En el número de diciembre de 'Planeta mtb' le han publicado un artículo a mi hermano sobre las 24h de Viseu. Ameno y personal, cuenta su historia de una carrera de 24h, asimilable a cualquiera de las nuestras a pie. Ya en vuestro kiosco por 3,25 leuros.
Lectura para esos momentos en que no nos apetece que nuestro jefe gane más con nosotros...
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24h Viseu - Planeta mtb
24h Viseu - Data
Tiempo total: 23h37'
Tiempo en movimiento: 20h57'
Tiempo parado: 2h40'
Kilómetros totales: 293'96km
Velocidad media en movimiento: 14,08km/h
Velocidad media real: 12,25km/h
Velocidad máxima: 38,7km/h
Vueltas: 33
Tiempo medio por vuelta en movimiento: 38'12"
Desnivel positivo por vuelta: 252m
Desnivel positivo acumulado: 8.315m
Veces levantado del sillín por vuelta: 51
Veces levantado del sillín totales: 1.683
Frenadas por vuelta: 46
Frenadas totales: 1.518
Cambios de marcha por vuelta: 135
Cambios de marcha totales: 4.455
Culottes: 1
aplicaciones crema antibacteriana: 5
Maillots: 2
Buff: 3
Camisetas manga corta: 2
Camisetas manga larga: 2
Chaquetas: 2
Chalecos: 2
Pares de Injinji: 4
Pares de guantes: 3
Pares de zapatillas: 2
Mallas largas: 2
Peso jueves previo: 63,6kp
Peso lunes posterior: 61,6kp
Pérdida de peso: 2,0kp
Peso miércoles posterior: 63,7kp
Temperatura máxima: 20ºC
Temperatura mínima: 5ºC
(¿seguro?)
Paradas largas: 3
aproximadamente 1900h, 0200h y 0730h
Comida paradas largas: 2 x platos pasta, 1 x desayuno cereales
Comida en marcha: 2 x barritas, +8 x 1/2 sandwich Nocilla, 2 x 1/2 sandwich chorizo, galletas, chocolate, bebida isotónica, agua, potingues energéticos, golosinas...
Neumáticos: Schwalbe Nobby Nic (D), Maxxis Larsen TT 2.0 (T)
Presión neumáticos: 3,0kp/cm2 (D), 3,5kp/cm2 (T)
Aceitado de cadena: 8
Problemas mecánicos: 1 x salida cadena, maneta cambio dura, algún chirrido de frenos
Problemas físicos antes de carrera: algo de fiebre (viernes)
Problemas físicos en carrera: dolor de cuello (provocando algo de dolor de cabeza), frío intenso, sueño intenso, dolor de rodilla izquierda (luego ambas), molestias en lumbares, molestias en culo
Problemas físicos tras carrera: culo pelado, importante y preocupante dolor e inflamación en rodilla izquierda, ligero adormecimiento de manos, molestias en cuello moderadas, leves molestias en hombros, moderado cansancio general
Sorpresas físicas positivas: culo bastante bien, manos bastante bien, sólo media carrera con dolor de cuello, ninguna molestia de hombro izquierdo, piernas nuevas
Sorpresas físicas negativas: rodilla izquierda inflamada y tardando demasiado en recuperar, cuello molesto
Golpes contra estacas: 2
Golpes contra el manillar: 1
Salidas de pista por ir crujido: 800.000
Metros recorridos dentro de tráilers: 860m
Caídas: 0
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Publicado por ser13gio en 07:13 2 comentarios
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24h Viseu: terceiro!
Mi anterior experiencia en carreras de 24h, la 24Doce, fue algo traumática, pero sirvió para aprender, como tras todo serio reventón. Por eso, y tras esa durísima experiencia, no me veía haciendo muchas de éstas, por lo menos durante una buena temporada. Pero hasta los forúnculos acaban curándose, y tres meses más tarde me había/n liado para otra. Una cosa sí que tengo ya clara, a dar vueltas como un molinillo no me apunto, con lo que o buscamos circuitos largos o ahí no me ven el pelo. Y como tengo un hermano que se aburre mucho, dio con una en nuestra vecina Portugal, que no tenía mala pinta, y que por la tontería de ser fuera parece que motiva más.
No sé si habrá motivado o no, pero desde luego lo que no ha hecho ha sido hacerme entrenar más ni mejor; ya decía en el previo que iba más bien justo de
entrenamientos, y ahora echo números y me salen 930km en junio, julio y agosto, a una gloriosa media de 66km semanales (14 semanas). Si alguien cree que eso es entrenar, allá él, pero creo que todos estamos de acuerdo en que es completamente insuficiente para una prueba de 24h, lo sabemos todos. Cierto individuo es de la hipótesis de que es mejor ir poco entrenado a las carreras, que así vas descansado... pues yo no pienso así, pero por otra parte quien acuñó la máxima deportiva de que 'los músculos tienen memoria' sabía de qué hablaba.
Viseu es una localidad portuguesa del interior, digamos que al sur del tercio norte, de unos 100.000 habitantes y con un casco viejo realmente bonito. Generalmente llegarás desde Salamanca, está a unos 100km de la frontera y a poco más de 400km de Madrid, por ejemplo, aquí al lado, vamos. De ahí es el gran Carlos Lopes, oro en la maratón de Los Ángeles 84 y ex-recordman olímpico hasta este mismo año. Por Viseu pululó también Viriato durante las guerras lusitanas contra Roma; como curiosidad, las tropas romanas construyeron a las afueras de la actual Viseu un complejo militar amurallado en forma octogonal que recomiendo ver por Google
Earth.
De Viriato viene el nombre de Biriattus, el club organizador de la prueba (BTT en portugués, al igual que en castellano, es Bici Todo Terreno). Y ahí estábamos un viernes tarde, en el Parque do Fontelo, un pequeño y denso bosque a las afueras de la ciudad: esperemos que su urbanismo no sea tan agresivo como el nuestro y lo arrase en el próximo boom inmobiliario. Yo ya me empecé a asustar con la temperatura, porque aunque las predicciones auguraban una mínima de 5ºC y una máxima de 20ºC, aquello parecía ser bastante más fresquito. Y encima el día anterior había estado de aspirinas porque me sentía con fiebre.
El sábado amaneció con un buen despliegue organizativo de carpas, expositores de bicis, zona de meta, etc., muy buena pinta. Como siempre, con el tiempo en el culo, casi no llegamos a la salida, pero por muy poco sí lo hicimos. Ni que decir tiene que no habíamos visto el circuito, ya lo veríamos en carrera, y tras consultar los buenos foros portugueses, creímos acertar con los neumáticos. El circuito salía con un poco de asfalto, una zona de campos de cultivo, llana y rápida, y dos terceras partes de bosque, denso, muy revirado, con mucha arena suelta, mucho polvo y numerosas subidas y bajadas. Sólo la última bajada, de asfalto, que no creo que fuesen más de veinte segundos en total, eran de descanso... con la agradable sorpresa de que en la zona de meta había dos tráiler por los que pasábamos: subías por una rampa, pasabas de uno a otro por el lateral, y salías por otra rampa. No sé cuánta gente habrá montado alguna vez en bici dentro del tráiler de un camión, pero como poco es curioso y ameno; y si además entras a casi 30km/h puedes pegarte un buen salto dentro. Estos tíos son unos cachondos, desde luego.
Por primera vez (de cuatro) los hermanos dan unas cuantas vueltas juntos, lo que no sé si es del todo bueno porque íbamos a un ritmo quizá algo más alto del debido, pero por otra parte está bien alegrarse la vida con un ritmillo vivo y luego ya veríamos qué pasaba. Así transcurrieron las primeras horas, buen ritmo, ligereza en el pedaleo y sin perder tiempo. Vueltas en unos 33-35', como relojes, comiendo bien, muy buenas sensaciones.
En la primera vuelta ya me di un buen golpe contra el manillar con la rodilla izquierda y poco después me empezó a doler cada vez más en algunas zonas del circuito, pero sólo en algunas, curioso. El cuello, como siempre en mí, me empezó a molestar cada vez más hasta que me empezó a doler sutilmente la cabeza, mal vamos...
La primera parada fue 'pronto'. A estas alturas de año anochece ya bastante pronto y apenas llevábamos 7h cuando hicimos el primer 'pit stop'. Plato de pasta, mallas largas, manga larga, luces y frontal, cristal claro en las Oakley, Buff a la cabeza, Espidifen para la cabeza y la rodilla, aceite en la cadena y poco más. Se me fueron 25' en la tontería, pero nunca creo que es tiempo perdido, es también una forma de cambiar el chip y afrontar la noche con calma, comer bien y "relajado" para meterte en la parte seria de la carrera.
Mi hermano se me fue cinco minutos, pero con relativa facilidad le cogí, y es que a él le estaba dando un poco de bajón, muy pronto para una carrera tan larga; apenas me siguió cuando le alcancé y yo seguí a buen ritmo. Estaba rodando en 38' la vuelta, tiempo muy bueno si contamos con que sólo porque sea de noche ya pierdes tiempo en bajadas por falta de seguridad y porque apenas intuyes muchas trampas. Pero como un reloj seguí varias horas. Me sorprendió mucho cuando a eso de las 0100h me dijo el 'crew' que mi hermano se había ido a dormir -literalmente no veía por donde iba-. Raro. Pero bueno, aparte de que cada vez me ponía más ropa porque empezaba a refrescar mucho, me sentía con fuerzas. A esas alturas íbamos sexto y séptimo.
Poco a poco fui perdiendo minutos, y aunque no me quería obsesionar con los tiempos por vuelta, estaba claro que iba palmando tiempo, que iba a menos; las vueltas se me hacían largas; las muchísimas subidas se me atragantaban un poco; y, sobre todo, estaba empezando a pasar bastante frío. Soy de los que digo que a 5ºC alguien extenuado puede morirse de hipotermia, el cuerpo no calienta, no hace falta llegar a -40ºC y verlo en la tele. Cada vez que paraba un par de minutos a comer algo, tenía luego unas tiritonas que me desempastaban las muelas, los dedos cada vez perdían más sensibilidad, y las piernas que se supone que se mueven bastante, se me quedaban completamente heladas en el primer tercio del circuito, el que era por unos campos agrícolas, sólo mejorando cuando entraba en el bosque.
Es fácil hacerse planes en la cabeza, pero cumplirlos el Día D es otra historia. Aterido de frío, me puse las mallas más gordas que tengo, unas zapatillas de Gore-Tex excelentes y unos guantes también de Gore-Tex gruesos, de snowboard. Aproveché para comer un segundo plato de pasta. Las zapatillas me suben algo más que las de verano, con lo que por no elevar el sillín -puto vago que es uno-, me acabó jodiendo las rodillas bastante pues me afectan mucho apenas unos milímetros de altura del sillín. Y con los guantes me era completamente imposible frenar bien, con lo que la única solución era usarlos en el primer tercio, y en marcha cambiármelos a los de bici para no estamparme contra un árbol, operación harto trabajosa de noche, viendo poco, cansado y con mi natural habilidad. Además, empezaba a tener sueño de verdad, en parte por la prueba en sí, en parte porque la noche anterior apenas había pegado ojo mientras el resto de la autocaravana dormía como bucéfalos, y en parte quizá porque al tener fiebre el día anterior siempre te da un poco de modorra.
Digo esto porque jamás me hubiera imaginado poder dormirme encima de la bici, pero no una cabezadita, sino un topetazo tras otro. Al principio era sólo en la zona de campo abierto, pero al final también en el bosque, algo ya bastante más peligroso porque el castañazo habría sido importante. Por muchos esfuerzos que hacía, me era imposible mantenerme despierto, me salí un montón de veces, me desperté en dos ocasiones estampado contra las estacas que marcaban el circuito -¡y sin caerme!-, y lo pasaba realmente mal luchando contra el sueño, rival al que ya sé que nunca ganaré porque me conozco. Incluso me tomé casi una Coca-Cola y un gel de taurina y daba lo mismo. Ahora me río al verme desde fuera irme recto en una curva y despertarme con la bici casi en el cogote estampado contra una estaca -por cierto, joder qué puntería-, pero en el momento lo estaba pasando realmente mal.
A eso de las 0730h intuí unos primeros y sutiles rayos de sol, la señal que me mandaba a comer y descansar unos minutos. Me fui lanzado a por el desayuno, pero ya ni comiendo me recuperaba, me recosté ¿cinco? minutos de mala manera, y aunque no me sirvió de mucho y no sé si dormí, fue el 'final' de la carrera, ya sólo quedaba llegar a meta.
El puñetero Sol es fuente de vida, joder, por eso lo han adorado las culturas durante milenios: me despejé, se me pasó la tontería y a por las últimas horas, a tratar de defender ese tercer puesto, confiando en que los que estaban con la oreja planchada durmiendo, no se les ocurriese despertarse y ponerse a pedalear como energúmenos.
Proceso inverso, ir quitándome ropa, sentir algunas extremidades como mías una vez pasado el frío, comer menos y mal... y hartazgo progresivo viendo pasar muy lentamente los minutos.
Mi hermano consiguió arrancar por la mañana, tras un fallido intento de madrugada, y fue finalmente sexto. Y a pesar de que el tercero era mío, seguí hasta que completé mi última vuelta dentro de las 24h, la trigésimotercera, con casi 300km en las piernas. Siempre llegar a meta sienta bien, no sé si por satisfacción o liberación, pero por no pseudofilosofar que no me noto muy preclaro, al menos era dejar de estar sentado sobre el puto sillín y olvidarme de sufrir una temporadita.
¿Contento? No sé, aún no lo he pensado. Satisfecho, sí, da moral y ayuda a afrontar la próxima temporada de deportes de verdad, no de mariconadillas del pedal.
¿Recomedable? Sí, mucho, buen montaje, circuito ameno, buen ambiente, excelente educación de los corredores que nos adelantaban (por aquí hay mucho pseudopro que tiene muchísima prisa), muy buen recuerdo.
¿Voy a hacer más de 24h en bici? No. Rotundo. Por ahora.
Gracias al mejor equipo que se puede uno echar: Amalio, Cristina, María y Raquel.
Gracias a Buff e Injinji.
s
+: Biriattus - Clube Desportivo de Viseu
Publicado por ser13gio en 15:37 7 comentarios
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Previo 24h Viseu
Los portugueses son gente de poco fiar, me han decepcionado mucho. Si organizas una carrera y pones una fecha límite para las inscripciones, es por algo; y si luego llegan dos despistados -por decir algo fino- e intentan inscribirse fuera de plazo, pues que se espabilen la próxima vez y ya está, a
joderse toca.
Pero con estos vecinos que tenemos, blandos de corazón y deseosos de contar con la presencia de un servidor y su hermano en su flamante carrera de 24h en mountain bike, han caído en la chapucería; no se me ocurre otro calificativo que el de gentuza porque van y nos admiten 'excepcionalmente'...
"Tenemos muy prazer de aceptar vuestras inscricions a titulo muy excepcional."
¡Pero qué coño de organización es ésta! Total, que nos jodieron y admitieron, y ya me veo pasando otro fin de semana épico pelándome el culo.
Afortunadamente, para esta prueba sí que voy muy entrenado, no como para la anterior...
Mis entrenos veraniegos se han resumido en bloques de dos semanas: diez días seguidos de correr, y luego tres o cuatro seguidos de bici, raramente por encima de 2h, y más bien rondando la 1h30'. Y así todo el santo verano. Mis entrenamientos largos alcanzan la espantosa cifra de uno. En efecto, amigos, con un único día de entrenamiento largo (4h15') me quiero meter 24h en bici. Luego que si me duele todo y pegamos reventones...
A esto hay que añadirle un pequeño accidente doméstico (salto BASE descontrolado desde unos 2m de altura) que me ha dejado un hombro algo maltrecho aparte de perder algún que otro día de bici, por si iba sobrado.
Últimos días de lavadoras, ajustes y engrasados de bici, cambio de ruedas que no me fío, cambio de portabidón que tenía partido -y yo sin enterarme-, visionado de '24Solo' (recomendable, consúltese emuletv...) y poco más. Ayer tenía un poco de fiebre, lo normal en mí en estas semanas de cambio de estación.
Bueno, voy tranquilo de espíritu, lo que salga, pues saldrá, sin presiones autoimpuestas, sin estrategias planeadas y sin demasiada motivación. Quiero centrarme y pensar en la carrera sólo a partir de que me sitúe en la salida, no antes; y mi intención es aprender otro poco más, que estos palizones valen para formarse.
Así me van a presentar:
"Com o número 26, vindo de la vecinha Espanha, o rey das esplosiones... Serginho..."
Publicado por ser13gio en 07:13 5 comentarios
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24Doce
Siempre digo que la bici es de tres a cuatro veces menos duro que el atletismo, y casi me quedo corto. Pero tras soltar esta aseveración, hoy puedo afirmar sin miedo a equivocarme que lo de ayer fue un infierno bien comparable a alguna de las pruebas
más duras que he corrido, no sólo por estar 24 horas dale que te pego al pedal, sino por las condiciones climatológicas tan severas y por los probemas físicos que sentí durante casi toda la carrera.
Decía en el post previo que no iba muy motivado. Pues esa misma noche, la previa, dormí de pena porque no fui capaz de encontrar la luz de la bici y me veía con dos luciérnagas iluminando mi camino; me harté a buscar, me acordé de toda divinidad conocida y finalmente desistí... para encontrarla justo cuando tomábamos rumbo a la carrera. Pero aparte de esta preocupación, el intenso calor de la noche no me dejaron dormir más de cuatro horas. Así se empiezan las carreras.
Por todos era sabido que el calor iba a ser determinante y casi peligroso, porque aparte de los 35ºC anunciados -a los que hay que sumar el factor del Sol, que no lo miden las estaciones meteorológicas- el problema era que no estaba ad
aptado, primero por el larguísimo mayo lluvioso y segundo por estar en Francia cuando aquí empezaba a calentar un poco. Si además tienes un cuerpo poco entrenado, la adaptación es peor.
Aunque salí con el freno muy "echado" y una vez más no me preocupé ni lo más mínimo de lo que hicieran los demás, me sorprendieron, desde la primera vuelta, las fortísimas subidas, impropias quizá para unas 24h individuales. El circuito era realmente exigente, compuesto por dos subidas y sus respectivas bajadas, de 9,1km según la organización (algo más según los allí sufridos bikers), y con profusión de plato pequeño+corona grande desde la salida... y unas bajadas que prometían emoción durante la noche. Pronto me di cuenta de que aquello iba a ser serio, que no sería un paseo -24h aparte- y que sufriríamos bastante...
...Pero desde luego que no me esperaba estar en cuatro vueltas reventado, con un importante dolor de cabeza, con la tripa revuelta y con muchísimas dudas de mi futuro cercano. Es como "cascar" en el kilómetro 7 de una maratón... es para hacérselo mirar. Tenía bastante contracturado el cuello y creo que por eso eran los dolores de cabeza, pero probé más cosas, como aflojar el casco a ver si era eso. O quizá eran los 40ºC que teníamos de sensación que nos aplastaban contra el manillar especialmente en la segunda e infinita larga subida a 4-5 km/h. Mi hermano, mientras, se "entretenía" con calambres y tirones.
Cuando las cosas pueden ir a peor, ten por seguro que lo harán. Iba escandalizado de cuánto líquido iba bebiendo, agua y sales+carbohidratos, casi un bidón por vuelta (de entre 45-55'), eso es muchísimo, al menos para mí. Demasiado pronto el estómago me empezó a dar malas señales, un revoltijo increíble, una incapacidad para asimilar nada y me iba encontrando peor. Confiaba en la tarde, en que al bajar las temperaturas nos recuperásemos. Y así fue, porque marqué unas buenas vueltas con "sólo" el dolor de cabeza.
Me entretenía también cambiando frecuentemente la posición de las manos porque siempre tengo problemas con los túneles carpianos (ahora tengo una de dedos dormidos pero mucho menos que otras veces) y con los dedos de los pies, que también se me duermen en tiradas muy largas, pero con cambios de forma de pedalear y moviendo los dedos con frecuencia ayudados por mis fantásticos Injinji -dedo a dedo- no fue a más la cosa. También, tras unos primeros momentos algo estresados, la educación brilló y los equipos, que iban infinitamente más rápidos que nosotros, nos pedían con buena educación paso y las "tortuguitas" nos tuvimos que apartar quizá cientos de veces, algo que no supone esfuerzo alguno si se pide de buenas maneras. Otros entretenimientos fueron un inglés con una single speed que tenía que hacerse muchas subidas andando e iba tan risueño el tipo... aunque no le vi mucho, quizá se le quitase el buen humor de un golpe de calor...
La cena apenas me entró y no me gustó que mi cuerpo rechazase la comida de verdad, porque que te hartes de barritas y geles, que apenas consumí, es normal, pero la pasta es sagrada. Me empezaría a debilitar por falta de energías a partir de que callese la noche, muy revuelto, molesto y con la motivación resintiéndose porque no encontraba forma de mejorar mi situación.
La primera vuelta nocturna tuvo la 'agradable' sorpresa de quedarme sin pilas en el frontal: evidentemente no eran pilas nuevas como yo creía, con lo que me hice unas bajadas con su peligro como un auténtico topillo, porque la tenue luz del manillar apunta al camino si llevas el manillar recto, si no no. Un poco de mal rollo, pero se pudo completar sin caída. Cambié pilas y a afrontar la noche, que aunque es la más corta de todas mis noches deportivas, siempre se hace largo y pesado. Sin duda una de mis grandes carencias era la iluminación, porque en un circuito con cierta técnica, senderos y trampas por todos lados, se tiene que disponer de una luz de verdad, potente y amplia, si no, aparte de ir con bastante peligro, pierdes mucho tiempo. Las luces buenas de bici son carísimas y a mí no me parece justificado cuando he hecho una prueba de 24h al año, pero en circuitos como este es una temeridad ir tan flojo de iluminación porque te la puedes pegar gorda.
Creía que con las pilas del frontal y la cena iba a solucionar mis problemas, pero no, y fui hudiéndome en mi particular pozo de revoltijos estomacales, incapacidad para comer nada, reventones por falta de energía, gran dureza del recorrido y desmotivación, porque una cosa me llevaba a la otra y no conseguía buscar un pequeño punto de apoyo. Sin duda lo peor es no tener energía, iba realmente ciego y no daba tumbos porque me pegaba si no contra los árboles: no rendir por hambre es realmente cruel. Seguía obcecado, seguía y seguía, lento, sufriendo demasiado, parando en todas las vueltas. A eso de las 0300h me paré de verdad y me tumbé siete minutos que no me sirvieron de nada porque no conseguí desconectar, no lo había hecho en mis anteriores pruebas de 24h y era algo por lo que también tenía curiosidad, si esas brevísimas 'siestas' te recuperan: pues no si lo haces mal. Una hora después, de nuevo destrozado, me tuve que volver a tumbar, trece minutos (con buena desconexión), prórroga de diez y quince más. Y mirada fija en el techo de la autocaravana para encontrar pensamientos positivos y motivantes que por más que miraba no estaban por ningún lado. Pensando en si lo consideraría un fracaso. Pensando si sería un DNF (DNF: did not finish, retirado). No quiero abandonar nunca en pruebas duras, y sé que algún día lo haré (digo yo...); pero en una prueba de 24h no hay abandonos realmente, te puedes dar una vuelta o quince e irte a casa, pero no hay retirados, simplemente no has continuado, que en este caso no es lo mismo. Ni que decir tiene que no me preocupaba la clasificación ni que alguien lo considerase un abandono, era a mí a quien me tenía que justificar si era razonable quedarse a descansar un rato más o dejarlo de una vez por todas, y sobre todo, saber con qué sensación convivirías el resto de días y semanas. O meses quizá. Como no encontraba nada positivo para continuar, no tenía la claridad para pensar en buenos momentos ni la carrera me motivaba apenas porque no intuía mejora alguna en mi estado físico, tiré por el camino simple: 10... 9... 8... 7... cuenta atrás y a levantarse. Otra cuenta atrás ya calzado y con el casco puesto para subirme en la bici de nuevo... y a seguir. Hay veces que nada te sirve o más bien no logras encontrarlo, y te mueves por esa profunda fuerza interior más cercana a la cojonería que a otra cosa.
No fui a mejor, no se me asentó el estómago, pero para mi sorpresa me entretuvo un rato el siempre bonito amanecer. Me di otra vuelta más, ya completamente de día, y paré a desayunar. Más de media hora me llevó una pequeño tazón de cereales, incapaz de comer, pero lo hice forzándome mucho. Afortunadamente lo hice. Porque el final de carrera, cuatro horas en las que daría unas previsibles cuatro vueltas con cierto margen de "petada", se convirtieron en cinco, de nuevo rodando muy bien las tres primeras, motivado por ese pequeño postre que yo mismo me preparé, y sufriendo especialmente la última agotadas las ultimísimas reservas que me pudieran quedar.
En este tiempo un austríaco arrasó a todo bicho viviente y mi hermano se proclamó el primer Campeón de Madrid de Resistencia. Yo, noveno en la general, y "Subcampeón" de Madrid si hubiera estado federado.
Sin duda, la carrera, bien organizada y con apoyos, se puede convertir en la referencia a nivel nacional, y a ver si despega de una vez como lo hace en otros países (Inglaterra, Italia, Estados Unidos) donde hay muchas y con una participación espectacular. No sé qué fechas tendrá para futuros años, y no veo mal que se repitan estas, porque así más gente podrá experimentar El Infierno, cabroncete que es uno.
Reconocimiento a quien tuviera la idea de poner los LEDs en los puntos peligrosos, porque nos salvó a algunos de pegarnos de lleno contra un árbol, y a la gente de la organización y Protección Civil que muchos se pasaron todas las santas horas viendo pasar a tipejos sin que nadie les relevase de sus puestos.
Reconocimiento mucho más especial a nuestro equipo de apoyo que se pasó toda la carrera atendiendo sin descanso las frecuentes demandas de las "pobres almas que vagaban por el circuito".
Demasiado pronto para analizar casi nada, sí sé a ciencia cierta que ha sido un esfuerzo brutal del que me está costando recuperarme mucho más de lo que esperaba, con algunos bajones, con casi tres kilos menos de peso, aunque, eso sí, con las piernas en muy buen estado (el calor impide cargarte las piernas, alguna ventaja tendría que tener). Quizá -sólo quizá- habría que plantearse si se pueden hacer carreras tan largas sin apenas entrenamiento, sin adaptación al calor y con ese revoltijo tan importante. Quizá menosprecié la bici y su dureza, y me lo ha devuelto multiplado por cien.
Al final de todo, no está tan mal para un atleta desentrenado.
s
Gracias a Buff e Injinji
+: 24Doce
Publicado por ser13gio en 19:40 0 comentarios
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Previo 24Doce
Es un poco absurdo competir sin estar bien motivado, o eso me lo ha parecido siempre, por eso compito tan poco, porque me cuesta motivarme. Llevo un par de carreras de 24 horas en mountain bike y mañana hago la tercera, y la motivación precisamente no me sobra; sólo quizá por esto me equivoco en competir este fin de semana.
Una vez Michael Johnson, aquel velocista que corría tan rematadamente feo como rápido, dijo que él entrenaba también con lluvia -algo no demasiado común al parecer entre velocistas- porque no se sabe si una final olímpica puede salir en condiciones de mojado. Esta es una manera de afrontar una carrera, tomártela como que no siempre puedes ir pletórico ni súper-motivado siempre y que hay que sacar también fuerzas: a veces una subida no sienta bien, un cambio de ritmo de un rival se lo podía haber ahorrado, o no nos levantamos con el pie correcto. O a ver cuántos días apetece realmente salir a entrenar, porque a mí casi casi ninguno, pero luego te pones y lo disfrutas algo más.
La segunda forma de afrontarlo que se me ocurre ahora es la de ir con la mentalidad abierta y esperar a ver qué pasa. Siempre digo que al menos la bici es cuatro veces más suave que correr, y por eso te puedes plantear una carrera de 24h en bici sin entrenamiento, pero en tanto tiempo da para sufrir mucho mucho. Ayer tras lavar la bici y ajustarla un poco me di una vuelta de una hora para ver si recordaba lo que era pedalear y se me ocurrió plantearme la prueba psicológicamente en tres fases: primeras ocho horas de entrenamiento y para afinar, asumir el tremendo calor, aprender el circuito, e ir realmente lento, literalmente entrenar largo; segundas ocho horas, cuando el sol caiga, mantener ritmo en la noche, disfrutar de no ir a 40ºC, divertirse en bajadas nocturnas trazando bien sin excesos ni sustos, comer como una lima, olvidarte de beber cada diez minutos; y tercera fase, hasta meta, arrastrase, sufrir y aguantar como buenamente se pueda tratando de no hacer pequeñas paradas que te lastran mucho.
A favor tengo que luego te pones el dorsal y ves el ambientillo y te motivas; que el otro día se me aceleró el pulso un poco pensando en la carrera; que tengo cosas que pensar para entretenerme un rato; que el circuito parece un poco técnico y largo; que el calor lo puede endurecer mucho; y que es un entrenamiento excelente para eventos atléticos.
Me da respeto lo de los 40ºC al sol que vamos a tener, porque varias horas así son sinónimo de dolores de cabeza, bajones físicos y sufrimientos "innecesarios", pero será para todos igual; aún peor puede ser la mañana del segundo día cuando vengamos de la fresca y agradable noche y empiece a pegar duro sin ya ninguna fuerza física ni mental. Pero espero sobreponerme.
Sin duda es la peor carrera que he preparado en años, no sé si en mi vida, no he hecho ni un entrenamiento largo, me he pasado dos semanas sin tocar una bici y de vacaciones, no estoy adaptado al calor y me noto flojito flojito. Pues vale, menos lamentaciones y a ver qué sale. Incluso ahora escribiendo me estoy motivando yo solito...
También me ha ayudado un poquito el acertado post de Clemente Alonso, un triatleta de gran nivel, y algunos de los comentarios de la gente.
Si te apetece ver sufrir a gente, ya sabes, San Agustín del Guadalix, sábado a las 1200h... o mejor el domingo hacia la misma hora.
s
+: 24Doce
P.D.: qué cojones, menos mariconadas pseudometafísicas y a pegarse una buena paliza que luego te deja más suave que un guante y harto de deporte una buena temporada.
Publicado por ser13gio en 08:46 0 comentarios
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24h Mountain Bike - Vitoria
Casi un año después de nuestro estreno en Monegros, hacemos la segunda carrera de 24 horas en bici. Esta vez nos vamos a la que más solera tiene, en Vitoria-Gasteiz, organizada por Extremsport, a los que conozco desde hace años (2002) y e
n una zona cerca de la ciudad, pero lo suficientemente alejada como para que sea mountain bike bastante auténtico, no es 'mountain' porque no es montaña potente, pero sí que no es llana y sólo pistera como en Monegros.
Tampoco entrené demasiado, mis salidas suelen ser de 30-40km a ritmo alegre, y luego algún día largo. En esta ocasión fueron una de 88km montañera ("Los 88", una ruta por la Sierra Madrileña potente y que no pude acabar porque se me borró del GPS... queda pendiente para el futuro) y otra de Aranda de Duero-Riaza-Aranda, unos potentes 155km, rápidos, pero que calculé mal y llegué de noche, bastante chula. Ambas rutas las saqué de una excelente página, Mis Rutas.net, que será un referente para futuros entrenamientos.
El circuito que pudimos ver previamente con Google Earth no nos enseñaba las "trampas" que tenía; y es que, aunque la subida era suave, pistera, de terreno compacto y sin dificultad, la bajada tenía su miga, no técnica, pero sí con algunas roderas y 'trucos' que ya veríamos cómo nos irían por la noche. De hecho, al principio yo iba un poco preocupado porque me parecía demasiado difícil para hacerla por la noche, cansado y con mis lucecitas, que no son precisamente las mejores del mercado.
Se sale tardísimo (1400h), no sé bien el porqué. No es que me parezca mal salir a esa hora, pero sí que se puede hacer muy larga la siguiente mañana, desde que amanece hasta las 1400h son muchas horas y sólo quieres acabar: tengo el recuerdo aún presente de lo largas que se me hicieron las últimas horas en Monegros y "se me abren las carnes" al pensar que será aún más largo ese final.
La salida es tipo LeMans, bicis por un lado, ciclistas por el otro. Como tenemos prisa la justa, nos lo tomamos con calma y salimos despacio, aunque intento ser un poco más ambicioso que en Monegros, mi única referencia válida, e ir ligeramente más rápido. Aún así, y como era de esperar, nos abrasan, los que van en equipos, por parejas o individuales. Seguimos siendo de los más lentos, pero si el truco de la tortuga nos funcionó en Monegros quizá aquí funcione también, a pesar de que la competencia es claramente más fuerte.
Dado que la bajada tiene algo de miga, durante muchas vueltas me dedico a memorizarla, y como mi memoria es tan patética, tengo para rato hasta que más o menos lo consigo. Evidentemente, no te memorizas todo, sólo lo difícil o peligroso, y hay que ponerse en tu piel doce horas después, con pocas referencias, poca luz y pocas fuerzas. Así voy poniendo waypoints en mi cabeza, una rodera, un peralte, ¿si esta curva la hago por dentro o por fuera pasa algo?, dónde no me puedo caer, etc. La bajada es sensiblemente rápida, y buena parte en bosque, con lo que una caída o una 'pasada de frenada' pueden tener consecuencias graves al pegarte contra un árbol.
Apabullados una vez más, nos paramos cuando cae la noche, para poner luces, abrigarnos algo y comer pasta, rápido y zumbando a por la larga noche. Como se puede imaginar cualquiera, la noche se hace larga y hay momentos para todo, para rodar bien y suelto, para pasar hambre y frío, para pegar reventones y reventones, para desfallecer y recuperar la motivación, incluso para tener una rápida caída entre esos árboles y que no pase nada. Durante un buen rato tuve unos pensamientos realmente negativos, del tipo 'qué-hago-yo-aquí' que no me gustaron nada, y que me hicieron dudar mucho sobre la conveniencia o no de repetir una experiencia de estas en otra ocasión. Diría que casi casi me autosentencié y pensé seriamente en no repetir.
Tuve buenos bajones, pero uno de los grandes saltos adelante respecto a Monegros fue el uso del culotte Assos, tan bueno como caro, no me lo cambié en toda la carrera (un poco cerdo sí que soy...) y sólo me puse mallas por la noche; temía que al cambiármelo me fuese mal, por eso lo mantuve. El otro gran salto fue mi flamante Yeti, con doble suspensión, de funcionamiento absolutamente intachable, cómoda, rápida y un valor seguro. Muy satisfecho con ambas adquisiciones.
...Pero veinticuatro horas son muchas horas, y muy avanzada la noche, casi rozando el amanecer, y cuando iba bien de fuerzas y motivación, me dije, ésta es la mía, paro ahora y así no me dan ganas de quedarme mucho rato. Y sentado me dormí. Fue un rato, quizá media hora, pero me destrozó, porque tuve que interrumpir ese (moderadamente) placentero sueño y reinicié la marcha mucho peor de cómo lo había dejado, cansadísimo, doblado y con frío. Me costó mucho motivarme unas cuantas horas, cuando ya mi hermano había sucumbido porque los milagros -suponiendo que existan- ocurren sólo una vez, y no se puede ir a una carrera de 24 horas sin dormir casi una semana por el trabajo. Al menos me reconfortó ver amanecer, algo que no pude ver en Monegros.
Superado ese mal trago, ahora quedaba la larguísima mañana, auténticamente hasta las pelotas de todo, sólo pensando en acabar, buscando las más variadas excusas para pararte unos minutos (comer, hablar con Juan Carlos Nájera, apretar los tarantos, soltar la precarga de la tapiborla, etc.). Costó muchísimo que llegaran finalmente las puñeteras dos de la tarde, pero se consiguió. Cuarto. Moderadamente satisfecho. 327km.
s
+: Extremsport
Publicado por ser13gio en 13:13 0 comentarios
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24h Mountain Bike - Monegros
Alguna vez la cabeza ha pensado qué debe ser eso de dar vueltas a un circuito durante 24 horas seguidas. Corriendo ni me lo planteo, no me atrae, me parece 'innecesario' y "prometo" no hacerlo nunca. Pero en bici es distinto, no hay tanto dolor, puede ser algo más ameno, y se supone que no hay tanto sufrimiento. Si además el circuito es ameno, puede ser hasta divertido... algunas horas.
Y un día te lo planteas más en serio y te decides a hacerlo. No se sabe el porqué, pero lo piensas con más seriedad, ves una prueba en el calendario... y a por ello, poco a poco. Tuvimos el verano para entrenarla, m
e prometí no tomármelo muy en serio (y lo cumplí con creces), mi deporte es otro, y esto simplemente es probar algo nuevo. Entrené algo más de lo planeado porque hice un par de entrenos interesantes y motivantes (Canal Imperial de Aragón y, sobre todo, dos ramales del Canal de Castilla), pero sin mucho más. Como digo, no quería entrenarlo, ir con la mente abierta y ver si me gustaba.
Conocía Sariñena de una prueba durísima que hice en 2002, casi 130km a pie, y me traía buenos y duros recuerdos. Esta no iba a quedarse a atrás en ninguno de ellos.
El circuito es junto a la Laguna de Sariñena, reserva protegida de aves, con un trazado prácticamente llano (sólo un pequeño repecho suave y corto... pero tampoco con bajadas, lo que significaba 99% de tiempo de pedaleo), algo aburrido a priori, pero que a mí no me lo pareció, en parte porque era la primera vez que hacía una carrera de este tipo y todo te resulta tan novedoso que vas distraido en ello. La inscripción no salió por unos 32€, nada cara teniendo en cuenta la paliza que supone para los organizadores, eso se cobra por cualquier marcha de cierto prestigio y a nadie se le caen los anillos.
Una vez más te surgen las dudas de cómo te planteas un evento de estos, porque sólo de pensar en tener el culo aplastado un día entero sobre el sillín ya da apuro, como poco. Porque la
intención era, evidentemente, parar los mínimo, lo que me podía ayudar para preparar física y psicológicamente para mi objetivo de la temporada, la Boavista Ultramarathon.
A las 1200h salimos una buena panda, la mayoría para competir en equipos (de cuatro) o parejas, y unos pocos valientes para hacerla individualmente, entre ellos, mi hermano, Caño y el que esto escribe. Nos planteamos desde el principio salir muy muy suave, y en tres vueltas ya estábamos doblados, aunque fuera por los equipos... pero es que poco después nos doblaron individuales... evidentemente alguien se estaba equivocando. Nosotros somos inexpertos en esto, pero había ritmos que me parecían dudosamente sostenibles durante 24 larguísimas horas, no sé, te entran muchas dudas, y no sabes si estás haciendo lo correcto o no, pero nos mantuvimos en nuestras 'trece' y continuamos dándole suave a los pedales. Caño se lanzó un poco más y casi me llega a doblar, se enzarzó quizá un poquito con los ritmos de otros, pero tampoco a esas velocidades que no sé si alguien puede mantener tanto tiempo y que yo intuía completamente erróneos.
No hay demasiado que hacer durante tanto tiempo en un circuito tan suave, te aprendes los
baches, la trazada buena para cuando llegue la noche, tratas de no cebarte y mantenerte muy constante, coges algo de comida según pasas, bebes bien, empieza a molestarte el culo, te molesta más el culo, te tortura el culo, te duele de verdad el culo... llega la noche, donde se ganan y pierden las carreras. Bajan las temperaturas, se suavizan, casi todos seguimos rodando, pero los ritmos hace horas que se han calmado, y ya vamos casi todos igual, y la diferencia la marcará el parar o no a comer y dormir. Mi intención era alargar lo más posible la primera parada, y lo hice hasta que no veía por donde iba, puse las luces (una en la bici y un frontal en el casco), y a seguir. Poco aguanté porque unos macarrones (servidos por la organización) me "obligaron" a parar. Unos minutillos no hacen daño a nadie...
Entro la noche de verdad, seguíamos rodando la mayoría, pero cuanto más tarde se hacía, menos lucecitas había en el circuito y menos te pasaba la gente. A altas horas de la madrugada la carrera se decidió: la mayoría de la gente se paró a dormir (¿por mucho correr durante las primeras horas?) y casi éramos los únicos rodando, los tres empalmadísimos, cada uno a nuestro aire, yo con mi música, cogiéndonos referencias en un punto del circuito, y clavados como relojes vuelta tras vuelta. Para mí fueron momentos realmente buenos, rodando a buen ritmo, sin cansarme, la música atronando en mis oídos y sabiendo que éramos muy pocos los que estábamos en pista, incluyendo equipos de cuatro...
Así pasaron unas buenas horas, pero, lógicamente, uno se cansa y fue cayendo en dolores, dureza, lamentos. La noche se hizo larga, empecé a hartarme de tanto dolor de culo, seguí a mi hermano mucho rato, a un ritmo que me degollaba, hasta que no aguanté más y le dije que me paraba, que no aguantaba más... justo cuando él también necesitó parar. Me maté en esas horas, justo antes de amanecer, acabé con mis reservas y me agotó.
Desayunamos algo, tardé mucho en volver a salir, y justo ya había amanecido. Es una pena perderse el amanecer cuando te has tirado toda una noche rodando. Además empezó -o empecé a sentir- a hacer mucho frío, con una humedad impresionante, me abrigué, pero aún así la primera o dos primeras vueltas me las pasé tiritando. Caño ya se había tenido que parar por dolores en la rodilla, y creo que fue una buena decisión para no arriesgarse a algo más serio, le quedaba un buen número de horas y no creo que tenga demasiado sentido; un par de horas vale, pero mucho más, no. Rodaba a buen ritmo, y creo que lo podría haber hecho como nosotros o casi.
El final más que agónico o doloroso, que lo fue, significó un lento arrastrarse por el circuito, dejando que pasaran las horas, porque no debes parar para que los veloces -que habían dormido- no te pasaran, pero sin ninguna motivación más que acabar. Ya sabíamos, que salvo debacle, seríamos primero y segundo, un excelente
resultado para ser 'rookies', y mucho más para mi hermano que no había entrenado nada, algo que nunca nadie se podrá explicar. Me sacó una vuelta a pocas horas de amanecer, yo iba demasiado cansado y dolorido, y ahí se acabó la competencia.
Un final asquerosamente largo. Y meta. Un kilometraje excesivo, a mi juicio, me cuesta creer tantísimos kilómetros (¡465,8km!) y dolores para unos cuantos días. Una vuelta penosa a las pocas horas de acabar. Y una merecida cama.
s
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