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Iznik Ultra: el material

viernes, 15 de mayo de 2015

Como debe de ser en temas de material, lo primero es analizar la carrera a conciencia, su recorrido, el reglamento, y unos días antes, la meteorología. No es una carrera que requiera nada especial, ni por reglamento ni por fechas, ni altitud ni nada. Lógicamente todo lo que llevé está condiciono por el buen día que nos hizo, así que debe de adaptarse a tu edición concreta, aunque el material obligatorio ya te pone en la senda de qué tienes que llevar.

Además hay que contar características personales, que si bebo más cuando hace calor, tengo frío en las manos, o soy de mucho comer. O, en mi caso, con sólo una semana de entrenamiento por encima de los 100 km, meterte un 125 % de la semana que más has entrenado en un plazo máximo de 25 horas es para tenerlo en cuenta, por eso la distancia entre avituallamientos pensé que en ocasiones podía calculares con calendario.

Y, por último, imprevistos. Organizativos, perderte, coberturas de móvil inexistentes, idioma, etc. No puedes ir al límite nunca, y menos con cosas importantes, no puedes dejar a la "suerte" que dos circunstancias contrarias se alíen y tengas un problemón. Estoy hablando de la Iznik, de la mía, no de la Transvulcania 2015 :)

Tipo simplón como es uno, miré el reglamento, cogí todo lo que en él ponía, más comida por si acaso y preparé la bolsa a dejar en el 56 con varios ysis. Soy bastante poco apañado en esto, no le doy demasiadas vueltas -excepto en esta ocasión lo de las zapatillas- y ya está. Al final es correr, no hay que hacerlo complicado, y llevar un kilo más o menos no va a hacer que recortes una hora de tiempo y sí pegarte un susto; y he dicho un kilo, ni te cuento 200 gramos.

Con reglamento, meteo, entrenamiento, distancia, desnivel, calor previsto, bolsa intermedia, sin asistencia (puag), etc. etc., este es el material que llevé.

· Material obligatorio: (hay más material pero primero estos) frontal -Led Lenser H7- y pilas de repuesto; manta térmica; capacidad de 1,2 litros de agua (un soft flask de Raidlight vacío en la mochila para completar... y que sirviera para algo, porque eso de llevar un condón, aparte de demostrar lo listo, que no inteligente, que eres, en carrera, si surge un problema, vale de muy poco); móvil; vaso (Eco-Tasse de Raidlight); carnet de identidad; cash; venda; silbato (en el cierre superior de la mochila); comida suficiente para seis horas (hubo momentos en los que pude montar un avituallamiento yo solo); tubular o gorra (llevé ambos); y chaleco de visibilidad homologado, y te pone en el reglamento hasta la norma, EN471 or 1150. Ya dije que había bastantes sin él/sin usarlo. Me gustaría que en esto hubieran sido más estrictos los organizadores, aunque prácticamente todo el que vi llevaba cosas reflectantes. Por cierto, a pesar de que despotrico de él, no me parecería mal que en toda carrera española/europea se pusiera como obligatorio (llevarlo y usarlo) si tiene algún tramo de carretera algo largo, ¿5 kms? Es un truño, ya os lo digo yo, pero circulamos por carreteras abiertas, entre la puesta y salida del sol y el código de circulación lo obliga, no somos quiénes para saltárnoslo.

· Material opcional: no se me pasó en ningún momento llevar bastones por el poco desnivel; sí llevé mp3 desde la salida y auriculares comprados allí tras extraviarlos (o guardarlos muy muy bien); batería y cable-pinza para cargar el Fénix 2 cogida en el km 56; gafas de sol (Oakley Radarlock con lente Black Iridium) para uso diurno; luz trasera (no obligatoria, pero la llevé); y portadorsales, para quitar y poner ropa y no andar con imperdibles a vueltas.


· Zapatillas: he estado varios meses probando las futuras Raidlight 004, pero las últimas semanas me di cuenta de que habían muerto de mediasuela, me molestaban los pies, pero no sabía si por un entrenamiento largo, sobrecargas de sóleos o qué. Dudé, y a pocos días de irme decidí estrenar un par de 002 que tenía guardadas. Les pude hace tres entrenamientos que no sumaron ni 20 km y a la aventura. Me lo pensé bastante, y dado que podría cambiar de zapatillas, me arriesgué con las 004, cosa que no hubiera hecho sin tener esta posibilidad. Más o menos acerté, llegué con los pies molestos y cambiar fue una bendición. No me apasiona cambiar de zapatillas, sólo lo he hecho una vez antes en mi vida (Trans 333), y no tuve problemas porque ya llegué tocado, pero si hubiese estado para correr bien, el cambio de densidad de mediasuela, altura, y peso me hubiesen resultado demasiado extraño, creo, porque de hecho zapateaba un poco mal con las 002 y mira que tengo kilómetros con la dupla 001/002. Por cierto, la mediasuela y suela de la 004 se van a cambiar, con lo que lo que pueda decir de ellas no es válido. Este proto me gustó mucho y eso que creo que no es el tipo de zapatilla que me debiera ir (mediasuela "bastante" blanda, sobre todo viniendo de las firmes 001/002).

· Ropa: el reglamento dice textualmente "ropa para mantenerte caliente". Un tanto genérico. Por mi parte y sabiendo que no iba a hacer nada de frío, opté por una Performer de manga larga, sin problema, me sobraba por temperatura, me la quité hacia el kilómetro 74 y listo, no se necesitaba más; debajo, la nunca suficientemente alabada Desert, La Camiseta, perfecta para el calor, reducir la radiación directa del Sol, protegido de quemaduras (hasta cierto punto, nivel 25) cuando no estás aún moreno, y la mejor transpiración del mundo. Y como pantalón, el excelente Ultralight con malla incorporada, el cual ya está en liquidación porque ya ha llegado -por unos días no lo pillo- el nuevo, con unas cuantas mejoras como silicona en los 'quads', muy guapo. Había que llevar guantes -los clásicos Trail-touch-, chaqueta impermeable -Top Extreme, no la usé, pero hay que llevarla... hubo revisión-; y calcetines, los míticos Injinji 'Rainbow', los que siempre más me han gustado, estrenando el último par que conservo. Me encanta su material, tirando a fino pero sin exageraciones, pero le tengo que buscar sustituto. No lo he probado pero el que conozco que más se parece es el 5 Dedos de Raidlight nuevo, por ser también tirando a fino, pero siempre de cinco dedos que es el sistema que que más me gusta.

· Mochila: aunque es versión casi definitiva, digamos que llevé un proto de la Responsiv 8 L de Raidlight, pero 95 % igual. Espectacular. La mochila en sí es preciosa y va de lujo, algo que no debiera sorprender de una marca con mucha experiencia en mochilas pero que no se había lanzado al campo de las mochilas-chaleco. A eso le añado la fabricación y materiales, muy manual, en Francia, corte láser, pieza blanca pegada, no cosida, ajuste por cierre tipo Boa, material R Dry que es la bomba... Y finalmente, el tema de los soft flasks, sistema que siempre me ha gustado pero que no acababa de convencerme por costar bastante meterlos en su sitio (ah, que necesitas una persona que lo haga por ti en los avituallamientos, fenomenal), le faltaba un punto de evolución en mi opinión. Y ese punto son las pipetas, que aunque hay que cogerles el truco para que no bamboleen, cosa que no es difícil, de lo que yo conozco, es el mejor sistema que hay en el mercado, no es que lo haya probado todo, pero hasta donde yo sé y para mí, el mejor: lo mejor de los bidones rígidos sin sus inconvenientes, y lo mejor de los soft flasks sin sus problemillas. Ya publicaré algún día una prueba más completa, aunque desde hace mucho tengo las conclusiones sacadas. El único pero, y no es de esta mochila, si no de todas que son una "camiseta", es que si algo te clava, lo hace a base de bien, porque no llevan acolchado ninguno -más que una rejilla 3D-, hay que tener algo de cuidado en colocar según qué cosas, y en la Iznik descubrí que me aprieta justo en la hebilla metálica del cierre de la cinta Garmin, aquí. Sólo me sale en distancias largas pero ya le buscaré solución (la más fácil no llevar cinta), como una gomaespuma dándole la vuelta al cierre. De ahí que en numerosas fotos lleve sólo uno de los cierres puesto (con uno a mí me vale), y además mal, pues iba cruzado, no horizontal.

Ya digo, carrera que en condiciones óptimas como las que tuve, no requiere de material especial, en mi caso más transpirable que otra cosa, pero teniendo montañas cerca, en las fechas en las que es, lo mismo te hace 25 ºC que te llueve, así que hay que adaptarlo.

+: Iznik Ultra

Quixote Legend 2014 - Material

jueves, 26 de junio de 2014

La organización de la Quixote te lleva el material de punto a punto, en un enorme bolsón facilitado por la misma, y donde puede dar cabida una rave como dios manda con go gos, barra de bar y traficantes de pastillas incluidos. Enorme es poco. Pero tampoco hay que pasarse ni que lesionar a nadie de la organización (te llevan la bolsa, tú no haces nada). Es decir, puedes llevar de todo y en cantidad. Si no eres lerdo y te dejas varias cosas en casa, claro...

La previsión era buena para el primer día y mala para los dos siguientes. Al final sólo el sábado -segundo día- hizo realmente malo, y muy poco calor (nada en mi opinión) la primera etapa. Casi todos tenemos buen material, sólo hay que saber acertar con la elección.

Calzado

Como desde hace bastantes meses, las Raidlight 002, en concepto y sensaciones muy parecida a la 001, zapatilla que me encanta, con bastantes mejoras, una profunda evolución. Cero torceduras de tobillo, en ese terreno y con mis tobillos, es para ponerle un apartamento en Torrevieja a quien las parió. No puedo estar más contento en eso. Aunque llevé dos pares por si acaso, usé sólo uno, que aguantó sin rechistar y que no vi necesidad de cambiar.

Calcetines

Ya se sabe que soy de Injinji hasta la médula, combiné los 2.0 Run y Lightweight. El primer día cometí el error de darme vaselina en los meñiques, y hacía que se me saliese ese dedo del calcetín. Un día después tenía sendas ampollas en esos dedos. No fue mayor problema pero era evitable, si me hubiese metido la vaselina ya sabemos por dónde. Aparte de esto, sin problema en los pies excepto una dureza que me sale últimamente por tener colapsadas las plantillas y hacerme un pequeño "escalón", cosa que me resulta bastante molesto, pero ha sido por alargarlas demasiado. Cutre. Marca de la casa.

Complementos

Buff en cabeza, con más usos que el de que no se me mojasen las gafas del sudor, y gafas Oakley Radar, que el segundo día me podía haber ahorrado. Sí, me dejé la gorra de lluvia en casa. Y las manoplas también. Sin comentarios.

Llevé los bastones por si acaso, especialmente por el problema de los tibiales; por distancia no los iba a usar, por desnivel, casi, aunque al final, sin ir la lesión a más y viendo el terreno -algunas zonas bastantes técnicas donde prefiero las manos libres-, la decisión, para mí, fue la correcta.

En la muñeca, el Garmin Forerunner 401, que llevé sólo para registrar el recorrido, porque la organización no facilitó el track, error en mi opinión.

Ropa

Aquí hay más chicha. Por la variabilidad meteorológica, hubo que tantear y acertar/errar, en momentos ibas con ropa inadecuada, en otros acertabas de pleno. Lo que no había que hacer, como suele ser habitual, es fallar por mucho.

El primer día, de meteo buena y estable, fue fácil. pantalón Trail Raider 2014, renovado respecto a un clásico Raidlight gris -color que ya no se produce-, textil más fino, ligero, transpirable, serigrafiados impresos, bastante mejor partiendo de una buena base. Arriba, la excelente Ultralight de manga corta, el mejor textil del mundo para calor, pero también para ir seco haya lo que haya. Combinación acertada.

El segundo día, la etapa larga con el condicionante del 100 % de probabilidad de lluvia. Pantalón más largo, el original FreeTrail, con el que se corre perfectamente a pesar de su longitud, me encanta, estilazo. Arriba llevé la nueva Performer, la cual ha cambiado de material (de uno con parte en bambú, a otro de poliéster reciclado), más ligera, más transpirable y que empapa mucho menos. Detalles de calidad, muy buena pinta, y color precioso. Y como tocaba lluvia, buena parte de la etapa fui con la Top Extreme 2014, evolución en detalles de la anterior pero mismo tejido, dos capas, membrana 15000/15000, excelente para este día de perros. Y en la mochila, más material en una bolsa estanca, como una térmica, manguitos y algo más. Muy buena idea la de llevar una bolsa estanca.

Y el tercero, que podía llover, ya ibas algo cansado y temperaturas medias: pantalón-malla Ultralight, he tardado bastante en tenerlo y me ha sorprendido, excelente, liviano, fresco, muy cómodo, una pasada; y arriba la Desert, es decir, la Ultralight de manga larga, La camiseta, una maravilla para todas condiciones siempre que corras (si no te quedas pajarito, es todo transpiración).


Carga

Para la primera jornada decidí salir con portabidón, el 1000-45º que usé en la Transgrancanaria, con el poco material obligatorio necesario (móvil, manta térmica, documentación, silbato) más chaqueta impermeable, no me pesa ni molesta y voy mejor.

Para la segunda, el gran descubrimiento, la XP 6. Modelo nuevo de Raidlight para esta temporada, está a medio camino entre las "grandes" (Endurance 14 L, Olmo 12 L) y las minis (Olmo 5 L), más capaz de lo que parece, más larga -la Olmo 5 L es muy pequeñita, más en la chepa, corta-, con bolsillos a mano y posibilidad de llevar 'camel' o bidones delante. De serie viene con unas minibotellas de 200 ml (para potingues generalmente) y se supone que para usar 'camel', pero lo interesante es que puedes llevar también botellas de otro tamaño, en mi caso, las muy útiles botellas de Powerade de 500 ml, más que suficiente para ir de control a control -y aquí rondaban los 20 kms, algo muy inusual-, a mano, cómodas, ligeras y rápidas de rellenar. Y te queda el espacio trasero para lo que quieras, que vas casi sobrado en cualquier circunstancia normal. Me ha gustado bastante, es una mochila muy cómoda, no se siente calurosa, no se mueve y da bastante juego, no es superacing de la muerte, pero creo que es lo que demanda la mayoría de la gente, especialmente aquellos que no se flipan con vídeos...

Y para la tercera, la clásica Olmo 5 L, sigue siendo una excelente mochila, renovada la pasada temporada respecto a la original, sigue teniendo muchos adeptos. La verdad, ni necesito ni me apasionan los dos grandes bidones de 750 ml, con eso me hago la etapa larga, entera y sin necesidad de avituallarme, me sobra agua por todos los lados, así que, botella de Powerade de 500 ml en un lado, y un 'flask' de 200 ml en el otro de casi emergencia y comida. Perfecto, mochila conocida, que no se menea, extremadamente cómoda y con personalidad propia. Le queda vida comercial y en mi espalda.

Aparte de acertar cada día, lo que debes es conocer muy bien el material. Si los días son estables, no es difícil, pero una decisión inadecuada te puede hacer una rozadura que te dure tres días, y puede hacerse muy duro. Así que, material muy probado, conocido y experimentos con gaseosa.

+: Quixote Legend

+s13: Index: MaterialIndex: Pruebas de material

Injinji 2.0, mejorando lo presente

miércoles, 29 de enero de 2014

Ya he contado alguna vez mi relación de amor con los Injinji. Con ellos ya corría en 2002, por ejemplo en el primer circuito de ultras que se hizo en España: que no, que nadie está inventando nada ahora. Con lo críticos que son los pies, la verdad, no tengo intención de cambiar, y no me apetece probar, entrenando aún, compitiendo lo dudo. Los he recomendado mucho y alguno me lo ha agradecido profundamente, sé que es algo tremendamente personal, pero si tienes problemas de pies -o quieres ir a algo seguro-, yo les daría una oportunidad.

Aunque los Injinji se han pasado años sin grandes mejoras, tampoco se han estado quietos. Los Rainbow, por ejemplo, tenían un excelente Coolmax, más fino y transpirable. O los de lana merino. O los de compresión leve, los Ex-Celerator. Pero han seguido mejorando. Hace ya un tiempo los 2.0 entraron en escena.

Como el original nombre indica, son la evolución profunda de los Performance de toda la vida. Y como es lógico, se ha diversificado, segmentando y buscando la especialización. Llevo muchos meses con ellos, se ve que están curradillos, pero los quedan muchos kilómetros a mis pies, y tengo bastante claro para qué valen y ocasiones donde otra opción es mejor. Breve descripción y sensaciones.

Trail 2.0 Midweight: con dos elásticos, uno bajo los metas, otro hacia el empeine; más transpirables en la parte superior; dedos y talones reforzados. Se sienten gorditos, más "fuertes" que ningún otro, más acolchados. La parte buena es que los dedos quedan más protegidos, también el talón; la menos buena, son menos transpirables; que es una característica, simplemente en días muy calurosos no son la mejor opción, especialmente cuando te paras. Para carreras largas no calurosas ni húmedas, la mejor opción.


Run 2.0 Original: profundísima renovación del Performance, mismos elásticos que el Trail, excelente ajuste, muy transpirable. Mis preferidos, especialmente porque son más resistentes que los originales Performance sin perder ninguna característica, se sienten de maravilla, mejor tacto con la zapatilla, me encantan. Para distancias largas suelo tender a calcetines algo finos -pero que protejan, claro, por eso descarto los Run 2.0 Lightweight- para que el pie tenga más hueco para expandirse. Todo uso.


Bonus

Aunque son antiguos, al buscar los enlaces, ojeando el siempre interesante outlet, veo que están rebajados y, para quien quiera, otras breves opiniones.

Performance Lightweight: versión finita de los Performance de toda la vida, y además en mi caso, al ser cortos hace que "ni se sientan" (como las compresas con alas). Magníficos para verano, y aunque creo que es más sensación que otra cosa, puedes llegar a notar, en una zapatilla muy transpirable, cómo entra en airecito al pie. Otro uso es el de si te has comprado unas zapatillas justas, poder usarlas simplemente con calcetines finos. Obviamente la durabilidad no puede ser la misma que unos más gruesos, pero creo que es un calcetín ideal para 10K, media y maratón de asfalto. Y sin embargo tras muchos meses, no tienen remiendos, así que la durabilidad no parece que sea problemática, pero siendo el material más fino es razonable pensar que les harás un tomate antes, lo que no quiere decir que sea pronto. Excelente sensibilidad, serían los calcetines ideales para minimalismos, FiveFingers y cosas por el estilo.


Performance Midweight: los padres de los Trail 2.0 Midweight, excelente tacto y protección, tirando a gorditos, pero con toda la parte superior muy transpirable, con lo que tienes lo mejor de protección (planta, talón, dedos) y empeine en otro gramaje mucho más abierto, gran combinación. Algo más finos que los mencionados Trail 2.0 Midweight, pero diría que me gustan aún más que éstos para trail por ser más transpirables.


+: Injinji

+s13: Index: MaterialIndex: Pruebas de material

Behobia/San Sebastián 2013, déjà vu

miércoles, 13 de noviembre de 2013

(Antes de escribir chorradas, vaya por delante el pésame a la gente cercana a la corredora que falleció; sin duda deja frío, realmente triste que ocurran accidentes de este tipo; ninguna carrera, ningún deporte, nada, merecen la pena si hay algo como la vida en juego, pero ocurren cosas, a veces desgraciadas; varias personas más fueron hospitalizadas, alguna sigue allí, que se recupere pronto)

 En 1998 un servidor era un medioatleta que intentaba correr rápido, y estaba presto por estas fechas a correr mi tercera (y última) maratón de asfalto. Para prepararla, uno de los mejores test era hacer la ya por entonces mítica Behobia/San Sebastián, prueba que ha seguido creciendo desde entonces para convertirse en una de las fechas más destacadas del calendario español. Quince años después no queda ni rastro de velocidad en mi cuerpo, más o menos desde esas fechas no hago ni una serie, y entre medias he hecho unas cuantas ultras que me han dejado la zancada en una farsa, pero por casualidades de la vida me volvía a reencontrar con la Behobia.

No entrené con especificidad, por tiempo y ganas, un par de entrenos al dente de 1h20'-1h30' para intuir el ritmo; me salieron a 4'30" y 4'25"/km de media, y haciendo la cuenta de la vieja, 10-15" más rápido por la diferencia campo vs asfalto -aunque no es precisamente llana- y 10-15" más por el "factor dorsal". Lo más preocupante era el pulso, demasiado bajo, sencillamente no tenía ritmo, ni fuerza ni zancada, no iba más. No esperaba gran cosa, no podía esperarlo, pero pensar que 15 años antes había hecho sub 1h13', a 3'38" de media, era una pequeña losa moral, no me apasionaba saber cuánto había perdido en estos años. Pero tampoco iba con demasiadas pretensiones.

Puñales en los ojos

Dos días un poco cansado, última noche hasta las 02h00 haciendo el memo y a las 07h00 arriba. "Puñales en los ojos" fue la expresión más repetida la primera hora, tratando de desperezar a dos cuerpos que no querían abandonar el calor de las sábanas. La moral estaba tirando a baja, se anunciaba lluvia, vientos de 40 km/h y ráfagas de 70. Odio la lluvia. Al menos la temperatura se presentaba suave, 14-15ºC. Con salida a las 10h01 permitía un desayuno importante, así que no escatimé, por comer que no quede.

Para el que le resulte práctico, hotel Leku Eder, zona muy bonita (Monte Igeldo), no barato (los alojamientos ese fin de semana son de precios altos, haciendo caja), gente muy amable, desayuno tempranero para corredores, taxi 12 € hasta la estación de tren, y rumbo en el Topo (cercanías) a Behobia. Recordaba perfectamente la sensación del tren, la humedad interior, los cristales empañados, es curioso qué detalles recuerdas; también recordaba el olor a ungüentos, Reflex y bálsamo de tigre, afortunadamente esta vez no era así, algo hemos avanzado en este tiempo. Llegada a Behobia -justo la frontera con Francia-, lanzadera desde la estación, y miles de personas por allí. Tremendo. Llevo casi tres años sin competir, pero sin esta masa de gente ni sé, gente, correteando, meando, estirando, ¡por todos lados! Me sentía extraño, ajeno a todo esto.

Íbamos tres colegas del Raidlight Team (David, Alejandro, yo), más un cuarto (Luis) con el que no conseguimos coincidir, todos con la misma salida (por razones de millardos de personas, ¡30.000!, hay diferentes oleadas). En un alarde de iluminación, alguien dijo que porqué no íbamos a soltar lastre, en unos baños rebosantes de materia marrón. Las arcadas y el sufrimiento extremo por no echar el desayuno fueron lo pero del día, sin duda. A 3' de salir hubo que saltar la valla para una meadilla de última hora... competir es competir, hay cosas que no cambian. No lo recuerdo pero seguro que en el '98 calenté y estiré, cero de ambos en 2013, madre mía qué globerazo.

E.T.

Salen los buenos (500), y un minuto después los siguientes "buenos", y en unos metros un payo está intentando coger un gorro (o algo así) desde la acera, y mete justo la mano cuando paso yo, casi me traba las piernas el amigo. Iba perdidísimo, pendiente de no tropezar, sin saber qué ritmo debía llevar y rodeado de gente por todos lados. Se me van los dos colegas e intento no hacer tonterías y convertir un día de deporte en un infierno, así que pienso en que es 2013, que los tiempos de zancada amplia han pasado y no volverán, y en que debo regular e intentar buscar sensaciones. Empiezo a oír pitidos, ¿kilómetro uno?, miro y 3'54", coñe, aquí la peña va que vuela, y no he perdido nada en la salida, cosa que me gusta, es lo bueno de salir delante, se sale fuerte siempre. Siguientes puntos de globerismo: uno, primera rotonda, la peña pega unos atroches de cuidado y como leí en algún sitio que eso está mal, yo por el asfalto, para lo cual me quedé solo con un tipo al cual tuve que parar porque casi me tira también, cruces de la muerte después, muchos nervios, la peña va tronadísima; y dos, como llevo tres horas sin beber, en el primer avituallamiento pillo agua, ¡vasos!, a toda leche, lo engancho y me echo más de la mitad por el hombro. Madre mía qué desubicado estoy. Eso sí, vaya flipada, cómo pasan los kilómetros, el primero que veo es el 3 y ni me he enterado, ¡mola!


No había mirado el perfil, pero recordaba una subida, como un puerto de montaña; en realidad son dos, y menos mal que lo pregunté antes de salir, porque me hizo ir con el freno un poco echado. El primero, hacia el 6-7, recordaba el Tourmalet de 1998, y ahora lo veo como una suavísima subida que con unas pocas fuerzas subías en un momento (¡no había ni que andar!). ¿Esta era la subida que recordaba como durísima? Quince años, eso, y la historia de entrenamientos y carreras que hay en medio. Que nadie se fíe del perfil, hay multitud de toboganes que como se te atraviesen vas muy jodido. No fue mi caso, iba bien, a lo que podía, con cierta cautela, pero bien vivo. Me sorprendía el silencio, nadie hablaba, un cementerio, todos a por tiempo; iba rodeado de gente muy centrada en lo que hacía, tiempos razonablemente rápidos y peña muy picada, ritmos constantes, gente motivada. Pero en silencio, sólo se oían pisadas, bufidos, y algún que otro estertor, me llamó la atención. Seguían pasando los kilómetros, recuerdo el 10 en 40'40" más o menos, me sorprendía lo rápido que pasaban, no iba sufriendo (evidentemente, si no no se me harían tan cortos), pero empezaba a madurar.

Otra de las globeradas eran los avituallamientos, aparte de peligrosísimos por los cruces que hace la peña (la organización debería de poner a ambos lados), iba como un tonto a por el vaso a toda velocidad (se entiende, la mía), ponía uno en la mira, y zas, a por él; aprendí en el segundo avituallamiento que tenía que vaciar medio vaso, doblaba un extremo y a beber... una mierda es lo que bebía. Qué desperdicio. Dudo que bebiese 15 cl en toda la carrera, menos mal que eran solo 20K.

Entrando en Lezo, otro clásico que también recordaba vívidamente de mi otra participación: unos señores, en silencio y pacíficamente, mostrando carteles de fotos en blanco y negro de gente despreciable. Es el único pero al mejor público del mundo, porque es increíble cómo anima la gente y la cantidad de ella que hay, hacen sentirte mucho más bueno de lo que eres y convierte una simple carrera en algo mucho más especial, es una de las razones por las que este evento es de lo mejor, porque el público, la ciudad, el entorno la han adoptado como suya, esto no tiene precio.

Poco después del grupo antes mencionado, me fijo en un tipo con una sudadera roja, capucha calada, me mira, cruzamos una mirada, y me quedo pensativo, a este tipo le conozco de algo; me giro, veo el logo de Wild Wolf en la espalda, ¡joder, Javier Gómez Noya! Un campeón del mundo de triatlón, como un espectador más, viendo a unos paquetillos, pasando el rato. Por razones de seguridad un Cristiano Ronaldo o un Fernando Alonso no podrían hacer lo mismo nunca, pero dudo que tampoco lo hiciesen. Un curioso souvenir.


Crisis, renacimiento y apreturas varias

Hacia el 14-15 iba en crisis, se me empezaban a acumular los kilómetros a ritmo sostenido y alto (para mí), y aún veía la meta un poco lejos. Para rematar, otro colega, aquel que no conseguimos encontrar en la estación (Luis), me alcanza y deja con suma facilidad. A nadie le mola ser el cuarto de cuatro... pero alguien tiene que serlo. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Iba con cautela porque hacia el 16 llegaba la segunda subida, la encaro bien, voy muy fácil comparado con mi entorno y recupero puestos. Sin hacer una puñetera cuesta en varias decenas de meses se confirma que la gente de asfalto sube bastante mal. Casi le recorto 30" al que me había repasado, con lo que motivo lo mío. Km 16, 17, es el momento. Si no te juegas "medalla", para hacer tiempo debes hacer cambios lejanos y largos, no un esprint. A 3 km de meta aprieto, poco a poco, me siento fácil aunque varias veces dudo de que ese ritmo sea posible mantener. Alcanzo a Luis, le paso con relativa facilidad, pero empiezo a estar cercano a la zona roja, pego auténticas pasadas a gente que va con la sirena encendida, alguno con sirena, intermitentes y algo más, pero por instantes siento que voy pasadísimo. Giro final, llegamos a La Concha, entra el megavendaval que me mueve de lado, literalmente, algo nada deseado a esas alturas y "velocidades terminales", y aunque al final hemos tenido muchísima suerte con el tiempo -cero lluvia, viento pero soportable, nada de frío-, no sienta bien ese hostiazo con las fuerzas tan justas. De repente, atisbando meta por ahí lejos, veo a Alejandro a tres metros de mí, ¡madre!, al cuello. Con dorsal no hay amigos, nunca he corrido controlando, ni como entrenamiento, si me pincho un dorsal voy a lo que puedo, y aunque en esta no morí en ningún momento, di bastante de lo que tenía. Pero si algo tengo claro, es que a los amigos, ni agua, en carrera no, con lo que como un cabrón que tantos años de deporte me han enseñado ser, palmadita en el culo y alguna soplapollez del estilo "venga, que estoy aquí, nos vemos en meta", y hachazo. Ganar a los colegas mola, pero esto era una pequeña humillación, ¡mola más!


Pero como el orgullo de nacimiento no me tocó todo a mí, el susodicho Alejandro, tras la sorpresa inicial sale embalado a por un servidor, me alcanza y empareja. Cuando le pregunto que si acaba ahí donde un cronómetro y me dice que "700 metros", se me cae el mundo al suelo, a este ritmo no hago 700 m ni jarto EPO. Momentos de duda, pero el gancho lo llevábamos los dos. Gancho, ancla, paracaídas, o todo, porque aunque íbamos a tope a veces los segundos parecen minutos. Le abro un pequeño hueco de tres metrillos, me giro varias veces para controlar distancias, me importa un pimiento que me pasen 50 por el otro lado, voy con mirada túnel, sólo me preocupa un tipo, y le consigo mantener a raya hasta el final. Me quedaba un cambio suicida final, que no hizo falta, pero no había más. Descojonado de risa por dentro, por la forma tan mezquina y sorpresiva de ganar a Alejandro, entro a meta. Me lo he pasado pipa, de eso se trata. Un segundo después, Alejandro, instantes después Luis, y un minuto más tarde, David. ¿Pero cuándo le he pasado? Pues a kilómetro y algo de meta. Mira que es difícil que ninguno de los dos nos hubiéramos visto, pero así ocurrió, hubiese sido posiblemente ruin al adelantarle, incluso a pesar de que iba lesionado. Así es uno.

El postre fue divertido, pero el recuerdo general es mejor: saber correr con cierta inteligencia, aceptar limitaciones, no petar, saber adaptarme, correr bastante constante, y al final a 4'00"/km clavado (3'58" por el GPS), las cuentas de la lechera no fueron tan malas. Sin dolores, sin sufrir realmente, manteniendo técnica. Es satisfactorio que las cosas salgan como preveías, incluso cuando la nube de incertidumbre era enorme.

No puedo dejar de recomendar la Behobia (para trailers también), hacerle una vista a la bella Donosti, comer como si lo fueran a prohibir, y pasar unos días amenos de deporte y colegas.

Añado track para quien le puede ser de utilidad, es justo el límite para conseguir dorsal morado, el segundo mejor.
s
+: Behobia/San Sebastián
Fotos: Luis Peralta, David Diego
Track: Garmin Connect - 'ser13gio'

Baikal13 - Material: pies

martes, 28 de mayo de 2013

De todo el cuerpo es en parte lo menos preocupante del material, comparado con las manos no me daba tanto respeto... excepto si vas correr, porque realmente no hay nada específico. O te haces una ñapa o mala solución hay.

Quien recuerde de la Rock & Ice Ultra, llevé unas cubrezapatillas marca Kahtoola, que ya no se vende. La idea me pareció muy interesante, con lo que, inspirado en eso, evolucionándolo, con materiales que me hice regalar en Raidlight y muchas horas de máquina de coser, se pudo hacer algo parecido, 100 % artesanal pero que funcionó bastante bien. Este es el producto del que no me voy a explayar ni enseñar imágenes, porque es una idea propia y porque tampoco le veo demasiado sentido al ser un producto no comercializado.

Y este invento que tanto trabajo dio a mi suegra (para que luego digáis, malas personas) era para emplear zapatillas normales, sin duda usaría las Raidlight Team R-Light 001, porque me van de fábula y las conozco muy bien. Opté por el número más grande "disponible", que estaba agotado, pero un incauto las devolvió y las cacé al vuelo. Las quería muy grandes para poder usar dos pares de calcetines, como hice en la Rock & Ice, pero ni con un 47 me entraban. Ya sabéis que soy un enamorado de las 001, me da lo mismo el peso, me van de maravilla, no me duelen las plantas, no me hago esguinces y agarran como ninguna, y en el caso del Baikal, además son relativamente abrigaditas... lo que está bien y mal. Descubrí un problema y es que al no sacarlas de las cubrezapatillas porque iba el tema bastante justo, se me congelaban a diario, y era un suplicio ponérmelas por la mañana, usaba la cuchara como calzador, y cuando por fin conseguía meter los pies, venía descongelarlas, con el calor de tus pies, claro, lo que era algo doloroso.


Y en calcetines, otro clásico, Injinji, pero esta vez Outdoor y largos, en NüWool (lana merino). Muy bien, hasta que descubrí que con unos Performance, que son algo más finos, el pie me entraba mejor, y con esos seguí.

El último elemento era la tracción, vas sobre hielo mucho tiempo, así que no te queda otra que usar clavos de algún tipo. Finalmente opté por lo que consideraba lo mejor, los Kahtoola Microspikes. Me salió una pequeña ampolla en un sitio muy raro, me la apañé y no me dio más guerra, pero concluí que era por los crampones, me explico: los crampones no tienen más ajuste que la propia goma elástica roja, aprietan moderadamente, y en mi caso, me hacían una forma extraña en el pie derecho (no se intuye en la foto superior de ese post, porque no estaba calzado) , con lo que creo que presionaba en exceso en un punto concreto. Si se aprecia en la lateral, la goma roja mete tensión, levanta la puntera, no es de chichinabo precisamente la susodicha goma.

El conjunto era francamente pesado, especialmente por las cubrezapatillas, pero todo sumó y era demasiado, pero es que no considero que se pudiera aligerar mucho con productos normales, si alguien te hace algo específico y puedes hacer pruebas para ver si aciertas o no, es otra cosa, pero a la primera, algo versátil, para diferentes condiciones, que se pudiera arreglar casi todo sobre la marcha y demás condicionantes, creo que el resultado fue bastante bueno, nada de frío, excelente agarre y solo el problema de que el sistema zapatilla-cubrezapatilla se congelase, lo que era tiempo y cierto dolor al ponérselas, pero no más que eso.
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+s13: Index: MaterialIndex: Pruebas de material

Oh Meu Deus Lisboa Extreme (y 2)

martes, 3 de abril de 2012

Lo habíamos dejado en el Atlántico, mar en calma, escenario precioso... pero muy tarde, 75km por delante, "7h". Supongo que la gente que nos viese no pensaría que éramos Tito y el Piraña de Verano azul por la roña que llevábamos encima, pero por ritmo no irían demasiado desencaminados.

Los pequeños problemas se seguían acumulando. Dije que llevábamos tres GPS, pero sólo uno con el track original, de 7500 puntos; los Garmin antiguos o poco potentes necesitan que el track no supere los 500 puntos, lo simplificas en el ordenador y no hay más problema, lo he hecho en muchas otras carreras y no he tenido problema. Pero en esta ocasión, al ser un recorrido tan torticero y enrevesado, los 500 puntos se quedaban cortos. ¿Os imagináis qué GPS iba muy justito de batería al poco de empezar la segunda mitad de carreras? En efecto, el que llevaba el track más fino y completo. Suponía saltarse más cruces, encontrar algunos caminos tanteando y perder más tiempo.

Los paisajes eran chulos a ratos, y sobre todo variados, unas veces parecía que estábamos en la Castilla profunda y rural, otras en Asturias o Cantabria, bosque Atlántico, recomendable.


A nuestro tran tran encaramos de nuevo más subidas, y dale con el plato pequeño, y dale a salirse la cadena (no menos de una docena de veces al pasar de plato mediano a pequeño) con lo que al final dejaba el pequeño y cruzaba un poco la cadena, total, iba a tener que meter el pequeño cada 2'. Y más piedras, y más rampones. Al poco de empezar este segundo tramo llevábamos 3700m positivos, uséase, o cogíamos la vía del inexistente AVE portugués, o 4000 no tenía el recorrido ni harto de tripis. Ya me parecía a mí.

En una de esas amadas subidas de piedras, me desequilibré ligeramente hacia el lado que no debía, fui a plantar el pie, no había suelo, un segundo intento ya desesperado, el suelo se hunde, al tercero ya era caída, a 0km/h... pero sobre zarzas. Bien. Mi hermano me pudo sacar -casi vamos los dos a las zarzas otra vez- y quedé con unos bonitos tatuajes que ya quisiera Josef. Una pena que no sea verano para ir en bermudas y presumir de ellos...

Cruzamos un río, una pasarela de esas de 'uy-uy-uy-cómo-se-mueve-esto-que-me-da-la-risa-tonta' (las tablas las debió de clavar Stevie Wonder porque se movían todas), me parece recordar que subimos otras 200 subidillas de apenas un 37% y la media ya no pasaba de los 10km/h ni de coña, pero aún así estábamos en las "siete horas" que Rap13pel había predicho. Tras una ligera indisposición por la que temí paradas imprevistas (aprovechar frutos secos de una carrera de hace un año tienes estas consecuencias), llegamos a un pueblo cuando ya nos cayó la noche y paramos a poner luces. Como no habíamos previsto coger noche, o poco, tampoco es que fuéramos especialmente preparados de luces, sí con pilas, y con eso tendríamos que tirar. En ese momento de luces+comer+aversiarrancamos me quedé un poco frío y por primera vez me sentí cansado, tras unas 15h de pedaleo creo que está bastante bien, sobre todo sin entrenar ni tener la forma aeróbica de correr; conclusión: ¡el entrenamiento es un fraude!


La noche me confunde

No veo una mierda, así de claro, me voy subiendo por todos los laterales de roderas, haciendo "afiladores" cada 50m, la luz concentra demasiado su potencia, no veo perfiles laterales y me como todo. Todo esto a diez por hora, claro, muy inseguro. Tras algún ajuste de luz empiezo a ir mejor, y despacito, seguimos a nuestra ritmeta. Y empieza a chispear. Lo que faltaba. Para que luego digan que los meteorólogos fallan...

Llueve muy poco pero lo suficiente para mojar piedras; incluso cuando deja de llover, el rocío, la humedad y el estar a ratos cerca de ríos hace que las piedras estén siempre mojadas. Las piedras eran de la familia del 'hielocabrón' y, en efecto, algo patinaban. Mal mal. Bajadas, subidas, todo: era o te la jugabas bastante o ibas empujando la bici. Sólo en un tramo llano y con mucho cuidado conseguimos ir sobre la bici. Nos quedaban 50km, seguíamos haciendo el gañán, empujando, casi cayéndonos en muchas ocasiones, y nos acabó de rematar una impresionante subida, corta -yo creo que no pasaba de 250m, mi hermano dice que el GPS le decía 600, qué sabrán los GPS-, calzada romana, de no menos de 30%, y entera de piedra. Ahí sí empecé a sufrir, agonizando, cada cinco pasos me tenía que parar porque iba mal, me encontraba débil y hambriento, y encima con lo que resbalaba y se trababa la bici te caías para atrás casi más que avanzabas. Una soberana mierda. Debimos tardar no menos de quince minutos para ese tramo, pedí un 'stop and go' para comer algo. Casualmente eran las 22h00, la hora del cierre de la carrera.

Cierre de control, DNF, excusas, razones y justificaciones

Saber que ya estábamos fuera de carrera, con unos 40-45km por delante, y con el panorama de ir a 4-5km/h empujando la bici no es de lo más animado. Pensamos qué hacer. ¿Merece la pena? Cuando no estás en carrera por un fuera de control o como a veces me ocurrió cuando era joven y corría en rallye en bici y cuando te doblaba el primero te tenías que retirar no es un abandono en sí, es que te has quedado fuera/ te han dejado fuera. Sólo nos quedaba el orgullo de acabar lo que habíamos empezado, pero, honestamente, tenía y tengo el orgullo muy tranquilito él. No eran los kilómetros, ni las horas, se me hacía muy poco atractivo empujar la bici durante 5-6-8h, lo que fuese, para no hostiarme por el "hielo" de las piedras ¿y llegar  así a Lisboa casi al amanecer y luego 10h de coche? Teníamos algo de comida (y si no podíamos hacer uso de bares, estaba permitido), pilas para GPS y luces, era cuestión de horas y paciencia, pero yo no había ido a eso. A empujar no. Que lo tienes que hacer, lo haces; que en una subida la técnica no te da, la empujas; pero no 20-25km, ni 15, por mi parte no, no era el objetivo del año, ahí lo das todo; ni es correr, que vas andando y avanzas, aunque sea despacio; es cargar con un muerto de bici durante horas que personalmente no me seducía nada.

Lo hablamos, miramos el mapa a ver qué nos esperaba (nada bueno, claro), habíamos hecho justo 150km y nos faltaba solo un pequeño sector (el final lo conocíamos, habíamos pasado por él dos veces...), y decidimos que ni nuestro orgullo ni nuestro ego necesitaban penar. Y sin problema, no me arrepiento de nada. Lógicamente cuando empiezas algo quieres acabarlo, he sufrido diez veces más en muchas otras ocasiones, en bici, a pie o como fuera, pero tenía la sensación de que si lo hacíamos era solo "por cojones", y así hay que hacer unas cosas, pero no otras. Se pueden argumentar muchas más razones, como que nadie sabía de nosotros desde la salida, podría ser peligrosa una caída sin cobertura de móvil, sin nadie de la organización ni corredores cerca ni saber por donde atajar, etc., pero la principal es que no quisimos.

Llamamos, a las dos horas nos fueron a buscar, nos estaban esperando para poder ducharnos -mientras tanto nos lavaron las bicis- y nos tenían comida preparada (detalles humanos de una organización que el corredor aprecia). Camino del hotel hicimos parada en el clásico McAuto salvador, pero a duras penas pude comer o beber dado que tenía un espectacular dolor de garganta (vaya usted a saber el porqué, esas taras que te salen cuando te pegas palizas majas) que nunca me había molestado en carrera, y a eso de las 04h00, 23h después, llegó el deseado momento de dormir.

Buen fin de semana, las cosas no salieron como esperábamos (la verdad, me imaginaba un reventón increíble, no este cúmulo de circunstancias), pero experiencia interesante y que me ha gustado.

El mismo organizador, aparte de carreras de mountain bike en línea -o a una vuelta-, por etapas y 24h, tiene también de trail. Portugal es un bello país, con gente la mar de maja y educada y que siempre es buen destino para ir a hacer algo interesante, así que posiblemente vuelva, más tarde o más temprano, a apretarme alguna tuerca por allí.
s

+: Oh Meu Deus

Oh Meu Deus Lisboa Extreme (1)

lunes, 2 de abril de 2012

El sábado se tendría que haber publicado un previo... de una carrera, porque me he vuelto a poner el dorsal. En bici, para correr no estoy. Pero claro, con los unos y los ceros tengo un relación de amor-odio y a veces ellos me lo devuelven de esta manera.

En un momento de calentón, animado por este psuedoinvierno y la incipiente primavera, me entraron las ganas de hacer algo. El Aquiles sigue sin estar para muchos trotes, así que me encendí un poco y me dije 'vamos a pedalear unos kilómetros', concretamente 150 de mountain bike. Que no está mal. Quien haga bici sabrá que es una distancia respetable pero tampoco para morirse... quien haga bici. Porque el calentón y la decisión de hacer la carrera se remontan al lejano... 7 de marzo. Sí, tres semanas antes, con previsión. Teniendo en cuenta que mi base de bici era de unas 8h sumando diciembre, enero y febrero, y que no tengo el remanente de correr largo dado que no entreno duro a pie, se intuye una temeridad rozando la estupidez. En mi línea. En este tiempo he podido hacer, como entrenamientos estelares, dos días de 3h, uno de 5h y tres o cuatro "garbanzos" en el culo, por aquello de no estar acostumbrado al sillín. Siempre más o menos llano (la carrera tiene +4000m positivos) y sin prisas. Ir corto de entreno (por llamarlo algo), desnivel, poquísima montaña, hacían un cóctel curioso, pero faltaban ingredientes...

05h03, a levantarse, tiempo estimado de carrera 12h, o 13. Tiempo máximo dado por la organización, 15h. Sabíamos que era un terreno cachondo, con pocas subidas largas (cota máxima a unos 370m), pero se intuían muchas, cortas y duras. 10km/h de media es una media de mountain bike duro, pero creo que estaba en condiciones de hacerlo, pero no sabía si para 150km, distancia que no alcanzaba desde mi última carrera de 24h, también en Portugal, en Viseu.

Hablo en plural porque iba con mi hermano, él sí hace bici, sigue haciendo carreras de 24h (posiblemente sea el español con más carreras de estas) y actual líder del PTOpenXCR, digamos que el campeonato portugués de 24h. Lógicamente la rémora iba a ser yo, se debería adaptar a mi ritmo y él iba a entrenar.

Últimos datos antes de salir: se salía de la misma Lisboa, debajo del famoso puente Vasco da Gama, es decir de la desembocadura del Tajo (Tejo para ellos); autosuficiencia (ni avituallamientos, ni controles de paso, ni agua ni hostias, o comprabas algo por el camino, o rellenabas fuentes o te buscabas la vida); se llegaba al Atlántico, es decir, cruzabas toda esa península donde está Lisboa, Cascais, Sintra y demás, y de vuelta a Lisboa; y la orientación era por GPS, no estaba marcada.

Salida en solitario


A las 07h00 salimos, neutralizados, por alguna calle, carreterita, un par de paradas para reagruparnos. En la segunda y dado que llevo la horquilla sin aire, sacamos la bomba y la inflamos, a ver si vuelve a la vida, momento que se da la salida. En unos 30", quizá un minuto, estamos en marcha, otros dos han tenido algún problema y tampoco han salido con el grupo, vamos a por el pelotón y van lanzados. Entre que nos saltamos un cruce, me parece verlos a lo lejos en un valle, ya nos meten 2-3' mínimo, pero como llevamos GPS no hay problema, vamos a por ellos, sin mucha prisa pero solos. Yo llevo mi 401 apagado, mi hermano lleva dos GPS (305 y Vista), vamos sobrados de orientación. Pero hace mucho que no la practicamos, todo requiere una costumbre o un aprendizaje previo, y nos vamos saltando muchos cruces, perdiendo más tiempo, a este paso no alcanzamos al último, pero no pasa nada, apenas estamos empezando, ya vendrá Paco con las rebajas y alguno petará. Bastante barro (el día anterior ha llovido fuerte, para el día de la carrera hay previsión de algo de lluvia), charcos, la cadena que ya va sin aceite, y vamos entrando en carrera.

Tras 15km, en una zona de duda, nos alcanzan los dos que habían salido tarde como nosotros, vamos juntos los cuatro un momento, y llega la sorpresa... ¡vamos al revés! me grita mi hermano. ¿¿¿¿Qué???? Cuando quieres seguir un track llevas el zoom muy cerca para ver los desvíos y cruces con claridad, con la escala entre 80 y 300m, y así llevábamos el GPS (yo ya lo había encendido), pero al alejar el zoom vimos con estupor que íbamos en sentido horario, no antihorario. Intentamos avisar a los otros dos corredores pero estábamos en una bajada y no nos oyeron; hicimos lo que se llama un Kaburaki...

Media vuelta. Llévabamos casi 20km... Cabreados y sin comprender lo que había pasado, tratamos de pillar el track en su sentido lo antes posible sin hacer grandes atajos. A grandes rasgos hay dos formas de volver a la senda buena, o por carretera (quizá des vuelta pero avanzas rápido) o por el mismo camino que llevabas (ya sabes lo que hay y digamos que no había pérdida, pero tenía barro y era lento a tramos). La tercera opción es la que nunca debes hacer: tratar de pegar atajos al track original sin conocer la zona. Es la Segunda ley de la orientación (la primera es reconocer que te has perdido). Cada uno queríamos hacer una cosa (es el problema de ir "por equipos"), discutimos un poco y al final seguimos el track que habíamos cogido al principio, teníamos que cruzar un río o canal y retomar la senda correcta. Pero no pudimos cruzar ese canal hasta la misma Lisboa de nuevo. 40km y 2h40' perdidos. Y algo más cansados. Al coger el camino bueno pillamos un potente barrizal y comprendimos qué había pasado.

Antes de salir nos dijeron que había una zona con mucho barro que tratarían de que evitásemos, ahora sabíamos que era esa zona y por eso nos neutralizaron al principio y nos sacaron más o menos por el track de vuelta, con un poco de asfalto y ahí, tras el coche de la organización, se cogería un camino y llevaría a los primeros kilómetros de la ida saltándose ese tramo de barro. Luego vas hilando y claro, no habíamos visto apenas huellas -cien bicis delante dejan un huella clara-, teníamos subidas demasiado pronto -el principio sabíamos que era llano-, pero en el momento y siguiendo el track fielmente no caes en eso.

Solo unos segundos tuve dudas de qué hacer: si veía muy muy justo hacer 150km, 190 se me hacía excesivo; si 15h de tiempo total era razonable para según que circuito, con casi 3h de pérdida estábamos fuera de clasificación; y lo más importante era que podía ser casi peligroso agotarme al extremo y que mi hermano tuviese que intentar buscar ayuda si reventaba de verdad, nadie sabría dónde estábamos al ir tan lejos del último, y podría complicarse la cosa. Pero fueron unos segundos, y rápidamente se me olvidaron esos pensamientos, empezamos a darle y en los primeros kilómetros contando la pérdida seguíamos con una buena media de casi 15km/h.

Empieza la fiesta

Lo que no quería era ir contra el crono, es cruel y da lugar a errores, pero teníamos que ir alegres de ritmo. Tras 20km cómodos, empezaron las subidas, primero moderadas, y cada vez más duras, con subidas empujando y metiendo todo el desarrollo en casi todas ellas. Los llanos se reducían a cruzar un pueblo... del que salían en un cuestón del 20% con planto pequeño y corona grande ¡todo el desarrollo por asfalto! Personalmente iba un poco alucinado de las rampas que nos estaban metiendo, muy al límite de desarrollo y técnica, una tras otra; no es que estuviera fuerte ni que yo precisamente la técnica del gran Nicolas Vouilloz, pero torpe tampoco soy, íbamos fluidos pero la media estaba cayendo mucho. Sin calor, con meteo estable, sin perder tiempo apenas, orientando un poco mejor, al menos íbamos avanzando.


Se subía todo lo que se podía subir, todas eran de plato pequeño (para mí), y de 5-6km/h, las bajadas, de frenar mucho y pedregosas a ratos, moderadamente técnicas para quien monte en bici, muchísimos cruces, muy ratonera, nada nada rápida, y sin llanos o terreno suave para avanzar. Tras unas horas, primer pequeño percance, pinchazo. Muy poco después, segundo, se cae mi hermano parado (no le suelta el pedal), y rompe un cierre de la zapatilla, podemos. Vamos comiendo, rellenamos en un par de fuentes, no vemos el Atlántico ni de coña. Más subidas de empujar de las de 2km/h, a las 14h00 (hora tope estimada de empezar la vuelta) habíamos pasado los 75km totales, estaríamos en tiempo de no ser por los 40km perdidos.

Como decía, el recorrido es bonito en el sentido de que cruzar una península y vuelves. Algo excesivo para mi gusto al subir todo lo subible, sin descanso, a veces me parecía algo artificial, como queriendo endurecerlo en exceso, sin zonas intermedias para recuperar y rodar un poco más tranquilo, bastante técnico tanto en subida como en bajada para ser una prueba tan larga, y con el tiempo ajustado.


El ritmo es algo cansino por mi culpa, hay que ir con tacto, no quiero reventarme tan pronto, pero sé que vamos algo lentos; me jode no poder subir la media en algún terreno agradecido -¡si es que no hay!- pero al menos vamos aún en torno a 12-13km/h de media. Estoy muy sorprendido con mi rendimiento, 5-7-8-10h de carrera y en ningún momento me siento cansado, ni necesito parar apenas, voy comiendo bien y sin hacer esfuerzos tontos, no me estoy quemando las piernas y aeróbicamente voy bien, en cualquier momento puedo pegar una explosión tremenda, pero contando que mi último esfuerzo de más de 2h -sin contar los pseudoentrenamientos de esta tres semanas- fue en abril (Tenerife), no voy nada mal.

Atántico, y de vuelta

No sé qué hora era, pero mucho más tarde de lo deseado, llegamos al Atlántico, de postal, absolutamente precioso el sitio donde llegamos, por un sendero costero. Foz do Lizandro. Unos tipos haciendo surf, otros pescando, nosotros alucinando. Me gusta el mar, creo que si hubiese nacido en costa me hubiese dedicado a la vela y mi sueño sería la Volvo Ocean Race o la Vendée Globe.


Tocar y volver. Digo: "en siete horas estamos en el coche". Premonitorio, oiga.
s

P.D.: Oh meu Deus significa Oh, Dios mío, o como el Oh my God en inglés...

+: Oh Meu Deus

Calcetines Injinji Midweight y Lightweight

martes, 27 de diciembre de 2011

Hace ya unos meses que probé estos dos nuevos tipos de Injinji, en diferentes grosores que los Performance que son los que uso normalmente, los de "batalla". La principal diferencia es el grosor de los mismos, unos más y otros menos, dejando a los mencionados Performance en la escala medio-alta de grosor (en el medio estarían los Rainbow y los Therapeutic).

Los Midweight son calcetines bastante más reforzados, en planta y talón, y puede venir bien para quien sea muy sensible a rozaduras y/o quien quiera una pequeña amortiguación extra. Sin duda se nota al ponértelos y pisar sin zapatillas que "flotas" un poco gracias a ese grosor extra a base de una material grueso y muy rizado, con zapatilla y corriendo yo no lo aprecio, lo cual no significa que no exista el efecto, pero con una gruesa amortiguación en medio, con el gesto atlético y las breves décimas del impacto y despegue, no lo aprecio, pero sí que el pie está mucho más protegido y aislado. La parte buena es que esta protección extra no supone inconveniente alguno, porque la parte de los dedos y el empeine siguen siendo finas, muy transpirables (Coolmax) y sin ningún compromiso. En mi opinión son especialmente indicados para quien necesite protección extra en talón o para quien se ha pasado de minimalismo en zapatillas.

Los Lightweight son todo lo contrario, pura sensibilidad. Se puede usar también como 'liner', primera capa, como los usé yo en Canadá tanto por frío como para evitar ampollas (empieza a ser relativamente frecuente usar doble calcetín en trekkers); pero ese es un uso un tanto marginal para corredores, y me decanto a que el principal uso de los mismos puede ser para quien quiere un plus de sensibilidad del terreno, minimalistas convencidos e incluso yo le busqué un uso peculiar: para zapatillas que me quedan demasiado justas dado que al ser tan finos te dejan un buen espacio extra comparado con calcetines normales. El tacto es espectacular, no sé lo que es ponerse una media, pero muy distinto no tiene que ser, literal te olvidas de que los llevas, y al calzarte las zapatillas acostumbrado a otros, notas perfectamente el espacio extra y corriendo cómo aumenta tu percepción del terreno (me pregunto si los freaks seguidores de Antoñete Krupicka se habrán percatado del hecho de cuánto aísla el calcetín también, zapatilla aparte). Añado otro uso: para calor intenso. No soy dado a rayarme con el calor de los pies, pero si buscas máxima evacuación del calor y sensación de comodidad con alta temperatura, estos son tus calcetines. El único pero podría ser la durabilidad, y digo podría ser porque tras algún rodaje de unas 2h este verano no le he visto debilidad alguna, pero es lógico pensar que cuanto más finos menos vida útil, pero, honestamente, hay gente que va cocida de pies y le afecta al coco bastante, sería un peaje pequeño (y como digo, yo no he visto una menor durabilidad hasta la fecha). Al igual que los Mid, los tengo en longitud Mini-Crew (tobilleros pero sin pasarnos, los de la foto), y los Light los hay también más altos.

Me reafirmo en que los Injinji son los mejores calcetines para el corredor serio, son un gran invento y no bajan el listón en cuanto a calidad, ofreciendo con los años nuevas alternativas interesantes. Bien por los dedillos libres.
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© Sergio Fernández - http://ser13gio.blogspot.com

+: Injinji Midweight, Injinji Lightweight

+s13: Index: Material, Index: Pruebas de material

Badwater Ultra 2011

sábado, 16 de julio de 2011


+: Badwater Ultramarathon

+s13: Index: Ultramaratones, Index: Ultramaratonianos

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