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Baikal13 - Media: Oxígeno

jueves, 5 de diciembre de 2013

La semana pasada un coche pasó por encima de mi pierna; tras cagarme en tos los muertos del conductor, trotar dolorido a casa y darme cuenta de que la cosa podía haber sido francamente grave, pero no lo fue, lo primero que pensé fue en que tanto preocuparme por caerme en el agua del Baikal... y que por una tontería, algo muy serio te puede pasar al lado de casa, y el resultado puede ser la mismo.

No hay muchos medios donde mi Baikal entrase, y menos si no los buscas; tradicionalmente he tratado de rentabilizar -para mí, patrocinadores o colaboradores- cosas que he hecho, pero este no era el caso. Sin embargo surgió la posibilidad de escribir en Oxígeno, donde creo que encajaba perfectamente el relato. En parte por no haber pensado en publicar, en parte por temas presupuestarios, el tema fotográfico ha quedado muy cojo, especialmente en una revista muy visual, por fotos (Mikael Helsing a la cabeza) y maquetación. Afortunadamente es también un lugar donde se pueden leer excelentes relatos (como las excelentes diarreas mentales de Simón Elías), y aunque precisamente de este no quedé especialmente satisfecho, el/los día/s que lo escribí dio/dieron para que lo que dio/dieron.

Empecé a escribirlo en el primer vuelo de vuelta, pero rápidamente me di cuenta de que me estaba quedando demasiado épico, que para un blog puede valer, para una revista, no. Y menos para una en la que lo mismo aparece una entrevista a Borge Ousland como que lees un relato de una aventura de meses en condiciones paupérrimas. Y dejé pasar el tiempo, que la impresión pasase y se asentasen las ideas. Y quizá dejé pasar demasiado tiempo. Aunque recuerdo vívidamente la experiencia, quizá cogí demasiada distancia y algo se me escapó. En fin, que la historia es la que es, quien siga este blog más o menos se la sabe, pero si alguien quiere revivirla, está junto a otros contenidos y excelentes fotos por 3,95 € en tu kiosco. Y no, no puedo colgarlo en mejor calidad ni mandarlo por pdf.

Ningún relato, y menos mío, hará justicia a lo que viví; y ahora, desde la distancia, me parece otra cosa. Afortunadamente no se me olvida tan fácil lo malo y difícil que todo tiene, lo tengo presente; haga lo que haga en el futuro, y desconozco adónde irán mis pasos, y a pesar de que no es la primera vez que hago cosas sin dorsal o puedo coquetar con cierto riesgo, posiblemente el Baikal sea un punto de inflexión, por eso estoy bastante orgulloso de toda la experiencia vivida, porque ha ayudado en lo deportivo, pero más en lo personal. De lo mejor de las experiencias intensas es que algo de ti se queda allí, y algo de allí te traes de vuelta. Cuando, ya en coche, pisaba los últimos metros de tan magnífico mar, le susurré un tímido Gracias, Baikal.


+: Oxígeno

Baikal13 - Track

martes, 3 de diciembre de 2013

Casi siempre cuelgo los tracks para quien le sirva de utilidad, igual que yo uso los de otros, que alguien se haya tomado la molestia de colgarlos implica "necesariamente" que yo me la tome por si a alguien le sirve de algo. Aunque este tiene poca chicha realmente, porque es sobre todo un 'todorrecto', no tiene orientación ninguna y no hay obstáculos que salvar. Quizá valga por los dos puntos, entrada y salida al lago, accesibles en coche, y no es tan fácil saber por dónde se puede hacer.

Obviamente nunca llevé el GPS encendido más que a ratos, por razón de pilas, que aparte de que con frío se van con rapidez (no las de litio, estaban a su límite de temperatura), por seguridad, no voy a malgastar pilas en una chorrada de un track cuando no tengo que demostrar nada. El track es fruto de unas cuantas horas de trabajo, empezando por perder el del primer día -desconozco el porqué-, combinar con puntos del Spot -con ellos salvo esa primera jornada-, y cosas raras del propio track. En fin, cierta arqueología informática. No puedo más que agradecer el buen hacer del 401, gran aliado, fantástico aparato de bajísimo consumo (una semana me duraron unas pilas de litio), cómodo de operar, y fiable.

Me ha sorprendido ver que la distancia sale 334 kms, yo decía en torno a 350, pero nunca lo supe realmente hasta que no me puse a trabajar en él. Y contando todos los rectos, superan seguro los 350, así que no andaba desencaminado en mis cálculos a ojo. Que en ocho días (el día final fueron menos de 10 kms por esperar a quien me tenía que ir a buscar), ligeramente más de maratón diaria, que para el terreno, horas de luz y carga, es una buena media.

Como casi siempre, colgado en Wikiloc y Garmin Connect.


+: Wikiloc - 'Baikal13', Garmin Connect - 'Baikal13'

Baikal13 - Material: acampada (y 2)

jueves, 7 de noviembre de 2013

Aislantes

Si no descansas eres un cadáver. Necesitas dormir bien, estar confortable y que la tienda no sea una continuación de la tortura diurna. Por eso necesitas estar cómodo, cueste lo que cueste, o pese lo que pese. Dormir sobre hielo implica que la espalda podría estar a -20 ºC y evidentemente no hay saco en el mundo que evite que te quedases tieso, apoyando todo el cuerpo sobre una superficie fría o te aíslas bien o todo lo que te hayas gastado en sacos habrá sido dinero perdido. Yo además tengo un factor extra de caderas huesudas y obligatoriedad de dormir de lado, algo que me ha llevado a descansar cero patatero más de una y de dos veces.

Me decanté por un doble sistema de aislante tanto por motivos gélidos como óseos. El primer aislante era un Thermarest de huevera de toda la vida, voluminoso, razonablemente buen aislante… pero obviamente insuficiente para temperaturas siberianas.

Por lo que debía ir reforzado con un segundo aislante, el nuevo Thermarest Neo Air XLite, que como su segundo apellido indica, es de aire, y como su tercero, la auténtica leche de ligero. Pero la leche. Al inflarlo la primera vez, casi transparente, se te queda cara de tonto pensando si eso te va a aguantar más de diez minutos, incluso para un tío relativamente ligero como yo. No pesa nada, se pliega con razonable facilidad, se guarda en su bolsita, válvula que no te deja inflarlo a gran presión, tampoco requiere mucho tiempo ni esfuerzo y francamente cómodo. Incluso con cierta práctica y cuan hombre orquesta, puedes inflar solo con la boca y con las manos ir desplegando sacos y demás parafernalia. Alucinante es decir poco, una auténtica maravilla. Y cero problemas de pérdidas de aire, así que sí, aguanta. Aun así, para un futuro me compraré parches de la marca (llevé de bici, desconozco si funcionarán) por seguridad, pero es un producto excelente y que en dos plácidas noches has amortizado, y no es precisamente poco dinero, pero es que descansar bien no tiene precio. Y a poco que seas de culo inquieto puedes usar en bastantes ocasiones.

Sacos de dormir

Esta es la segunda parte de la ecuación para dormir plácidamente. Y qué te compras y a qué precios, porque oferta hay para aburrir, pero el presupuesto no es ilimitado y tampoco la posibilidad de hacer pruebas, así que debes estimar lo que consideres justo y jugártela a una carta, de ello depende descanso, bolsillo, muchas posibilidades cumplir objetivos e incluso cosas serias como deditos.

La primera decisión fue la de usar pluma o aislante sintético. Para ambientes húmedos es mejor lo sintético dado que la pluma pierde propiedades al humedecerse, se apelmaza, aumenta su conductividad térmica… pero la pluma es más cálida. Qué hacer. Me decanté por la pluma y por dos sacos porque es un sistema más versátil, y en mi opinión, más cálido por dejar aire entre ambos y servir asimismo de aislante. Había otra ventaja de tacañón: usar dos sacos implica que puedas tener dos sacos majos para el futuro, pero útiles, un saco de -30ºC es posible que no lo vuelvas a usar nunca más.

Un primer saco fino, marca Sierra Designs, de 600-700 g, de los de tipo Sables, ligero, sin cremallera para aligerar -detalle que me parece demasiado-, excelente. Y muy caro. Comprado de segunda mano. No se vende ya, es antiguo. Y bueno, Sierra tampoco se vende en España ni Europa, así que tampoco merece la pena hablar demasiado de un producto descatalogado, pero sí de qué tipo de producto hablo.

Y un segundo saco “para la guerra”. Elegí un Vertical Combi Duvet -15ºC, me gustaba la idea de poder usarse como chaleco o simplemente para poder desayunar sin sacar casi todo el cuerpo del saco, sistema heredado de su prima hermana Raidlight, que ya conocía; pero además es de pluma de buena calidad y muy compresible (alto cui, en torno a 650-700 si no recuerdo mal). Es relativamente estrecho, con capucha como si fuera una chaqueta, con cremallera centrada y muy confortable. Desplegado eres un auténtico muñeco de Michelín con él puesto, pero qué cojones, se trata de dormir calentito, y con la combinación de ambos lo hice, de auténtica maravilla. Gran acierto. Por supuesto dormía con toda la ropa puesta, la misma con la que iba en el día más el Micropolar. Y los patucos, ver infra, qué invento.

Dos pequeños fallos del saco Vertical. Uno, las temperaturas no están medidas según la norma EN 13537 de turno, lo que impide comparar entre sacos, pero al no ser una normativa de obligado cumplimiento y costar lo que cuestan los test de laboratorio, la marca se los ha ahorrado, mal hecho en mi opinión. Y, segundo, la cremallera, desde dentro, es dificilísimo de cerrar por el simple error de no ponerle una extensión al carro. Tiene una solución muy sencilla, un cordino largo (unos 20 cm, en rojo en una de las fotos) y solucionado, pero podría venir  de serie. Y un tercer “fallo” y le pongo comillas porque es algo que no es obligatorio: bolsa de compresión. Trae una para almacenarlo, bien grande, pero no para llevarlo en faena. Honestamente yo lo prefiero así porque te compras la que tú quieres y no pagas algo que no te apasiona quizá.


Entre los dos sacos era el espacio ideal para dejar cosas que no aguantasen el frío y/o que por su importancia no quería que estuviesen lejos. En este espacio ‘intersaqueal’ dormían conmigo:

1) Hornillo y gas, obviamente separados.
2) Termo de agua, para tener agua para la noche y para desayunar, y poder abrir la botella por la mañana (la rosca se congela y no la vuelves a abrir).
3) Teléfono vía satélite.
4) Cámara de fotos (se descargaba la batería –aparentemente- en pocos segundos con frío).
5) Botella para mear, imprescindible, muy bien cerrada, de boca ancha (ideal las de Nestea o Aquarius).
6) Frontal.
7) Pilas, mecheros, batería de teléfono satelital…

Es decir, un cisco importante, darte la vuelta era que se te clavase el teléfono en las costillas, el hornillo en los huevos y la cámara por donde os imagináis. Y siempre con la intranquilidad de que no se vaciasen los líquidos. Pero no hay demasiadas formas de que no se congelen cosas.

Aunque no lo parezca por la penosa foto, con la ropa, asilantes, sacos, patucos y demás, dormí francamente bien, y si no dormí más o mejor fue por causas personales tan profundas como 'no me duermo, hay que joderse'. Ni que decir tiene que todo esto pende de un finísimo hielo, más frío, más cansancio, más viento, más hambre, menos hidratación, y todo esto se te descabala y pasas frío, duermes mal y vas en barrena. Debes tener algún comodín (mantas térmicas, más ropa), cuidar la transpiración, aguantar ratos de frío hasta entrar en calor, o incluso hacer adaptaciones en cada noche, echarte a dormir con la tripa llena y cierta actividad en la tienda, a seis horas después en las horas más frías y con nula actividad metabólica son diferencias muy importantes.

Patucos 

Para el campamento, no llenar la tienda de nieve, salir de la tienda a lo que sea, y dormir calentito, me cayó del cielo (regalo) unos patucos –no sé cómo llamarlos- poco antes de irme The North Face, elaborados en pluma, altura de media bota y suela de EVA, que permite usarse fuera de la tienda sin problema, ni resbalones ni nada, dentro de ella y dormir puestos. Se llaman Nuptse Booties III y le den un premio al que las inventó. Pedazo de invento, ¡mucho mejor que la gaseosa!, que dirían en El milagro de P. Tinto. Lo de siempre, nada baratas, a ver qué uso le das fuera del suyo específico… pero qué maravilla dormir calentito, salir a coger cosas al pulka, dejar que los pies descansen y variar calzado. Gran producto, muy recomendable.

Hornillo

Quien siguiera la crónica diaria recordará esa primera noche en la que no pude prepararme comida, ni beber, casi quemo la tienda y temía que fuera el fin de la aventura, apenas empezada. Sabía que algo iba a fallar, no te puede ir todo perfecto, pero no me esperaba que fuera esto, porque lo cuidé bastante. Llevaba dos hornillos de calidad, dos tipos de combustible, bastantes mecheros, muchas cerillas y aun así el primer día no hice que funcionara nada decentemente y casi me quemo a lo bonzo.

Los hornillos son ambos Primus, un Himlayan Multifuel y un ETA Solo prestado. El primero funciona con todos los combustibles imaginados, el segundo solo con gas, que es el combustible que elegí, sabía que podía ser problemático porque estaba al límite de la temperatura de funcionamiento (contando con que era un gas “invernal”, de mejor comportamiento en frío). Por qué gas si sabía de antemano que estaba muy cerca del límite de funcionamiento. Porque es de una gran eficiencia, no emite humo, es rápido, limpio y ligero. El segundo hornillo, aparte de gas, me serviría por si no hacía funcionar bien este o se me acababa el combustible, con lo que aparte de este segundo hornillo llevé seis botellas de medio litro de queroseno (‘white gas’). El problema del Multifuel es que, lo descubrí después, el tubo que conecta el hornillo con la botella estaba rajado internamente, por ahí perdió el queroseno, pringando una manopla y esterilla, justo en el momento en el que saltaba la chispa del mechero. Vamos, que la lié. El tubito, que lleva el regulador, cuesta la módica cantidad de 40 € y no es fácil de conseguir, ni una referencia en España del mismo.

Pero el hornillo principal debería de ser el ETA Solo, a priori, el novísimo hornillo de Primus, no sé si en reacción a los Jetboil que les han ganado mucha cuota de mercado. El modelo Solo es compacto, bastante esbelto (poco equilibrio) y supuestamente de una eficiencia sobresaliente. A -20ºC tararí. No me quiero ni imaginar lo que debe de ser otro tipo de hornillo, cuánto te puedes tirar en deshacer agua para que beban tres personas, por ejemplo. El problema de que no funcionase era la temperatura, pero no solo del gas –lo que se soluciona moderadamente metiéndote el cartucho de gas media hora en la chaqueta y durmiendo con él dentro del saco- sino del propio hornillo –a dormir también con él- e incluso la velocidad a la que se enfría, con lo que tienes, como poco, que aislarlo del suelo. Otra forma es, a la vez que se calienta el agua en el hornillo, tenerlo entre las piernas para darle calor al gas y que no pierda rápidamente eficiencia. Es decir, en la entrepierna te pones medio litro de agua, un cartucho de gas y una llama. Viva la seguridad. Un drama hasta que le cogí el truco, un coñazo cogido este. Pero así podía deshacer agua, lo que te lleva un buen rato diario. Me dio mucha guerra también el que el hornillo estaba tratado con descuido (ese prestamista chapucero...) y no encajaban bien las dos partes (hornillo y cazo, son un todo, digamos), con lo que derramé alguna vez agua dentro de la tienda, lo que sumado a la inestabilidad natural de algo tan esbelto no ayudaba al quehacer diario. Una solución sería colgarlo de la tienda… pero entonces cocinas dentro, lo llenas de vapor, se congela, luego se puede encharcar todo…


Fue la parte del tema material que más problemas me dio, era un auténtico coñazo deshacer nieve (es increíble la cantidad de nieve que tienes que echar para conseguir medio litro de agua, por cierto), eché de menos una palita como las que venden algunas marcas para enterrar heces para estar continuamente alimentando la cacerola, y menos mal que soy de poco beber y luego iba bebiendo hielo y nieve para ahorrar, que si no hubiese estado tres horas al día deshaciendo. Ni que decir tiene que mejor deshacer nieve que hielo, gastas menos. Llevé, si no recuerdo mal, cinco cartuchos de gas (230 g aprox., el medio) y consumí poco más de uno, es decir, cada uno me duraría una semana, consumo increíblemente frugal, contando con que era una persona, sin calentar tienda, consumiendo poca agua y con mucho cuidado del gasto... para luego dejarlos allí porque evidentemente no te los puedes traer de vuelta.
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Baikal13 - Material: acampada (1)

martes, 5 de noviembre de 2013

No voy a tratar absolutamente todo el material de acampada -y algo más- porque sería largo y farragoso, pero sí lo más importante. Posts muy frikis (véase pulka), como casi todo referente a mi Baikal. Para el que le valga, intente cometer menos o ningún error, pero que a su vuelta cuente su experiencia, porque como ya dije, en español es dificilísimo encontrar información útil.

Tienda de campaña

Me dejé un mes solo para el tema del material, empecé a comprar casi con tres meses de antelación… y la tienda la recibí a dos días de irme, prestada y a la que le hice cero pruebas. Total, como no es importante... Ni sé qué modelo es, la marca es Mountain Hardware, y no merece demasiado la pena entrar en detalles dado que es un modelo descatalogado. Debatí conmigo mismo, y no es una decisión nada fácil, si quería una simple capa o de doble techo, venció lo primero y con cuidados, fue una excelente elección. Por cuidados me refiero a la gestión de la humedad, uno de los factores clave del confort en todo lo que haga mucho frío, que puede convertir la tienda de campaña en una piscina y dejar los sacos de dormir inutilizados.

Dentro de las monocapa hay dos tipos, uno el de las monocopa pero mejor que no te llueve (infrecuente o imposible en ciertos usos, como mucha altitud o polos) o las de membrana, como chaquetas y pantalones, impermeables y transpirables. Mi caso era este, una membrana, que aunque sirve para lluvia -no iba a ser el caso- transpira, pero como toda membrana, con sus limitaciones. Y en este ambiente tan frío, aunque no lo parezca, se transpira lo suyo y además todo lo que calientes genera una cantidad de vapor bestial, y la membrana al no poder disipar tanto vapor condensa el agua, y en minutos puede estar congelada. Y si coge algo de temperatura dentro, se descongelará, y de ahí la "piscina" que comentaba antes. Pequeños apuntes al respecto: no cocinar dentro, el vapor de agua se queda en la membrana, y ninguna membrana la puede evacuar a semejante velocidad, con lo que se congelará, aparte del considerable peligro; cepillar al menos dos veces al día la tienda para quitar el hielo dentro; ventilar todo lo que se pueda; cuidar la posición para evitar que el viento dé lateralmente; no usar el hornillo para calentar el ambiente si no es estrictamente necesario (no lo hice en ningún momento, tampoco considero que tuviese temperaturas extremas y/o pasase demasiado frío). Con ciertos cuidados, sin excesivo frío (que te permita cocinar fuera o casi fuera), y siendo solo uno, mantuve la humedad a raya. Y hubo ocasiones para liarla, como vertido de agua en el interior o vuelco de botella de meados nocturnos. No se preocupe el dueño que cuando se la devuelva estará perfectamente limpia y arreglada (porque la quemé y agujereé en diversos puntos la última noche por vientos cuasihuracanados…): aviso para quien me quiera prestar algo.


Tornillos de hielo

Sí o sí. No es una opción, incluso valiendo lo que valen. Si acampas sobre el hielo, y es bastante probable que lo hagas alguna vez, quieras o no, tienes que atar la tienda al suelo, y siendo hielo no hay más opción que los tornillos. Son carísimos (50 € la unidad, y de ahí para arriba) pero da gusto ver cómo funcionan de bien, gran invento. Excepto uno, rebelde el muy cabrón, no entraba ni a leches. Es por esto que hay que llevar uno de repuesto. Por cierto, no llevé forma de anclarla a la nieve, en la mitad norte del lago puede que hubiese sido necesario dado que acumula mucha más nieve, pero por lo general, paleando un ratillo, abrío un buen hueco para la tienda y anclar al sólido hielo.

Ya dije que el último día, en un alarde de imprudencia, no puse tornillos, para poco después levantarse viento lateral (más bien puse la tienda como me salió de ahí, y claro, el viento pillaba en pleno lado mayor) y cuando estaba la tienda a 45º y un servidor a punto de despegar tuvo que arrastrarse como un gusano poner un primer tornillo desde dentro y salir a las tantas de la madrugada a poner el resto si no quería salir despedido. No es una tontería, muere gente por esto, esta misma temporada pasada en Groenlandia, y no cuesta casi nada ponerlos. Y si son caros, te jodes, haberte ido a la carrera de tu pueblo.


Piolet

Para picar hielo –aunque casi siempre puedes acampar cerca de nieve-, para salir del hielo si te caes (lo debes dejar a mano) y para defensa personal si un Dimitri (o un animal, que no vi) se pusieran agresivos. Me compré un Simond francamente bonito (que es lo que importa, ¿no?) no de alpinismo, tipo esquí extremo y demás, lo más ligero. En realidad no llegué a usarlo, pero hay que llevarlo. Chisme ideal para que algún arma caritativa te deje.

Pala

Otra de esas cosas que da pereza comprar porque lo mismo no usas en la vida (si no eres esquiador fuera pista, claro), pero que es imprescindible tanto para echarla al hornillo y deshacer nieve como para habilitarte un sitio para acampar y echar nieve en los bordes de la tienda para evitar que entre aire debajo y la levante. En mi caso llevé una sencilla pala Arva, bastante pesada, pero me salió gratis (otro préstamo más). Como en todo, hay auténticas pocholadas en aluminio anodizado, preciosas y ligeras: prepara billetes. Los pobres vamos de prestado y con material de segunda regional pero que hacen el apaño.

Bastones

Aunque no es de campamento, me faltaba comentar esto. En mi último test de tres días perdí mis flamantes bastones plegables de carbono Raidlight… y me pillé otros iguales, pero en talla mayor. Sobrado de pasta que iba. No es que sean imprescindibles, pero sí una buena ayuda, sobre todo en zonas de nieve, o en los comprometidos pasos de grietas. Los usaba al principio para tantear el suelo, aunque ya podía haberse abierto la grieta hace cinco minutos que si no no te das cuenta de lo “verde” que está. Falsa seguridad que se llama.

Un problema en el que nunca había pensado sobre estos bastones es que las dragoneras te unen al bastón de una forma sólida, y si te caes al agua quizá fueran un impedimento para salir. Supongo que con la adrenalina lo mejor sería romperlos e incluso usarlos a modo de piolet para salir, pero no me apasionaba la idea de caerme al agua y tener las manos, aunque fueran solo cinco segundos, un tanto inútiles. Para zonas delicadas me quitaba la dragonera, y al final dejé de usar los bastones, iba mejor sin ellos. Todo el mundo los lleva, y aparte de ayudarte al avance, han salvado más de una vida, yo sé de dos casos.
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Pulka Acapulka Scandic Tour 100

martes, 29 de octubre de 2013

Pulka. Se llama pulka, no trineo. Y si no existe la palabra, o usamos la apropiada de otro idioma o la adaptamos.

Posiblemente sea la parte del equipo más peculiar de todo lo que llevaba, el que casi no podía probar, y uno de los más costosos. De la Rock & Ice me traje la mala experiencia de arrastrar estas mierdas de chismes, sentía que me frenaba muchísimo el avance y acabé odiándolos. Mis caderas y yo. Pero para temas polares y sucedáneos, es la mejor alternativa para cargar la gran cantidad de equipo que necesitas. O la única, más bien, porque llevas mucho peso, la mochila no es una alternativa excepto en terreno muy roto y pocos días.

Aunque tras una sencilla búsqueda encuentras pulkas con facilidad, fuera de España, se entiende, la oferta se suele reducir a dos modelos, a cada cual más simplón, uno azul y otro naranja. Sé que uno se llama Paris, el otro ni me digno a buscar su nombre. Yo llevé el naranja, prestado en la Rock & Ice, muy plano, apoyando toda la panza, deformable, buenos plásticos para bajas temperaturas, pero nadie serio debería llevar algo así, y sin embargo se ven en algunas expediciones cachondas. Tras unas cuantas búsquedas por esas redes maravillosas di con La marca. Cuando leí que era el pulka de Borge Ousland, Mike Horn o Göran Kropp me convencí (quien haya leído y seguido a estos tipos sabrá de qué hablo), pero cuando vi las tarifas se me pusieron los ojos blancos: los pulkas buenos son caros. Ni aparece en el lista de precios pero sí había uno nuevo, el más pequeño, de apenas un metro de longitud, lo que yo quería para, en un principio, no cargar con material para más de una semana (recuerdo, iba a una carrera donde tendría reavituallamiento intermedio). Es el más barato con diferencia, el “Quechua” dentro de la marca, de turismo -de ahí lo de Tour-, no de expedición. El precio, unos 400 €, razonable dentro de la pasta que es, y lo mejor, unos baratísimos portes (algo así como 25 € desde Alemania, a pesar de que la marca sea noruega). Una vez recibido aluciné, con la calidad de fabricación, rigidez, buenos acabados y seriedad del producto.
Algo a tener en cuenta es el peso, primero porque es “peso muerto”, inútil, pero también por temas aéreos. Sin sistema de arrastre no llega a los tres kilos, y eso que está fabricado en una “barata” fibra de vidrio, podría ser tranquilamente un 30-40 % más ligero en carbono-kevlar, como esos modelos de expediciones polares potentes, amarillitos ellos de las fibras de aramida. Pero costaría entre 500 y 800 € más: me dejo los riñones si es preciso arrastrando, ni que decir tiene.


Otra interesante característica son los patines, no apoya todo el cuerpo en el suelo, sino sobre dos “esquíes”, piezas plásticas de poliuretano que pueden cambiarse si las desgastas. Pero sobre todo, aunque en nieve blanda se hundirá, en terreno duro mantiene el cuerpo del pulka al aire y roza menos, deslizando mejor, lo que era mi caso en un terreno como hielo, donde si estaba limpio de nieve iba de maravilla, y de hecho por algo de viento lateral o del propio gesto de correr iba de lado a lado, haciendo drifting que ya quisiera Ken Block.

Un tercer elemento a destacar es que incluye bolsa, en realidad solo es una funda superior, cosa que otros no incluyen y tienes que comprar aparte, no lleva cierre ninguno, como las bolsas estancas, le das unas vueltas al borde, cierras tres tridentes plásticos largos y manipulables con manoplas, y un elástico superior para que la carga quede lo más compacta posible, y listo. El material de esta funda es Cordura tratada, completamente impermeable, y está remachada a los bordes del pulka y protegida con una lámina de aluminio. Los remaches son, en mi opinión, el pequeño punto flojo de todo el pulka, porque los bordes interiores de los remaches pueden dañar material: tan sencillo como protegerlos con alguna cinta (yo usé de carrocero) para no dejar aristas vivas.

Y, finalmente, el anclaje del tiro se hace por sendas pletinas de acero, resistentes y sólidamente ancladas a la fibra.

El sistema de tiro puede ser de dos maneras, por cuerdas o por varillas rígidas; las segundas se usan en terreno irregular tipo Polo Norte, para grietas y ondulaciones fuertes. Las primeras, más sencillas, para el resto de usos. Usé el tiro rígido en Canadá -con palos de bambú, curioso- y me harté de que me empujara constantemente -tiras y te empuja, continuamente- así que tenía claro que usaría cuerdas. También en esto hay posibilidades, dos a los lados, cruzadas o una centrada, mi opción. Y todo el sistema de tiro era tunning total, unas pletinas agujereadas adaptadas a golpe de maza; un tiro central de fibra de carbono de un kayak de 7000 € fabricado por Lola Cars (antiguo equipo de F1) que me encontré una vez destrozado de haber volado de una baca y adaptado con la Dremel y taladradora; cuerda de escalada con nudos intermedios para tirar en grietas; y una mochila Raidlight Endurance 14L con un tercio inferior de otra mochila de la marca cosida en la parte baja para bajar el punto de tiro. Queda muy mal que lo diga yo pero me funcionó francamente bien, con solo cuatro días de test (y gracias) y acabándolo todo a última hora. Desgraciadamente la pieza de carbono me la cargué en la tarde del último día, improvisé un apaño con bridas pero si alguna vez lo vuelvo a usar, necesitaré buscarme la vida y hacerme otra pieza para arrastrar.
El pulka es excelente y si vas a hacer algo de más de tres días, merece la pena, es compacto, resistente y sólido. Evidentemente no soy un experto en pulkas, he usado dos y punto, pero la experiencia del fabricante, el cuidado en los detalles, las trabajadas curvas para mejor el rozamiento sin comprometer la estructura denotan un producto de altísima calidad, y si te fijas en expediciones polares, se usa hasta decir basta, no creo que sea casualidad, y aunque la web no se encuentra precisamente a la primera si no se comparte el link como un servidor hace, me parece que todos los que leemos con cierto interés de estos temas acabamos con lo mismo. Lógicamente no es poco dinero, pero si lo comparas con los de plasticorro, le sumas la bolsa, una plancha de madera que hay que ponerles, los cierres y los portes, no queda tan lejos del precio. Por calidad no te arrepentirás, y si tienes un patrocinador o tienes el dinero, pide que te lo hagan en kevlar que lo mismo luego te vale de decoración en el salón de lo bonito que puede ser.

Sólo le he encontrado un pequeño problema que con los de plástico no tendrías: de estar días y días húmedo y siendo el acabado interior algo rugoso, medró algo de vida y tiene una tonalidad grisácea en algunos puntos, síntoma de moho. No pasa nada, pero nunca te quedará completamente amarillo (el color de las resinas que se mezclan con la fibra de vidrio) otra vez. La parte exterior está pintada para que deslice mejor, y algunos desconchones tiene, no afectan en nada y son ley de vida, si no los tuviera es que no se ha usado de verdad.


Una gran compra para un producto de máxima calidad.
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+: Acapulka

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Baikal13 - Material: manos y cabeza

jueves, 22 de agosto de 2013

Pasé tanto tanto frío en Canadá en tres momentos puntuales en las manos que era de los mayores respetos. Y cuando algo te impone tanto, al final sobreactúas. Algo así me ocurrió.

Una vez más, la base fue la de la Rock & Ice. Para empezar, el sistema de los guantes-manoplas The Heat Company Heat 3 Special Force me gusta mucho porque tienes aislamiento y protección, pero a la vez tacto por descubrirte los dedos con rapidez, manipular o coger lo que necesites, y volver a cubrírtelos en segundos, hasta aquí perfecto. Y tener cuatro posiciones para el avance diario, cremallera cerrada, semiabierta, abierto y con dedos fuera, otra muestra de versatilidad. Gran virtud.















Lo de The Heat viene a que por la parte trasera tienes una cremallera para meter unas pastillas que producen calor, por reacción química. Puedo confirmar y confirmo, que no me vuelven a engañar con las pastillas calentadoras, a muy bajas temperaturas no funcionan, punto. Nada, un ligerísimo calor, pero en la cara descubierta, sobre la piel, cero en las manos. Y te ponen que cuidado te pueden quemar. Los cojones en los matorrales. Cabreos considerables, como uno se puede imaginar. Pero como sabía que podía pasar bastante frío, decidí "reforzarlos". Con una pequeña operación de descoser un poquito, meterle pluma, volver a coser y coser una piececita para que no perdiera las plumas, conseguí un ligero-moderado aislante mayor, con un par de problemillas: la pluma, puñetera ella, intenta escapar del guante a la mínima, y para ello perfora el material que lo contiene, por eso todo lo que lleva pluma lleva un material muy fino y tupido para que no se pierda la pluma, cosa que no tenía este guante... con lo que es fácil de imaginar que llené la casa de plumas el día del tuneo y la tienda (saco, bolsas...) tenía unas cuantas, bastantes más que un cabaré parisino. Y si te preguntas de dónde sacar plumas de una calidad razonable... Ikea es tu amigo, almohadas y/o cojines de pluma son suficientes, y si no, ya sabes, pasa por caja.

...Que fue lo que hice también, porque en un arrebato de paranoia, queriendo conservar mis dedos, y con unos de los guantes más potentes del mercado, me vi en la tesitura de ¿cuánto valen mis dedos? ¿cuánto pagarías por sufrir menos? ¿180 €? Pues eso, me compré unos Isoard, modelo tutti plen XC másdeloquetemereces... para usarlos un único día, el del vientazo brutal. ¿Me salió demasiado caro el cuarto día? Puede, sí, pero tener las manos solo fresquitas con la que estaba cayendo ahí fuera, no tiene precio. Bueno sí, 180 €, más unos pocos de un guante fino debajo. Son de una excelente calidad y dobles, Gore-Tex por fuera, y forro polar grueso y diversos otros materiales, para la manopla interior. ¡Los alquilaré para compensar lo que me costaron!

Uno de los problemas de trabajar con frío permanente es que todo debes hacerlo con guantes. El primer día, con el tema del hornillo, que si lo consigo hacer funcionar, que si quemo la tienda y demás, estuve un buen rato sin ellos, pero no hacía demasiado frío. O eso creía. Consecuencia: molestia de dedos el resto del viaje y un mes más (y sorprendido de que durase tan poco). Consejo: literal, no te quites los guantes ni para cagar, 1' a -20 ºC te puede dejar sin dedos horas. Incluso te diría que llevases un par de interiores, de forro finito, de sobra por si pierdes alguno (me ocurrió, el viento...).

Por guantes la cosa no fue, le tengo mucho respeto a las manos. Llevaba los Trail-Touch de Raidlight, francamente interesantes por lo de sacar el dedito para abrir la navaja o hacer cosas rápidas; un par de finos de forro polar; las manoplas MP+ que algunos ratos usé con los dos anteriores (son tan finos y ligeros que no te da pereza llevarlos); los The Heat ya mencionados arriba; y las manoplas Isoard. La verdad es que no sé qué es más importante si el aislamiento o la función cortavientos; bueno sí lo sé, ambas, sin las dos los dedos caen.


Cabezón

Todos sabemos que por la cabeza circula sangre a litros, incluso por las de los tertulianos de Telecinco, y que la pérdida de temperatura es muy importante también. Ni que decir tiene que la cabeza siempre debe ir cubierta, a la par que si pasas calor es el mejor sitio para descubrirse -o cubrirse poco- para refrigerar rápido. Un rato llegué a llevar un único Buff de los normales, pero vamos, un ratito, Buff que durante todos los días fue en el cuello, porque es otro punto de gran pérdida calórica.

Llevaba otro buen Buff de Windstopper, el Cyclone, que es ideal para zonas ventosas, y como tiene "chicha", también para frescas; como siempre, la versatilidad de Buff es muy interesante, eso sí, con manoplas puestas, la variedad de posiciones queda bastante reducida, pero sigue siendo una prenda muy versátil.

Otra prenda es la capucha, grandísimo invento, evita una buena parte de las pérdidas del calor, mejor que casi cualquier otra cosa. Pero descubrí una debilidad: con fuertes y fríos vientos, incluso con pasamontañas puesto, el aire entre ambos te deja la cabeza helada. La solución de emergencia fue ponerme el Buff de Windstopper por encima, a modo de gorro, para sellar esta abertura.

Y, finalmente, un gran descubrimiento: el pasamontañas ColdAvenger. Es un pasamontañas para condiciones exigentes, elaborado en una especie de softshell, cortavientos y calentito, con la parte delantera desmontable y con ese "bozal" con una pieza plástica giratoria que permite la entrada de más o menos aire. Este "bozal", separado de la cara, crea un microclima, mezcla el aire exhalado (cálido) con el inhalado (frío), con lo que respiras aire no tan frío -algo interesante en mi caso por una de mis taras- pero tampoco sólo CO2 que acabaría produciendo, como poco, mareos. El material es de calidad, el ajuste razonablemente bueno contando que es de una sola talla, los velcros del "bozal" un poco flojetes... pero el efecto de tener la cara tapada, sabiendo que no se te va a pegar congelado y respirar normal algo más cálido es alucinante. Lo usaba también durmiendo, había noches que no me ponía el "bozal" y tenía frío, era ponérmelo y al rato entraba en calor. Supongo que porque pasaría al lado oscuro con esa estética Darth Vader. Necesitas bastante frío para usarlo, pero sin duda es un artículo interesante y recomendable, y una buena sorpresa para mí.


Cuento como cabeza también las gafas, imprescindibles por Sol (muy frecuente), viento (lo mismo) y frío. En mi caso usé las Oakley Radarlock, evolución de las Radar, con un novedoso y sencillo sistema de cambio de lentes. La lente es más grande de lo que mi cara admite, pero mejor para el viento, aireadas (Vented) también interesante para que no se empañaran y cristal amarillo Iridium polarizado. Excelentes, como todas las Oakley, ni una queja, y solo en condiciones muy adversas (aire exhalado que sube por un Buff o un pasamontañas mal puesto) hacen que se empañe unos segundos, que con el frío se puede congelar y dejarte "tuerto" lo que queda de día. Para condiciones severas llevaba unas de snowboard (modelo Crowbar si no me equivoco), y entre el ColdAvenger y las gafas de tormenta no dejaba un milímetro cuadrado expuesto, la sensación es increíble, sabes que el viento y el frío te dan a ti, pero estás tan protegido y razonablemente confortable dentro que compensa llevar material de calidad, cueste lo que cueste.
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Baikal13 - Material: cuerpo y piernas

martes, 13 de agosto de 2013

Evidentemente, con la experiencia de la Rock & Ice Ultra, y sabiendo qué consideraba que me había funcionado y qué no, lo tomé como base, haciendo las modificaciones pertinentes pues iban a ser dos retos completamente diferenciados. Una de las grandes diferencias es que en la Rock & Ice dormíamos en tiendas calefactadas, con lo que podías secar el material casi seguro, mientras que en el Baikal esto era casi imposible; en realidad, y aunque sea antintiuitivo, bajo cero sí se seca el material, incluso congelado, pero lleva bastante tiempo. Sobra decir que el hornillo no está para secar ropa, aunque me sobró muchísimo combustible, la cantidad de tiempo que necesitarías para secar ropa a base de hornillo lo hace inviable a no ser que lo usases como emergencia, es decir, secar y no moverte, esperando un rescate. Otra importante diferencia con la Rock & Ice es que no permitía ningún fallo de material, porque en aquella había un reaprovisionamiento intermedio, y en el Baikal, recuerdo, iba solo y a ser posible sin ayuda de ningún tipo, como así fue.

Piernas, lo más fácil

Dentro de que las piernas es lo más sencillo de abrigar, porque no requiere tantas atenciones, tienes que tener cuidado porque hay zonas de mucha pérdida calórica, y son extremidades, donde la sangre más se enfría. Usé el clásico sistema de tres capas, transpirable, aislante e impermeable/cortavientos, y llevaba repuesto.

Al igual que en Canadá, para las piernas llevé como primera capa las excelentes mallas R-Dry, material mucho más aislante de lo que parece su espesor, con ligera compresión, muy muy transpirable y de poquísimo peso, una excelente prenda. A modo de aislante, uno de mis materiales preferidos de Raidlight, el Wintertrail, que en las mallas me va de cine, el invierno entero lo paso con ellas y aquí, una vez más hicieron su función de maravilla. Aunque en la Rock & Ice esto me bastó, para el Baikal consideré adecuado un pantalón impermeable, aunque en realidad con un cortavientos hubiese servido dado que no esperaba lluvia precisamente. Como ya conté, el sobrepantalón Shelter (igual que el Raidlight) fue el elegido, con la gran ventaja de que se abre completamente y no necesitas descalzarte para quitártelo, que si con zapatillas es interesante, pero con la cantidad de ropa que llevaba puesta, es una gran característica. No necesité más y fui de auténtica maravilla, cero problemas. Bueno, uno. Tras varios días empezaron a molestarme las caderas, en un principio pensé que era por dormir de lado, pero más tarde me di cuenta que llevaba elásticos para aburrir, que todos apretaban lo suyo y eso me causaba la molestia: aparte de las dos mallas y pantalones, las camisetas iban intercalándose con las mallas, y además, en los bolsillos laterales de las caderas llevaba baterías, pilas y mecheros, para que estuviese siempre calentitos. Reordenando elásticos y apreturas lo sobrellevé.

Como repuesto llevé otra malla Wintertrail y los pantalones Parama, para situaciones más serias, o para caídas al agua, donde al menos tienes que tener material para cambiarte y quedarte en la tienda esperando ayuda o un día o dos hasta que consigas secarte.


Tronco, la clave

Todo tiene su importancia, pero si de sobrevivir se trata, el tronco es absolutamente básico, ahí está la diferencia entre la vida y la muerte, no en un dedo más o menos. Pero a la vez, de todos es sabido que si sudas y te enfrías puede ser aún peor que pasar frío solo, el agua es un enorme conductor térmico y la humedad corporal puede ser un enorme problema. Por eso creo que la ropa "aeróbica", no necesariamente de marcas de correr, es la mejor, porque gestiona muy bien la humedad, y como aislante debes llevar lo justo, ni más -que te haga pasar calor- ni menos -que vayas permanentemente con sensación de frío y desgastes mucho el coco y quemes demasiadas calorías-, ahí está la clave. Que me diga alguien cómo, desde tu cálida casita, puedes saber qué debes llevar y qué no. De nuevo, para eso me vino de perlas la experiencia de la Rock & Ice, con, otra vez, las diferencias del entorno, características y objetivos.

En la Rock & Ice, para el tronco, usé una buena combinación de camiseta Desert (transpiración)+camiseta fina térmica Odlo (aislante)+forro polar Micropolar (aislante)+softshell Raidlight (aislante+cortavientos). Intuyendo qué podía combinar y qué no, hice buenas modificaciones pero sin superar el aislamiento y sí la tercera capa pues preveía viento.

Usé la manida y requeterentabilizada camiseta Raidlight Desert (aquella de la larguísima prueba en tres episodios, si algún día veis una prueba mejor, por favor, hacédmelo saber, je je), porque aún no estaba a la venta la nueva Desert, con un material que me gusta aún más, sencillamente excelente, todo transpiración. Una fina Odlo como camiseta térmica, tanto por su pequeña capacidad térmica como para separar con la verdaderamente aislante, como para, en un momento dado, si se empapase, sacrificarla y quitármela, pero que absorbiese esta mejor la verdaderamente aislante.

Como aislamiento principal la camiseta Wintertrail, auténtica maravilla, especialmente la versión de hace dos inviernos para acá, con media mano cubierta, absolutamente imprescindible para frío de verdad, al crear una continuidad guante-brazo sin que las muñecas vayan al aire y sin la más mínima pérdida calórica. Como aislamiento extra usé el forro Micropolar (el mismo que en Canadá, tengo otro a estrenar, pero me dio pena usarlo... así es uno), que es una interesante prenda porque es forro fino pero sin cortavientos ni nada, puro aislamiento, perfecto porque transpira muchísimo, bastante más que lo que nunca hará ninguna tercera capa en su vida. Lo usé para empezar el día, porque hasta que calientas (30-60') vas jodido de frío y para un par de días de bajísima sensación térmica. También al concluir la etapa, lo primero que hacía era ponérmelo y así no perdía demasiado calor mientras montaba la tienda, cocinaba y demás.

Y como tercera capa, la chaqueta Parama de Vertical, auténtico pepinazo gracias a sus dos membranas (lo que la hacen tan cara de fabricar -que no se puede trasladar al precio final- que posiblemente desaparezca). Jamás tuve problemas de frío, me encantó la solapa con imanes para usarlo con manoplas, excelente ergonomía, y una capucha sobresaliente, a pesar de que tuve sus más y sus menos el día del viento brutal, pero que es imprescindible que te cubra media cara, te la puedas cerrar bien.

De repuesto llevaba otra camiseta Wintertrail para el mismo uso que en las piernas de caída en agua/aislamiento extra/me he equivocado con la ropa, etc. y, fundamental, un plumas. Di más vueltas que una peonza, busqué y rebusqué, hasta que finalmente me decidí por un flamante The North Face Catalyst, auténtica pocholada. Mis requerimientos era que fuera fino -para usarlo eventualmente como segunda capa-, con capucha -no hay tanto finos y con capucha-, y que fuera bonito para usarlo en invierno por la calle, es decir, no de un uso. El The North Face Catalyst lo cumplía, moderadamente calentito (si quieres más, ya sabes, más volumen, no te lo metes bajo una tercera capa ni de coña, para calle me parece bastante feo), ergonómico, muy compresible, de excelente calidad (cui 800), y con una capucha perfecta. Lo usé poco al final, pero un comodín imprescindible, para frío, por si me había quedado corto en ropa o para dormir, para días muy serios... e incluso para el par de días previos en Irkutsk, y los posterior en Moscú-San Petersburgo.

Una cosa que sé de hace años es que cuando vas a cosas largas raro es el momento en el que vas con el material perfecto, son demasiadas variables a considerar, y en este caso muchas se me escapaban. Todo creo que funcionó muy bien y me alegro de la elección. Supongo que será mejorable, pero para mí y las circunstancias que viví, fue excelente. Reconozco que más o menos tuve suerte con el tiempo, y aunque llevaba de sobra no sé qué hubiera sido de mí con un -25 ºC con fuerte viento en contra, y quizá hubiera supuesto pasarte un día mirando al techo de la tienda, algo muy normal en el Baikal dada la cantidad de días de vientos que hay, pero el único día verdaderamente serio lo pasé, relativamente justo, pero sin consecuencias.

Quien se plantee "un Baikal" o algo por el estilo sabe que casi seguro no se pueden poner parches sobre la marcha, de ahí la importancia de la elección, leer mucho por ahí webs extranjeras (aquí casi no encontrarás a nadie que te diga qué usar) y no olvidar la intuición, ponerte allí e imaginar qué vas a encontrarte. En la foto se ve al individuo feliz de la vida instantes antes de empezar su aventurilla, por dentro grandes dudas sobre qué material había elegido bien y cuál no, puede llegar a ser extraordinariamente intensa la sensación, que puede llegar a bloquearte, pero llegado el momento, sólo hay una forma de saber si te has equivocado o no.
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Sobrepantalón Raidlight Ultralight/Vertical Shelter Ultralight

miércoles, 12 de junio de 2013

Hablé en el post del conjunto Parama de las sinergias entre Raidlight y Vertical. El correr en entornos duros y el andar o escalar ligero tienen prendas que se solapan, y este sobrepantalón es un ejemplo. Porque es el mismo, tengo los dos.

Los pantalones impermeables y transpirables han existido desde hace mucho, pero para corredores nunca se ha prestado atención... hasta que el UTMB los puso obligatorios. Como suele ocurrir con todo lo que rodea al UTMB, fue polémico... pero acertaron, una vez más, solo había que ver las imágenes del pasado pseudoUTMB con la gente con las chaquetas de montaña (no de trail "guarripés") y los pantalones bien puestos, no los pantaloncitos cortos. Hablo de la gente "de verdad", no esos que parece que les persigue una manada de doberman.

Pues hay marcas se sacaron pantalones ese mismo año, otros tiempo después, y otros que no lo han hecho. Más carreras se han apuntado a la "moda" de los pantalones impermeables, y dado su peso y volumen creo que podría estandarizarse como equipo obligatorio en muchas pruebas... y deberíamos llevarlo en salidas nuestras, que no todo es competir.

A lo que vamos, el pantalón. Lo que vale, aquí mucho más que en una chaqueta, es el material -porque no tiene tampoco más chicha-, que en el caso de Raidlight-Vertical es MP+, en opinión del que esto escribe, mejor que el Gore-Tex para deportes realmente aeróbicos, y a falta de probar el Event, de lo mejor que he probado. Un pantalón es mucho más sencillo de fabricar, menos piezas, menos forma (pero no son más baratos), y solo tiene caro -material aparte, se entiende-, si lo lleva, las cremalleras estancas. Esta es una particularidad de este pantalón, pues son completas, es decir, puedes quitártelo y ponértelo con el calzado que quieras, porque te lo puedes quitar a lo 'bailarín en fiesta de despedida de soltera', se abre todo el lateral y listo. Es práctico, a cambio le añade unos gramos y algo de rigidez, que no considero que en marcha se aprecie, quizá un pelo al plegarlo. El pantalón tiene una cómoda cintura -sin cordón, prescindible-, sin bragueta -mal sitio para poner cremalleras o velcros, y se baja con facilidad- y refuerzos en las bajos porque es una parte con mucho rozamiento. En el culo no lleva refuerzo dado que no es como uno de alpinismo, donde te puedes sentar más en piedras o deslizar de culo. Como último extra, lleva una pequeña bolsita para guardarlo, lo que es práctico para que el volumen quede contenido y lo localices en la mochila con más facilidad. ¿Peso? 204,1 g por mi báscula (los de Raidlight están empanados, ponen en la web 240...)

¿Cómo se siente uno con ellos? Ni te enteras del peso, fluye fácil, sensación fresca como con todo material plástico, y vas montando un buen escándalo, ruidosos, como suele ser también habitual en este tipo de materiales también. La cremallera completa ya digo que ni se nota y me parece una buena e interesante idea que sea completa, no imprescindible, pero sí interesante. Para nada es incómodo, para nada sobra, y aunque las piernas permiten más frío, cuanto más centímetros de tu piel expongas al frío y el viento más boletos te comprarás para pasarlo muy mal.


Recientemente la marca francesa ha presentado dos pantalones más, con lo que, aparte de que parezca casi excesivo, dejan a este en medio siendo casi prescindible, me explico:

· Stretchlight: el más sencillo, ligero, MP+ con algo de elasticidad, sin refuerzos ni cremalleras, 10000/10000. Digamos que "primer precio" (precios Raidlight... que esto no es Primark) por sencillez de fabricación.

· Ultralight: el que aquí te presento, sin elasticidad, 15000/15000, refuerzos en tobillos, cremalleras laterales completa;

· Ultralight '2013' (ojito lo que se exprimen también las neuronas estos...): parte blanca elástica y finísima (10000/10000), parte negra más resistente, no elástica y 15000/15000; cremalleras laterales, pero no completas; se guarda en su propio bolsillo; el tope de gama. Auténtica pocholada, precioso.

Desconozco si va a ocurrir, pero tres pantalones se me antojan demasiados y el que en esta prueba aparece corre peligro, no sé, me lo parece. Y si no, nadie te da más opciones, así que hay dónde elegir.
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+: Sobrepantalón Raidlight Ultralight, Sobrepantalón Vertical Shelter Ultralight

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Chaqueta y pantalón Vertical Parama

miércoles, 5 de junio de 2013

Para quien no lo sepa, Raidlight compró Vertical en 2010. Vertical es una marca de montaña pura que, aunque tuvo sus años buenos en algunos mercados con una relevancia destacable (Francia, Alemania), una gestión mejorable hizo que fuese bajando sus ventas y metiéndose en una espiral descendente que Raidlight intenta hacer remontar. Como curiosidad, las primeras chaquetas impermeables de Raidlight las fabricó Vertical.

Aparte de enderezar cuentas, liquidar existencias y demás, para reconquistar un mercado se tiene que hacer, entre otras cosas, con producto. España aún no cuenta con distribuidor, con lo que es bastante improbable que te cruces con material Vertical, pero quien puede toquetear el producto en directo (por ejemplo en Chamonix, en el UTMB), puede empezar a hacerse una idea del potencial de la marca. La otra opción es, como siempre, internet, bendito internet. Obviamente se aprovechan sinergias entre ambas marcas y, por ejemplo, las mochilas que este año tiene Vertical son desarrolladas por Raidlight que tiene bastante experiencia en el tema.

Hablaba de producto, pero el mercado de la montaña es increíblemente competitivo, infinitamente más que el trail running, así que o te sacas un as de manga o es difícil que convenzas. Uno de esos ases los tiene la serie Parama (y la Shelter Dual): dos dobles membranas.

Dos, tres y dos más dos

La membrana impermeable/transpirable -la más famosa es la clásica Gore-Tex, pero hay miles-, son unas fínisimas láminas de micras de espesor fabricadas en un material generalmente muy parecido al teflón. Sí, esa "mierda" (cuando lo ves ) hace que cuesten lo que cuesten las chaquetas, porque buena parte del coste es dicha membrana. Lo normal es doble o triple capa, dado que dicha membrana no puede ir sola porque no tiene resistencia ninguna. La doble consiste en adherir la membrana al tejido soporte (la membrana siempre por dentro) y la triple capa queda la membrana en un sándwich de dos tejidos que le dan estructura.

Pues bien, Vertical le da una vuelta al asunto. Consiste en coger una prenda de doble capa y añadirle otra doble capa, si la miras desde el exterior, un tejido (el rojo en la chaqueta) resistente al roce, tratado para resbalen las gotas y que protege a la membrana de MP+ interior; se deja una capa de aire a modo de aislante térmico y "canal" para que recoja el agua que cale y el que se transpire, y después otra capa de MP+ y un tejido soporte para proteger a esta membrana. Es decir, dos membranas de MP+. Un vídeo para explicarlo un poco mejor:
 

Beneficios evidentes, una membrana se encarga en exclusiva de evitar la lluvia (siempre lo diré, todas las membranas calan, es cuestión de tiempo), y otra en exclusiva de transpiran. Pero ambas hacen ambas funciones, es decir, si algo cala la primera membrana es menos probable que cale dos; y como ambas transpiran no tienes porqué sudar más. Y el agua (de transpirar o de lluvia) que traspasa una membrana va a la cámara de aire entre ambas. La cámara es en realidad el mismo concepto usado durante siglos en España de la cámara de aire de los muros de las casas, al usarse materiales porosos los muros se empapan pero esa cámara de aire intermedia ayuda a su secado al igual que seca el muro interior húmero de uso humano, transpiración de personas, baños y cocinas.

La desventaja, por supuesto, es el coste. Las membranas son carísimas y la estás duplicando.

Sin embargo los datos empíricos no parecen espectaculares (15.000/15.000), pero una vez probada la verdad considero que es suficiente. Sobre los valores de impermeabilidad y transpirabilidad, algún día algún experto de verdad debería hablar largo y tendido del tema, hay una extraordinaria confusión, alentado por las normativas y las propias marcas, lo que ayuda a que haya una nebulosa de ignorancia importante. No me considero un experto, por supuesto, pero tampoco me chupo el dedo, pero a modo de ejemplo doy algunos datos dispersos:

· existen numerosas normativas (no menos de una decena, ISO, DIN, ASTM...), con lo que cada dato impermeabilidad/transpiración debería ir asociado a una indicación de la normativa empleada, ¿habéis visto alguna vez el dato de impermeabilidad junto a la normativa alguna vez?;

· hay quien hace testar en el laboratorio solo la membrana y quien lo hace con el textil completo (tejido soporte+membrana, en el caso de doble capa), con lo que los valores son completamente dispares, porque el soporte también impide la transpiración, por ejemplo; ¿tú te compras sólo la membrana o todo el tejido? Porque si es lo primero lo puede usar como póster y junto a él un cartel de 'No tocar', porque no te valdrá para otra cosa. No sé si ese es el caso de una reciente comparativa de chaquetas en una revista donde aparecen un par de valores de juzgado de guardia;

· el RET, que parece que últimamente está algo de moda, es una forma más de medir la transpiración, pero tiene graves inconvenientes; por ejemplo, un forro polar, que es altísimamente transpirable (de hecho si te sopla viento te quedas tieso, de ahí que usen membranas cortaviento) puede dar lugares de transpiración inferiores a una tercera capa, una aberración; otro gran inconveniente, y es por definición, se usa aire estático, lo que de nuevo altera los resultados, o, mejor dicho, lo aproxima muy poco a la realidad;

· y, como último apunte, los datos debemos creérnoslo más con fe que con razones científicas porque, agárrense, ha habido marcas que han mandado el mismo tejido a diferentes laboratorios y han dado diferentes resultados. Requiere aparatos de gran precisión y membranas de alta calidad, que sean uniformes (misma calidad dentro de la misma prenda) y homogéneas (misma calidad en diferentes prendas).

¿Significa todo esto que los valores que nos dan las marcas -las que los dan- no valen para nada? No, pero que deben verse con cautela, y al igual que cuando en Segundamano ves un coche con un precio muchísimo menor a otros parecidos, valores disparatados en chaquetas deberían hacerte dudar. No habrá solución fiable y nadie dictará cátedra hasta que no haya una única norma y se consigan valores de laboratorio fiables. Y está visto que no hay interés. Solo lo habrá, como en tantos órdenes de la vida, cuando se obligue, por ejemplo para optar a concursos públicos o como en las etiquetas ecológicas de los coches, cuando se impongan o no lo vendes en el mercado. Ojalá un día ocurra y descubramos la verdad de las membranas y sus soportes, seguro que nos sorprenderíamos, porque como casi siempre, tener información es bueno.

Chaqueta Parama

La he probado unos cuantos días, algunos con viento intenso, me ha nevado, llovido bastante, y me he cocido alguna vez. Es imposible diferenciar las membranas de los otros tejidos, así que hablo del conjunto, y creo que es de excelente, de calidad, resistente y duradero (algo atrevido esto último porque tiene algo más de un año). La doble membrana no considero que te haga sudar más, para nada, y de hecho creo que si no llueve consigues que la exterior, la más pesada y que peor seca, se mantenga menos húmeda que en una de doble o triple capa. Por supuesto las costuras de la membrana interior son selladas, pero no de la interior, dado que no tiene función 'antilluvia' y al ser casi solo para transpirar y siendo las cintas de sellado lo que peor transpira, se han eliminado. El resultado, ya digo, considero que ha sido más que bueno.

Pero la membrana no es lo único, por supuesto. La Parama es una chaqueta de montaña (nada de trail), sólida, buena "armadura" sobre todo si estás acostumbrado a una liviana de correr. Lleva dos bolsillos en el pecho (tipo Napoleón) con cremalleras estancas, accesibles con mochila pero la cremallera frontal no es sellada, ¿defecto, abaratando? O usas cremalleras estanca o tapeta, y para la cremallera frontal se ha preferido lo segundo, con una tapeta con imanes, algo que funciona francamente bien y que hace que no destroces guantes con los puñeteros velcros. Solo un consejo: si llueve bien, te tienes que cerrar bien la tapeta, también el botón superior, porque si no el agua puede colarse entre la tapeta y la cremallera y calarte, me ha ocurrido, y hasta que me di cuenta maldije bastante.

La capucha es realmente potente, con varios ajustes (altura a cada lado, volumen), con visera pequeña; cierra hasta la nariz, bastante alta, como corresponde a una chaqueta de montaña seria; es preformada en codos y hombros; los puños se ajustan con velcro con un amplio tirador; las barbilla está protegida con un material suave y dispone de un protector de barbillas, que algunas marcas últimamente retiran porque parecerán más cool sin eso y cuando se te engancha la barba te debes acordar de sus muertos.

No he tenido tantas chaquetas de montaña como para tener una opinión muy sólida, pero sí unas cuantas, y la verdad es que hasta la fecha no tiene nada que desmerecer a marcas de mucha más solera y -Tex muy famosos. Creo que tengo chaqueta para años.


Pantalón Parama

Honestamente, no he probado demasiado el pantalón, es una prenda que, excepto en condiciones muy severas, es mucho menos importante que una chaqueta. Basado en la misma tecnología Dual de la chaqueta de doble membrana, es un pantalón de alpinismo muy serio, tan serio que lleva esos horrendos tirantes pero que, afortunadamente no se ven, porque son la mar de útiles. Tiene bajos y culo con un material de apariencia y tacto que parecen extraordinariamente resistente; las rodillas, como corresponde, a un pantalón de este porte, son preformadas. Bragueta de tamaño razonable (algunas son demasiado cortas) con cremallera y dos botones (uno, por cierto, se soltó a la primera, fácilmente arregable en un zapatero o similar, de todas formas estaría en garantía, no habría problema en que lo arreglase la marca). La zona de los tobillos ha requerido bastante cuidado al recibir una "polaina" para que no entre nieve y cinta inferior para que no se levante. Tiene dos bolsillos laterales de tamaño medio con cremalleras estancas.


En general dos productos muy interesantes, aportando novedades tecnológicas y que nunca tendrán un hueco en este mercado hispano por razones ajenas a él, pero que con la posibilidad de la compra a distancia, podría ser una opción muy válida para usos montañeros serios.

+: VerticalChaqueta Vertical Parama, Pantalón Vertical Parama

+s13: Index: MaterialIndex: Pruebas de material

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