Si sigues leyendo podrás conocer los secretos que nadie te han contado de la geopolítica del trail running, una guerra desconocida para el ojo no experto y que este humilde blog te va a descubrir con todo lujo de detalles.
O esto o es una paja mental mía.
Llevo ya un tiempo mirando con otros ojos el trail, a través de un prisma con el que se ve un movimiento tectónico lento, a largo plazo, de gobernanza, de monopolio, de tirones y apretones, en el que se decide buena parte del futuro de este deporte especialmente en el plano competitivo pero no en exclusiva. Como digo esto podría ser una paja mental mía, pero como ha ocurrido en otras ocasiones podría ser que me haya adelantado algún año a lo que luego ha ocurrido. Obviamente cuando he fallado me he callado como una buena puta.
A un lado del ring, UTMB, como es obvio; en el otro, el mundo anglo.
Sobre el UTMB, un breve resumen que todos conocemos. De la carrera más importante del mundo, a intentar ser la única marca de carreras en el mundo va, creo, agua contaminada en Chamonix por el cambio de mentalidad de 540º; puñaladas traperas (UTWT, entre otros); asociarse con tiburones del deporte (Ironman, a los que se están comiendo); dopaje de algunas carreras y ninguneo de otras (casualmente las que son propiedad o amigas cercanas de UTMB vs las que son asociadas externas o las que gestiona Ironman); capitalización de inversiones endémicas del sector pero también externas (Dacia, Tudor); creo que pinchazo en diferido en lo que se entendía el futuro modelo de negocio con televisiones de pago (para eso estuvo la cobaya de Golden, saludos a Greg); problemas locales por exceso de crecimiento (y mentalidad justita de los mismos locales); compra/alquiler/alineamiento de intereses que fueron en el pasado críticos (PTRA, curiosa reunión de Kilian con el alcalde de Chamonix, medios); compra/alquiler de medios de comunicación (control de pases de prensa, quitar ayudas de alojamiento, uso de influyentes en vez de medios para contar el relato, redes propias, caída general de la influencia de los medios); intento de controlar todo el relato en Chamonix (como esa policía de la moral yendo a supervisar el regalo de artículos de marcas, entre otras muchas); y muchas cosas más que más o menos todos sabemos. Por supuesto estoy diciendo sólo lo malo que es muy injusto y lo sé, pero no querrá nadie que lo bueno contradiga mi relato.
Mundo anglo
Mundo anglo, en la otra esquina del ring. No he encontrado mejor etiqueta. Por anglo, de anglosajón, me refiero al orbe no francés, de habla inglesa, con centro de gravedad situado en los Estados Unidos y regiones afines, que son muchas. Por zonas afines entiendo desde el Reino Unido (no demasiado relevantes en la escena mundial del trail, reconozcámoslo), Australia, la Canadá (ambas pero más la del oeste), antiguas colonias o commonwealthes, expatriados del mundo hartos de su lluvia británica y demás. Todos juntos, más su importantísima influencia mediática-idiomática y las marcas hacen que bajo esa denominación 'anglo' se concentre una importante cantidad de carreras, intereses económicos y, sobre todo, unas cuantas toneladas de desencanto hacia UTMB, sus mal llamadas World Series y, en general, hacia lo galo. Lo cual no es raro porque todo pichirichi detesta a los gabachos. Loles. Por supuesto, por diferentes razones, este mundo anglo ha podido tener pocas simpatías por la actitud monopolística y chuloputera de UTMB cuando, por ejemplo, te ponen una carrera al lado en fechas parecidas, te quitan a gente de tu equipo para hacerla y otras actitudes pseudomafiosas.
En fecha ya lejana de hacia 2020, UTMB pudo tener un serio contendiente en forma de Spartan pero se diluyó por una cuestión económica-financiera que no viene al caso. Una vez desaparecido el posible competidor, pero con el aliado-enemigo dentro en forma de Ironman, entiendo, por los hechos acaecidos, que la solución francesa fue pie en la tabla en lo suyo para, primero, acaparar lo más que se pueda del mundo del trail, y segundo, empequeñecer al socio americano para que el casiequilibrio no sea tal (se comenta que Ironman tiene un 45 % del Grupo UTMB). Están en camino de lograrlo. Para 2030 o así UTMB pretende tener cerca del centenar de pruebas bajo su marca lo que viene a ser lo más parecido a un monopolio (monopolio no es sólo tener todas las carreras sino controlar el mercado). A la vez, las carreras de Ironman dentro de las mal llamadas World Series, con pocas excepciones, han quedado ahí pequeñitas, mejor dicho, empequeñecidas, y para demostrarlo tenemos el ejemplo de Andorra, organizada por el brazo americano, lo que era y lo que es. Y dado el volumen de negocio, si hubiera que hacer una ampliación, aunque ya UTMB Francia puede tener recursos más que suficientes, entiendo que es un producto lo suficientemente interesante para encontrar un socio francés si se necesitara. tipo ASO, o inversores a cambio de porcentaje, para dejar aún más pequeñito al socio yanqui hasta echarlo. Añado que el triatlón, cimiento de Ironman, está pasando un pequeña-no tan pequeña crisis lo que debilita su posición.
Sigo sin ver que el trail realmente haya explotado en los Estados Unidos, por lo que sea, pero si lo hiciera habría que tener el terreno ya preparado, otra motivación extra para, unos, defender su terreno, y otros, entrar e ir plantando.
Western, el butrón de UTMB
Western es una carrera importante, y aunque a alguno le pudiera sentar mal la siguiente afirmación, es un campeonato nacional con mucho nivel atlético más el exotismo de una muy contada participación extranjera, quien estableció la distancia de 100 millas en el mundo mundial y, por encima de todo, un símbolo del trail running yanqui. Ojo con los símbolos que son importantes. Por lo que entiendo, algunos yanquis se sienten bastante dolidos por ver que su carrera más icónica forme parte de UTMB y la verdad es que no creo que la relación sea equilibrada: creo que UTMB gana bastante más que al revés. Es la única prueba que no usa el nombre ni la imagen de las mal llamadas UTMB World Series, tiene un estatus especial, sin duda, pero es la pica de Francia en los Estados Unidos, cuyas carreras, aunque tienen una correcta participación, no acaban de despegar realmente.
No apostaría mi dinero a que Western siguiera en un plazo medio de tiempo en las mal llamadas UTMB World Series y, lanzándome un triple, creo que dos hilos son los que mantienen esta frágil unión. Topher Gaylord, exreponsable de The North Face en Europa... justo cuando se creó UTMB; y Hoka, patrocinador común, que aunque es de origen francés y sigue teniendo su dedo meñique allí, no es menos cierto que es yanqui en un 98 %. No es necesario que ocurra un terremoto para que esos hilos se rompan, a veces las relaciones se acaban desgastando por el tiempo.
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| Los logos de UTMB en Western States se pueden contar con los dedos de la mano de un manco en el arco de meta de Western States 2026. |
Marcas, el nuevo puntal yanqui
Muchas de las grandes marcas, sobre todo las que tienen pasta suficiente, están en los Estados Unidos o saben que ese es un gran e importante mercado. La irrupción de Nike, como elefante en cacharrería con una muy cuestionable estrategia de márquetin (no he visto más fallos en ninguna marca desde que tengo uso de razón, daría para separata), ha supuesto un cambio de paradigma al inyectar groseras cantidades de dinero en el trail. Curiosamente o no, ¿todos? los corredores patrocinados son yanquis o asiáticos y lo mismo ocurre con las carreras patrocinadas.
Los 150 000 $ inyectados en premios en Broken Arrow supusieron un considerable shock, y a buen seguro que puede inyectar mucho mucho más si se presenta la ocasión. La otra gran carrera que patrocina Nike es en China, aunque aquí entiendo que operan además razones comerciales que no vienen al caso. Recientemente un actor externo ha inyectado 100 000 $ a los ganadores de Run Rabbit Run, totalizando 350 000 $ en premios. En este mundo en el que la finanzas de la elite parecen el eje alrededor del que gira el trail, carraspeo, estas inyecciones son factores importantes. Marcas pueden balancear el trail hacia un lado u otro.
En fecha reciente se ha enlazado Broken Arrow, una serie de conferencias y Western, 3x1 en poco más de una semana, lo que viene a ser una afirmación nacionalista del trail yanqui. Cuando todos sabemos que en carreras son razonablemente irrelevantes fuera de sus límites fronterizos pero con ese 3x1 se les escucha un poco más.
Una marca que puede responder a unos intereses nacional puede hacer mover el tablero de juego, y para ejemplo lo tenemos en Salomon que de una forma u otra han intentado condicionar este deporte adonde quería desde hace tantos años como me alcanza la memoria lanzando a corredores, fotógrafos, medios afines y finalmente su presupuesto para organizar un circuito.
Inglés y medios
Otro vector no menos importante son los medios y el inglés. Inglés porque es el idioma internacional y quien lo tiene como lengua madre llega más, con facilidad, con naturalidad, más rápido y eso es una ventaja competitiva. No importa lo bien que lo hables, es una forma de separar e incluso de discriminar (tengo mi propia teoría de racismo idiomático que te puedes imaginar por dónde va). El idioma es importante y es una de las razones por las que nos vemos más influenciados por la cultura anglo, así, en general. Esto es un plus para el mundo anglo y un minus para franceses, españoles y quien se tercie (no te cuento chinos o japos, claro, que en un alto porcentaje ni hablan no entienden inglés y su voz directamente no es escuchada).
Y medios, que pongo en cursiva porque no hablo de medios serios (iRunFar digamos) sino podcasters, blogueros —perdón, substackers, que no, eso no es un blog, qué dices, pollavieja—, cuentas de Instagram y demás animales del zoo pseudomediático pero sí influyente. Entra aquí en escena de nuevo el inglés, claro. Este es un puntal importante del mundo anglo y, dependiendo de lo retorcido del colmillo o de que a alguno le guste la polémica más que a un tonto un pirulí, sea una guerra difícil para los franceses a pesar de prebendas, acercamientos y demás caricias que periódicamente les hacen a algunos para que hablen bien de ellos o tengan aliados en la siguiente polémica.
Resumiendo
Resumiendo: por un lado tenemos a UTMB Chamonix, la carrera referencia y donde ganar supone pasar al Olimpo; donde las marcas se pelean por tener visibilidad de formas a veces estrambóticas (saludos a Nike), a veces como ratas por un único trozo de queso; donde los medios se pegan codazos para cubrir cuando, seamos realistas, con retransmisión ya vale de poco todo lo demás; un mal denominado circuito con amplia presencia mundial que está arrasando a buena parte de la competencia pero cuyos cimientos considero débiles por apoyarse en demasiadas ocasiones en dinero público; un patrocinador técnico global y potente cuyo contrato algún día vencerá; torpedeo local y regional; intentos de ampliar la influencia en forma de índice de rendimiento reconocido por instancias superiores y de, quizá, incluso meter el cazo en campeonatos oficiales; y, en definitiva, una posición dominante en un deporte.
Por otro tenemos al país más influyente del mundo con muchos aliados internacionales por razones históricas, culturales o idiomáticas que conforman una importante red global a las que creo que les gustaría hacer la pinza a los antes mencionados; un saber hacer muy francés-napoleónico que ha generado en algunos pocas simpatías y un buen pegamento para quien no gusta de estos quehaceres; marcas que apoyan decididamente a un lado y que podrían desequilibrar alguna balanza; grandes empresas organizadoras, por ejemplo Aravaipa (con sus otros muchos tentáculos), pero tremendamente locales pero quién sabe si podrían expandirse internacionalmente en circuitos ya creados o en otros que se pudieran crear; red de medios y opinadores en lengua inglesa, algunos infantilmente acríticos con UTMB pero otros a los que no les importaría si el deporte se equilibrara un poco; y algunos de los mejores corredores del mundo con su dosis de influencia que nos zampamos con patatas, aunque por ahora siguen muchos rendidos a Chamonix y el peaje de correr otra de sus pruebas.
La no-guerra y el futuro
Por supuesto que no hay una guerra como tal porque un bando no está organizado, era sólo un titular. Peor si se organizase otro gallo cantaría. Pero sí que hay un sentimiento o una alianza anti-, suficiente para aunar intereses que, con organización, sí podría hacer cosas interesantes, al menos desestabilizar, hacer dudar. No, UTMB Chamonix no va a dejar de ser la carrera más importante y mediática pero Canfranc enseñó que bianualmente, y si las fechas son razonablemente coincidentes, ya puede no ser el mayor escaparate competitivo. Ciudad del Cabo 2027 no supondrá un problema para UTMB Chamonix por fechas pero siempre dependerán de eso, de fechas. Cuando el trail sea olímpico (apuesto por Brisbane 2032) habrá perdido definitivamente ese estatus en la distancia que lo sea, que no serán 100 millas, y con ello también la parte mediática. Con una gran empresa y cierto orden mundial se podrían acometer más batallas contra UTMB, no necesariamente para derribarla, que no tiene porqué ser el fin, pero al menos sí para contrarrestarla. Y nunca nunca debe olvidarse que siempre ha habido imperios más grandes que han caído. Lo solemos ver con facilidad en corredores, porque evidentemente tienen fecha de caducidad, pero a veces no somos conscientes que organizaciones mucho más grandes se debilitan, conspiran internamente, les crecen los enanos y acaban no necesariamente por morir pero sí por perder influencia.
Y a eso puede ayudar la dispersión de un calendario inmenso, de que se solapen más y más carreras (pero posiblemente necesario para hacer económicamente viable el modelo), los problemas regionales con los alcaldes de Niza y Chamonix como puntas de lanza e ir quemando entorno por esa forma de ser tan francocapitalista. Todos estos pueden ser factores adicionales.
Y, que a nadie le quepa la menor duda, que el trail dejará de estar de moda, se dejarán de pagar centenares de miles de euros de contratos por corredores que compite dos veces al año y en una se retiran, habrá equipos que no podrán sostener presupuestos millonarios y algunas marcas, especialmente atléticas y de moda urbana, acabarán saliendo (/relajando el acelerador) del trail porque no les sea rentable, sean vendidas y/o el trail deje de ser la tendencia.
¿Y España?
España pinta razonablemente poco en esto, no es que seamos la vaca que mira pasar el tren pero poco más. Haciendo un análisis somero en los diferentes puntos, el panorama no es el mejor.
Sólo hay que ver el panorama competitivo, con dos federaciones, sin campeonatos nacionales realmente interesantes ni circuitos atractivos, con algunas carreras que fueron importantes y que se deslizan hacia la irrelevancia internacional. Por proximidad geográfica, tradición y resultados pasados, UTMB Chamonix no dejará de ser el sueño de muchos, hay que estar una vez en la vida, aunque sea como espectador, estoy de acuerdo. Aunque creo que a ritmo bastante más lento del esperado UTMB Iberia se va consolidando a pesar de algún sobresalto y entiendo que querrán/deberán seguir creciendo porque los Excels son los Excels.
Tenemos otra pega: la clásica ausencia de asociacionismo propia de este país. En el trail se podrían unir fuerzas para tener una voz razonablemente consensuada. No creo que vaya a cambiar pero ayudaría en un mundo en el que cada vez pesan más las multinacionales. No necesariamente hay que posicionarse pro- o anti-, pero sí tener una voz.
Añado la miopía de algunos sectores que les dejan el terreno bastante yermo, allá cada uno pero creo que en la siguiente crisis de este deporte algunas carreras se van a apretar el culo. Si miras un calendario de hace sólo una década es sencillo comprobar la cantidad de ausencias que hay en la actualidad, carreras medias que no llegaron a profesionalizarse, carreras que no llegaron al punto de dar ese salto. Puede que en el siguiente tropezón caiga alguna consolidada, cuando se recorten/desaparezcan ayudas públicas y el vender todos o una buena parte de los dorsales de los años buenos ya no sea suficiente.
La industria patria, que podría ser otro vector, no es especialmente grande como para tener un peso internacional, con la destacada presencia de Joma, marca española que sí está apoyando el deporte a nivel nacional, quizá el siguiente paso sería hacerlo internacional. Lo contrario que NNormal, que podría tener un equipo en España o patrocinar alguna carrera y quizá hacer oír otra voz (aunque soy firme defensor de que zapatero a tus zapatos, una marca no está para dirigir un deporte ni condicionarlo). La industria sigue siendo pequeña y alguna en claro retroceso (prendas de polipropileno, ya sabes a quiénes me refiero, que había como setas hace relativamente poco y sin desaparecer, han perdido mucho terreno) con lo que somos más irrelevantes (compárese con la industria italiana o con Decathlon de los vecinos).
Y por último medios, que malviven la mayoría pero que de una forma sindicada creo que podrían apretar más. El idioma es una barrera en el mundo galo y anglo —sin que nadie haya dado el salto internacional y la ventana se está cerrando cada vez más— pero no lo usamos lo suficientemente con Hispanoamérica.
Sin fuerza, la que te da unas velas, no dejas de ser un corcho al albur de las olas.
Veremos si algún día las cosas cambian, no apuesto por una ruptura entre el mundo anglo y el francés, por eso he usado más arriba la analogía de las placas tectónicas, que la mayoría del tiempo están aparentemente adormecidas, moviéndose tranquilamente, apretándose y generando pequeños sismos que nadie siente. Bueno, los sismógrafos sí. Sin pretender colgarme la medalla de sismógrafo, quizá, mirando a través de este prisma y recorriendo mentalmente los últimos tres o cuatro años de este deporte se pueda estar relativamente de acuerdo con esta hipótesis.
Y luego está Asia, que esos no saben lo que son las placas tectónicas, esos van con todo y veremos cuán ambiciosos son, pero podrían no ser un placa, sino ser el terremoto.
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