La Ironmanización del trail (2)

lunes, 17 de mayo de 2021

El 17 de mayo de 2017 escribí el post 'La Ironmanización del trail', justo cuatro años después escribo este. El único objetivo del mismo es colgarme medallas. Si te molesta el onanismo sal de aquí porque va a ser una autorreferencia tras otra que se resume en: yo lo dije antes.

¿En serio quieres seguir leyendo? Allá tú. No te preocupes que seré breve.


El pasado 6 de mayo de 2021 UTMB -o quien sea- comunicó la creación de las UTMB World Series y su unión con Ironman. Ya lo dije. Tengo una importante ristra de posts sobre Ultra-Trail World Tour y os las podéis leer todas del tirón para refrescar conceptos. Yo lo haría. 

Hagamos historia

Empiezo por un resumen del UTWT dividido en las tres importantes fases que considero para darle perspectiva y porque creo que es interesante ver cómo ha evolucionado todo, siempre desde una perspectiva externa y viéndolo con perspectiva (al final habrá un cuestionario para desbloquear la siguiente pantalla de este post):

1. Fase colaborativa: dícese la fase en la que los Poletti y el UTMB fueron generosos y quisieron compartir, también ordenar un poco (o más que un poco), colocar a gente afín en puestos clave y autoproclamarse líderes, pero de buen rollo. Creo que nadie le puede negar al UTMB su liderazgo en casi dos décadas de existencia y consideraron a partir de cierto momento que debían hacer crecer este deporte de la mano de otros. Se les deberá de agradecer siempre su profunda contribución a este deporte, y si hubiera un 'Hall of Fame' como hacen en Estados Unidos se les debería reconocer debidamente.

    • En agosto de 2012 se celebró en Courmayer una conferencia entre los distintos actores del trail running mundial, principalmente organizadores, pero también algunos deportistas o algún circuito ya establecido (skyrunning). 
    • El deporte estaba en pañales y de allí surgió el germen de crear una asociación de trail running, un organismo que reuniese los intereses de la comunidad de este deporte. Aunque se trató de hacer con cierta amplitud de miras estaba claramente sobrerrepresentado el estamento de las organizaciones, tanto que casi era una asociación de éstos (aunque siempre ha habido representación de deportistas, por ejemplo). Dicha asociación se llamó ITRA, International Trail Running Association. Se establecieron categorías de carreras (M, L, XL), un sistema de clasificación por puntos, las organizaciones podían unirse a un módico precio, etc. Pronto surgieron voces discrepantes, las más importantes dentro de Francia llegando a crearse un grupo de organizadores "anti-ITRA" que no querían pasar por su aro porque sabían quién lo sujetaba.
    • Sólo un año después, el 1 de septiembre de 2013 se presentó el Ultra-Trail World Tour, UTWT para los amigos. La pretensión era hacer el circuito de ultra-trail definitivo con las mejores carreras del mundo reunidas bajo un mismo circuito. A la vez se trataba de homogeneizar una calidad de las carreras para conseguir una experiencia buena, segura y satisfactoria para el corredor popular y los corredores elite tendrían un circuito en el que medir sus fuerzas. Esos años eran los de la guerra fría con Salomon que no estaba de acuerdo con ese liderazgo del UTMB y a última hora se cayeron tres carreras (La Misión en Argentina y Zugspitz en Alemania, más Tor des Geants). En el enlace anterior usé ese calendario que públicamente quedó capado, pero lo dejé tal cual porque soy así de chulo. Nótese que la propiedad del UTWT no era del UTMB/Poletti con lo bueno que ello tiene de no concentrar todo el poder en las mismas manos. 
    • De esa creación del UTWT se hizo una presentación en Estados Unidos (y se iba a estar en la maratón de Nueva York un mes antes). El lugar escogido fue las 50M de San Francisco y tuvieron a Michel y a Topher Gaylord como ponentes y a elites y jefes (Greg Vollet Salomon o Nicolas Mermoud Hoka) entre ellos. En un ambiente distendido y con un tono cercano e informativo se acercó el proyecto UTWT al público estadounidense que, excepto Western States, no abrazó con demasiada pasión el circuito, cierto es que nada que no sea organizado por ellos suele abrazarse con entusiasmo por esos lares, endogamia en estado puro
    • Aparentemente todas las organizaciones en el UTWT y los diferentes actores en ITRA se sentaban en la misma mesa -cada uno por su lado- con cierto liderazgo de Michel Poletti y su séquito, dado que éste distribuyó acólitos en diferentes puestos para maniobrar con mejor disposición ambas organizaciones. Aún así, el esfuerzo, liderazgo y empatía creo que marcaron buena parte de esta época.

2. Fase pasivo-defensiva
: los diferentes actores de ITRA y UTWT remaban razonablemente en la misma dirección, con lógicas disensiones por ser gentes de muy diferente pelaje, aparentemente más cohesiva la ITRA por tener que girar más en torno a Chamonix, pero en general el deporte siguió subiendo gracias a buenas acciones, un espíritu de trabajo y el negocio que empezaba a ser para muchos de ellos. Las tensiones fueron creciendo gradualmente y se vislumbraron unas primeras fisuras.

    • UTWT no crecía demasiado a pesar de que los participantes no podían ser mejores, la propiedad de UTWT no inyectaba recursos económicos y a falta de competidor no había incentivos para hacerla crecer con lo que el retorno parecía en ocasiones dudoso. 
    • La difusión en medios no era la más potente, hubo algunos buenos reportajes de 26' -formato típico de tele-, un grupo de corredores parecía abonado al circuito pero no se sentía como un circuito porque adolecía de cierta coherencia. Tampoco el formato de carreras tan largas y exigentes permite que se sigan todas las carreras, es una debilidad del mismo y de este deporte.
    • La propiedad del circuito y quien lo gestionaba en la sombra estaban a dos -o más- cosas a la vez y se notaba. Mientras, otros circuitos como Skyrunning se seguían desangrando y no había competencia para UTWT.
    • UTMB seguía teniendo problemas en cómo filtrar a los corredores que participaban en sus pruebas fuente de preocupación desde que creció exponencialmente la prueba. Se fueron perfilando los Index Performance sucesivos con un ingente trabajo detrás de clasificación de corredores que se ha demostrado útil e interesante. Pero algunos Index abrieron heridas porque nunca son al gusto de todos.
    • Internamente, y tras traducir con mi máquina Enigma de todo a cien algunos mensajes cifrados, algunos organizadores empezaban a cansarse de no sólo el liderazgo del UTMB sino de que todo girase alrededor de ellos, con lo que se fue creando de una manera natural un grupo que discutía algunas propuestas o que no dejaban que salieran.
    • Creo que a partir de cierto momento algunas mentes pensantes francesas se dieron cuenta de que no podían crecer o monetizar más en el mismo grupo que españoles, italianos y australianos. Desconozco qué vino antes, si el huevo o la gallina pero el 17 de septiembre de 2016 a cierto bloguero venido a menos ya se le pasaban algunas ideas por la cabeza: ¿Y si Wanda/Ironman comprase el UTMB/UTWT? ¿Soy bueno o no, joder? Medalla para mí. Ooootra más. 
    • Aquí leíste también por primera vez que "todo francés es un pequeño Napoleón en potencia" y la frustración que sienten algunos herederos de antiguos imperios por no ser el centro del universo creaba fisuras cada vez más importantes.

3. Fase ofensiva
: UTWT era copropiedad con lo que UTMB, la toma de decisiones era razonablemente consensuada dentro de la ITRA pero nuestros pequeños napoleones algo tenían que hacer. UTMB, UTWT e ITRA tenían un germen común pero en las tres no se podía hacer y deshacer al antojo y capricho del Luis XIV del trail; eso sí, uno directamente y los otros dos entes indirectamente estaban preñados de mosqueteros al servicio del Rey Sol. Mosqueteros había para dar y regalar, un cronometraje por aquí, una web donde colgar los tracks de las carreras para ser validadas por allá, un índice de rendimiento por acullá, un sistema en pro de la salud y contra el dopaje allá a lo lejos y así todo. Pero no era suficiente. Ya no.

    • El 21 de agosto de 2015 la (formerly known as) IAAF incorporó el trail running como disciplina del atletismo por decisión salomónica y sus santos cojones. Reacciones de la UIAA, FEDME y demás. Pagaría por saber qué se les pasó por la cabeza a las mentes pensantes de Chamonix pero estoy seguro de que nada bueno porque les podía hacer perder control. Desde los mundiales de Annecy algunos presentimos que un mundial "dopado" convenientemente le podría plantar cara al UTMB, ser una alternativa e incluso hacer girar cabezas/intereses el día que esto sea olímpico.
    • Prácticamente esos mismos días en Chamonix se hizo la primera reunión pública del germen de una asociación de corredores pro de trail, auspiciada por Kilian Jornet. Vi la puerta abierta y me colé. Aunque la asociación no salió adelante en ese momento, ver infra, era otra señal de que al UTMB le crecían los enanos.
    • A finales de 2016 se presenta el calendario UTWT de 2017. Se podría preguntar a ciertos participantes de la misma -cosa que yo no voy a hacer- pero que en la categoría top del UTWT se quedaran sólo UTMB y Marathon des Sables -sabemos que la segunda no le llega a la altura de la mediasuela al UTMB- es una forma de castigo a algunas carreras (se me ocurren Transgrancanaria y Lavaredo) y una forma de hacer una estructura piramidal disimulada. Se añadían carreras a cascoporro (23), cuatro niveles, y cierto tufillo a ombligo. En ese post hablaba de "Creo que el UTMB ha sido extraordinariamente buenista en el UTWT, se ha puesto al nivel de otras que claramente no lo tenían, cuando con otra mentalidad harían la política de asfixiar y arrasar (Ironman, por ejemplo)" y lo comparaba con el mal ejemplo de dominación de skyrunning-Salomon e intento de control de lo que no es tuyo. Aunque se abrían vías de agua otras se cerraban.
    • El 11 de enero de 2019 se celebró en Barcelona la gala de entrega de premios del UTWT y pasaba por allí un tipo de Ironman que, aprovechando que la puerta estaba abierta, se coló. Se cuenta que ese mismo día se sugirió la posibilidad de comprar UTWT por parte de Wanda/Ironman. 
    • Tiempo después se me pidió opinión sobre el UTWT y hacia dónde iba y la metáfora de la vía muerta creo que era bastante explícita. No había rumbo, o eso parecía. Ahora sabemos que se estaba fraguando algo, que se hablaba con posibles socios, y que la única posible salida era hacia adelante.
    • Aunque en su día fue una paja mental importante, no estuvo nada lejos al parecer de que el trail fuera olímpico en París 2024, especulé sobre ello sin ninguna información. Para mí esta es la china del zapato más gorda que puede tener el UTMB y, de hecho, los próximos mundiales de Tailandia alejados en el tiempo, van a ser la vara de medir de qué puede implicar para el UTMB un campeonato del mundo de World Athletics si algún día se le acerca en fechas, cosa que algún día ocurrirá.
    • La ironmanización del trail, 17 de mayo de 2017. Lo vuelvo a colgar por si has leído en diagonal. De aquí viene la asociación con Rémi Duchemin, la constitución de la nueva sociedad UTMB International en Suiza (porque el patriotismo nunca ha estado reñida con pagar pocos o ningún impuesto) y lo que vendría después, porque esta era la pública evidencia de que se había pasado a un escenario ofensivo. 
    • En diciembre de 2019 apuntaba los éxitos y fracasos de estos años de UTWT y los cambios para 2020. Uno de los hechos más desafortunados (en el momento así lo pudo parecer) fue la inclusión con calzador tricolor (azul, blanco y rojo) de las carreras 'by UTMB', las 'running stones' claramente favorables a las amistades cercanas y... la compra de UTWT. En algún momento de junio de 2019 las carreras que conformaban el circuito supieron que había nuevo dueño y que éste era el UTMB. Los routers volaban en la videoconferencia. Porque se hizo a sus espaldas. Suma las tres cosas -UTMB+UTWT, 'by UTMB' y running stones- y tienes el caldo de cultivo perfecto. Para tomar La Bastilla. Días después, en un debate radiofónico, ya apunté la posibilidad de crear un circuito con un inversor externo y/o una disensión de organizadores del UTWT. Sigo autorrefenciándome y sigo colgándome medallas...
    • ... porque pocas semanas después se supo que se creaba el circuito Spartan Trail. Me imagino perfectamente a la familia Poletti con los ojos humedecidos diciendo 'embeces la bida no es como keremos' como el gato del meme. Con lo que yo he hecho por vosotros y me traicionais de esta manera.
    • Se celebró la primera carrera de la Spartan (Transgrancanaria) y las primeras de UTWT (Hong Kong, Tarawera y Transgrancanaria, me meo, así aparece en los resultados del UTWT) y... el pangolín deshizo ambos circuitos y el mundo entero. Sin embargo, creo que ha sido una buena noticia dentro de lo malo para UTWT porque no ha dado ese año de experiencia a Spartan para crecer. La verdad, veo a Spartan algo perdida, no sé quién lo gestiona pero no veo el empujón que necesita para desbancar al (antiguo) UTWT.
    • UTMB International (Polettis más el Rémi antes mentado) se deshacen de éste. Ni con otros franceses se pueden juntar, telita.
    • El 6 de mayo de 2021 UTMB anuncia la creación de las UTMB World Series y su asociación con Ironman.

6 de mayo de 2021, ¿el día que cambiará el trail para siempre?

Vaya por delante que el trail running es mucho más que una carrera emblemática, un circuito y franceses y americanos de luna de miel para sacar pasta a paladas. Afortunadamente nada te impedirá practicarlo ni correr infinitas carreras fuera de las garras francoestadounidenses que puede que gobiernen parte de este deporte a partir de 2022. 

No creo que deba colgar aquí el comunicado de prensa pero podéis leerlo en algunos webs dado que se ha hecho copiapeguismo impunemente. Como todo comunicado de prensa de este porte es empalagoso hasta decir basta, es como caerte en una piscina de miel y, sin embargo, es lo que se debe hacer en este tipo de comunicados. Brevísimo resumen del mismo:

  1. se anuncia la unión de UTMB y Ironman en una nueva sociedad,
  2. se crea un circuito a partir de 2022 de nombre UTMB World Series,
  3. la jerarquía piramidal, con el UTMB en su cima (Finals), carreras amigas (hasta una docena aproximadamente, Majors), coleguitas (digamos que 30, Events), y 'amigas de Facebook', miles, las Qualifiers,
  4. todas las carreras del segundo nivel son 'by UTMB' (Val d'Aran, Tailandia, Panda, Gaoligong, UTMB) o 'by Ironman' (Tarawera, Australia, Mozart), renombradas todas a 'by UTMB',
  5. se espera incorporar a más pruebas en esta liga privilegiada de Majors de carreras y por supuesto al resto de categorías,
  6. se elabora un nuevo Performance Index y no se seguirá el de ITRA,
  7. para clasificarse se usará el sistema de running stones ya utilizado por el UTMB,
  8. para correr cualquiera de las carreras Finals (UTMB, CCC y OCC) habrá que clasificarse previamente en carreras 'by UTMB',
  9. habrás cuatro distancias/categorías: 20 km, 50 km, 100 km y 100 millas (no me queda claro si en todas las Majors o sólo en las Finals),
  10. finalmente vienen las bonitas palabras de quienes se unen en matrimonio, carreras participantes, corredores elite y demás mientras los cielos azules se abren sobre Chamonix, un doble arcoíris corona el Mont Blanc y las campanas de iglesia de San Bernardo repican.
Analicemos ahora punto por punto:

  1. Unión UTMB+Ironman: los buitres sobrevolaban los Alpes en forma de Spartan, compradores y demás ralea, al parecer hablaron con varios interesados y eligieron a Ironman. Eligieron o no les quedó más remedio. Ironman ha comprado varias carreras y franquicias y está creando un 'pull' de competiciones y circuitos en torno a sí interesante haciendo de esa diversificación una fortaleza porque en el triatlón podía crecer un poco más pero con otros deportes la cartera es más atractiva. Imagina que Ironman es vendida a un gran grupo que tiene medios de comunicación como Discovery y ésta tiene una de deporte, como Eurosport, ¿no sería más interesante ofrecer tres deportes en vez de uno? UTMB se une a un socio comercial de una proyección un par de órdenes de magnitud superior a ellos pero conservan la marca, la potencian y son la bandera de este deporte, al menos por ahora. Por si alguno tenía dudas el sentido de este circuito es, por encima de todo, económico.
  2. UTMB World Series: el sueño húmedo de todo petit/e Napoleón. UTMB se convierte en el Hawaii del ultra-trail. Ya lo era 'de facto', ahora lo es 'de iure'. Todo gira en torno a la marca UTMB, ordenan el mundo a su antojo. Libertad (poca), igualdad (jo jo) y fraternidad (si haces lo que digo). Qué puede salir mal.
  3. Jerarquía piramidal: a imagen y semejanza del UTWT pero con un control férreo de la situación. Entiendo que tienen ya negociaciones avanzadas aunque la forma de presentar la información y ciertas lagunas me da que se ha lanzado todo deprisa y corriendo o alguien lo iba a destapar, pero entrar en uno de los niveles supondrá unos compromisos y unos acuerdos bien prietos. La comunidad hippie donde se decidían las cosas sentados todos en la misma mesa a la misma altura se ha acabado y entramos en lo que parece una fase capitalista extrema: algunos tienen daltonismo con los grises. Porque va de estar conmigo o contra mí.
  4. 'By UTMB': Ironman reconoce que la marca la tiene el UTMB e incluso renombra sus carreras . Me parece un gesto interesante. Por supuesto que horas de vuelo tiene Ironman a puñados, con lo que no creo que haya cedido la propiedad y/o habrán hecho cambio de cromos. Al parecer la sociedad no está repartida al 50 % y prevalece UTMB. Me parece interesante que Ironman acepte algo así pero a medio o largo plazo se me ocurren formas de levantarles la silla.
  5. Incorporación de Majors: porque ahora o eres una carrera de mi propiedad o vas a pasar por un aro del tamaño del ojal de una aguja de coser. Se acabaron las negociaciones: este es el contrato, si quieres estar con nosotros ya sabes qué tienes que hacer (firmar y aflojar la pasta). Las ocho anunciadas están atadas para siempre a sus dueños, pero se abre la veda a completar el calendario Majors con los mejores postores. El ojaaaaaal. No sé si tendrán que vender la carrera (pero supongo que sí) o "sólo" decir sí a todo (y aflojar la pasta) pero la presión está en la mesa de algunos y el tiempo corre en su contra. Es lo que tiene tener una buena mano de cartas.
  6. Performance Index: el control absoluto se ejerce con poder absoluto. Hago mi propio índice de rendimiento, clasificación... y lo cambio cuando me plazca. Lo negocio conmigo mismo y lo apruebo por unanimidad. ¿Cómo se dice me, myself and I en francés?
  7. Running stones: más de lo mismo, puedo alterar las reglas del juego en medio de la partida sin que nadie me vaya a toser. Porque todo es mío. No es una crítica es que cuando eres dueño de algo lo eres con todo lo bueno que tiene también. Como dijo Henry Kissinger "el poder es el mayor afrodisíaco".
  8. Clasificación para el UTMB: como decía en el post La ironmannización del trail que te enlazo para que no tengas que buscarlo [guiño], "para correr UTMB quizá sólo puedas clasificarte con pruebas 'by' y no "cualquiera" como en la actualidad, como ya hace Ironman, y te puedes quejar y patalear lo que quieras, pero los amigos de los tritrajes y las bicis fardonas pasan por el aro como unos campeones, nosotros no íbamos a ser menos" y "los pros tendrían que correr también sus carreras para clasificarse para el UTMB y ganar su plaza, con sus ventajas mediáticas y tratamiento de estrellitas, pero pasando por el mismo aro antes mencionado." Pues acerté de pleno [medalla] no por ser yo más listo que nadie [modestia] sino por mi muy amplia visión y capacidad de análisis [repóker de medallas]. Básicamente si quieres correr el UTMB tienes que hacer una carrera de 100 millas 'by UTMB'... y ya tienes el año hecho con clasificarte y la carrera estrella, se lo has regalado y has cobrado previsiblemente un total de cero euros (o cero francos suizos, quizá se utilice esta moneda por ser la propia de la sede de la organización).
  9. Orden de distancias: algo también heredado de UTWT aunque ahora lo amplían por abajo, lo que puede venir bien tanto para crear varios campeones en diferentes distancias como para sacar más pasta a más carreras. Tío Gilito en Francia es Balthazar Picsou, y no, esto no es coña.
  10. Buenos deseos: los recién casados se miran con ojos melosos, los organizadores de las ocho pruebas obviamente son felices (o lo aparentan) y los corredores pro le desean toda la felicidad del mundo a la pareja; estos son: Lucy Bartholomew (Australia, Salomon), Dylan Bowman (Estados Unidos, The North Face), Kaori Niwa (Japón, Salomon), Gabriel Rueda (Argentina, Columbia) y Ryan Sandes (Sudáfrica, Salomon). ¿Véis lo que yo, verdad? Diversidad de género, etnias, patrocinadores... pero nula representación de España, Francia, ¡Europa! y sobrerrepresentación de Salomon (Gregory approves, entiendo, pero con ninguno de sus tops, Kilian y François, el primero no se había ido aún al Himalaya y el segundo no está de vendimia).
Actores implicados y Newton

Durante la pandemia de peste de 1665 Newton elaboró sus famosas leyes, entre las cuales, la tercera, habla sobre la acción y la reacción. Si algo no lo tocas no cambia nada. Igual que las 'by UTMB' y la compra de UTWT provocó la reacción de la creación del circuito Spartan, la creación de éste ha desencadenado con cierta premura en la creación de las UTMB World Series y su matrimonio de conveniencia con Ironman. Me parece que en su día no supieron prever las consecuencias de sus acciones porque el día que hablaban de la teoría de juegos los Poletti estaban en una cantina de Chamonix y aunque este proyecto parece mejor hilado y el puñetazo sobre la mesa ha retumbado al otro lado del mundo es de prever que el partido no se haya acabado, veo unos cuantos flecos. 

Creo que tienen amplias posibilidades de ganar la mayor parte del pastel pero creo que hay unos cuantos cabos sin atar porque tampoco se pueden atar todos y sólo con tiempo podremos mirar atrás y valorar adecuadamente todo lo que esto implica. Pero se me ocurren algunos actores que pueden no estar del todo contentos con este movimiento y pueden servir de contrapeso, un contrapeso, por otra parte, necesario.

  • World Athletics: has leído bien. El trail es atletismo porque lo dice Coe, cualquiera es libre de organizar lo que quiera pero ojo si te pasas de la raya. Y pueden estar pisándola. Si yo fuera Sebastian Coe me iría a hablar con Marisol Casado (presidenta de la ITU, federación de triatlón) con una caja de pastas de té en la mano y preguntaría que qué tal con Ironman. Dependiendo de la respuesta tomaría medidas. Por supuesto que cualquiera puede ordenar sus carreras, asociarse, ponerle nombres de con erres en un círculo o lo que quiera pero entre bomberos no se pisan las mangueras. La federación francesa desconozco si aprueba el proyecto, tengo dudas de que la internacional se meta, pero como lo haga el momento es ya. Desde poner campeonatos en fechas aledañas al UTMB a prohibir-sugerir que no se corra bajo pena de excomunión son acciones que se pueden adoptar y he visto en otros deportes políticas mucho más agresivas disfrazadas de normas por el bien del deporte y promovidas por octogenarios apoltronados en sus despachos federativos.
  • Ultra Trail World Tour (UTWT): el otro día en una entrevista (¿autoentrevista?) de la responsable del circuito dijo que en 2022 no se iba a celebrar el UTWT. Prácticamente se hizo un comunicado de prensa-declaración de intenciones para decir exactamente eso. Es lógico, ¿no? Sí, claro. Si y sólo si todos los contratos vencen el 31/12/2021 y/o las condiciones de rescisión son favorables. Creo que he contado 27 carreras en 2021, de las cuales un buen puñado no tienen voz ni voto pero otras quizá tengan un arma para negociar... o en el peor de los casos, para que se organice un UTWT 2022 para cumplir contratos. Ojo que UTWT es quien dice que no se hace UTWT 2022 y nadie ha dicho ni mu, a ver si no está todo tan atado como parece y están lanzando globos sonda. Lo que vale, como siempre, es lo que ponga en los papeles y esté firmado.
  • International Trail Running Association (ITRA): no les veo con la cintura ni la fortaleza requerida, pero con el adecuado empuje de los de arriba podría poner algunos puntos sobre algunas íes. Se me ocurren formas pero no voy a dar ideas perversas. Clama al cielo que haya dos asociaciones dentro de una federación para "lo mismo".
  • World Mountain Running Association (WMRA): que creen un circuito (aparentemente) de distancias de 20 y 50 km... es posible entenderlo como una declaración de guerra. Llamadme malpensado. De la misma manera se puede organizar un campeonato oficial -y no "una mierda" de ®- de distancias 50k, 100k y 100M. ¿Qué se lo impide a WMRA y/o ITRA hacerlo? Donde hay campeonatos oficiales se reparten becas y ayudas, y alguno en España podría vivir de ello. Uh ah.
  • Spartan Trail: obviamente es el que primero se nos viene a la mente porque pueden tener mucho que perder... o que ganar. Me explico. Te llames como te llames si tu apellido no es 'by UTMB' eres básicamente un mojón. Te lo podrán adornar como quieran, eres el pagafantas de los 'by UTMB' que te han pasado por la derecha, por el carril de los listos, el carril de los 250 o 500k euros por ser parte del circuito, ¡alguna sin celebrar ni una edición!, otras poco internacionales, otras con fallos de privación de libertad en un país libre. Evidentemente UTMB World Series necesita alguna carrera de postín en los Estados Unidos (ejem, Ironman), llamadme loco pero no creo que sea Hardrock, Fuji supongo que será fácil de apañar, pero me siguen quedando muchos cabos sueltos y muchas opciones para que Spartan se refuerce. Porque cuando te obligan o condicionan fuertemente a algo si hay alguna alternativa lo mismo si esta se anda lista te elijan a ti. 
  • Skyrunning: la verdad es que estos se cubren solos, tras unnos buenos 2018 y 2019 o así, en 2020 estuvieron desaparecidos en redes (o me dio esa impresión), aparentemente tienen poca capacidad de adaptación y no les veo por la línea buena, quizá me equivoque. Al igual que para la WMRA, el posible campeonato de 20k y 50k les da en la línea de flotación. Una posibilidad es que incluso UTMB comprase el nombre y el circuito Skyrunning pero algo me dice que no va a ocurrir y/o que alguno se hace el harakiri antes.
  • Golden Trail Series: aún creo que no ha conseguido dar el salto necesario para ser un actor relevante y puede quedar ninguneado con un circuito tan potente que quizá haga sombra a todo. Sabemos el fin de este circuito y no creo que vayan a meterle más pasta (ya hace mucho estaban buscando socios o incluso alguien creo que dejó caer la idea de que se podría vender) pero el nuevo escenario creo que les comprime lo suficiente como para que se queden sin espacio.
  • Professional Trail Runners Association (PTRA) (nombre inventado): ¿recordáis lo de aquella reunión en un hotel de Chamonix para la creación de una asociación de corredores elite de trail? Pues parece que seis años después va a llevarse a cabo. Y parece ser que el instigador es el mismo, así que entre julio y agosto quizá sepamos algo más. Lo dijo Kilian en una entrevista, Biel Rafols en otra y Ragna en Instagram recientemente. Aparte de cobrar por correr, condiciones dignas o lo que se quiera reclamar creo que ahora se pueden/deben redoblar los intereses porque si no van a ser los muñecos de trapo en manos del UTMB y Ironman. Cierto es que es un mundo bastante desunido y un poco perroflauta (je je), pero creo que sería un contrapoder interesante. Dicho sea de paso me resultó extraordinariamente curiosa la donación de fondos recaudados por Trail with purpose (una nueva iniciativa eco-friendly vegan inclusive del UTMB que huele a greenwashing que tira para atrás, puedo añadir más términos en inglés, no problem) a la Kilian Jornet Foundation que, aparte de compartir patrocinador (Volvic -ah, VXX estará en UTMB World Series, ya os lo digo-) no veo más conexión. Y hacerlo antes del gran anuncio es también interesante, el timing importa.
  • Paco, François, Frankie: os van a meter unas hostias con las inscripciones de no te menees, se va a poner en 600 € (para empezar) la 'sommet du trail' en un pis pas, podría llegar a 1000 € tranquilamente. Se va a monopolizar y homogeneizar el discurso, el discurso de unos. Se van a controlar más y mejor a los medios, que se repartirán migajas. Algunas organizaciones lo suficientemente grandes pueden pasar apuros en unos años porque pudieran caer en la irrelevancia. Huele a streaming de pago que atufa desde que el otro día anunciaron la nueva "tele". La ola será sólo para unos pocos, grandes y elegidos. 

Coñas aparte, una pequeña opinión personal. Lo veo malo para el trail, en general. Lo preví, lo entiendo y no lo comparto desde mi punto de vista, pero lo "inevitable" ha llegado. No soy pesimista pero el futuro que puedo ver en unos años quizá no sea el que más me guste. A la vez creo que Ironman le puede dar un empujón que jamás le daría UTMB o la madre que lo parió jamás en la vida, la base de datos y poder de influencia que puede tener en corredores de asfalto o triatletas puede aumentar el público en un orden de magnitud y esto está bien si eres el que tienes los bolsillos grandes hasta los tobillos. Algo se perderá de la esencia del trail pero es que a quien viene como viene le importa poco la esencia de cuarentones (los que leéis esto, básicamente). No hay que llevarse las manos a la cabeza pero esto va a convertirse a corto plazo en una lucha de intereses y donde no sólo va a quedar uno pero casi. Confío en que la sensatez tenga su peso en algunas decisión. 

Recuerdo una vez charlando con un corredor relevante era curioso que habíamos llegamos a la misma conclusión sobre qué vendría después de un Poletti, al que ambos veíamos como de carácter afable, mirando más allá de su beneficio, promoviendo en pro del trail... y creo que nos daba miedito. Y no, no tuvo que venir nadie. El capitalismo, las circunstancias, las heridas, lo que sea han sacado al "peor" Poletti y ha devorado al antiguo que, hastiado, se ha retirado a un segundo plano de asesor deportivo. Repito, no soy pesimista, pero añoraremos cosas del pasado.

Los hilos del trail se seguirán moviendo. No ha acabado el partido, ni mucho menos.



P.D.1: Si alguien quiere comentar desde hace meses no funcionan desde ordenador, vaya usted a saber.

P.D. 2: próxima entrada, octubre de 2027.

Sobre bots rusos y patrocinadores

martes, 12 de enero de 2021

A raíz de un hilo de Mario Olmedo me animo a escribir un poco. Disclaimer: no va en contra de nadie, este hilo es sólo una excusa para tratar uno de los temas que nunca me he aventurado a tratar, marketing, búsqueda de patrocinios, cómo se hacen las cosas por ambas partes, autopromoción, redes, currículos deportivos y demás. 

Juego en casa en una cosa: he estado o estoy en ambos lados, buscar y dar, lo que me puede dar cierta perspectiva de cómo se hacen las cosas por ambos lados, errores que se cometen y potenciales mejoras.

En 2021 creo que nadie duda de que tener patrocinadores implica más que resultados, excepto que tu deporte sea un "deporte estatal": llamo así a esos de los que sólo sabemos en los Juegos Olímpicos y que son mantenidos por Estados que luego se cuelgan medallas, pero que tienen cero tirón mediático y no lucen más espónsores que los de la federación de turno. El trail no es un "deporte estatal" con lo que hay que buscarse las habichuelas el 90 % del tiempo, incluso si tienes becas públicas para ejercer tu deporte.

Dado que papá Estado no te paga como para vivir, dado que tienes que gestionar patrocinadores y dado que el siglo XXI está ya avanzado, sí, debes tener redes sociales, sí debes mantenerlas y nutrirlas adecuadamente y sí, los seguidores cuentan.

Como ya apuntó Albert Jorquera acertadamente, el responsable de marketing o patrocinios de la marca que sólo se fije en seguidores es un mal profesional. De igual manera que si sólo te fijas en resultados no estás haciendo una buena labor. Guste o no resultados y comunicación van unidos.

Vamos con las redes porque los resultados se pueden resumir en puntos ITRA, campeonatos, podios o victorias, te puedes hacer un Excel valorando la importancia de cada resultado y hacerte tu propia clasificación interna. Tampoco trataré temas de relaciones con prensa, presentación de currículo, "marketing interno" y demás, no me quiero extender.

Las redes, las odiadas a la par que amadas redes sociales. El número de seguidores se debe presentar en cualquier currículo deportivo serio, pero éstos son sólo los entrantes de un buen festín. Porque si no, como bien apunta Mario, con comprar bots rusos a cuatro euros el puñado, ya estaría solucionado. En qué se debe fijar alguien que tenga interés en un corredor (lo comenta más o menos Chito): en seguidores, en calidad de contenido, en qué dice, en cómo lo dice, si lo hace en varios idiomas, en si responde cuando la gente pregunta, si es generoso/a repartiendo comentarios en otros perfiles... en sus 'stories', que a veces conoces mejor a la persona que al personaje por sus 'stories'. Todo esto y mucho más como marca te lo puedes trabajar perfectamente con otro Excel en el que vayas viendo cómo suben me gustas, comentarios, réplicas y demás y comprobar si los crecimientos son orgánicos o no. Si tienes memoria o trabajas a la vez con un calendario competitivo o con la web de algún medio que cubra bien las competiciones, puedes asociar aumentos de me gusta a enseñar cacho o a resultados deportivos concretos. Y sí, si quieres también te puedes hacer en tu Excel un coeficiente de ponderación que pese esos 'likes' si son de calidad o son de "vista cenital con top apretado", porque son 'likes', sí, pero para vender bastones de carbono puede que no te aporten demasiado, o sí, eres tú el que hace esa ponderación. Todo esto lo puede hacer cualquier persona con un mínimo de interés y sin demasiado amor por el trail. Es cuestión de tiempo y ganas. 

Ahora voy a por otro tema: el contenido. Raramente las marcas hablan públicamente de qué esperan de sus corredores y a falta de esa conversación puedes hacértela tú: ¿qué querrías si tú fueses la marca? Eres responsable de patrocinios de la marca Chimpún, qué espero de ellos en cuanto a redes socailes. Algunas marcas exigen un número concreto de posts mensualmente, otros dan libertad y dejan hacer, otras claramente dirigen los contenidos de sus corredores o les dicen exactamente qué deben publicar (o los publican por ellos). ¿Qué haría yo si fuese el corredor? Yo estudiaría bien la marca para la que trabajo o me patrocina (o a la que intento conseguir), vería cuáles son sus valores, sus fortalezas, conocería su catálogo, vería la línea argumental de lo que promocionan, trataría de tener conversaciones con la gente de marketing... y luego haría lo que considerase, con mi estilo, con mi lenguaje, con mis filtros. El filtro eres tú, y se colabora contigo para que filtres el mensaje de la marca, porque las marcas tienen su voz, oficial, y tú eres quien puede ayudar a humanizarla y acercarla a la gente. Y cuando te sientes a hacer una planificación de la temporada deportiva hazte también una de redes sociales, alimenta tu web (si la tienes) con contenido interesante, busca tu nicho y sé tan bueno en esa red o ese contenido como crees que eres corriendo. Y no olvides una cosa: para recibir x tienes que devolver y para que seas rentable; si lo pasas a ventas y números duros, ten por seguro que y >>> x: sólo cuando una marca vende y de un corredor es cuando éste ha sido rentable por los x € que ha invertido.

Evidentemente daría pena que alguien consiguiese un patrocinador por un número inflado de seguidores, pero el recorrido es corto, las analíticas de tu web, el 'feedback' que obtienes, los "espías" que todos tenemos, cómo es el trato en privado o público o incluso pequeñas trampillas que puedes hacer para ver cómo responde son el pan nuestro de cada día. No, los atletas "no tienen que tirar de trampas" y más les vale que no lo hagan porque su futuro tiene fecha de caducidad si las hacen (y ojo que las marcas hablan entre ellas, no son cámaras de resonancia aisladas). Diría más: esos atletas que compran seguidores están tirando el dinero, sólo marcas de medio pelo se van a fiar de seguidores y cuatro chorradas más, las marcas serias tienen a gente que sabe de este deporte, que puede hacer una análisis longitudinal de tu obra y milagros, que se ha empapado de unos cuantos vídeos de entrevistas (y ya hay histórico importante), que ha llamado a medios para ver si este o aquel suele estar colaborativo o no, que ve cómo ha utilizado y lucido los colores de pasados patrocinadores... y que sí ha mirado los seguidores, claro. El análisis cualitativo se tiene con cierto callo, conociendo este mundillo, con algún año de experiencia, siguiendo sin seguir a corredores y con una visión en diferentes planos. Por eso se llama cualitativo. Ha quedado un poco LinkedIn.
s

2020...

viernes, 1 de enero de 2021

Durante algunos días de las últimas semanas, mientras corría, he pensado cómo resumiría el 2020, en una palabra. Tras darle algunas vueltas mi palabra es interesante. Sí, interesante. Te puede dar una idea del personaje singular que escribe esto y de que no me ha afectado gravemente ni a mí ni a mi entorno el bicho. 2020 ha sido un año muy interesante en muchos aspectos, en cómo hemos reaccionado individualmente a los desafíos que se han ido presentando, en cómo los hemos racionalizado, cómo ha evolucionado nuestra forma de pensar, cómo hemos mantenido la tensión y la atención tratando de no decaer, y cómo se han comportado los grupos, de los pequeños (familia, amistades) a los grandes (localidad, barrio, región, país). Todos nos hemos enfrentado a algo totalmente nuevo y que jamás pensaríamos que nos iba a tocar vivir y cada uno sabrá cómo lo ha hecho. Por esto para mí la palabra resumen es interesante. También gris (claro), algo tristón, monótono, íntimo, distante. Y muchas más. La aplicación en la que guardo los artículos que leeré más tarde me dice que he leído en el último año el equivalente a 115 libros, me gustaría saber cuántos han sido dedicados al monotema, pero dado el seguimiento que se ha hecho será un porcentaje altísimo, y me sigue interesando. También ha caído algún libro de verdad para tratar de ahondar, todo por la curiosidad de comprender esto un poco mejor.

Pero ha habido mucho más, y la mayoría de cosas han sido buenas en el 2020, por eso me sorprende la corriente de negatividad y los deseos de quitarse de en medio el año, aunque lo entiendo para quien lo haya sufrido, obviamente. En la duda aprendemos más y mejor, y espero que algunas lecciones de este año no se nos olviden. Sí, soy del reducto de los que cree que saldremos más fuertes, mejores personas, algo diferentes y que el 2020 nos habrá marcado para siempre, con sus cosas buenas y con las malas. No lo echaré de menos tampoco por lo que me ha quitado, pero no soy negativo con él ni creo que lo recuerde mal.

2020 ha sido un año diferente y novedoso en lo personal, raro en lo laboral y ameno en lo deportivo. Excepto los 48 días (si no recuerdo mal) de arresto domiciliario, el resto ha sido ameno, aprendiendo de mi maltrecho pie otro poco, poniéndome dos veces el dorsal (aquí y aquí), dándome una vuelta en bici y corriendo un día un poco largo. Recuerdo que un amigo me preguntó que qué tal el pie tras los 60 km, y me di cuenta de que ni había pensando en él. Con cuidado y sin hacer locuras, con material adecuado y con mimos, puedo correr con cierta normalidad, y también hacer vida, que no lo tenía tan claro en el presente ni lo tengo en el futuro. He echado de menos algunas cosas, algún viaje, algún reto que tenía en mente, algo de chispa, pero no mucho más y asumible para la que ha caído. Espero en 2021 recuperar alguna de las parcelas, no todas, pero sí alguna para hacer de la vida algo un poco más intenso.

Dos caídas y cuarto en bici (ninguna filmada), dos llaves de casa perdidas (más el milagro de que alguien no me quisiera robar el coche en otra pérdida), un neopreno roto, 226 km nadando (con 90 días menos de año), 75000 kilocalorías consumidas en bici de montaña (y disfrutadas, qué bien me lo paso), tres años después vuelvo a hacer pesas caseras (no en el encierro, me mantuve alejado del hierro), cuatro confinamientos, un ERTE, ni nariz ni celebro taladrados aún, un GPS jodido y otros 365 días del año entrenados.

Buen año para el que lea esto, a ver si podemos recuperar poco a poco esas partes que echamos de menos y, sí, ya estamos en 2021.

Vídeo moña resumen:

s


Ötillö Swimrun Cannes

jueves, 22 de octubre de 2020

Inscritos en enero con la intención de dar un pasito más en el tema swimrun y correr una de la "franquicia" sueca Ötillö, elegimo Cannes por aquello del destino turístico atractivo. ¿Öticuálö? Ötillö es al swimrun lo que Ironman es al triatlón (y lo que intenta UTMB), los inventores de este deporte, los que tienen la carrera estrella y los que han hecho un circuito para clasificarse en ella. La comillas vienen porque ellos organizan la prueba, no les pagas un cánon y te ceden la marca y las plazas por las que la gente lucha, no, en este caso los suecös son los que organizan. Suele haber tres distancias y las 'World Topeguay' son de distancia maratón, que empiezan a ser palabras mayores.

Cuando salieron las nuevas pruebas de Swimrun Madrid (la segunda era a finales de junio y no se hizo) parecía hecha para que preparáramos Cannes, porque era justo un mes y medio antes y de distancia larga pero no excesiva. Poco antes de hacerla para mi sorpresa descubrí que la carrera de Cannes tenía 8500 metros de natación y era a mediados de octubre, no a finales por lo que era un mes la diferencia entre carreras no mes y medio. El primer pensamiento al redescubrir lo de los 8500 fue ¿en qué cojones estaba yo pensando en enero? ¿De verdad me veía capaz de nadar en octubre ocho mil quinientos metrazos? Si la respuesta es afirmativa, justifíquela. Me quedé a cuadros.

Desguazado de Madrid, dos días "comatoso", sin embargo a partir del tercer día empecé a recuperar muy bien e incluso pude retomar la natación en aguas abiertas el viernes posterior y me fui viendo razonablemente suelto, apretándome en cuanto a distancia porque veía demasiado lejos lo de los 8500. Recuerdo que soy de secano. A mi favor, había hecho más de 6000 en Madrid por error mío pero había acabado un poco justo. Evolucioné hasta hacer un día de 6000 continuo, pero entró mal tiempo, pacientemente esperé a que se abrieran los cielos y a diez días de la carrera me marqué el que es mi récord, 7006 metros continuos, con el agua cerca del límite de temperatura que aguanto sin padecer y sin ser inseguro y además acabé razonablemente entero, lo cual me dio una importante dosis de confianza que necesitaba.

Para ponerlo en contexto, confirmaron la prueba dos semanas antes, momento en el que nos pusimos a buscar vuelos, descubrimos que Iberia ya no volaba a Niza en un reordenamiento de destinos, así que lo hicimos a Marsella, que dista 160 kilómetros de Cannes. Pero el covid planeó más cerca: a mi compañero Diego le confinarían la noche del día que volamos y a mí en cuanto pisé tierras españolas de nuevo, es decir, sin saltarnos nada ni cometer alegalidades, raspamos los dos confinamientos selectivos con precisión quirúrjica si lo hubiéramos planeado. No es presumir de ello, es por hacernos una idea de lo cambiante que es todo esto y cómo debemos adaptarnos: no poder nadar un tiempo en verano por otro confinamiento, visto bueno a 48 horas en Madrid, dos semanas para el OK en Cannes que requiere más preparativos y logística, entrenar sin tener nada claro si íbamos a competir y despegar a horas de un confinamiento y llegar a casa dos horas antes de otro. El deporte de competición en estas épocas es para quien no le tiembla el pulso o para quien no tiene demasiado que perder.


La prueba tenía una parte que me hacía dudar -era mar, no pantano, cero días en 2020- y otra que a priori no me apasionaba -era bastante urbana. Lo primero se solucionó con un día tranquilo y unos agradables 20 ºC del aire, bien por Cannes, además de generosas cantidades de vaselina en prevención de rozaduras y lo segundo... bueno, es Cannes, que está chulo, puestos a correr en entornos urbanos este molaba, e incluía dos islas y unas cuantas zonas más traileras y naturales. Sólo por ver los cochazos que hay por allí, a un petrolhead ya le merece la pena.

Poco antes de salir descubrí un nuevo motivo de preocupación: los tiempos de corte. Nunca me he tenido que preocupar de ellos, la verdad, pero esta vez los vi muy ajustados. Desconozco si es por cierto elitismo que le quieren conferir a la carrera larga, si es por seguridad (quitarte a gente lenta en un medio, el acuático, que es mucho más delicado), o es que soy demasiado malo para este deporte (posiblemente), pero me vi haciendo cálculos rápidos y rozábamos el irnos fuera. Una cosa a nuestro favor es que habíamos decidido ir con cuerda: como ya comenté en el anterior post, David es mucho mejor nadador y yo corro a veces algo más, y para ello y dado que es por parejas (en la larga no hay posibilidad de ir en individual), el uso de cuerda para tirar el uno del otro es masivo, y por primera vez lo usaríamos en Cannes, primera primera, no lo entrenamos tampoco y se notó. La cuestión es ecualizar el rendimiento del equipo, podría darnos mejor media en ambas disciplinas a costa del esfuerzo del que mejor iba.

Y, por último, el tipo de carrera. No sólo la carrera es más larga sino que cada sección también lo es, lo que requiere de más soltura en cada disciplina. Compárese el de Madrid vs Cannes:

  • distancias a pie/natación/total/porcentaje: 25 km/4500 m/30 km/16% vs 35 km/8500 m/44 km/19%
  • distancia más larga a pie/natación: 5 km/800 m vs 8 km/1400 m
  • número de secciones: 29 vs 21
  • distancia media de natación (a ojo): 300 m/800 m
Muy a ojo 8500 m son 3h30' nadando para mí y 35 km a 6'/km (contando subidas y avituallamientos) son también 3h30', es decir, se emplea aproximadamente el mismo tiempo en cada disciplina (para un mal nadador). Si lo comparas con Ironman, por ejemplo, la natación es 1h-1h15' y la maratón 4 h: se ve lo descompensados que están éstos y es que deberían de nadar tres veces más para más o menos igualar deportes (cálculos hechos con mi ojímetro). Además en Cannes cada vez que te metes al agua es para 20' al menos, cada vez que corres es media hora y tienes algún tramo de una hora. A lo que voy: la carrera de Cannes es mucho más larga, exigente, cada tramo más potente y es otro nivel respecto a los swimrun largos que se hacen en España. Pero si íbamos allí era por esto, claro, por el desafío. Porque una cosa está clara: nunca, ni en sueños, nos clasificaremos para la Ötillö original, falta muchísima natación y algo a pie, pero está lejos por horas. No hay problema, puedo vivir sin ello.

La salida era en una isla enfrente a Cannes, nos llevaban en ferry pero primero pusimos el puerto porque a esas horas aún no estaba montado, qué ganas de madrugar, copón. La isla está ahí al lado hasta que sabes luego tienes que volver nadando, pero nada, en un ratillo estábamos en la Isla de Santa Margarita, perteneciente a las Islas de Lérins. Iríamos además a otra, nadando entre ellas a la ida y a la vuelta, y esta es la parte que más me gusta del swimrun: hacer recorridos lógicos y naturales, ir de isla en isla nadando, cruzar fiordos o entrantes de mar/pantano, salvar distancias directas por tus propios medios, con tus pies y tus brazos. En la primera de las islas hay un antiguo fuerte desde donde saldríamos (dice Wikipedia que construido por españoles y que fueron islas nuestras, si lo sé llevo una banderita para hacer acto de posesión)... una hora después, y, como siempre, la gente tiene la paciencia justita y se pone ya de carreras una hora antes. Porque tiene uno ya el culo bien pelado que si no me hubiesen puesto nervioso, qué gente. Me vestí el último, entré en la cámara de llamadas el último y no me estresé nada. Y no cogí frío, que a esas horas calor tampoco hacía.




Los protocolos covid nos hacían salir en cuatro salidas y para mí, no es del seguro, explico por qué: a estas alturas de partido sabemos cómo se contagia el bicho bastante bien, los deportes outdoor están lejos de las formas de contagio peligrosas pero correr bastantes minutos detrás de alguien puede hacerte comprar papeletas porque otra de las variables es el tiempo de exposición. La mascarilla todos la llevamos puesta en la cámara de llamadas y se tiraba a 300 metros de la salida (salíamos a pie), pero sigues corriendo con gente durante minutos, vinieron senderos y aunque la probabilidad es baja la exhalación de los otros y tus inhalaciones son mucho más profundas. Creo que pudiendo hacerse en formato contrarreloj o en grupos muchísimo más pequeños (saldríamos 50 o así), las probabilidades de contagio son prácticamente nulas. Todo esto es aplicable al trail y opino lo mismo. Como no lo veía especialmente seguro decidí dejarme la mascarilla y la tiré hacia el kilómetro 3'5. Ah, se puede correr con ella sin problema y con cierta intensidad, que nadie venga con excusas cuando se obliguen en ciertos escenarios.

Teníamos por delante unos 7 km a pie para empezar, rodeando la isla, y tenía que ir frenando a David que me parecía que iba algo optimista, nos fuimos colocando en carrera y viendo el nivel. La primera sección de natación fue nuestro estreno con la cuerda... y fue un desastre. Mi función básicamente era mover los brazos haciendo que nadaba y no dar mucho por culo. Un par de veces tuve que guiar a David porque iba algo apollardado (se entonó luego y se ve lo rectos que íbamos) y no sé qué pasaba pero iba que me lo comía con la cuerda completamente destensada. De hecho hasta más o menos el 5000 tenía que frenarme, le iba dando en los pies cuatro de cada tres brazadas, la cuerda siempre iba destensada y me iba peleando con la puta cuerda que se le enredaba en el pie izquierdo (hasta hacerle herida). Eso sí, a partir del 5000, amigo, ahí se notó quién es más de tierra que las patatas, la cuerda bien tensita casi todo el rato y un dolor de hombros más que importante. Uno de los curiosos descubrimientos es que el lunes por la mañana es que casi no podía levantar los brazos y por la tarde no me dolían nada, desconozco si por la cercanía al corazón, por estar por encima de éste o por estar más y mejor irrigados pero los  hombros recuperan muchísimo más rápido que las piernas.



Salida del agua, otra media vuelta de isla, y cruce a la segunda (San Honorato), donde había una ¿abadía? y una torre de Belem (clavadita a la lisboeta) y vuelta nadando a la segunda isla, molaba mucho toda esta zona, natural, lógica, algún barquito de vela fondeado, aguas cristalinas, una pocholada. Las fotos son más bonitas de lo que ves a tu altura, pero era un entorno francamente atractivo para competir. Nos pasaba alguna pareja nadando que luego generalmente recuperábamos corriendo, y es que a partir del tercer tramo me puse yo al frente corriendo con cuerda y el patatero sacó de lo poco que vale. Me encontré bastante bien a pie, con soltura y sin bajones, sin hacer tonterías ni dando shows innecesarios, llevaba a David algo tenso (literalmente en este caso) y le hacía apretar el culo, el desgaste de tirar a alguien que corre casi lo mismo que tú es pequeño y nunca puedes ir tan a degüello pero incluso me venía bien para no entrar de nuevo en el agua y estés para chopped, así que el objetivo era desde el principio ritmos sostenidos y sin petar. Una cosa que me tranquilizó es que íbamos con gente que se movía bien, que los veías con agilidad, y dejé de preocuparme por el tiempo de corte, no nos permitía un gran fallo, perdernos, una petada buena o algo por el estilo, pero por ritmo estábamos en faena. Y venía la parte más graciosa. Volver al continente. 1400 metros de mar abierto. Comimos y bebimos, nos dieron una boya entiendo que por visibilidad para el tráfico marítimo y tras más o menos localizar el destino, nos lanzamos al agua. Uno de los problemas de esto es saber adónde tienes que nadar, David hacía un gran trabajo y siempre preferimos parar y otear el horizonte que seguir a cualquier precio, suele compensar, pero es que en mar se ve un puto mojón, y eso que estaba en calma, olitas pequeñas y alguna mayor de barcos. Pero es que ver una bandera naranja pálido a kilómetro y medio (o a la mitad) tiene su aquel, especialmente desde la perspectiva de un nadador.



En pareja acojona menos pero que no te dé por pensar, claro, esa distancia ya es seria, es lo que se nada en un triatlón olímpico, y esta era sólo una sección de diez. Para hacerse a la idea, según tito Fénix nadé 1629 metros, en 41' incluyendo alguna parados orientándote y tal, el tiempo previsto según los cláculos de la organización de un corredor lento eran 35'. Con mal calmada éramos mucho más lentos que el tiempo estimado para los lentos, y nos pasaron "dos", de ahí mis dudas en cuanto a lo elitista que es este tipo de carreras largas marca Ötillö. Como curiosidad un tipo casi me pasa por encima y me dio ligeramente con la pala: me cago en mi vida, tienes todo el puto Mediterráneo para nadar, vale que vamos al mismo sitio, pero hombre de dios, vaya nula vista perimetral tienes para atizarme.

Quitado el escollo psicológico del sector más largo en agua llegaba la parte urbana, tramos de 20'/20' a ojo y dos largos a pie, de 7-8 km, el segundo de ocho kilómetros lentos, una hora. Todo esto iba rápido, sucediéndose en secciones bastante cañeras a pie (por paseo marítimo, encordados, esquivando niños, viejos, coches aparcados y tiovivos, cruzando calles) y nataciones de costeo. Al salir de una de ellas pasamos una carretera y una vía de tren reptando por la arena porque el paso era muy bajo, muy Spartan esto, y a continuación un tramo de más de 7 km por un parque urbano con ciertos desniveles que acababa en una bonita zona antigua de escalones, empedrado, iglesia y demás pocholadas de ciudad europea.

En este tramo y siguientes pasó una cosa que si no la digo reviento: un equipo femenino aparentemente se había separado, pensamos que una había abandonado y la otra miembra parecía que iba a continuar, aunque estaba estirando tranquilamente. Una hora después nos las encontramos a los dos en carrera delante de nosotros. ¿Cómo podía ser? Pues sólo se me ocurre que eran unas cerdas. Las pasamos, nos tuvimos que parar a descalzarnos porque llevábamos media playa en las zapatillas, y las volvimos a pasar, se puede uno imaginar que sutiles improperios que salieron de nuestro boca por lo bajo en esos momentos, porque lo de hacer trampas es algo que llevo muy mal. Ni que decir tiene que no nos salimos del recorrido que estaba perfectamente marcado, nadie nos pasó nadando y no veíamos a nadie delante ni detrás en ningún momento.

El último tramo a pie largo incluía una dura subida por las vías abandonadas de un antiguo teleférico con pendientes muy majas, me recordó a las imágenes del kilómetro vertical de La Fouly pero menos vertical, entiendo, y luego una bajada delicada y para dejarte los dientes. Foto inferior. Lo teníamos en la mano, comíamos y bebíamos bien (dos geles, dos barritas, un tercio de plátano y un litro de agua para siete horas en mi caso), no decaíamos en ritmo aunque ya no era espléndido, sin perder tiempo, sin grandes problemas, estaba saliendo todo razonablemente bien y valíamos donde estábamos. A partir de acabar esa zona técnica había tramos más cortos a pie, dos de 500 y 900 de natación y meta. Empezaba a oler.


Pero hay gente mala y en el infierno hay un lugar para ellos: los que te ponen el caramelo en la boca a final de carrera. En el penúltimo tramo de natación vemos a una pareja sin cuerda que estaba a 1-2', como los vi primero se me pusieron los ojos como platos, grité un "¡A por ellos mis valientes!"y los puse en el objetivo. David, que no se pica menos que yo, lanzó un ataque en la natación y los rebasamos, pero no les debíamos sacar más de 20" a la salida del agua. Me pasé esos 514 metros acuosos pensando en salir del puto agua, se iban a cagar, ya podían correr, pero correr de verdad. Iba frenando y frustrado de no poder hacer más, los hombros eran una masa informe de músculos agotados que daban poquito de sí ya. Peor tarde o remprano saldríamos del agua. Y salimos, cambiamos la cuerda de posición y me puse a correr. A toda puta hostia. Si llega a caerse David le arrastro hasta la playa. Solo quizá hubiese intentado ver algún número mágico, pero entre que no corría solo y que había playistas y demás apenas vi un 4'10" puntual, que para llevar siete horas de carreras no está mal. Otros 200 metros de natación y meta. Contentos. Medallita de madera, cuscús, dolor de hombros importante y tras ver otro centenar de bicis de 6000 € y varias docenas de coches 150000, nos volvimos a casa, a nuestros confinamientos. Se acaba la temporada.


Experiencia interesante, larga y exigente. Carita también. 8823 metros nadados, nuevo récord, casi un Everesting natatorio (me lo acabo de inventar). Quizá repitamos alguna de estas largas pero está claro que hay que llegar entonado y con los deberes hechos, a pie tiro de rentas pero nadando me exige centrarme un tiempo para estar seguro de lo que hago. Tengo un bonito peto rojo Ferrari antiguo (era casi burdeos, no el actual) con el número 28 (clásico de Ferrari en F1 también) como recordatorio de estos buenos días. A vegetar unos meses.
s

P.D.: si has llegado hasta aquí tengo una mala noticia que darte: o los franceses cambian radicalmente su visión, conocimiento y compromiso hacia la pandemia o no habrá UTMB ni nada parecido. No he visto gente más irresponsable, sudapollista e ignorante respecto a este tema. En octubre. Con 30000 casos al día que tienen. Preocupante.

Swimrun Madrid

jueves, 15 de octubre de 2020

En menos de dos meses se me apiñaron las fallidas Montañas Vacías, un día de 64 km corriendo a mi rollo, un swimrun y un segundo confinamiento. Y los entrenamientos asociados, una maratón "un día cualquiera", hacer un par de días de bici "largo" y nadar en aguas abiertas contadas ocasiones. Para más emoción, a dos semanas del swimrun rompí el neopreno, estrené uno nuevo a cinco días de la carrera y el OK de las autoridades a la carrera fue el viernes, dos días antes, momentos en los que el covid estaba ya explotando y se empezaban a imponer restricciones en Madrid. Así que los prolegómenos son lo contrario a tranquilidad para entrenar y tener la cabeza para competir, pero tengo asumido que es lo que toca y hay que adaptarse a ello.

Entre lo poco que compito y la novedad de los protocolos covid se me olvidó mi 'road book', una pequeña tarjeta plastificada donde llevo los parciales de la carrera (mucho más lioso que el trail) y un mapita orientaivo. Añadí así 1,5 km a pie a los 25 km corriendo 4500 m nadando (16 %), en 29 secciones, secciones más largas de 5,3 km y 800 m. Aunque ya tenía la experiencia de Vitoria en 2018, 29/5400, en dos años, con una natación en esta temporada algo justa en aguas abiertas y las restricciones para nadar en mi piscina (tres meses cerrada, una hora máximo cuando abrió) me hacían no estar de lo más tranquilo en la parte acuática, la que me preocupa.


La prueba se celebraba en la zona de la Sierra Norte de Madrid, bien centradito en el mapa de España para ser más accesible que otras en extremos, una zona de la sierra madrileña bastante poco frecuentada pero que este verano al parecer lo estaba petando por el tipo de turismo al que ha girado la gente este verano. El pueblo, Cervera de Buitrago, es el acceso más natural a un gran pantano (El Atazar) que si no me equivoco es uno de los muchos que nutre de agua potable a la capital. Mi compañero de Vitoria, David, sería el mismo para este swimrun, y al no quedar a nadar por distancias entre domicilios nos retrajo de usar cuerda entre nosotros, un dispositivo permitido para tirar uno de otro. Nuestro nivel en natación es bastante dispar y mucho más igualado a pie, él es triatleta con lo que le viene de largo lo de nadar largas distancias y yo soy un buen pedrusco que a mi ritmillo me defiendo pero es insuficiente para estar en puestos delanteros, lo cual me preocupa lo justo.

Lo del covid le añadió un punto de aislamiento, pero al ser un deporte pequeño y ser la primera carrera de la organización en swimrun, el número era reducido y repartido en tres distancias. Al final, éramos "cuatro gatos" y había playa suficiente para salir separados, nos quitamos la mascarilla segundos antes de salir, y a nadar, al fresquito agua. 

La primera mitad no tuvo demasiada chicha, pista de correr llana, tramos cortos y medios nadando, me descuelgo siempre de mi compañero en el agua y a pie buenos ritmos de 4'20-4'30"/km sin apretar demasiado pero sin dormirnos. Ya tuvimos unos tramos de costeo y cierta técnica, nada del otro mundo, y cuando nos separamos de los corredores de la distancia media empezó la auténtica distancia Marathon. Tras una bajada chula de sendero entramos en un bonito cañón donde nadabas a pocos metros de las paredes, guapísimo verte ahí con dos personas más y al no haber más categorías por ahí ni ser una zona fácilmente accesible, zona solitaria que está muy bien disfrutar... hasta que pasan cosas.

Lo que me pasó es que en medio de la salida de ese cañón dudaba en si tenía que girar a derecha o izquierda, y tras debatirlo conmigo mismo, me paré, saqué el road book y comprobé que era a la izquierda, donde suponía, guardé y seguí nadando. La situación era: en medio del agua, flotando a duras penas, saca el mapita con cuidado de que no se te caiga del bolsillo trasero, míralo en un segundo localizando la sección en la que estás, guarda y tira millas, a la izquierda. Era el tramo más largo, 800 metros, que ya va siendo una distancia respetable para ser sólo una de los 15 secciones de natación, fui girando a la izquierda y se me estaba haciendo largo. La perspectiva es de 10 centímetros sobre tu horizonte (el agua), mi compañero se había ido por delante y estábamos separados como para no ver a ningún otro competidor. Se me seguía haciendo largo. Bastante después me para un participante que hacía la carrera en solitario (es la primera carrera que veo dejar hacer la distancia larga solo) y me dice que vamos mal y que "tu compañero ha ido a la izquierda". Pero si yo iba a la izquierda. Vamos al borde, vemos balizas de alguna sección a pie, saco el mapa y era a la izquierda, pero más a la izquierda de lo que hice. El colega dice que él tira por las balizas, yo digo que vuelvo al agua, por la sencilla razón de que si voy a pie estoy descalificado. El colega me siguió y me "debe" no haber abandonado. Un buen rato después visualizo el final de la sección, y cuando salgo, francamente cansado y sin mi compañero a la vista, veo 2400 m en el GPS (2340 visto después) y una hora, en vez de los 800 y menos de 20' que debí tardar. No tuve más de un par de segundos de duda sobre qué hacer y decidí seguir en solitario, no pensé en la probable descalificación por haber perdido a mi compañero, agaché la cabeza y tiré millas. Y esta es la parte valiosa y la que espero recordar: cambiar de mentalidad, adaptarme a la situación y tratar de hacerlo lo mejor posible, sin dejarme ir. 


Pasé a tres competidores en los primeros cientos de metros de esa sección a pie, que era la más larga corriendo, con un calor importante (se preveían 30 ºC, ¡con neopreno!, os aseguro que nada da más calor en el mundo que una buena torraera al sol con un neopreno largo), y llegué algo justo a la siguiente natación por la calorina. Luego te metes en agua fresquita y el choque térmico es enorme, creo que es una de las razones por las que este deporte se endurece "externamente", por esos cambios de temperatura tan grandes, es duro y no creo que todos los cuerpos lo asimilen bien del todo, y en los tramos a pie me iba entreteniendo buscando la forma de quitarme lo menos posible pero no morir de golpe de calor: más de 2 km, me desabrochaba delante el neopreno; 1-2 km fuera gorro y gafas; menos de un kilómetros, no me quito ni desabrocho nada. Esto es muy personal y se tiene que adaptar al día, temperatura del agua, del aire, lo que aguantas el frío y el calor, si da el sol o está nublado, etc.

Según iba avanzando la carrera fue sorprendiéndome lo duras que eran algunas secciones a pie, técnicas, fuertes pendientes, y yo me acordaba de alguna zapatilla que vi de asfalto... De hecho creo que este fue un fallo de la organización: avisar que la distancia Marathon no es sólo distancia, es que hay secciones más delicadas, pedrolos entre los que moverse, costeo pestoso, una subida de manos, etc., que hay que tener cierta experiencia en trail y/o al menos llevar calzado de trail. Y esto lo digo porque este deporte es muy nuevo y la inmensa mayoría de la gente proviene del triatlón, y aunque es un perfil de deportista que se cruza con varias disciplinas, algunas zonas eran tirando a cachondas, que yo no le veía problema, pero creo que no eran para todo el mundo. Recuérdese que además vas empapado, y aunque la suela se puede secar muy rápido, los pies nunca lo harán y rotan fácilmente dentro de la zapatilla. Además vas con neopreno, pensando en no caerte o no rozarlo porque se rompen con mirarlos, y en mi caso, que casi lo estrenaba y ya que me lancé a comprar un bueno, me hubiese jodido. Dos minicaídas tuve y dos veces que me preocupé más por el neopreno que por mí. Obviamente.

En otra zona de agua me despisté y una vez fuera no sabíamos por dónde era. Usé el plan C, GPS: siempre siempre siempre mete el track (sabiendo cómo se maneja luego, claro) y consúltalo cuando lo necesites. Es cierto que los segundos que tardó en cargar se hicieron infinitos pero una vez hecho supimos adóde ir. Casi todo el resto de la carrera fui con el tipo con el que me desorienté, cada uno haciendo su competición pero viéndonos. Nunca vimos a nadie más.

Es difícil comparar los esfuerzos a pie y natación porque además depende de lo que se te dé bien a ti o no, en mi caso los tramos finales cortos e intensos, el que se "arrugue" un poco el agua, algún desnivel fuerte, las horas de carrera (con pérdida, se me fue a casi seis horas, tiempo ya respetable) y lo poquito que se come y bebe por las prisas (de ahí que no creo que fuera el único que daba breves traguitos al agua del pantano para quitarme la sensación de sed) y un tonto pero motivador pique final hacen que acabara razonablemente desguazado, a nivel como poco de una ultra corta, pero ultra. El pique vino de que con el que me desorienté mediada la carrera nos andábamos viendo todo el rato y me sentí como Williams, el equipo de Formula 1, y quedaba saber quién era George Rusell y quién Nicolas Latifi. Williams es actualmente el peor equipo de F1 y cuando sólo tu compañero lleva tu mismo coche es el único que al que seguro debes ganar, por eso las batallas entre compañeros de equipo son fraticidas, y él es tu mayor rival. Sólo el colega y yo habíamos hecho el "recorrido alternativo" y él se convirtió en mi único rival, no veíamos a nadie desde hacía horas y fue mi motivación de las últimas secciones, así que me apliqué a ello. En el penúltimo tramo de natación había viento y había algo de olejae; en el último a pie me tuve que parar a sacarme la abundante grava y arena que llevaba en una zapatilla; y en el último de natación hice una de mis mejores medias. Fui George Russell (el mejor de los dos pilotos Williams). A metros del arco de meta estaba David esperándome, no había cruzado, lo hicimos juntos y aunque supongo que debimos ser descalificados (cosa que me la suda bastante), lo hicimos como pareja.

Ni que decir tiene que en meta no quedaba ya ni "el de las medallas" por ser la categoría larga y venir con tanto retraso, pero vamos, paladeé unos pocos segundos el orgullo de haber seguido adelante y sin pensar en la retirada o el recorte. Y con eso me quedo. También con haber batido mi récord de natación en un día en 6518 m (el de del tirón sigue en 5300). Me sorprende ver un mes después cuando consulto el día que el desnivel me dice que fue de +2000 m cuando la organización decía +800, pero quizá le afecte los cambios de temperatura dado que lo calcula por diferencia de presión.


Aseguro que quedo para chopped tras un swimrun, además de casi malo con una congestión bestial por el agua (algo que me pasa todos los días que nado en aguas abiertas dulces y frescas). Pero contento. Como más o menos dije tras Vitoria 2018, no me veo un gran futuro en swimrun, algo más en aguas abiertas porque me entretiene, me aprieta el culo un poco (sin asumir riesgos, siempre me parece muy psicológico y tienes que luchar con tus miedos) y es muy diferente a lo que hago a diario. Así que contento con la experiencia.

P.D.: la única situación de riesgo covidiano que vi en todo el día fue el la de las juventudes del pueblo en una terraza todos sin mascarilla.


+: Swimrun Madrid

Related Posts with Thumbnails