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Mi Transgrancanaria "Marathon", mis recetas para el éxito

martes, 4 de marzo de 2025

Había hecho tres maratones planas hasta la fecha y unos tres o cuatro días de montaña incluyendo uno de -2400 m a finales de diciembre con lo que me sentí preparado para la maratón, pero ningún día largo de montaña por nieves y aquel día de desnivel se me hacía lejano. Pero cuando intenté hacer más desnivel un día suelto me encontré ingentes toneladas de nieve con lo que hice el tonto y poco desnivel, ideal. Así que cuando me dispuse a inscribirme pensé que estaba preparado para la maratón y debía aprovechar pero no tan tan seguro de mis bajadas que es lo que me preocupa (a ver, entiéndase) porque de todos es sabido que las subidas cansan y las bajadas duelen. Pero venido arriba no miré ninguna otra distancia, más bien no miré nada. Porque el previo tiene su aquel.

Procedo a rellenar datos henchido de soberbia maratonil y uno es "¿En cuánto tiempo tienes estimado acabar?" con opciones entre menos de 6 horas, 6 a 8 y más de 8. Bueno, hombre, que siendo en bajada yo creo que seis horas es realista. Esto era principios de febrero.

Receta para el éxito 1: estudio cuidadoso de la carrera

Acabado el proceso y antes de cerrar la ventana veo que no es una maratón, que tienen 47,8 km. A tomar por culo, ya se me ha ido media hora. Vamos a ver. Vale que la gente del trail no destaca por ser la más lista del mundo, que son un poco caóticos y anarquistas pero parece ser que también miden en cipotes. El campo de fútbol es a la superficie de los periodistas como el cipote a la distancia en trail. Porque, oh sorpresa, una maratón no son 48 km, amigüitos. Sois unos mentirosos. Y mala gente. Por eso en el título de este post ves unas comillas.

Ligeramente mosqueado me deja el proceso de inscripción pero luego por casualidad ver "+1800 m". ¿Cómo? ¿Qué entendéis vosotros como maratón en bajada? Vamos a ver, que yo estuve aquí hace bastantes años y era casi todo en bajada, ¿+1800 metros, en serio? No me suena, aquí pasa algo. No sabéis medir desniveles. A no ser que...

A cuatro días de la carrera consulto la web a ver cómo es la prueba. Y para sorpresa leo ¡-2800 m! Pero qué cojones es esto. Miro con más atención ¡y no es el mismo recorrido que hace once años! Anda qué cosas. Eso se avisa, coño.

Algún listillo habrá pensado: haberte leído la información. Ya, claro, muy listo tú. Qué fácil es hablar sin saber. SI FUERA INTELIGENTE NO CORRERÍA, TONTOPOLLAS. Es que madre mía, todo hay que explicarlo. Elegí correr porque sólo había que poner un pie delante del otro tratando de contener los esfínteres (a ser posible), no para pensar. De 42 km con ¿-1500? pasé a casi 48, +1800 y -2800 m. Un Emosido engañado en toda regla.


Lo que peor sabor de boca me dejaba era la previsión de tiempo, porque a ojo, 50 km=5 horas y +1800 m=2 horas, 5+2=7 horas. A ojo. Porque además yo llevo bastante peor el desnivel negativo, no sólo por inutilidad sino porque si me revientan las piernas pierdo años (de tiempo y de vida). Y -2800 es para que esto ocurra. 

La verdad, andaba ligeramente preocupado por el desnivel y avergonzado por salir en la primera oleada pero ya estaba hecho. Pero primero tenía que asimilar un primer madrugón (02h00) sin apenas dormir, el cambio de tiempo (cambiar de estación, yo llegaba de hacía una semana con 5 ºC de máxima) y no marearme en el viaje a la salida.

Porque en esa misma edición de 2014 eché la pota de camino y no es la mejor manera de salir a una maratón ni a una "maratón". No sólo eso si no que el jueves me fui a "reconocer el recorrido" con un nefasto pseudopiloto venido a menos y eché tres potas. Y no, no es lo normal en mí, de hecho las dos últimas veces que he potado han sido en Gran Canaria.

Receta para el éxito 2: alimentación precarrera

Afortunadamente el conductor que nos acercó a la localidad de la salida, Tejeda, no era un demente que se cree el Sebastien Loeb de Mendaro y llegué con el estómago en perfecto estado. Mi desayuno había consistido en un mendrugo de pan duro con una mantequilla hurtada en el bufet del hotel pero en el pueblo me encalomé una de sus famosas palmeras que me dejó perfectamente preparado para competir. Turbopalmera la llamo desde entonces.

Un comentario antes de la carrera en sí: ver amanecer camino de Tejeda, con unos paisajes absolutamente marcianos me pareció increíble. No lo recordaba tan bonito y me impactó. Muy marciano.

Me situé en la parte trasera de la salida, seríamos ¿250?, ni idea, pero si mi sitio no era el primer grupo de salida no me iba a colocar ni medio delante. A aproximadamente tres segundos de salir mi GPS encontró los satélites más o menos al mismo tiempo en el que me centré porque aunque sea una "maratón" es una paliza seria.

Salida y la peña que sale zumbando, un callejeo, curvas, subidas cortas e intensas, para tras un rato... volver a pasar junto a la salida. Esto y los siguientes ¿dos kilómetros? son de asfalto y su fin es evitar atascos. Las carreras tienen derecho a crecer, a ingresar más dinero y el único esfuerzo por nuestra parte es algo más de asfalto y salidas escalonadas. No me parece un precio ni digno de mencionar. Y no me importa salir en asfalto para centrarme y acordarme de dónde estoy, que falta me hace. Lo mejor de la salida fueron aquellos chavales que chocaban las manos en una curva, no deja de ser viernes y día lectivo y ellos seguro que no protestaron por saltarse un rato de clase. Y a nosotros nos alegró.

Receta para el éxito 3: no correr como un gilipollas 

Tras unos cuantos rampones llega el sendero. Por delante unos diez kilómetros y +1000 m. Mi objetivo era no calentarme en la subida que formaba parte de un plan superior: no correr como un gilipollas. Llevaba en la cabeza continuamente la palabra dickhead, del inglés dick y head, parafraseando a un profesor que una vez dijo que buldózer viene de bul y dózer. Dickhead tiene muchas traducciones pero se asemeja a gilipollas, carapollas no porque está registrado por el honorable alcalde de la villa de Madrid. Y por qué no correr como un gilipollas. Sencillo: porque esto es lo normal en mí.

Con dos puntos del freno de mano echado, sin calentarme nada, sin apenas sudar, fui tranquilamente viendo culos y no dejándome guiar por lo que me pedía el cuerpo. En las subidas no hace falta normalmente ir muy centrado, iba pensando en alguna movida, oliendo de vez en cuando algo mal (joder a la peña cómo le huele el sudor, pero tras varias veces sospeché que podía ser yo), entretenido leyendo las camisetas o los pantalones de la gente y tratando de que no me sacaran un ojo los de los bastones. No sé si alguna vez he expresado mi opinión sobre ellos pero allá va: son de perdedores. Otra cosa es que flipaba con lo que suda la peña, yo apenas. 

Una hora antes de salir ya me estaba meando y como había cola en los meaderos me esperé a la carrera, lo cual hice coronando Garañón. En ese avituallamiento tenía un importante deber: atarme con más fuerza los cordones. No sé cuánta gente me pasó, alguna docena, mientras me los ataba bien pero fue el tiempo mejor invertido de la carrera porque venía el primer mil negativo. Me armé de ganas y cierta concentración por mis débiles tobillos y por no desguazarme las patas a las primeras de cambio. Y es que a veces en -300 m ya estoy servido, con las patas como piedras.

La llegada al camino de la Plata me centró, es tan fácil cargarse en demasía o torcerse un tobillo (no digo caerte al pequeño abismo de la derecha) que me requirió concentración. Entiéndase, jamás me concentro al 100 %, sitios en los que me he podido matar alguna vez sigo con medio cerebro pensando en otras cosas. 

Grácil corredor de bella estampa descendiendo por el famoso camino de la Plata, Transgrancanaria "Marathon" 47K 2025. Imagen generado por IA. O no.

Al poco de empezar vi a Quim Farrero y Teresilla, siempre es agradable ver a gente conocida y me dio un pequeño subidón. También recordé dónde se desplomó aquella chica el año pasado cuando hice la media, se cayó redonda y pasó al menos diez minutos inconsciente. Cosas que no se olvidan fácil (y que no deben hacerlo).

Seguí centrado, me vi torpe y sin soltura. El porqué es debido a que hacía muchos meses que no hacía una bajada a cierto ritmo por nieves y hielos en mi zona habitual de entreno y algo se nota. Pasada la carretera empecé a mejorar lentamente, me dejó de pasar gente y algún puesto más adelante pude recuperar, para mi sorpresa. Empezaba a ser consciente de que estaba comiendo poco y bebiendo de aquella manera. Tras un buen rato se empezó a escuchar la megafonía, se acercaba Teror.

Segundo avituallamiento y mitad de carrera... si esto fuera una maratón. De nuevo algo lento, cojo un par de geles y un par de ¿sextos? de sándwiches que me llevó bastante comer entre toses por las migas que no querían bajar. Un poco de asfalto y una subida tendida que para mí era claramente corrible, iba contento porque no había notado las piernas como piedras en la bajada y me encontraba bien. Las últimas zetas, estas sí andando, nos hacían coronar el puertecito y luego a media ladera encarábamos la segunda bajada, ay ay ay. Primera caída de un gel (de las tres que tuve), ritmos constantes, sin penar y el camino se empieza a poner pabajo, y esto ya no es algo arregladito como la bajada anterior, mucho más roto y que requiere ir más centrado pero sigo conservador, tratando de no perder tiempo y aunque a veces pierdo algún puesto y otras (pocas) gano. Pero con los adelantamientos de la subida el saldo me sale claramente positivo, de hecho durante toda la carrera fui ganando posiciones, muy poco normal en mí.

Receta para el éxito 4: concentración para evitar imprevistos

Bajada rotilla, pedruscos majos, fuerzas menguantes. A menos de un tercio de acabarla se me va ligeramente un tobillo, le pego una pequeña patada a un piedra con el pie derecho y luego una fuerte con el izquierdo, esta sí duele. Los tres hechos fueron seguidos. La concentración no era la mejor y empezaba a estar hasta la santísima polla de bajar. De hecho llego a sospechar que puede ser algo serio lo del último golpe por el intenso dolor puntual y porque percibo algún fluido corporal (en el pie, guarrete). Te destripo que no, nada serio pero sí una uña no está contenta y va a abandonar mi cuerpo en los próximos meses. Como dato irrelevante, la última vez que perdí una uña me tardó seis meses en crecer por completo la nueva desde el golpe, creo que es bastante.

"Hasta aquí hemos llegado", le dice una uña al cuerpo al que pertenecía 

Sí, se me estaba haciendo bola el final de la segunda bajada pero con -2500 m en las piernas me la pelaba ya todo, estaba hecho lo peor. Soy de los que piensa que el entrenamiento está sobrevalorado pero en raras ocasiones vale para algo. Y ya veía la presa de Ayagures con lo que sabía que de verdad esto se acababa. 

Receta para el éxito 5: la importancia de la nutrición en carrera

Llego a Ayuguras correteando, me echo un poco de agua en la cabeza, cojo dos chucherías que no comí, un poco de jamón, relleno agua y salgo. Sobra decirlo pero el único jamón es el jamón serrano, el otro es J. York, no hay discusión sobre esto. La mala fortuna (o las manos de Click) hacen que saliendo del avitu de Ayugaures se me caiga al suelo una loncha de jamón la cual recojo y va directa a la boca. Faltaría más. Recomendación: comer jamón mientras corres no es la mejor idea pero si hay una forma digna de morir es esta. Por cierto, otra cosa muy sobrevalorada es la nutrición, apenas comí un gel y medio y medio soft flask con ese maravilloso potingue caducado en 2016. Apenas sentí hambre y ni un bajón. Sígueme para más consejos de nutrición.

Por alguna razón el avituallamiento de Ayaguares me sienta de maravilla y justo al otro lado de la presa de Ayaguaras intuyo que al que llevo delante lo conozco. En efecto, es James Elson, director de carrera de South Downs Way 100 y nos saludamos efusivamente. Me dice que vamos a llegar en menos de seis horas, ¿en serio? Por error miré una vez el reloj con 36' de carrera, no volví a hacerlo, pero me sorprendió mucho el tiempo que me dijo, 4h10', a ver si salí en el cajón correcto y yo sin saberlo. Va pelo acalorado y tras un poco con él de charleta decido irme a corretear. La pista es muy buena, subida de unos +300 m pero la pendiente era suave. Correteo hasta una curva de 180º que pensé que era más pendiente, sigo corriendo hasta unos 300 metros de coronar donde decido andar por prudencia. La siguiente bajada nos llevaría al tramo del que muchos hablaban mal y temían, pero antes quien venía detrás tuvo algún incidente breve por lo que obviamente me paré unos breves segundos.

Hago un pequeño paréntesis: qué buen rollo en general, con corredores, organización, voluntarios, si te viene alguien detrás le indicas por dónde pasar y le dejas, que vas más rápido pues te dejan, todo buen rollo, pequeños ánimos y buena educación. Nos jugamos cero aunque todos somos competitivos pero un poco de educación o preocuparte ligeramente por que un tío se te para desfondado delante no hacen daño a nadie y no cambia en nada tu resultado. No perdamos las formas, seamos amables, preguntemos en caso de duda, aguantemos los nervios y deseos de adelantar, cedamos el paso. Este deporte es mucho mejor con amabilidad, comprensión y solidaridad.

Un segundo paréntesis: durante casi toda la carrera tuve a mujeres a la vista. Ninguna acompañada, todas corriendo bien, sin perder tiempo, competitivas. Algo estamos haciendo bien en este deporte si la participación femenina sigue aumentando.

Recordaba de 2014 un final duro y feote, un cauce-aliviadero artificial desagradable. Decían que este era también feo y tal, que es el peaje para llegar a meta. A ver, sin ser bonito no me parece mal, zonas de pedrolos de un cauce seco, psicológico y sin más. Un wadi como dios manda —o Allah—, con sus piedras redondeadas que a veces se mueven, sus curvas y recurvas y por mi parte, excepto 20 metros que comí (y de los que me arrepiento, claro) el 99,5 % corriendo (ese 0,5 %...). La gente a mi altura corría bastante pero ninguno todo, así que bien. Un avituallamiento sorpresa y unas personas más adelante dicen "3 km a meta", ummmm, ¿me lo creo? ¿o miro el GPS? Ni lo uno ni lo otro pero cambio de ritmo sutilmente. Aquí sí, entro a una pista feota y ancha, y sorprendentemente nadie a la vista en al menos 400 metros, ¿dónde se ha metido la gente? Pues nada, se ve que no recupero más.

Voy francamente satisfecho, contento, he corrido muy bien, no he sufrido, no he petado, las patas decentes con tanto desnivel negativo para mí y estoy casi en casa. No he corrido como un gilipollas, mi único objetivo real del día. Un tipo me mete una lijada maja y no hago amago de seguirle, estoy viejo. No me apetece calentarme y ahora sí estoy seguro de dónde estoy, puente final, asfalto y hecho. Pues sí, por debajo de seis horas, soy el primer sorprendido y no tengo que pedir perdón por salir en la primera oleada.

De lo mejor que he hecho en bastante tiempo. Prometo no volver a repetirlo, petar es mi segundo nombre, ha sido un error no haberlo hecho otra vez.

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Mi Transgracanaria - Starter

jueves, 14 de marzo de 2024

Tras dos días amaneciendo a eso de las 05h00 y un tercero a las 03h13 agradecí profundamente que mi carrera no saliera temprano. No hay necesidad de que las carreras se hagan pronto, por dios, organizadores, tened piedad. Y fue el caso. Total para 21 km... Por eso, levantarse por fin descansado se agradecía, no es que fuera un augurio de un buen día pero mejor empezar así la jornada.

El siguiente paso era el desayuno, que no dejaría de ser una anécdota excepto cuando el hotel tiene bufet libre. En el tercer plato me dije que quizá debería de cortarme porque lo iba a pagar; pero es mucho mejor sufrir y vomitar que pasar hambre. Dónde va a parar.

Desayuno unipersonal estándar precarrera aunque sea corta. La IA entiende ("pantagruelic breakfast with Canarian islands background before trail running race") que hemos venido a comer, no a sufrir a la vida. 

Aunque pensaba ir en autobús me pidieron el favor de ir en coche. De paso llevé a Antonio Martínez el cual no pudo disfrutar de mis dotes de pilotaje por el tráfico en la carretera. Da la casualidad de que el a la postre ganador estaba en ese coche pero no voy a desvelar quién por respeto. Tras "aparcar" algo apresuradamente y vestirnos de gala me dirijo a la salida, quedaban unos minutos cuando recibo una llamada: se ha roto el embrague. Las cursivas son mías por no señalar a culpables. Total, que a pocos minutos de la salida estaba tratando de hacer lo posible por contactar con la empresa de alquiler para tratar de solucionar el problema. A todo esto toda la gente se colocó y tuve que utilizar mis artes para no salir detrás, de hecho me coloqué muy delante. No voy a decir el cómo, lo podréis leer en mis memorias.

Antes de salir un colega de fatigas me pide ayuda para tratar de desatascar un bastón, no lo conseguimos. Es decir, cargó con medio kilo de bastones para no poder usarlos. Cosas que pasan. Digamos suavemente que no había preparado demasiado bien la carrera. De hecho me sorprendió el desnivel poco antes de competir, 1400 m, qué perezón. Miré el perfil de la carrera que estaba impreso en el dorsal para hacerme a la idea de cómo era y traté de leer las letritas así de pequeñitas para poder ver los kilómetros de los avituallamientos pero no fui capaz. No he hecho la cuenta pero creo que es la carrera de todo el evento que más desnivel tiene proporcionalmente, y posiblemente también la más bonita porque discurre por el interior lejos de la isla sin los condicionantes de salida o meta... y porque no tiene noche, el fraude de las ultras del que nadie se atreve a decir que las organizaciones nos roban el dinero yendo de noche, ¡no se ve el paisaje, las montañas, las vistas, nada!

Salida, la gente pesca a correr bastante rápido, me sorprende el ritmo, era rapidito pero es que se sube todo corriendo al principio, y cuando la gente empieza a andar en las primeras rampas me tomo mi venganza: donde mejor rindo es en esas pendientes entre correr y andar, me suele ser sencillo seguir corriendo sin un desgaste mayor. A los pocos metros de salir me he percatado de que llevo la mochila mal puesta, el lado izquierdo dada la vuelta, pensé en colocármela más adelante cuando parase en un avituallamiento pero se me olvidó, la verdad, y así fui todo el rato.

Clásico paisaje transgrancanareño si levantas la vista de tu ombligo @The Adventurure Bakery

Iba correteando en las las subidas, como digo, sin un gran esfuerzo aparentemente hasta que te das cuenta de que el calor es mayor del esperado y te sigues empecinando en correr a toda costa. Este mismo día había previsión de nieve en mi localidad y yo empezando a padecer calor, qué cosas oye. Empecé a replantearme la táctica cuando llevaba un considerable calentón así que al llegar a la primera carretera decidí pensar con las neuronas de la cabeza y no del cipote y corté, necesitaba bajar la temperatura y algo el pulso. Tocaba estabilizar porque así no llegaba ni a la esquina. Miré de reojo y vi 360 de desnivel, me dio un poco de bajona porque básicamente acababa de empezar pero es lo que pasa cuando no sabes correr.

A mejor ritmo fui progresando, pelo enciscado con la competición, pero se me estaba olvidando mirar los paisajes y en el camino de la Plata eché un par de vistazos, el día era espectacular, las vistas infinitas y aquello era realmente bonito. Poco después veo algo raro a pocos metros de mí, una corredora se había desplomado, momentos de confusión, se le puso a la sombra y con un teléfono ajeno llamé a emergencias. Nadie allí sabía qué hacer realmente, demasiadas opiniones y buena voluntad y la situación no era poca cosa. Mirada perdida cuando los ojos estaban abiertos, mandíbula apretada, completamente ida. Nunca había vivido una situación así y no me gustó nada por la sensación de no ser capaz de hacer nada útil. Tras lo que calculé como unos diez o quince minutos me fui, no hacía nada, la situación estaba estabilizada, con muy malas sensaciones y si hubiera tenido opción posiblemente me hubiera ido a casa. Pero no la tuve. Con muy mal rollo en el cuerpo seguí, obviamente descansado, y de una forma no planeada me apreté con lo que tras un buen rato digamos que entré de nuevo en carrera, en algún momento pensé qué podía haber pasado, creo que un golpe de calor, que no necesitas 45 ºC, necesitas generar más calor del que el cuerpo es capaz de disipar y el cuerpo desconecta igual que se apaga un móvil cuando se sobrecalienta. Por la tarde supe que había sido rescatada y que todo estaba bien.

Clásica subida (o bajada) de Transgrancanaria, camino de la Plata. Zona realmente chula @David Delfour

Tras adelantar a bastante gente (lógicamente en ese momento no estaba en mi sitio) me estabilicé de nuevo. De hecho en algún momento llegué a pensar que me sorprendía que todavía hubiera gente detrás con todo lo que había estado parado, luego he visto que era algo menos de lo que pude calcular: el tiempo es estable, nuestra percepción no lo es. Tras un buen rato voy detrás de una chica y veo que se le cae el cierre de un gel, entre que me doy cuenta y reacciono se me han ido unos metros y me da pereza volver. Poco después veo cómo claramente la misma chica tira el envase del gel al suelo y ahí sí, me paro, lo cojo y aprieto para alcanzarla, le digo que "esto es tuyo", ni mira, ya le doy un toquecito en el brazo y se lo digo en castellano e inglés, creo que en ese momento se lo podría haber dicho en uzbeco, chino mandarín y quechua, pues me cogí un importante cabreo.

Misma subida desde otro ángulo. El desalmado organizador nos hizo subir desde la carretera hasta este punto y todavía quedaba un rato. No tiene corazón @David Delfour

Calentito llegué al avituallamiento de El Garañón, antes de llegar vi que llevaba agua, había dosificado bastante, con lo que no rellené, había empezado un gel y por precaución cogí otro, luego un segundo y un cuarto de naranja, no necesitaba parar más, no creo que estuviera mucho más de treinta segundos, no tenía que hacer nada allí. Poco después vi dos geles de la marca del avituallamiento lo que me apenó por lo estúpidos que somos. En un bastante transitado camino al Roque Nublo me volví a apretar bastante las tuercas, me pasé el punto de dar la vuelta porque no entendí las indicaciones de la persona que allí estaba (ejem) y me lancé a la bajada con un tío al que supuse francés, por lo mucho Decathñon que portaba, y al que dejé pasar porque era claramente más rápido. Tiempo después le adelanté y cuando me pilló de nuevo le volví a dejar pasar para, en la primera curva, patinar y casi irse, y en la segunda volver a patinar y estamparse. Si es que van como locos.

Esforzado corredor anónimo llegando a las proximidades del Roque Nublo con cara de estar concentrado @José Miguel Muñoz

Poco después cogí una buena rueda en la bajada, una chica de Scott que me llevaba bastante apretado pero sin irse. Como no sé ir concentrado iba viendo sus trazadas (ventaja de ir detrás) y decidiendo sobre la marcha las mías, que eran bastante diferentes porque yo hacía menos curvas, hacía más rectos (dentro del sendero, nada de atroches). Me parecía como el que empezó a hacer mountain bike con una 26" y sin suspensión (o corta) y ahora lleva 29" doble de más recorrido: sigues haciendo las mismas trazadas de antaño pero no deberías, podrías ir más recto pero mentalmente no te dejas hacerlo. En las piernas tenemos 30 cm de recorrido de suspensión, si puedes y sabes puedes ir más recto y absorber más piedras y la rugosidad del terreno. No soy yo el más indicado para hablar de bajadas porque soy un patán pero la teoría algo me la sé. También iba pensando en la cantidad de escalones que estoy haciendo en dos carreras, más que en toda mi vida junta. Otro de los pensamientos es el de lo fiables y confiables que me estaban resultando las zapatillas (Hoka Stinson 6 ATR), muy estables, algún resbalón tontorrón pero en general una grata sorpresa. Y sí, llevo una parte del cerebro en la bajada y la otra (80-90 %) pensando en mis movidas, luego que si pasan cosas o que si voy lento. Total que tras una, para mí, larga y algo exigente bajada, mi liebre se me fue porque se encontró a alguien de su equipo, me distraje un poco y adiós muy buenas.

La alcancé en el segundo avituallamiento, que directamente me salté, ni un segundo invertí, seguía llevando agua y no había acabado el primer gel. Pero en el siguiente tramo de hormigón-asfalto se me volvió a ir para no verla más. Una pequeña crisis a 4-5 km de meta me dejó un poco sin fuerzas, arrastradete, tercer encuentro con el colega francés, iba servidisímo el angelito, me dejó pasar y de reojo le vi con la sirena, luces gálibo, antiniebla, el pañuelo por la ventana y el cuello tronchado; esta vez ya fue la última que nos encontramos. Cuando por fin llegué a la última bajada y sin referencias me relajé algo hasta que el típico tocapelotas me alcanzó, a correr de nuevo. Fui consciente de que llevaba las patas bastante bien (=no muertas) y decidí apretar lo que pude en la bajada, para mi sorpresa mi perseguidor no conseguía echarme mano, yo alcancé a alguno pero en una corta subida a los pies del pueblo mi perseguidor me sentenció, iba vacío. Quizá unos 300-400 ml de agua en un día con calorcete y un gel en casi tres horas no es la mejor táctica del mundo, pero poder se puede hacer, eh, sin miedo. Me desquité adelantando a dos en línea de meta y ya está. Carrera rara la mía. Pero muy bonita, razonablemente competida por mi parte, demostrándome una vez más lo mal que compito, más dura de lo que esperaba y contento por superar los diversos aconteceres del día. Que no había acabado.

Tras ir a por el coche que estaba aparcado por ahí, como dos horas esperando a que llegara la grúa, casi una hora esperando al taxi, un atasco por un accidente nos retrasó para llegar a por el coche de sustitución e importantes prisas porque tenía que asistir a un evento. Batí/batimos el récord de Europa de ducha, a falta de confirmación de Guinness. Pero al final se hizo todo y bien, no pasó nada grave y estamos todos vivitos y coleando (menos un embrague). Las cosas fuera del guion de las cuales sólo una parte estaban en mi mano las resolví (o dejé pasar, que a veces es lo que hay que hacer) sin excesivas tensiones porque cuando estoy en modo zen me alteran pocas cosas. Una buena experiencia.

Ya que estaba por allí pues le eché un vistazo al evento en sí, la carrera gorda y demás. La verdad, qué privilegio. Todo. Si vas porque vas, si no porque la ves en casa; los alojamientos de Canarias suelen ser un lujazo; la gente es amable y cercana; el buen rollo general; el evento es el segundo del mundo, sin duda, qué complicado tienen que ser con tantas carreras y tantos frentes abiertos; el streaming, en mi opinión, el mejor que se ha hecho nunca en este deporte; la calidad deportiva, extraordinaria; me volvía a reencontrar con gente y conocí a nueva; ver a los héroes de este deporte tan cerca, tan humanos, tan poco divos; ver a los anónimos esforzarse; compartir habitación, desplazamientos, comidas o transportes con gente maja de este mundillo; el pedazo de chiringuito que es una carrera de estas ni nos imaginamos lo que es la mayoría; o el fortísimo apoyo de The North Face y lo que implica que alguien de este porte se moje de verdad: muchas cosas chulas y las tenemos aquí al lado. Somos unos afortunados, a ver si nos lo creemos un poco más.

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Vídeo: Transgrancanaria 2016

martes, 5 de abril de 2016

Un año más, y aunque el UTWT comenzó hace dos carreras, la Transgrancanaria es el comienzo de la temporada de verdad. Otro año más, un plantel espectacular, no sé si es arriesgado decir que es la segunda carrera con más nivel del mundo... y sin embargo se la llevó un don nadie: Didrik Hermansen. ¿Y este quién es? Pues el que le ha dado una patada a la puerta del trail. Pues fenomenal, me encanta que siga habiendo capacidad de sorpresa, y no sólo para petar -que eso nunca faltará (se comenta que el francés que salió a morir aún está buscando partes de su cuerpo diseminados por toda la isla). Ya no es sorpresa Grinius, que si no le sobra temporada como lo ocurrió en 2015, será un serio candidato al título mundial; título que ha defendido como gato panza arriba Antoine Guillon, que desde el principio no estaba en cabeza pero que sólo gente con mucha experiencia y clase sabe remontar hasta un decente undécimo recogiendo cadáveres en un día malo: cómo me gustaría correr así.

El podio lo cerraron el dueto Capell-Pazos, que por la cara de ambos parece que hubo algo más durante todos esos kilómetros juntos :) Excelente resultado para ambos, a Pau ya le tenemos calado por aquí pero ojo con Diego Pazos que se está labrando una reputación muy importante. Excelente debut en ultras de Symmonds, atención con el amigo en el futuro.Y completando el Top 10 Chorier (sin tener un día brillante es un gran resultado), el lituano outsider Zlabys, y los Javi Domínguez y Jordi Gamito, valores bastante seguros.

Decimoséptima y con un rendimiento increíble (100' por debajo del récord de Picas), Caroline Chaverot (el otro día volvió a competir en Francia y también ganó). Afortunadamente pienso bien de este deporte si no ya la ponía en mi lista negra. Bestial lo de Caroline, que hizo su carrera y debía ir compitiendo con su sombra porque se siguió apretando hasta meta. Huser fue segunda (¡a dos horas!) y la "empalmada" Uxue Fraile que sigue cosechando muy buenos resultados, como si viviera una segunda juventud, fantástico.

Y como colofón, un magnífico vídeo de los chicos de Mousse:



+: Transgrancanaria, YouTube - 'Transgrancanaria Arista'

Streaming Transgrancanaria 2016

viernes, 4 de marzo de 2016

Como novedad para 2016, Transgrancanaria tiene streaming, sin duda el futuro en la difusión de este deporte. ¡Viva internet!



+: Trangrancanaria

Transgrancanaria 2014, visto por Chaigneau

lunes, 24 de marzo de 2014

Otra magnífica historia del Chaigneau's world. Esta vez tocó cruz, y sólo por verle entrar en la ambulancia con la mirada perdida, ya merece la pena el vídeo, que, por otra parte, es excelente, como nos suele tener acostumbrados.

Interesante el bonus del avituallamiento asistido (siguen sin gustarme, que conste).



+: Transgrancanaria, YouTube - 'Get Ready For'

Mi Transgrancanaria Maratón 2014, el material

viernes, 21 de marzo de 2014

La Transgrancanaria Maratón, y más con el clima tan bueno que hizo, no tiene ningún secreto a nivel de material. De todas formas, para quien dé con este post, por si le sirve de ayuda, allá va.

Obvia decir que uso material de calidad -ya no estamos para racaneos-, casi todo Raidlight y encima con cosas que "nadie" tenía/podía tener en esas fechas. Dado que poco después se pone a la venta, merece la pena hablar de ello, aunque trataré de hacerlo con calma, pues cada producto creo que merece una entrada propis. Sin que esto parezca un anuncio, creo que el material de Raidlight de esta temporada es el mejor que nunca ha hecho la marca, que, combinándolo con lo ya existente (como la gama Ultralight), la hacen merecedor de ser tenido en cuenta. Sobre lo tarde que ha llegado esta temporada, o sobre stocks, hablamos otro día...

No nos vamos a esforzar demasiado y aprovechamos la foto del día previo:


De arriba abajo:

· Gorra Buff Evo 2: aunque ahora se llama Cap Pro, he llevado las gorrillas Evo durante muchos años. Me gustan por colores, ser reversible, protege bien la cabeza y es suficientemente transpirable.

· Gafas Oakley Radarlock: 'a must', las mejores gafas del mundo. Pantalla Black Iridium, el más oscura, y se agradeció, los últimos 17 kms son de pista, no especialmente clara, pero lo suficiente para molestar, y el tramo del río seco empedrado brillaba bastante. Con la fuerte insolación, no eché de menos una pantalla más clara en zonas de bosque, y tampoco son muchos estos tramos. Perfectas.

· Garmin Foretrex 401: el 405 ya no me llega para una maratón lenta, con lo que no me quedaba que el 401. El Soyuz de los GPS de muñeca... si llevas pilas que te duren, cosa que no hice, claro. Se me quedó a falta de 15 kms sin pilas. Sergiostyle. Momento en el que pienso "joder, y ahora sin saber ritmos ni nada", ya ves tú, un pie delante del otro, estaba como para ir controlando ritmos... No era necesario a nivel de orientación, ni una vez miré el track, entre el marcaje, la perfecta visibilidad, y el siempre llevar cientos de personas delante hicieron que fuera algo innecesario... pero siempre saldré con GPS, por seguridad y porque no me apetece hacer kilómetros de más.

· Camiseta Raidlight Performer (2014): aunque ya digo que intentaré hacer pronto entradas de las prendas esenciales, desde que conocí la nueva Performer me encantó, por diseño, entra por los ojos muy bien -no tan habitual en Raidlight- y material -desgraciadamente ya no es de Bambou-Dry, pero el poliéster reciclado le supera en características-; detalles de calidad (como reflectantes impresos), clásica cremallera, cuello alto... Dudé en si usar esta o la Ultralight, y en realidad la que tendría que haber usado era la Desert, porque me abrasé los brazos (la crema, en casa, claro, no se fuera a perder). Excelente.

· Pantalón Raidlight Trail Raider (2014): los Trail Raider son de los productos más vendidos por Raidlight, parten de una base muy buena, y la verdad, los de 2009 y posteriores estaban a gran nivel, pero este es una evolución profunda, especialmente en el textil, muy fresquito, vuela con mucha facilidad (algunos echaron de menos ese "vuelo" en la penúltima versión), y sin perder los buenos detalles de antaño (bolsillos laterales, cintura ancha, longitud perfecta para mí). Los mejores hasta la fecha.

· Calcetines Injinji Run 2.0: el otro día hablé de ellos, mis nuevos favoritos. Grosor medio tirando a finos, buen tacto, muy transpirables. Me encantan. Desde que retiraron los Rainbow (por material y estética), mis preferidos.

· Raidlight Team R-Light 002: ya hablaré largo y tendido al respecto. Una versión mejorada y evolucionada de las 001. Me encantan.

Portabidón Raidlight 1000-45º

Material obligatorio:


y ahora lo comparamos con el que ponía en otro lado de la misma web. Hay una discrepancia, y es que en el reglamento de la Maratón ponía chaqueta impermeable y transpirable, y en el genérico, no, valía con un cortavientos. Yo leí aquel, así que llevé chaqueta impermeable y transpirable, la única, en mi opinión, que deberían de ponerse en reglamentos serios de carreras de montaña.

Llevé todo, excepto un pelín de "truco" (pero cumpliendo reglamento) con el vaso. Por qué. Porque no encontré mi vaso (y luego recordé que hace años que lo perdí), y lo suplí con una bolsa Zip Lock, pero llevaba tres compartimentos de agua, era suficiente, ¿no? (aparte de que cumple). (En realidad llevé una Top Ultralight, no una Top R-Light, pero para el caso, es lo "mismo")


Cuando leí el reglamento desde el principio pensé en este portabidón, creo que hay un sitio para la mochila, otro para los portabidones/riñoneras, y una zona gris donde, según gustos, puede elegirse uno u otro, según gustos, pero si puedo llevar portabidón, lo llevo, me parece más cómodo, se mueve menos, no te suda la chepa y se rellena mucho más rápido. ¿Por qué casi nadie llevaba portabidón? Ni idea, pero me sorprendió mucho. ¿Las marcas que les patrocinan no tienen portabidones buenos? Y los no-pros, ¿no tenéis un portabidón majo para verano? En montaña nunca lo llevo, porque llevo más material, ¿pero entrenando en verano? Se necesita un portabidón de cierta capacidad para meter esa cantidad de material obligatorio, pero en este 1000-45º, entrar entra. Y además se puede aligerar y comprimir bastante.

· Chaqueta cortavientos en vez de impermeable, mitad de volumen.
· Frontal de emergencia Petzl o similar, más pequeño que el Led Lenser que llevo yo (pero pierdes la ventaja de usar pila AAA, por eso lo tengo).
· Luz trasera bastante más pequeña y con pila de botón.
· Bolsa de agua más pequeña, "trampeando" un poco. Y sin tapón.
· Móvil que no sea de cinco pulgadas.
· Dejarse la funda estanca del móvil en casa si además ni se la pones.

Vamos, que es francamente mejorable. Sin pega. Y todo esto sin ir a pillar el reglamento, que puedes ir más al límite si quieres, pero sería, para mí ir rozando el absurdo. Comparo sólo dos muy mejorables (el primero usando el reglamento benévolo), chaqueta y móvil. No sólo hay diferencia de volumen, es que son 177 g menos (jarrrrrlllllll).


Aparte de usos competitivos, es un excelente portabidón con varias características:

· bidón girado a 45º: se saca y mete (obviemos los chistes malos) con mucha más facilidad, aparte de que uno de 800 ml en vertical te toca y jode las lumbares;

· amplio bolsillo: triangular, con gomas de compresión y volumen como para una chaqueta, móvil y algo más. Para correr largo en tu zona, en verano o usos del estilo, no necesitas más. Y para cumplir algunos reglamentos, tampoco;

· minibotellín: aparte de dejarte un líquido más a mano, el sentido es dispoder un segundo líquido, un gel disuelto por ejemplo, y no "contaminar" el agua principal; si no lo usas, puedes llevar geles o echar los envoltorios de estos;

· varios bolsillos más: para geles, barritas o cacao (¿por qué se llama así?) para los labios, uno de ellos amovible y que puedes llevarte a otra mochila (que disponga de cierre ventral).


En definitiva, y como conclusión, unas cuantas carreras del calendario se pueden hacer perfectamente con portabidón, cumpliendo el reglamento y sin ponerte/poner a nadie en peligro. Eso sí, tonterías las justas, con peor clima, si hay más altitud, si la prueba es más larga, déjate de chorradas y aumenta el volumen, porque ya necesitarás mínimo unos manguitos, una camiseta térmica, unas perneras, y ya no entra en este portabidón (en otros muchos sí), pero creo que es un producto que da mucho juego, en usos algo concretos en competición, pero que en verano -sin ir a montaña- puedes sacarle mucho partido, no sólo en megaultratrails, sino en el día a día.
s

+: Transgrancanaria

+s13: Index: MaterialIndex: Pruebas de material

Transgrancanaria 2014, el Sandesgate

miércoles, 12 de marzo de 2014

Aunque ya ha salido mucha información al respecto, y todo seguidor de este deporte debería de tener a estas alturas hecha una composición más o menos de lo que pasó el otro día con Ryan Sandes, aquello de victoria, descalificación y vuelta a ganar, afortunadamente todo acabó bien.

Qué paso realmente. Cómo se lió tanto.

Los actores son la organización, Federación Canaria de Montañismo, Ryan Sandes, equipo de prensa de la organización y medios de comunicación.

Hechos 
(algunas horas son inventadas)

S 09h50. Ryan Sandes a 40 km de meta es requerido para revisar su material obligatorio, todo en orden, continúa su carrera.


S 17h00. Ryan Sandes vence la Transgrancanaria 2014.
S 17h15. Se le requiere a Ryan el material obligatorio, lo presenta a los jueces de la Federación Canaria con la ayuda de un traductor "espontáneo". Surgen dudas respecto a la manta de emergencia, que se le traduce como 'cover', Ryan vuelve a enseñar la chaqueta. En inglés es 'emergency blanket' o 'space blanket'. Se le da el OK.
D 11h00. Mediante comunicado de prensa se informa oficialmente de que Ryan es descalificado.


No era un rumor, la organización llegó a enviar el comunicado de prensa.

D 11h05. iRunFar hace pública la descalificación de Ryan. Poco después se hace eco Ian Corless. Ryan se entera vía Twitter de su descalificación.
D11h09. Ryan jura y perjura por Twitter que lo tenía todo durante toda la carrera.

D 11h45. Ryan presenta una reclamación formal depositando la fianza y tratando de aclarar el tema. La organización media con la Federación Canaria de Montañismo.
D 12h35. Ryan Sandes es declarado ganador de la Transgrancanaria. Entrevista de dos minutos. Respira tranquilo.
¿A qué se debió toda esta confusión? No soy quién para juzgar pero no veo mala intención por ninguna de las partes, ni al organizador porque él se dedica a organizar y promocionar su carrera; ni a la federación, porque tienen delegada la parte "legal" y deportiva de la prueba y sólo quieren velar por el reglamento; ni a Ryan Sandes, un profesional de esto, que ha demostrado a lo ancho y largo del mundo que es buen corredor, que ha cargado mochilas de verdad pesadas (victorias en las 4Deserts y Jungle Marathon, por ejemplo), y al que no se le conocen/no conozco violaciones de reglamentos o "pillerías" tratando de exprimirlos.

Me parece perfectamente creíble la versión, una barrera idiomática, un trámite que todos quieren quitarse de encima, un Ryan cansado, y un OK y un 'cover' inadecuados. Recuérdese que en todas las guerras la artillería bombardea sus propias tropas en algún momento, así que me creo que un fallo de traducción genere este pequeño lío.

Puede que me equivoque pero todos los resultados, hasta que no se presenta el informe final de la prueba pasado el período de reclamaciones y resueltas éstas, no son más que provisionales. Es decir, Ryan no había ganado la Transgrancanaria porque no era definitivo aún. Igual que la decisión de descalificarle era provisional porque tienes un derecho de réplica, la reclamación en sí.

Errores y líos

1. La comunicación de una infracción si no necesariamente privada, al menos no debe hacerse vía comunicado de prensa hasta que no esté todo resuelto. Y por supuesto el corredor es el que primero debe ser informado, sin dudas y de una forma directa. Quizá alguien dijo "Sandes está descalificado, id preparando el comunicado"... se preparó y alguien le dio a Enviar. Primer error, coordinación entre dos partes de la organización, quien dio esa información y el gabinete de prensa.

2. La Federación descalificó sin, aparentemente, estar del todo seguros, con un posible problema de comunicación y, seguro, faltando uno de los elementos obligatorios. Ryan no se tenía que haber ido al hotel tan tranquilo tras la carrera. Se tenía que haber aclarado, como fuera, que podía ser descalificado, no esperar a que luego reclamara, darle tiempo para que se explicara allí, en el momento. Segundo error.

3. Bola de nieve. Nadie es culpable, los medios se basaron en información aportada por la organización, no era un rumor, pero no esperaron a confirmarlo, teclearon rápido a ver quién se hacía con la exclusiva. Ya digo, no les veo culpables, la velocidad, el periodismo de prisas, y la noticia explosiva hicieron el resto. Otra cosa muy distinta es dedicarte a retuitear sólo críticas de gente poniendo a parir el tema, eso es querer "lucrarse", sacar tajada y sembrar mierda. Eso no es ni periodismo ni informar.

Pude hablar con Ryan Sandes, con Fernando González (director de la prueba) y con Michel Poletti, de la UTWT. Aunque nadie parecía muy contento (Ryan supongo que sí, pero siempre te queda la espina de que tu victoria ha podido quedar algo manchada) se solucionó satisfactoriamente para todos. Pero hay que aprender, elaborar un pequeño protocolo de verificación del material, de comunicación con los corredores y de publicación de los resultados. El tema del material sigue dando vueltas y lo seguirá dando mientras sea obligatorio, ya sabéis qué opino al respecto, y estos son daños colaterales, simplemente hay que hacerlo mejor.

Otros pequeños problemas

a. Dylan Bowman también fue descalificado días después por no portar el dorsal correctamente. Dylan dijo que se le había roto, que también lo había dicho al llegar y fue recalificado. Lo que le faltaba, con lo que dijo que sufrió. Me gusta que los reglamentos se cumplan porque para algo están, al igual que los jueces deben aplicarlos e interpretarlos. Cierta mano izquierda y empatía, que no tienen porqué contravenir la aplicaciñon rigurosa del reglamento.

Propuesta: dependiendo qué, penalizar con tiempo, no es lo mismo un dorsal doblado que una chaqueta que es seguridad. Y en un campeonato, "penalizar con puntos", como el carnet de conducir, repito, un material de seguridad para mí es descalificación directa, pero si te han revisado la mochila, lo llevabas y no en meta, ¿se te puede haber caído? Pues la primera, pasa, a la segunda en un plazo de dos años, descalificado.

b. Participé en la maratón, el tiempo era excelente y el material el mismo que el de la carrera larga. Decir una proporción es arriesgado, pero a ojo creo que la mitad no llevaba chaqueta de membrana, impermeable y transpirable. No valen cortavientos ni cortavientos con tratamientos hidrorrepelentes (DWR en inglés). Aplaudí a Cavalls porque dieron leña al respecto, dudo que hicieran controles en mi prueba, pero si los hubieran hecho, creo que me habría enterado, porque la escabechina y la polémica estarían aseguradas. [En otra parte de la web sí dice membrana obligatoria, con lo que puede dar lugar a pequeña confusión; de todas formas es aplicable a otras carreras y cosas que se pueden ver por ahí, desde el material obligatorio hasta tirar desperdicios] Pero aquí responsabilizo completamente al corredor, no se trata de que te parezca bien o mal llevar una chaqueta u otra ese día en ese lugar, es que es el reglamento. Si nos lo pasamos por el forro, estamos pisoteando nuestro deporte.

Propuesta: empezar por ser nuestros propios jueces, cumplir, no buscar atajos y hacer las cosas como se deben. Seriedad por todas las partes, tanto por el fin para el que está el material obligatorio, como por el cumplimiento del reglamento. Diga lo que diga, es para todos igual. Cúmplelo, ya está.

c. Al llegar a meta me dijeron que por ser el autobús de la organización, me devolvían 3' de tiempo si presentaba una reclamación. No la presenté porque me daba lo mismo. Pero me parece interesante que ya estuviera previsto.

Propuesta: organizadores, actuando antes de que surjan problemas ayudan a resolver situaciones. Me parece proactivo e inteligente.

d. Habilitar un protocolo donde el material requerido sea perfectamente conocido por todos, pueda comprobarse antes de salir, se revise con celeridad y traten de minimizarse errores. Como ejemplo, varios americanos no tenían luz trasera el día antes de la carrera y tuvieron que buscarse la vida para conseguirla. Va en su cultura de zoquetillos no leerse el reglamento, parece ser.

Propuesta: aunque ya lo había visto en otras carreras, una prueba sudafricana (The Otter) propone una forma sencilla de presentar el material: hacen como en Cavalls, dependiendo del clima hay un material obligatorio u otro (a decisión del director de carrera, diferentes niveles de riesgo, diferentes colores en la plantilla que suponen un material u otro); aunque no es imprescindible esta variabilidad, la curiosidad es que en una mesa se pone la plantilla de abajo que sirve para poner el material en su casilla, se comprueba con rapidez y el corredor puede hacerle una foto como prueba de que lo tiene todo.


Conclusión

Para mí fue un problema de comunicación, nada más. No me parece muy importante, no es de seguridad, nadie salió herido, tullido o mutilado. Si lo piensas fríamente, es una "chorrada", y que afecta sólo al plano deportivo de un tío. Pero es mejorable y se debe aprender de los errores. Este es un deporte joven en el que por muy bien que se hagan los reglamentos seguirán surgiendo dudas, problemas y discusiones. No hay problema en ello si hay voluntad de solucionarlos y se aprende de los errores. Una de las cosas buenas del UTWT es que hay flujo de información entre los distintos organizadores, esperemos que se compartan las inquietudes y problemas, se haya aprendido la lección, y este problema, al menos, no vuelva a surgir. Habrá otros, pero no este.
s

Mi Transgrancanaria Maratón 2014, la carrera

viernes, 7 de marzo de 2014

No es por dármelas de lo que no soy, pero creo que mi sitio no era a la cola del pelotón, sabía que tampoco mi lugar eran puestos delanteros, pero perder tiempo al principio era crítico. Unos primeros metros de pista, pero pronto se estrechaba. La pesadilla del que sale como el culo. No sé cuñanto gente llevaba delante, pero creo que unos 600. Intenté pasar a todo el que pude y más, intentando no agobiar, ni empujar, ni hacer tropezar a nadie, pero ciertamente espídico. Iba con buenas sensaciones, iba pasando "por encima", pero aún así perdí mucho tiempo, no sólo en embudos, sino en que estás desubicado y no te arrastra "tu ritmo". Calculo 5-10' de pérdida. Al acabar la primera subida me tengo que parar a atar las zapatillas de nuevo, porque con las prisas el apriete había sido deficiente y sé que ahora viene una buena bajada. La encaro con calma, es uno de mis mayores temores, quedarme sin piernas y reventarme demasiado pronto, y sé que si me ocurre -muy probable- será en bajadas, no en subidas. Me empieza a pasar gente, pero estos primeros tramos no son difíciles y voy fresco, se alterna algún falso llano por un precioso sendero en bosque y me quiero tranquilizar, al final llevo tres míseros kilómetros.

En cierto momento cambiamos de ladera y empieza una "calzada romana". Es el Camino de la Plata, un revirado sendero que empieza a pasarme factura. Me pasa la gente en avioneta, voy parado por pendiente y por cierta inseguridad, y es que aparte de mi nula capacidad para descender, no entrenarlo desde hace tiempo y no tener musculatura, se le añade un factor inesperado, y es quien siento que el pie me desliza dentro de la zapatilla. La única explicación que encuentro es la crema que me eché. Para tener la piel más flexible y prevenir ampollas y rozaduras me suelo echar los días previos crema en los pies. En realidad se suele reducir al día de la carrera por aquello de mi memoria, y esta vez me eché una crema que nunca había usado. No encuentro otra explicación, porque el resto de variables permanecían inmóviles (002, plantilla, Injinji Run 2.0). El caso es que se me empezaba a atravesar la primera bajada. Echaba vistazos al paisaje a ve si me animaba, era una zona bonita, de amplias vistas, aunque siendo tan pendiente y pedregosa no permitía relajar la mirada demasiado. Sabía que era un descenso larg, pero qué desastre, me pasaba la gente silbando, y ni quería arriesgar por tobillos y cuádriceps, ni tampoco veía un gran margen de mejora si lo hubiera hecho. Además iba con mucha sed, algo infrecuente en mí que no soy de beber ni de necesitarlo demasiado, supongo que al vomitar perdí muchos líquidos. Iba intentando dejar pasar a todo el mundo, carrito de los polos y abuelo con taca taca incluidos, y cada docena que me pasaba, otro punto menos de moral. Mucho después oí que me pedían paso, me aparté y era Julien Chorier, iba bastante fluido para la altura de carrera (+80 km) pero no rápido. Se me fue, claro.


Lustros después, llegué al primer avituallamiento en Tunte, y al menos picaba para arriba, donde esperaba defenderme mejor. No sé cuantísimos puestos perdí en esta larga bajada, pero es que además iba flojo, sin fuerzas. En ese avituallamiento apenas comí un poco, no iba mal de tripa pero prefería seguir vaciando sin ingerir nada o casi nada. En toda la carrera me alimenté con dos geles míos, un par de naranjas y un puñado de pasas. Pelín justo, para variar. Por cierto, es me olvidó rellenar el agua, con lo que me hice más de tres horas y media de carreras con medio litro y encima yendo bastante seco desde la misma salida. En este primer refueling me alcanzó, aunque no llegué a ver, el siguiente clasificado de la prueba larga, Yeray, el bravo corredor local. Un poco de asfalto picando para arriba, y a seguir sumando kilómetros.


Sabía que teníamos una subida majilla por delante, pero me noté con alguna fuerza y hasta las zetas finales la hice corriendo prácticamente entera. Me sorprendió ver a gente andando a esta alturas, con 12-15 km ir tan servido me parece preocupante, vi unos cuantos casos de gente muy fuera de su ritmo, de calcular muy mal las fuerzas. Repito, me parece preocupante. Sería comparable a que yo me tirase a bajar a ritmos que no puedo/debo, es ponerte en riesgo, quizá no saber lo que estás haciendo, valorar muy pobremente qué te queda por delante.

Siempre digo que las carencias son lo que refuerzas con el entrenamiento, que lo natural está ahí "siempre". Soy más de subir, especialmente si se puede correr, aunque sea algo. Sin ir especialmente sobrado de fuerzas, sí iba mejor que la gente que me rodeaba y volví a ver a Julien en la lejanía, le recorté tiempo y en el final de la subida casi le alcanzo, 5' le recorté en esa subida. Fue una referencia que me vino bien, y aunque miraba de vez en cuando el pulso, sin pasar nunca de 152 ppm y generalmente por debajo, el no tener entrenamientos largos y desniveles pronunciados en las patas me hacían ir algo perdido de ritmo. Coronado ese paso, pista con desniveles suaves, corredores, y nula soltura de nuevo. Se me va Julien porque no iban mis piernas, nula soltura, cero zancada, y no estaba ni en la media maratón. Un rato después me coge Yeray, al que le digo que tiene a tiro a Julien, y durante bastante rato les tengo a la vista y creo no equivocarme, el canario iba recortando al francés. Fuera así o no en el momento, Julien no sólo distanció a Yeray sino que fue capaz de alcanzar y rebasar a Tim Olson, al cual no vi, al igual que a Ryan Sandes, por pocos instantes en Garañón.


En esa bonita pista de agradables vistas aún iba a ritmo correcto, pero me preocupaba el nivel de cansancio que acumulaba, llevaba poco más de 20 km e iba francamente cansado. Cierto que la semana anterior me puse malo y tosí mucho; que la semana había sido de no dormir demasiado; que iba sin el entrenamiento adecuado; que iba sin energía por haber vaciado lo que había desayunado. Y aun así me parece que iba peor que todo eso sumado. Tuve instantes -instantes son instantes, 30" y aquí y otros 30" allá- de buenas sensaciones en toda la carrera, y como siempre digo que corro por sensaciones, la verdad es que fue un rendimiento para olvidar. No es que esperase quedar delante, ni sentirme ágil, pero al menos no tan tan mal.


La segunda bajada me daba más respeto porque en un rápido vistazo al recorrido me dio la sensación de que esta era más dura, aunque corta, pero de notable pendiente. La mayoría era por un bonito sendero, con una notable pendiente, pedregoso... e infinito. A ojo perdí 15 posiciones, lo que es bastante para las alturas de carrera, más unas pocas que ahora contaré el porqué. Iba lento, la pendiente era considerable, no quería joderme un tobillo, y una caída podía doler por el tipo de suelo, no me obsesioné con seguir a nadie, quería llegar abajo, nada más. Malas sensaciones, muy lento, sin poder seguir a nadie que me rebasaba. Poco antes de acabarla veo a un "ser" que va andando, y andando lento, desde el primer momento me parece Chaigneau, y así es. Va ciego perdido, andando con lentitud, y al alcanzarle se sienta en una piedra. Le digo que se levante, que estamos acabando la bajada, que no se pare, pero va mal de verdad, pupilas muy contraídas, mirada bastante perdida. Me reconoce, me dice que su mujer está en el avituallamiento, y que le diga que lo deja. Le insisto que mueva el culo, pero va jodido. Sigo, y pocos metros más adelante hay una ambulancia, les digo que viene uno muy cascado, y en 5' estoy en el avituallamiento de Arteara. Es curioso pero cualquier hecho que te descentre lo puede hacer también de los males, ni me acordaba de las penurias, quería llegar lo antes posible al avituallamiento. Una persona de la organización localiza a la mujer de Seb, le explico que lo deja, que va muy mal... y al momento que no se preocupe que tampoco era para tanto, queda poco creíble, pero ni quería asustar a la mujer ni que pensase que no era para tanto. Al día siguiente me contó que hubo visita al hospital, que fue deshidratación, que se le contracturó el diafragma y que no podía casi respirar. Los elite arriesgan mucho y pegan unos petardazos de cuidado, a Seb le tocó la cruz esta vez tras dos victorias consecutivas.

Mi carrera seguía, 17 km a meta, en ligera bajada al principio y llano al final. Como algo, bebo... y salgo de pena. Se le añade un flato que me volvería algo más tarde, corto pero intenso. Un sendero de subida andando, sin fuerzas, y coronando en una pista, la cual sería la que nos llevaría dirección meta. Sube baja con tendencia negativa, ritmo penoso, gente que va tocada, una parada a quitarme una piedrecita de la zapatilla, varias a tratar de mear "barro" (apenas unas gotas pero muchas ganas en muchas ocasiones), flato que vuelve, el mar a lo lejos. Va a ser infinito. Apenas ando en unas pocas y cortas subidas, me empeño en correr hasta donde pueda. El ritmo es penoso, pero corro, que es el doble de velocidad que andando. Cuanto más corra antes acabo. Voy en modo finished y finisher. Estoy acabado y sólo quiero acabar. Lo bueno de ir mezclado con otras carreras es que siempre ves a gente, la mayoría son de la prueba de 30 km, pero otros de la mía. La gente va realmente tocada. Y gracias a Alá que no hace calor, en este barranco si no hubiera algo de viento en contra, nos sacan a algunos con los pies por delante. Por cierto, una ambulancia sí tuvo que evacuar a alguien por esa misma pista. Intento no mirar al GPS para saber cuánto me queda, pero desgraciadamente lo hago más veces de las que debiera, sigo corriendo a mi penoso ritmo, pero al menos así avanza el kilometraje. Un tío a escasos metros de avituallamiento final me adelanta dando saltos "de flor en flor", animando, jovial, motivado, hasta dudo que esté compitiendo. Unos cientos de metros más adelante va con el cuello tronchado en silencio y reventado. Así es la vida. Muy cansado llego al avituallamiento. Siete a meta. Intento no alargarme demasiado y pongo rumbo a la playa.


Sigo corriendo, todo, es el único motivo de orgullo de toda mi carrera, el poder haber corrido todo lo que se podía correr. Fue una mezcla de necesidad -querer acabar lo antes posible- con orgullo propio. Funcionó. Pero fue infinito. Los últimos kilómetros no son bonitos, pero tampoco me desagradaron, iba en piloto automático. Un cartel de -5, demasiado cerca uno de -4... y llegamos al cauce seco de un río, acondicionado como un canal. Llámese riera, rambla o su puta madre. Suelo de cemento y piedra, desmoralizantemente largo, en una perfecta línea recta, y muy ancho para sentir que no avanzabas. Cabeza gacha, atención para no tropezar, y a apretar el culo. No queda otra. Hace tres años hice esto en subida, tropecé, caí y me golpeé la rodilla, y de un modo reflejo el cuádriceps se me contracturó; a partir de ahí fue un infierno. Este tampoco era muy diferente, pero al menos mucho más corto. Y olía a meta. Aquello era un desfile fúnebre, penosas figuras andando y correteando de mala manera, hartos de todo y con ganas de acabar con esto. Se hizo muy largo, pero se acabó, con pequeño susto por mi parte, porque me tropecé y me fui al suelo, aunque las rodillas no tocaron que era mi preocupación. Por fin salimos del averno. Asfalto, quedaría kilómetro y pico. A tratar de ganar alguna posición, a llegar.

Entre familias de paseo y guiris color cangrejo, unos esforzados corredores con mochilas y riñoneras cumplían su primer objetivo: llegar. El faro de Maspalomas se fue acercando poco a poco, controlé que nadie de mi prueba se me acercara, porque en el puesto que sea sigo siendo competitivo, y con más pena que gloria llego a meta. Liberación. Sabor agridulce. Sólo pensaba en mi piscina a 32 ºC.


Trail es sinónimo de adaptación, al terreno, a subir ahora, a bajar después, al clima, a sensaciones dispares. Cuando vomitaba en el autobús pensaba que iba a otra carrera, no la que pudiera haber imaginado antes. En ese sentido me adapté bien, pero corro para tener buenas sensaciones. Otra vez será.

+: Transgrancanaria
Fotos: Racephotos Sport Photography (1,5), José Antonio González (2), Ana Rosa Díaz (3,4), mua (6)

Mi Transgrancanaria Maratón 2014, el previo

miércoles, 5 de marzo de 2014

Antes de que pusiesen el cielo, ponía rumbo Las Palmas, iba con déficit de sueño de la semana pero con ganas de hacerlo como saliese, aunque sabía de limitaciones siempre esperas que a veces los astros se alineen injustamente para ti.

Al llegar, rápida visita a la feria y a recoger el dorsal.


No suelo apreciar el alojamiento porque sencillamente me importa poco, pero sólo con ánimo de dar envidia, esta vez hablo de él. Sheraton Salobre Golf Resort & Spa se llama, y por el nombre te vas haciendo a la idea de cómo es el chiringo. Si te lo puedes permitir, es un escándalo. Es donde se alojaba prensa y corredores elite, que tampoco está mal, ver a auténticos cracks de este deporte por allí pululando. Bufé aparte, lo mejor para mí era una piscina a unos espectaculares 32 ºC, daría una pierna por tener una piscina así, alucinante. Además pude catar otro medio de transporte, el carrito de golf.


La desventaja es que está a cierta distancia del meollo de la carrera, algo aislado, pero es en parte el fin del resort, porque como te puedes imaginar, no había más que guiris con sus palos de golf y sin demasiadas ganas de mezclarse con la población local. Ya digo, para mí, desventaja, pero para unos días tranquilos, con familia, estar relajado como los pros, un gran sitio, si tienes posibles.

Al llegar comenzaba la charla de presentación del UTWT con muchos de los implicados en la misma desde su origen. Conducida por Scott Jurek, y es que es, digamos, un embajador de la misma; una vez más, interesante. Cena correcta. Preparé todo para el día siguiente y a sobar, que lo necesitaba más que el aire.


Afortunadamente la noche previa pude descansar casi todo lo que necesitaba, y aunque a partir de las 05h00 ya no pude dormir más porque mi compañero de habitación (periodista) se levantó a esa hora, fue suficiente. Una de las mejores partes de correr distancias "cortas" es que no te pasas la noche penando o te tienes que pegar un madrugón de escándalo. Se agradece. Y dado que la salida era tres horas más tarde, el desayuno iba a ser pantagruélico. Dicho y hecho.

Expomeloneras es el centro de convenciones de Maspalomas, punto de encuentro de la carrera, feria, entrega de dorsales y salidas de autobuses (la clásicas guaguas) hacia las distintas pruebas. Me ha impresionado el grado de complejidad de la prueba, cinco carreras compartiendo recorrido (parte de él, se entiende), dorsales, bolsas a dejar en puntos, feria, pros, prensa, arcos de salida en cada punto, avituallamientos, seguridad, marcaje, bolsas en meta, speakers, meta, entrega de premios, etc. etc. Creo que no tiene nada que envidiar a un gran maratón tipo Barcelona o Madrid, con menos gente, pero mucho más compleja en otros menesteres. Y tras once años, partiendo de cero, para mí el resultado es excelente, tiene que ser una maquinaria muy bien sincronizada para que tantísimas piezas encajen y funcionen, como funcionan, como un reloj. Nadie está libre de errores, y soy el primer crítico, pero una vez metidos en la vorágine de los días de prueba, el nivel de perfección al que están llegando organizaciones de este tamaño es altísimo, algo que es justo valorar. No me extraña que, por ejemplo los yanquis, alucinen con el despliegue y eficiencia que ven por aquí, algo que ni sueñan en su país y que están descubriendo gracias a la internacionalización de este deporte.

Cogida la guagua camino de Garañón, punto de salida de mi prueba, se esperaba un viajecillo tirando a largo y sinuoso. Fue cercano al infinito.

Garañón es una zona de acampada y esparcimiento en medio de las montañas, está alto, y se accede por carreteras poco transitadas y reviradas. Montaña hay para aburrir, y curvas unas cuantas. Pasado un buen rato, entre las curvas, la conducción un tanto agresiva del chófer y el calor que había, me empecé a marear, ligeramente al principio. A partir de aquí, relato nauseabundo, pero como sé que a algún cabronzuelo le gustará, allá va. Tiquismiquis absténganse los siguientes tres párrafos, uno por pota, más un cuarto de bonus.

Lo empezaba a ver mal, no sé cuánto llevábamos ni cuanto quedaría, pero me daba que como no consiguiese relajar podía echar medio desayuno. Ojos cerrados, respiración profunda. No había nada que hacer. Arcada y boca llena de pota. Me cago en sus muertos. Me voy corriendo al conductor, y como no puedo hablar por tener la boca llena, le indico que si no le viene mal, que vaya parando o le pongo el autobús goloso. Todo eso simplemente con el índice apuntando al moflete hinchado. El lenguaje de los signos es maravilloso. Frenazo y pota fuera. Me quedo de maravilla, oye. Y además sólo había sido un poco.

Al rato de reiniciar la marcha me vuelve el mal cuerpo. De nuevo intento relajarme, de nuevo no sirve para nada. De nuevo arcada. Y un segunda. Ya era boca y manos. De nuevo volando hacia el conductor y justo en ese momento estábamos parados, con lo que el proceso es más rápido. Siguen saliendo trozos de fruta, es lo último que desayuné. Me limpio las manos con unas sufridas hierbas, y me quedo perfecto. A estas alturas estábamos palmando minutos porque el conductor se confundió de camino.

Y no hay dos sin tres. Sin previo aviso, doble pota con tirabuzón, manos al borde de su capacidad, y con el meneo del autobús voy manchando a la gente mientras me dirijo con urgencia a la puerta delantera. Creo que dejé a dos personas sin manchar. Francamente asqueroso. Ya no me fui a mi sitio, me quedé en la puerta trasera, sentado en el escalón, esperando que no me volviesen las ganas. Un amable corredor me pasó una bolsa de plástico, para el caso, improbable, de que me volvieran las ganas de desalojar comida por donde no debía. La acepté por educación, pero estaba convencido de que ya había pasado. Instantes después eché lo que no está escrito, con tan mala suerte de no tener tiempo de abrir la bolsa, desparramando otra buena parte del desayuno en el suelo, con el consiguiente bonito aspecto y olor que quedaría el resto del viaje en el autobús. Para colmo, tuve un buen rato más de vomitonas, echando hasta al hostia de la primera comunión. Ahí ya sí me encontraba mal, numerosas arcadas, bolsa a reventar de leche con Cola Cao de perfecto color marrón, olor que no es difícil imaginar, gente que no podía mirar hacia mi posición. Una pena no tener un documento gráfico más allá que esta triste foto que me hizo el colega Zigor Iturrieta, todo un experto en potas. No quedó nada dentro de mí.

Iba pensando que en algún momento llegaríamos. Y mucho después de repetírmelo mil veces, llegamos. Me dispuse a limpiar las escaleras con un trapo, cuando un corredor se calzó una soberana leche al resbalar con mis tropezones. Madre mía, casi descalabro a un tío. Es que hay que llevar Pota Grip en las zapatillas para estas eventualidades. Total, que allí estaba yo con un trapo pringado y una bolsa con un riquísimo Cola Cao post procesado, y ninguna papelera, así que a llevarlo hasta la más próxima, cívico que es uno. La salida estaba a cierta distancia, iba trotando tranquilamente. A más de 300 m de la salida oigo al speaker Depa decir "30 segundos para la salida". Que qué. ¡El autobús había llegado tarde! Y me entero cuando ya no hay nada que hacer. Hablando después con Nuria Domínguez me decía que ella no sabe si hubiese salido. La verdad es que ni me lo planteé, y supongo que ella tampoco lo hubiese hecho en mi situación, no me encontraba mal, pero supongo que iba a tener su influencia.

Este es el panorama, mano ocupada con bolsa de pota y trapo, zapatillas sin atar, meándome, lejos de la salida y apunto de darse esta. ¿Cuál es la prioridad? No dejé mis desechos por ahí ya que los había llevado hasta allí y porque va en contra de mi "religión", con lo que hasta que no encontré unos contenedores no pude hacer las otras dos cosas. Ya me llevaban un par de minutos algunos. Así que con el hándicap de ese par de minutillos pero sobre todo unas 600 personas por delante, comenzaba mi maratón.


+: Transgrancanaria
Fotos: Organización, me, Zigorín

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