resistencia al viento.

Ya dije en el primero de estos artículos que lo primero que me sorprendió del reglamento-consejos es que no recomendasen el Gore-Tex como tercera capa, la exterior. La razón es muy sencilla: no transpira lo suficiente y te haría sudar con cierta actividad física. Y el sudor a -30ºC tiende a congelarse. Y tú con él. Por eso es mucho más recomendable para fuertes actividades físicas los cortavientos, sean Windstopper o las numerosas variaciones que hay en el mercado. También dije que sí que había Gore-Tex, claro, no todo el mundo iba a leerse el reglamento... Sólo puede ser aconsejable si vas seguro andando o esquiando con poca actividad, es decir, sin que generes demasiado calor-sudor.

Pero de terceras capas no sólo vive el hombre. Empezamos, de dentro hacia fuera.

Camiseta Raidlight Desert Shirt
Desde el primer momento tuve claro que lo que estuviera en contacto con mi piel tendría que transpirar mucho y bien. Ya he comentado algunas alabanzas hacia la camiseta sideral Raidlight, corrí parte de la Libyan con ella, y este verano espero confirmar mis 'sospechas' de que no hay producto igual. Además al ser de manga larga no está tu piel en contacto con otros material más frescos o que se puedan humedecer. Una 'gadget' interesante es el lazo que tienen en las mangas para enganchártela al pulgar. Si en condiciones normales puede que no las utilices, y con fuerte viento en contra es bastante recomendable, con varias capas encima se convierte en una gran idea para que no se te remangue cuando te pongas otras prendas.

Salía seca todos los días. Seca. Literal. Es toda una garantía de que por aquí no vas a tener problemas.

Camelbak 1l.
No sé el modelo -me lo prestaron- y me la trae un poquito al pairo. El caso es que consideré buena idea llevar un Camel cerca del cuerpo -para que no se congelase-, con un tubo y tapón aislantes -de Raidlight- que tampoco se congeló, para tener agua a mano. No está mal la idea pero el tubo posiblemente a -30ºC se congelaría si no lo hubiese llevado también por dentro de las chaquetas, pero hacía algo engorroso sacarlo para beber. Cierto es que bebí poquísimo, creo que sólo una vez si no fue por tener que tomarme los antiinflamatorios; generalmente esperaba a los controles, sacaba mi taza Raidlight que llevaba en el bolsillo de la malla y con eso iba tirando.

Camiseta Odlo
Quería una camiseta térmica, fina, ligera y ajustada, que funcionase bien con la Desert Shirt, que pesase y ocupase poco, y que incluso me funcionase bien como única segunda capa. Odlo son conocidos por su excelente ropa invernal. Me compré una de tía -por talla, ya se sabe que los alemanes son buenos armarios- de nivel '3' de cuatro ('4' es el más cálido). Se llevó muy bien con la interior, transpiraba muy bien y el tacto es excelente. Buena elección.

Forro polar Raidlight Trail Rider Micropolar
Sólo un rato antes de salir me decidí finalmente por llevarlo. No quería sudar pero tampoco joderme de frío. Le di vueltas y más vueltas, entrené varios días sin él e iba bien. Pero algo me decía que era poco con la Odlo. Quería una segunda capa fina y transpirable pero que me abrigase algo más. Los forros polares son de lo mejor en segundas capas (la aislante), pero no son conocidos por su alta transpirabilidad en condiciones aeróbicas sobre todo si tienen cierto grosor o gramaje.

Pero tenía un magnífico comodín. El Raidlight Trail Rider Micropolar es lo "menos" que se vende en forros, finísimo, sin ninguna lámina cortavientos, con la espalda sin forro para mochilas, ceñido y muy transpirable. Segunda capa pura. Dado que muchos forros juegan a ser segunda capa y media, les meten unas láminas cortavientos para hacerlas más versátiles; no digo que esté mal, pero le metes una barrera contra la transpiración, evidentemente, y ahí pierden su faceta segunda capa ganando algo de tercera. El forro Raidlight no tiene más que forro por eso transpira mucho y es finito, equivalente a un Polartec 100.

Buenísima decisión, porque me funcionó de maravilla. Además, en los momentos en los que pude tener algo de calor, al ser tipo chaqueta con cremallera completa, la abría -con la tercera capa abierta o no- y volvía a temperaturas agradables. Por cierto, también tiene esa 'asa' para el pulgar que es francamente útil y si no la usas no da por saco.

Raidlight Weather Softshell Top
Los 'softshell' son chaquetas que lo mismo te quitan una chupa de agua que te abrigan y que a la vez transpiran. Creo que es una gran opción para no sobrecargarte de más prendas en sitios de frío y secos. La Raidlight Weather Softshell es una "zamarra toledana" muy considerable, potente, gruesa y de excelentes acabados. Desgraciadamente no la había podido probar mucho en casa porque se necesita mucho frío y/o una actividad reducida, porque para correr a -5ºC ni te vale (o eso creo), necesitas más frío o viento extra. Con esto creo que está todo dicho. Para montaña invernal, en esos días en los que abres huella sí o sí porque ni a Perry se le ocurre ir esos días por esos lugares puede ser un gran aliado, pero dada mi pobre presencia en las montañas este invierno por lesiones y puñetas varias iba casi sin probarla. Pero bueno, para eso fuimos tres días antes, para probar material.

Como siempre, no hay nada mejor que usar buenos materiales y productos. Funcionó de maravilla, protegió de las inclemencias, y apenas tenía un ligero rastro de humedad interior, que en marcha ni notaba, por supuesto. En momentos de calorinas, abriendo la cremallera te refrescas en un santiamén; y si te refrescas en demasía, abres la del forro polar interior y cierras la exterior como ya he comentado, y solucionado.

Mejoras
Lo único destacable es hacerte con un sistema de hidratación que no se congele a -30ºC y fuese tan cómodo como un Camel. La gente llevaba termos en riñoneras o colgadas del hombro, pero ese sistema no me gustaba. Por llevar el arnés muy bajo y no ser éste muy bueno, me coincidía con los bolsillos de la chaqueta exterior, lo que me dificultaba coger la comida -añádele las manoplas para complicarlo-. Afortunadamente las mallas Raidlight llevan esos prácticos bolsillos exterior en los laterales que me salvaron la papeleta, sino me hubiera complicado la vida. Los problemas de no probar el material.

Quizá ponerle unas bridas o unas cuerdecitas a las cremallera, porque con las manoplas puestas cuesta atinar con ellas. Son esas cosas que ni planteas hasta que tras diez intentos de encontrar un bolsillo piensas 'aquí hay que hacer algo'.

Conclusiones
Sólo en un par de momentos sentí ligero fresco en el cuerpo, acabando la primera y durísima etapa con un huracán en contra. Fue notarlo, nada más, nunca sentí frío ni nada por el estilo; sí alguna veces un poco de calor en alguna subida o con viento a favor, pero con abrirte las cremallera un par de minutos se solucionaba. Es importante contar con cremalleras o el sistema que sea que te permita regular la temperatura interior en marcha con facilidad para adaptarte a las situaciones que se te presenten, porque no es lo mismo sol que viento, lago que bosque, viento en contra o huracán en contra, subir que bajar.

Tampoco tuve en ningún momento la sensación de ir como Bibendum, el muñeco de Michelín; las tres primeras prendas eran finísimas, lo que permite un movimiento normal del cuerpo; sólo la última era gruesa, pero cómoda. Una ligera y fina capa de aire entre las tres últimas prendas forman un buen aislante.

No sé si fue "coña", buen material, escuchar a quien más sabe de esto o leer mucho, pero acerté de nuevo. Excepto la última capa que es muy potente, sólo apta para correr en montaña en condiciones muy adversas o andar en condiciones adversas, el resto de la ropa es perfectamente utilizable en el invierno de este país, con lo que, de nuevo, no es un dinero "tirado" para una única carrera.
s

4 comentarios:

davidiego dijo...

tomaré nota, aunque claro, cuando vuelvas a entrenar este invierno irás en manga corta, con unos miserables 0º...

ser13gio dijo...

Sigo siendo el mismo gayer para el frío. La única diferencia es que ahora sé que puedo aguantar más de lo que nunca me hubiera imaginado -bien equipado, claro-.
s

Kiko dijo...

Hola Sergio, en alguno de tus artículos hablabas de automasaje.
Tienes información sobre este tema?. Donde se puede ver algo?
Sds.

ser13gio dijo...

Mi método de automasaje se basa fundamentalmente en la observación (de masajistas y fisios que me han tratado a lo largo de mi vida deportiva); ni idea de si habrá webs por ahí, seguro que sí, internet es casi infinito, pero seguro he visto algún libro al respecto. Lo mejor, en mi opinión, es ir probando poco a poco en músculos accesibles y 'fáciles', y no demasiado duros de apretar, irás poco a poco sintiendo si lo consigues mejorar, y sobre todo a los dos días si la mejora es real o no. Con calma puedes llegar a darte buenos masajillos, eso sí, la décima parte de lo que te puede dar un profesional. Recomendable también porque aprendes de tu cuerpo y a distinguir dolor de molestia, o dolor de tendón del de ligamento del de músculo.

Lo único que tengo -en papel- es un libro donde describe todos los músculos de las piernas y cómo localizarlos (la mitad no los he oído en mi vida). De cientos de automasajes y pseudolesiones (y lesiones como dios manda) he ido aprendiendo y algunas cosas me las consigo solucionar, lo que es útil en carreras de este tipo.
s

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