Baikal13 - Lago Baikal (2)

jueves, 28 de marzo de 2013

Grietas

La gran mayoría de las grietas no alcanzan el espesor de toda la capa de hielo, y generalmente se agrupan en "piezas" y estas a su vez están fragmentadas en innumerables subpiezas, con caprichosas formas, algunas estudiadas por las matemáticas como los fractales o diagramas de Voronói o por la mecánica de materiales (fantásticas fracturas por cizalladura); en mi caso las menos tranquilizadoras eran las zonas sin grieta ninguna porque realmente no sabes el espesor del hielo al no tener ninguna referencia.


Digamos que todas estas son subgrietas. Las grietas de verdad son las de compresión (producidas por empujes contrarios) y las de tracción (separándose). Las de compresión se producen cuando dos placas se empujan en sentidos opuestos, y dada la fuerza de las presiones los bordes de presión se fracturan, creándose verdaderas espinas dorsales que pueden llegar a los dos metros de altura o destrozar toda una bahía haciéndola intransitable. Aunque no son las más peligrosas, alrededor de ellas puede haber depresiones, es decir, zonas donde el hielo haya cedido hacia abajo y al pisar se hunda, de hecho vi varias con agua, es decir, estaban trozos sueltos y estaba (o estuvo muy recientemente) colapsada, lo que es muy peligroso. A lo largo de la costa es muy normal que existan grietas de compresión a unos 50-200 m, aproximadamente, y lo mejor es cruzarlas lo menos posible para no tentar la suerte, aunque tarde o temprano tendrás que cruzar alguna, seguro, lo que significará o seguir huellas de vehículos o elegir muy bien dónde hacerlo de una forma completamente intuitiva. En los sitios más peligrosos conviene desatarse del pulka para si caes que no caiga contigo, lo que sería, si se hunde, una situación límite, quiero pensar que el pulka flota unos segundos, pero a partir de ahí tiraría de ti y dudo que salieses.

Pero si hay algo peligroso son las grietas de tracción, cuando dos placas se separan y dejan un canal de agua en medio. Ese agua se congelará en poco tiempo, pero mientras tanto son un peligro considerable porque no son fáciles de ver si no hay viento y el agua está en calma. Vi muchos canales congelados, vi un par de grietas abriéndose, pero ningún canal de agua. Dependiendo de la anchura así habría que gestionar su paso, a veces se pueden saltar, otras hay que dar largos rodeos, pero lo más importante es verlas porque el riesgo de caerte puede ser alto dado que la mayoría son perpendiculares a tu avance y las consecuencias pueden ser gravísimas.

Aunque sea de muy baja calidad el vídeo (ni a la vista se apreciase), el audio, esa especie de transformador sonando, se corresponde a una grieta de hielo abriéndose lentamente, quizá, en torno a un metro de hielo rompiendo delante de mis narices:



Otros puntos críticos son zonas de presiones elevadas. Creo no equivocarme si digo que las bahías (cuanto más cerradas peor) y los cabos son puntos de gran presión, porque son cambios de corriente y de forma de impactar las placas, con lo que conviene no arrimarse en exceso a los cabos aunque sea la distancia más corta, ni ir "pelando" la costa en zonas de bahía o ensenada. También en sitios de baja profundidad, donde llegas a ver el fondo, bastante inusual, hay que tener más cuidado porque puede haber bolsas de aire con más facilidad.

En contra de lo que opinaba a priori, las zonas de transición del agua (hielo) a la tierra no presentaban problemas, irregularidades o discontinuidades, no vi ninguna situación delicada en ningún caso.

Terreno

Aunque el hielo debería estar presente en muchos tramos, ya dije que fue fundamental para mi elección como destino dado que me permitiría correr con un pulka bastante cargado, es muy variable de un año a otro o incluso de una época a otra de la misma temporada. La diferencia la marca cuánto ha nevado y cuánto viento ha hecho. El viento limpia de nieve el hielo, pero también la remueve, así que hay años de penoso avance y otros mucho mejores. El norte, por norma, suele tener bastante nieve y en raras ocasiones está limpio. Por lo que he podido ver, leer y escuchar creo que este año ha sido un año medio en cuanto a nieve, pero con el norte bastante peor que en otras ocasiones; el pasado fue bastante bueno y baste el dato de que el primer ciclista cubrió más de 500 km en cuatro días... cuando Juan Menéndez Granados tardó 19, posiblemente con otro enfoque, otro material y otra competitividad, pero la diferencia es enorme. Y ya dije en el seguimiento que me encontré a dos tipos que con esquíes habían tardado dos semanas en hacer 300 km... Y luego están años como el de Ray Zahab, donde prácticamente no encontraron nada de nieve. Evidentemente es un tema incontrolable, y solo con un contacto muy bueno podrías saber el estado del hielo y la cantidad de nieve antes de ir para poder elegir material, pero incluso con eso las condiciones pueden variar en días para bien o para mal.


Sin duda el hielo es lo mejor... pero hay que respirar hondo unas cuantas veces como ya he explicado, porque impresiona de verdad, no es una atracción de feria ni nada controlado, estás solo, con 500 o 1000 m de agua debajo y tú, un españolito acostumbrado a climas templados y ver el hielo en el cubata, tratando de jugar a ver si este hielo es firme o no. Una vez te acostumbras a que (casi) tu vida depende de la solidez del hielo, lo mejor es que haya cuanto más hielo mejor, lo más despejado y limpio posible porque es lo más rápido, el pulka desliza de maravilla y puedes ir por donde quieras, sin seguir huellas. Como curiosidad, si tienes viento a favor puedes llevarlo de lado, y como te sople bien (no fue mi caso), te puede adelantar (deberías prever cómo anclarlo); pero sí es normal que vayas haciendo 'drifting', de lado a lado, que ya quisiera Ken Block. Pero hay otros hielos, no todo va a ser maravilloso. Hay hielos rizados, como si un mar con un poco de viento se congelase en un instante, otros de pequeños trozos en punta como si fuera pavé... pero lo normal es que se mezcle hielo con nieve, con lo que si vas a correr es un poco coñazo porque en nieve apenas corres y en nieve sí, así que parar y arrancar muchas muchas veces. Aunque lógicamente hay situaciones peores, como que la nieve sea recién caída o recién removida por el viento, que es polvo. Y para rematar, el peor terreno con mucha diferencia es el hielo fracturado, donde vas a no más de un kilómetro por hora y haciendo esfuerzo, a evitar a toda costa, des el rodeo que tengas que dar
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'Forever runner', película sobre Chiu Shu-Jung

miércoles, 27 de marzo de 2013

Al poco de nacer este blog posteé sobre un trágico suceso que ahora ocuparía muchas noticias pero que en el imberbe mundo ultra de 2008 pasó completamente desapercibido: una corredora taiwanesa sufrió una doble amputación por una severa infección tras la La Trans Gaule. Seguro que quien la leyera la recuerda porque creo que fue una noticia realmente impactante.

Leo que recientemente se ha estrenado una película documental sobre la corredora (Chiu Shu-Jung), la terrible historia que hay detrás, pero también la recuperación y vuelta a la vida normal. Incluye un viaje -que solo ella sabrá lo que habrá significado- a la meta de La Trans Gaule y al hospital de Montpellier donde se produjo la amputación casi a vida o muerte.

Todo fue por una sepsis, una infección, llevada al extremo por no detenerse a tiempo, pero por las pocas imágenes que se pueden ve en el trailer, no se aprecia tanto dolor, seguro que no era más doloroso o limitante que otras situaciones que muchos hemos pasado. Pero esta vez sí, debía haber parado. No era precisamente inexperta, simplemente supongo que le podría la ambición y se le fue de las manos. Y supongo también que nunca se esperaría un desenlace tan brutal

La película está grabada en chino, no será fácil que se doble o subtitule al inglés siquiera, pero si alguien alguna vez la encuentra por ahí, que avise dejando un comentario en este u otro post, creo que, o lo hacen muy mal, o el documental tiene que ser interesante.

Creo que ninguno podemos llegar a imaginar lo que ha pasado esta mujer y creo que estas cosas vienen bien saberlas para no perder la perspectiva de lo que hacemos.



+: Focus Taiwan, YouTube - 'gooddayfilms1'

+s13: Index: Ultramaratonianos

Baikal13 - Lago Baikal (1)

lunes, 25 de marzo de 2013

El lago Baikal (Байкал) es uno de los más grandes del mundo (hacia el quinto, aunque hay muchas clasificaciones), el más grande de Asia, uno de los más antiguos (depende dónde mires, dicen que el más antiguo) y el más profundo del mundo (1680 m). Otros datos: contiene el 20 % del agua dulce del mundo, es irrigado por una superficie equivalente a la Península Ibérica por más de 300 ríos y es Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Viven unas 3000 especies (animales y vegetales), con varias decenas endémicas. Mide unos 650 km de largo por 40-80 km de ancho. El espesor del hielo varía entre el medio metro y un metro.

Geografía

Un vistazo rápido a los datos o a un mapa te da la idea de que es un cuerpo muy alargado, con forma de bumerán y ancho de distancia maratón. Al sur casi linda con Mongolia (y el lago Khovsgol), con lo que aunque es Siberia, su latitud es muy baja (más o menos está a la de Berlín o Londres) lo que condiciona el clima. Aunque tiene varias islas, la principal es Olkhon, de unos 70 km de longitud y muy estrecha, fue donde paré yo y está hacia la mitad del lago.

La mitad sur está habitada, pueblos cada 50-70 km, alguna que otra casa suelta y algo de vidilla en forma de vehículos muy de vez en cuando, y es que hay casas que solo tienen acceso desde el lago, en coche en invierno y con barca en verano, pero ningún camino va tierra adentro. El grado de aislamiento entre pueblos es importante y deberás tenerlo en cuenta en una expedición porque si sale algo mal que impide moverte solo se resolverá mediante rescate de hovercraft, muy costoso y no especialmente rápido.

La mitad norte es comprometida, no hay pueblos, no hay casas aisladas, no pasan vehículos. Cercano al cara o cruz, con lo que es sin duda la parte más comprometida y que no hay que tomarse a la ligera.

Clima

Aunque encontrarás históricos del clima con facilidad que te servirán de ayuda, a grandes rasgos es un clima continental, muy frío en invierno, cálido en verano. El tema de elegir fechas es delicado, porque muy pronto significa más frío pero hielo más seguro, y avanzado marzo es posible encontrar más canales de agua abiertos pero hace menos frío. De todas formas la ventaja del clima es que hay una importante variación entre el día y la noche, mientras que por la noche hay que ir preparado al menos para -30 ºC, por el día puedes estar a -10 ºC o incluso mejor, aunque por supuesto que puede hacer bastante más frío. La mitad norte es más fría y las mínimas a finales de febrero pueden seguir siendo de en torno a -40 ºC en días malos, una temperatura muy muy seria.

La pluviometría son bastante bajas y sorprendentemente, los días de sol, que también puede resultar antintuitivo, muy elevados para su latitud.

Una peculiaridad del lago es que al ser tan largo y estrecho forma un tubo natural para los vientos del norte, que entran con fuerza y pueden mantenerse días y días. De hecho es el condicionante al que posiblemente más respeto le tuviera yo, más que el frío en sí, dado que los vientos predominantes son norte (noreste y noroeste) y la media de días ventosos es altísima, es decir, no se trata de saber si vas a tener viento o no, sino cuántos días y con qué fuerza, porque tendrás seguro. Y esos días pueden ser infernales, de hecho es para plantearse -si es realmente fuerte- no avanzar y quedarse protegido porque puedes desgastarte en exceso o lesionarte severamente en forma de congelaciones. El delta de temperaturas hace también que tengas que cambiar la ropa en marcha varias veces, no digo desvestirte, pero sí jugar con cremalleras, alguna capa, guantes o protegerte la cara. Tanto las temperaturas como el viento condicionan el material, ya hablaré de él, pero debe ser de alta calidad y el presupuesto que se va en él será importante.


Hielo negro

Si por algo es conocido el Baikal aparte de por la pureza de sus aguas es por su hielo, el conocido como Hielo negro o Black ice. La superficie del lago permanece congelada cerca de cinco meses al año, con espesores variables, pero por lo general seguros para el tránsito de vehículos casi cuatro meses, y es usado tanto para ir por la costa como para cruzar de un lado a otro. La particularidad respecto a otros lagos es que si sumamos la superficie helada, las bajas precipitaciones y los frecuentes días de viento hacen que el hielo sea visible en buenos tramos, y al ser perfectamente transparente, como si fueras un astronauta o estuvieses levitando, ves el "fondo" del lago sobre una película transparente, firme, pero inquietante. Desde tu casa no puedes saber cómo vas a asimilar la sensación de estar "flotando" sobre un lago de esa increíble profundidad (desde pocos metros de la orilla ya hay cientos de metros de columna de agua) apoyado en un hielo que no suele conferir especial seguridad dado que está completamente fracturado. Acrofobia garantizada, aunque no la padezcas. Es muy impresionante y aunque vayas tanteando con los bastones al principio, necesitarás tiempo para acostumbrarte y coger confianza, hay momentos en los que se pasa mal y conviene ir mentalizado para ello.

Como toda superficie helada, está viva, las corrientes, los cambios de temperaturas, el paso de vehículos, todo son tensiones que el hielo absorbe y soporta, lo que induce, inevitablemente a movimientos, roturas, grietas, apertura de canales y otras intranquilizadoras consecuencias. Creo que estoy en lo cierto si digo que el factor principal de la mayoría de grietas es la diferencia de temperaturas, evidente al caer la tarde, cuando el hielo vuelve a enfriarse y empuja, siendo perfectamente audibles e incluso visibles en algunos momentos. Incluso un día el hielo se asentó, quizá solo un centímetro, pero fue perceptible un pequeño descenso precedido de un "relámpago". La verdad, y sin querer espantar a nadie, no es una sensación que todo el mundo pueda asimilar, y quien intuya que puede no llevarlo bien, mejor que ni vaya porque puede entrar en pánico y no es el lugar para que ocurra algo así. Por las noches a veces es de auténtica traca, fracturas cada diez segundos, roturas debajo de tu oreja... en fin, mejor confiar y dormirse pronto.


Ruta

Sobre la orilla hay unanimidad, siempre la occidental, dado que el oriental tiene mucha más nieve siempre. De hecho las dos principales ciudades que están enfrentadas y a ambos lados del lago, Irkutsk y Ulan-Ude, pueden diferir en más de dos metros de nieve en cualquier momento del invierno.

Sin embargo hay más dudas respecto a salir desde el norte o el sur. Aunque la gran mayoría salimos del sur, es en parte por comodidad y facilidad de acceso, pero también porque la primera mitad tiene posibilidad de escapatoria en algunos puntos al estar más habitada, pero sabiendo que el norte es peor, hace más frío y los vientos predominantes vienen de allí, hay quien prefiere salir del norte y pasar lo peor al principio cuando vas más entero, o para aprovechar el viento (para cometas), o para evitar que no sea tan frío llevarlo en contra.

Si seguí la ruta saliendo desde el sur es por algo, y la principal razón es porque no sabía cuál era mi meta, todo eran opciones abiertas, y tampoco quería jugármelo todo a una ruleta que no sabía cómo iba a jugar. Creo que es lo más recomendable y sensato, no meterte en situaciones comprometidas que requieran ir al límite o tirar de rescate, algo que ya he dicho alguna vez, me parece absolutamente inconcebible por ningún reto de ningún tipo y que solo se debía usar en situaciones de emergencia. Y aún así, creo que deberías autoimponerte un castigo ejemplar.

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Baikal13 - Viaje (2): Moscú, San Petersburgo

viernes, 22 de marzo de 2013

Tenía el billete de avión muy holgado dado que existía la posibilidad de hacer el lago completo, hay que coger un tren de 36 h de duración (y no va a salir para ti cuando tú quieras) y había que dejar algo de margen de días. Debido a la fecha de salida (tenía el billete de avión antes de la cancelación de la carrera) y a que paré a la mitad, me quedé 'compuesto y sin novia', en Irkutsk y sin plan B. Hubo que hacerlo en el momento. Tras localizar la oficina de Aeroflot, pude cambiar los billetes de avión y se me ocurrió no volver directamente a casa, sino hacer parada en Moscú, y en una serie de cambalaches bastante exitosos, pude hacer un interesante turismo por "un poco más" de dinero aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. Pero la cosa no era tan fácil, ya digo que no me había planteado esta alternativa turística, no tenía alojamiento, ni una guía donde buscar qué ver, ni nada, y además iba cargadísimo, con lo que la movilidad era reducida... o iba a pagar los desplazamientos a precio de oro. Al final salió prácticamente todo perfecto en un alarde de "suerte" y buenas maneras, ahí va la medio crónica de unos días intensos pero fructíferos.

Moscú

Una duda que tenía es si habría servicio de consigna en el aeropuerto de Moscú (Sheremetyevo). Lo había, y gracias a un taxista que me quería sacar los ojos, me indicó -y acompañó- hasta donde era. El precio, 10 €/día (bolsa de unos 50 litros y el pulka a media carga, dos buenos bultos). Tras no acordar precio con el taxista -no me debió entender o se hizo el sueco, se cree la peña que nos chupamos el dedo- hice acto de una cintura prodigiosa para desembarazarme de él y acudir al transporte público. En un pequeño destello de la neurona que campa a sus anchas en mi cerebro, justo cuando aterrizábamos arranqué un par de hojas de la clásica revista del avión donde venía cómo llegar a la ciudad y un plano del metro, con lo que localicé el autobús (851) y siguiendo a Vicente (¿Vicentov?) el metro que me llevó a mi destino. Gasto total de euro y medio por los 40 que me querían clavar los amigos taxistas. Triunfo.

El hotel lo reservé la noche anterior a través de una de esas páginas de hoteles, no recuerdo a través de cuál exactamente, pero por unos módicos 45 €/noche tenía cama, Hotel Na Petrovka. Eso sí, llamarlo hotel es algo pretencioso. Pensión, y punto. Solo pedía dos cosas, cerca del centro, para moverme a pie lo que pudiera, e internet, para poder trastear y hablar con casa. Ambas cosas las tenía, y aunque eché algo de menos desayunar, localicé un Dunkin Donuts, me compré una docena y ya tenía tres desayunos a precio módico. Practicidades aparte, elegí esta pensión porque el alojamiento en Moscú es extremadamente caro, cuesta ver hoteles (de verdad) por debajo de 150 €/noche, y de 300 hay muchos. Como que no. Y encima pocos tan bien situados como el mío, en una zona pijísima (alta concentración de Bentleys, chóferes/escoltas y tiendas Louis Vuitton), junto al teatro Bolshoy, y a 15' andando del Kremlin.

Eso sí, ojito con ir andando a los sitios, Moscú es inmensa (12 millones de habitantes) pero es que todo es a lo grande, manzanas de kilómetros de perímetro, enormes edificios, anchísimas calles donde destripar el caballaje de los Mercedes Clase G AMG y estaciones de metro a kilómetros. Para los petrolhead, la metáfora que más se ajusta a la ciudad es cuando un Audi Q7 te parece un utilitario junto a un Chevrolet Escalade con llantas de 22", son así, inmensos, todo grande, todo excesivo. Es Rusia. El centro centro es visitable a pie, para el resto, si buscas más allá, necesitas metro, bastante difícil en mi opinión dado mi plano (Aeroflot, mejoradlo), estaciones con diferente nombre según la línea (práctico de la muerte, vamos), que a duras penas sabes en qué estación estás por la deficiente señalética (un cartel y lo tapa el metro)... y que anuncian las estaciones por megafonía, y solo en ruso, claor. Así que alguna vuelta te das casi seguro. Eso sí, bonito, de otra época, en su día debió ser increíble, ahora necesita modernizarse en trenes, pintura, iluminación, pero aún así, una gran obra de arte funcional.

Me sorprendió gratamente la ciudad, y el único pero me pareció que era poco humana, muy enfocada a los coches, de hecho las grandes avenidas de diez carriles en un sentido (a lo NASCAR) no se cruzan por superficie, sino por pasadizo, sea del metro o no, lo que da una idea de quién importa más. Ya digo que es enorme y de pasado glorioso, porque si no no se entiende la vastísima cantidad de edificios de proporciones colosales, en un auténtico desparrame que solo se puede permitir una ciudad cuando hay una época de dinero a espuertas. Y a espuertas en Rusia es cien veces más que en el resto del mundo, seguro, ya digo que me traigo la impresión de país de excesos. En dos días visité lo típico, di muchas vueltas y pateé hasta que aguantaba el frío, porque a principios de marzo el turismo se convierte en deporte de riesgo -con razón hay bastante poco-, pasé más frío que un gilipollas y en cuanto se hacía de noche me tenía que refugiar en mi cálida habitación. Hablando de calidez, tienen todo a 27ºC, sales a la calle y -10ºC tranquilamente, ¿esta gente no se muere de semejante contraste térmico? Parece que no, y de hecho yo debía ser el único que tenía frío, porque minifaldas (nota: ojo con las rusas, tremendísimo), gente sin guantes y despechugados vi unos cuantos, para mi sorpresa, no me quiero imaginar lo que es el invierno de verdad aquí, porque sin duda estas fechas son primaverales para esta gente. Y para la meteo, porque se va deshaciendo la nieve y todo queda negro de esta y si quieren tener el coche limpio lo tienen que lavar dos veces al día. Aparte de lo más típico, hice tres escapadas a gustos particulares, un museo de coches (auténtico robo, muy decepcionante), el de la Aeronáutica -más bien Espacio-, deficiente en museología pero con algunas piezas que sé que no veré en mi vida en otro sitio, y el último día me acerqué a ver la Buran, la lanzadera espacial rusa que tienen aparcado, para horror de sus fans por el daño meteorológico, en un parque.

Como decía, gratamente sorprendido y ciudad que merece ser visitada, no me esperaba algo así, y quizá por ir sin plan hecho ni haber leído nada, ir con los ojos abiertos y sin guía ninguna me resultó un descubrimiento tras otro. Recomiendo buscar los días para echarle un vistazo.


San Petersburgo

Sabía que se podía ir a San Petersburgo en tren cama, y en otro alarde de soltura viajera, ayudado por Russiantrains, reservé billetes para hacer una visita flash a la antigua capital rusa (noche en tren, visita de día, noche en tren, mamoneo mañaneo vario, aeropuerto y casa). De hecho, al costar parecido que el hotel (55 €/trayecto, tercera categoría), no me salía más cara la visita y así conocía la interesante capital de los zares. La diferencia entre tercera y segunda categoría es del doble o más, así que, aun a riesgo de llevarme una sorpresa, escogí tercera, y bastante bien, camastros razonables, ropa de cama, cada loco con su tema, y descansar un rato. También la estación del que salía mi tren tenía consigna, con lo que me fui con una ligera mochila con las cosas de valor y poco más, y durante un día y pico tenía mi equipaje repartido en dos localizaciones y yo estaba en otra ciudad, curioso.

La visita no me decepcionó y me resultó instructivo comprobar las fuertes diferencias con Moscú (ni mencionar Irkutsk). La gloria de San Petersburgo es de otra época a la de Moscú, pero tan o más rica que la de la actual capital, con una notable influencia europea, dimensiones más razonables, y bellísimos edificios. Aunque la visita fue breve (y lenta, me eché un colega croata en menos forma que yo dentro de un mes) tiene mucho por ver y saborear, pero el tiempo no dio para más que para alucinar con lo espectacular de la ciudad, y que merece un par de días como poco.

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Baikal13 - Viaje (1): Rusia, Irkutsk

miércoles, 20 de marzo de 2013

Aunque Moscú suene a medioeuropeo, Rusia es un destino relativamente exótico de vacaciones, sean del tipo que sean. Eso sí, viajar a Rusia no es precisamente fácil ni barato. Definitivamente tienes que tener ciertas ganas porque hay bastantes piedras en el camino. Dos ejemplos: solo que te dejen entrar en el país supone unos 150 € de visados, empresa que lo gestione, carta de invitación y seguro; y entre el idioma, que está todo escrito en cirílico y el poco inglés que hablan los aborígenes, la comunicación es de todo menos sencilla. En resumen, necesitas cierto dinero y ciertas tablas viajeras, pero se puede ir, no pretendo meterle el miedo en el cuerpo a nadie, solo hay que animarse de verdad a ello.

Rusia

De las infinitas posibilidades que ofrece el país al final creo que me ha salido un viaje la mar de interesante con una parte de "turismo agresivo" (Baikal), conocer una capital de provincia (Irkutsk), de pasada ver Siberia y zonas realmente rurales, y la capital y la otra ciudad importante (Moscú, San Petersburgo), usando diferentes medios de transporte, alojándome en diversos sitios y por el camino conociendo a gente de distinto pelaje. Aunque haya sido a gran velocidad, por el desarrollo del viaje y cómo lo llevé a la realidad, creo que me he hecho una impresión bastante completa del país dentro del limitado tiempo disponible. Mi consejo es que intentases algo parecido, el viaje lo merece, los sitios también, y por echar un vistazo rápido a Moscú o San Petersburgo no te vas arruinar ni te van a echar del trabajo.

País inmenso (el más grande del mundo, claro) y mucho por ver y hacer. El Baikal es una opción entre mil, y aunque trataré muy brevemente otros temas un poco más turísticos, creo que es un país interesante y que me ha sorprendido gratamente en varios aspectos, como seguridad, con las lógicas precauciones que todo guiri debe tener. Una importante barrera, como ya decía, es el idioma, hablan poquísimo inglés, todo está en cirílico (y solo en cirílico) y cuesta comunicarse, pero con cuarto y mitad de frente de ambos interlocutores, te haces entender. Serios como son, no esperes grandes gestos de calidez humana, pero me han parecido gente noble y nada retorcidos, cosa que se agradece como turista, en países más cálidos he visto bastante más mala baba para con los turistas.


Como decía, Rusia no es barato, y simplemente esas primeras trabas burocráticas ya desaniman un poco. Sin duda van en contra del turismo y el dinero que podamos dejarles los extranjeros allí, pero si quieres ir, desde luego que las trabas te las comes tú. No es un país orientado al turismo, mientras tengan gas, petróleo y mafias no les preocupará en exceso, y eso es un problema a ciertos niveles, pero a poco que te espabiles (más te vale) permite un turismo del tipo que elijas porque digamos que el país te deja hacer, me ha gustado la forma en que te tratan, digamos que pasan de ti, así que tú vas a tu rollo. Lógicamente en el lago algunos coches se pararon a preguntar qué hacía o si quería que me acercasen al siguiente pueblo, pero por lo general, en el lago, en tren, en las calles, donde sea, ni te van a agobiar con souvenirs ni nadie se va a acercar a ofrecerte su ayuda, pero si pueden, te echan una mano, gente maja, ligeramente fría al principio, nada más.

Hay una diferencia brutal entre clases, hay una muy acomodada, una media emergente y una baja, muy baja, dada al alcoholismo y a vivir como buenamente puedan. Aunque aparentemente hay una convivencia pacífica, la cantidad de escoltas o de tiendas con seguridad privada en Moscú hacen ver que no será todo tan maravilloso, con lo que, aunque me ha parecido bastante pacífico el país, conviene estar alerta, especialmente en ciudad, porque como suele ser habitual, en el ambiente rural suele haber menos problemas, aunque ya digo que el abuso del vodka es un factor a tener en cuenta.

Ahora solo te toca buscar la combinación de turismo, aventura, días y dinero disponible para montarte un viaje la mar de atractivo.

Aeroflot

Otra pequeña traba es cómo llegar. Ni que decir tiene que por avión, y dado que está bastante controlado el tema (monopolio, vamos), casi seguro con Aeroflot, la compañía oficial rusa, digamos. Sin ser especialmente caro (670 € a Irkustk), la falta de competencia la hace campar a sus anchas, con lo que debes adaptarte sí o sí a lo que hay. Y digo que no es especialmente caro porque Moscú está aquí al lado (5h, tres husos horarios), pero es que Irkutsk está mucho más allá, más de cinco horas de vuelo y cinco husos horarios más: si Siberia fuera un país sería también el más grande del mundo. Si vas a por faena, deberás pagar una segunda maleta (50 € por trayecto), cuesta lo mismo reservarla antes o en el propio aeropuerto, y la buena voluntad que tuve en 2005 cuando fui a Mongolia en el que a la ida no pagué nada por el sobrepeso han pasado a mejor vida. E incluso tras un desagradable episodio final, me da que, como todas las compañías aéreas, se está ryanairizándose, me explico: en un lamentable retraso de 2h30' por esperar a un grupo, los que nos jodimos no recibimos ni la más mínima compensación, no digo económica, sino de trato hacia el cliente; si me haces llegar de madrugada, que no tengo posibilidad de transporte público, me haces cenar en los carísimos aeropuertos, o simplemente me has retrasado por una razón puramente comercial y tuya, es de recibo que deberías corresponder a tus clientes, no sé cómo (bueno sí, se me ocurren muchas formas), pero sé que deberías tratarles mejor que antes, porque les has hecho cambiar sus planes y perder tiempo. Las empresillas estas que llevan gente de un sitio a otro por el aire tienen una increíble manga ancha por parte de las autoridades, y cuando vivían en su época dorada tenían margen y voluntad para ofrecer servicios de cierta calidad; las low cost han afectado también a servicios que no deberían, no solo se ha "vulgarizado" volar, cosa que me parece bien, sino que grandes empresas han caído en una mediocridad que no las diferencia de las siempre criticadas low cost, deslizándose hacia una peligrosa senda en la que al final solo buscas precio, que lo hacemos todos, pero que las fachadas de nombres oficiales y casi controladas por países se han quedado en eso, en meras fachadas, porque por dentro sus atenciones y servicios se han diluido.

Como casi siempre, estás en manos de la persona que te atiene en facturación y de las normas impuestas por sus jefes, pero el comienzo y el final del viaje son tragos dulces o amargos dependiendo de quién "te toque"... porque si vas al Baikal, sea en la modalidad cachonda que sea, vas a ir bastante cargado. Así que, déjate la Visa a mano y reza por que se quede en esos 50 € por exceder los 23 kp de la primera maleta, llévate una segunda a mano y haces el cambio de una a dos si es necesario.

Aunque hay otras posibilidades de viajar, alguna exótica y atractiva, es para viajeros con ciertos posibles, tiempo y ganas, explico dos: volar a Moscú y coger el Transiberiano a Irkutsk; o ir a Pekín, coger el Transmongoliano a Ulan-Ude y de ahí el Transiberiano a Irkutsk, siempre suponiendo que tu 'campo base' sea Irkutsk.

Irkutsk

Aunque a este lado del mundo es muy poco conocida, la conquista de la vastísima Siberia fue un hecho con importantes similitudes con la del far west norteamericano, pero sin la potente Hollywood para narrarlo hasta el hartazgo. Había que conquistar decenas de miles de kilómetros de tierras y se hizo a degüello, ganándoselo a los locales, generalmente previo sangrado, en condiciones muy precarias y por gente de gran arrojo. Irkutsk fue fundada hace 350 años (celebraciones de la fecha hace un par de primaveras) a la ribera del río Angara, con lo que se puede decir que es bastante reciente, pero de cierta importancia (600.000 almas), y economía actual basada en la minería, madera y con alguna industria potente como la fábrica de cazas Sukhoi (una pena que sea alto secreto y no se pueda visitar).

Como decía, Irkutsk está bañada por el Angara, que tendrá un par de kilómetros de ancho en la ciudad, enorme río que nace en el Baikal (el único que nace de él, por cierto) y que tras 1800 kms desemboca en el Yenisei y este en el "gran norte" siberiano, ahí arriba. Pero muy arriba, en el Ártico. Y como suele ocurrir, la ciudad se ha desarrollado a ambos lados del río, lo que siempre dificulta las comunicaciones. Mi consejo es buscar alojamiento en la zona oriental del río, donde están aeropuerto (traslado más barato), la ciudad antigua (tampoco tiene demasiado que ver, la verdad), las mejores tiendas y es la zona más segura. Hay una ruta turística de unos 5 kms que te enseña en una mañana lo que da de sí la ciudad, aparte del callejeo que siempre debes hacer para hacer tu exploración y tratar de descubrir cómo vive la gente de verdad.

Un tema a pensarte es si crees que debes contratar a alguien en la zona para que te eche una mano, y mi recomendación es que sí; por supuesto puedes ir por libre, pero creo que para ciertas cosas mejor tener algo ya hablado. A través de la no-carrera entré en contacto con una agencia de viajes en Irkutsk, que para el que le pueda servir es A-B Tours, y en concreto con Eugene (Evgeny, arriba a la derecha). Si lo pongo aquí es porque lo recomiendo. Los servicios personalizados no son ni serán nunca baratos por definición, pero cuando estás por ahí lejos necesitas a alguien de confianza, que esté para lo que necesites y que te eche una mano en momentos delicados. Hay que saber tener cierta mano izquierda y por mi parte creo que la tuve al contratar algunos servicios más de los estrictamente necesarios, por la razón de que si pillan algo más de dinero de ti y los tratas bien, responderán mejor. Tampoco es ir de 'paganini' por la vida, pero hay que ganarse un poco la confianza de la gente, depositar en ellos ciertas cuestiones que se te escapan y alguna que no, y a cambio saber que tienes un tipo que te va a ayudar porque tú también no has ido rascándole euro tras euro.

Creo que lo que contraté es lo mínimo razonable con algún extra, que explico: traslados aeropuerto-ciudad (50 €) ambos trayectos, recuerda que vas bastante cargado, imposible moverte en servicios públicos -que no los hay, por otra parte- y en taxi vete tú a saber dónde acabas; hotel: en Rusia debes quedar registrado cada tres días por temas de policía/cuasiKGB, así que al entrar en el país al menos deberías tener el sello de un hotel decente y oficial, luego puedes trampear en otros alojamientos, pero por lo general aún queda en lo más profundo de la memoria de algunos que los extranjeros somos espías de la CIA, así que, al principio, ve por los cauces fáciles y trillados y luego explora, lo que supuso, en mi caso, un hotel medio, tres estrellas y bastante bien (Empire Hotel)... pero a 75 € la noche, tela; la carta de invitación (30 €), es decir, que una agencia de viajes local te invita a entrar en Rusia, dice a qué vas, dónde te vas a alojar y demás; y finalmente contraté también los transportes de ida al sur del lago (110 €) que podrías suplir con el Transiberiano (aunque con el pulka vas listo para moverte) y el del final (275 €), ambos caros de cojones, pero ya digo que son transportes personales, como un taxi y algo más, creo que merece la pena, y si el primero no es muy lejos (unos 70 km, pero cerca de 2h), el segundo son más de 500 (x2 para el conductor).

Al acabar, y con más confianza y viendo de qué pie cojeábamos cada uno, el amigo Eugene me consiguió un alojamiento en una casa particular por unos razonables 25 €/noche con desayuno potente. A esto me refiero, hacen un poco de negocio contigo, que te conozcan, te ganas algo su confianza y luego consigues otras cosas, contactos, te llevan a tiendas a comprar material, etc.

Por último, una razón de cierto peso para tener un colega por la zona: en el caso de que necesites un rescate, sin ser a vida o muerte, alguien tiene que saber a quién llamar.

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