Trans 333 - Tres días (6): la dura última noche

martes, 15 de diciembre de 2009

Estamos en la tercera noche, no creemos sensato ni razonable intentar hacerla del tirón sin dormir; recuerdo, cinco minutos dormidos (y ni siquiera sé si dormimos) en más de 60 horas. Creo que era obvio que nos debíamos acostar un poco. Avisamos a una enfermera de que nos levantase en quince minutos, nos tapamos con las mantas lo mejor que supimos y nos relajamos. Benditos quince minutos.

Creo que sí dormí, aunque no pondría la mano en el fuego, pero desde luego que descansé. Zapatillas a los pies, mochila a la chepa, otras cinco horas de noche hasta el próximo control, el que sería el penúltimo.

Al poco de salir probamos a ver si hay cobertura, nos vamos acercando a Mhamid, de donde partimos hace casi tres días y es posible que algo tengamos. ¡Bingo! Podemos hablar un par de minutos y nos recompone el ánimo. Aunque esté de nuevo tiritando de frío esta vez me importa menos, dos minutos de cierta voz me dan bastante más calor que la camiseta térmica y las dos chaquetas que llevo puestas. Nos quedan unos cincuenta kilómetros, es la primera vez que pienso realmente que vamos a llegar.

Pero aquí nadie regala nada. Hay que sufrirlo hasta el final. Recuerdo una infinita recta en un altiplano; luces a muchos kilómetros de distancia (nuestra meta); y unos increíbles dolores de pies. Paro unas cuantas veces, me duelen muchísimo y no hay nada que pueda hacer; estiro un poco, tengo como la planta casi rígida, no sé si es la fascia, pero me dicen que pare. A ratos les hago caso, unos segundos. Ni la música ya me hace desconectar, me he escuchado casi todas las canciones más de una vez y me salto demasiadas: poca paciencia ya. En alguna bifurcación tengo dudas, y por nada del mundo quiero hacer kilómetros de más ni tener que cruzar un pedregal aún peor que la pista que llevamos por haberme confundido. Y el frío, maldito frío. Más de veinte kilómetros en los que apenos disfruto. Llegaríamos más tarde de las 0200h al CP14, llego tocado; nadie dijo que iba a ser un final fácil, y no, no lo está siendo. Sólo un tramo más de 20km, otro de diez y a tumbarnos en la cama.

Como algo, me abrigo con toda la ropa excepto alguna cosa que dejo para emergencia, Juan Carlos se apaña los pies como en todos los controles y me tapo con la manta; me entra viento, hace mucho frío y me acurruco. Mi mundo se reduce a una posición fetal y a pasar frío; no sé si quiero más quedarme tumbado o salir de una vez y llegar a meta. Me duele todo, doy unas cuantas vueltas, sigo con frío y veo que Juan Carlos se ha tapado con la manta también, quiero descansar y dejar de pasar frío, tengo ganas de que esto se acabe. Asomo las cabeza y veo dos frontales. Me cago en su puta madre. Aviso a Juan Carlos, metemos todo rápido en la mochila y llegan nuestras pesadillas; un colega de Libia y su compañero, nos saludamos mientras nos estamos calzando y salimos disparados. ¡Son más de las cinco de la mañana! ¡Nos hemos dormido! No sé si en alto o en bajo, pero rebuzno una retahíla de insultos hacia la imbecilidad que hemos cometido, hemos fallado estrepitosamente, nos hemos relajado y la hemos cagado. Creemos que no nos ha pasado nadie, pero sin duda la hemos cagado, fallo imperdonable. Ahora sabemos que si no nos hubiésemos dormido podríamos haber ganado a Florence, la primera fémina: salió del control aterida de frío y con una manta y estuvo varias horas parada en medio de unas dunas sin poder seguir, hipotérmica y rota, intentando llamar a los médicos para decir dónde estaba; no sé si ella ha sido consciente después, pero sin esa manta creo que podría haber habido una desgracia.

Iba furioso, cabreado porque veía que teníamos que luchar el puesto tan cerca de meta, navegaba bastante bien sin frontal por dunas y volábamos con el mosqueo que llevábamos encima. Y ni frío ni hostias, claro. Una preciosa sucesión de dunas de unos cinco kilómetros nos vio amanecer, el tercer y último amanecer.
s

11 comentarios:

spanjaard dijo...

Supongo que el cabreo sería fruto de la situación zombie, ¿no?. Quizá el cuerpo os dio la última tregua y sin esas 5 horas la podíais haber palmado vosotros o un bello e indigno DNF en vuestro curriculum.
Joder con las situaciones límite... SPJ

Luis Recuenco dijo...

Si dormisteis es que el cuerpo lo pedia. Miralo de otra forma. si no hubierais dormido igual os hubierais arrastrado mucho tiempo.

Saludos

Luis

manon dijo...

Sí, eso es de cajón, pero es que este chico el cerebro lo tiene regular y las cosas razonables las entiende malamente. Aparte, después de lo que llevaba encima uno se puede cabrear por cualquier cosa. Supongo.

bazoka dijo...

Joder que envidia... tener fuerzas hasta para cabrearse!!
Abobadico me tienes con los relatos..

salu2,,

davidiego dijo...

cansao me tienes de vivir tus palabras, pero espero ganarme la cazadora.

quiero seguir!!

ser13gio dijo...

SPJ y Luis, no no creo que nos durmiésemos por agotamiento, más bien por estupidez; nos tumbamos, nos tapamos con la manta, ay cómo me duele todo, uy qué frío hace, y pone la alarma mi padre. Hubiésemos podido seguir y posiblemente avanzado un puesto y/o habernos encontrado con Florence y haber tenido que arrastrarla hasta el siguiente control. Pero bueno, que fue así, no perdimos puesto, y me da lo mismo.

manon, tú eres un tío de estudios ¿verdad? Qué sensato y cuánto me conoces.

bazoka, lo dicho, nos cogimos un cabreo (por lo menos yo) que íbamos por las dunas a toda leche, y nada de sufrir, si llega a haber piedras las rompo a patadas, je je.

DD, la chupa hay que ganársela; me la voy a soldar con calor al cuerpo para vacilar allá donde vaya.

Gracias por los comentarios y saludos. Mañana, último capítulo. ¿Llegarán a meta nuestros intrépidos chupacharcos? ¿Se inflarán a hostias y se los comerán los buitres? ¿Qué nuevas aventuras nos esperan de semejante pareja? Próximamente en su ordeñador.
s

ser13gio dijo...

Luis, nos debes una explicación de las alucinaciones.
s

juan carlos dijo...

Yo apuesto a que al final a 10 km de meta se pegan alli en las dunas, se cagan un alien de 2 metros y el gustazo de no pasar meta ahi con todos los cojones comiendo lomo :)
jejeje :))

Somal dijo...

Sabiendo lo gayer que es Sergio igual todo acabó con un episodio romántico en las dunas ;-)
Menos mal que Juan Carlos no es dudoso.
No quiero que se acabe nunca joder!

davidiego dijo...

buah, le harás caso a esa chupa hasta que te ganes la del 666...

ser13gio dijo...

JC, apunto estuvieron... pero dado que iba a ser bastante patético el espectáculo, lo dejaron al final.

Somal, 'the end'. Ya tocaba macho.

DD, no hay 666, es sólo 555+. Tú encima anima a la gente...
s

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